Una cuchilla de batidora, de la papilla al estómago de un bebé
Un niño bilbaíno de dos años se tragó parte del aspa del electrodoméstico que consiguió expulsar cinco días después
MARÍA JOSÉ TOMÉ
Parece una de esas leyendas urbanas que provocan desasosiego entre los padres primerizos pero, en esta ocasión, ocurrió de verdad. Asier, un niño bilbaíno de 22 meses, se tragó parte de la cuchilla de la batidora con la que su madre acababa de prepararle una papilla de cereales, informa El Correo . El aspa se partió e, inexplicablemente, un trozo de metal de cerca de 2 centímetros se mezcló con el alimento y pasó sin problemas por el esófago del menor hasta su estómago, donde fue localizado en una radiografía hecha días después en el hospital de Cruces. La familia del pequeño pasó cinco días «terribles» hasta que el niño, de forma natural, expulsó el objeto cortante con las heces. «Los médicos nos dijeron que podíamos dar gracias porque no le había ocasionado ningún desgarro interno», comenta aliviado su padre, Santiago Solano.
Esta historia de miedo con final feliz comenzó en noviembre de 2009. Más información en elcorreo.com