Al menos 122 heridos y 180 detenidos en una manifestación anti-gay en Belgrado
Los manifestantes pedían la suspensión del desfile del orgullo gay, que ya se canceló el año pasado por amenazas y que finalmente ha podido celebrarse
SIMÓN TECCO
Agrupaciones nacionalistas y neonazis serbias demolieron el centro de Belgrado al enfrentarse hoy a la policía en protesta contra la marcha del orgullo gay, que hoy se ha celebrado en la capital serbia. Fueron destruidas varias tiendas, sedes de partidos políticos e incendiados vehículos privados y del transporte público.
Datos difundidos por medios serbios indican que en los incidentes resultaron heridas 122 personas, de las cuales 102 son agentes de policía. Los desordenes se extendieron durante toda la jornada.
La autorización de la marcha del orgullo gay por las autoridades serbias provocó la reacción de la Iglesia Ortodoxa y de otras organizaciones conservadoras, que el sábado organizaron una manifestación de protesta en Belgrado, en la que participaron unas 20.000 personas. Por esta razón, las autoridades de la ciudad tomaron fuertes medidas de seguridad y movilizaron 5.000 agentes de policía, distribuidos en cuatro anillos de seguridad.
La marcha gay dio comienzo a las 13.30, con la participación de unas mil personas para pedir el fin de la discriminación y la xenofobia. Dicha manifestación duró menos de lo previsto y se disolvió bajo la custodia de las fuerzas de seguridad.
Múltiples destrozos
Desde las 10 de la mañana grupos ultras comenzaron a atacar con piedras y cócteles molotov los cordones de policía en diversas partes del centro de la ciudad. Los grupos de extremistas incendiaron contenedores de basura, automóviles y autobuses. Demolieron e incendiaron las oficinas del gobernante Partido Democrático y luego atacaron a los bomberos que acudieron para sofocar el incendio. Otro tanto hicieron con la sede del Partido Socialista. Fue también destruido un equipo móvil de mamografía que encontraron por el camino.
Según el alcalde de Belgrado, Dragan Djilas, los daños provocados superan el millón de euros . “La ciudad ha quedado destruida, pero lo importante es que no ha habido víctimas mortales”, declaró Djilas. En su opinión, la marcha gay ha sido sólo una excusa y “demuestra que nuestra sociedad se encuentra en medio de una gran crisis”.
Fueron detenidos alrededor de 200 extremistas, pero el presidente de la República, Boris Tadic, prometió que también serán detenidos los responsables de los desórdenes. “Serbia asegurará los derechos civiles de todos los ciudadanos, sin distinción alguna y cualquier intento de violar su libertad de expresión será impedido”, aseguró Tadic.