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España peleará por el bronce tras perder con Dinamarca
La selección, colosal, puso contra las cuerdas a la revelación del torneo, pero no pudo alcanzar su segunda final mundialista
JORGE ABIZANDA
No pudo ser. Una gran España lo intentó hasta la extenuación, pero no fue capaz de superar a Dinamarca y se le escapó la oportunidad de disputar la final del Mundial por segunda vez en su historia. Los nórdicos, sensación del torneo, sufrieron hasta el último momento para acabar con el sueño de una selección que este domingo peleará con Suecia por la medalla de bronce. [Narración y estadísticas]
Valera Rivera y sus ayudantes lo tenían muy claro. En la previa, se hartaron de repetir a sus jugadores de forma machacona que la clave para intentar el milagro de frenar a los daneses pasaba por la retaguardia. La mejor defensa ante el reto de maniatar al ataque más poderoso del campeonato. España tenía ante sí una misión imposible para el resto de selecciones con las que se cruzaron los nórdicos a lo largo del Mundial. Pero tampoco llegó a buen puerto el incómodo 5-1 con el que nuestro balonmano ha crecido en el frío hasta regresar a la élite del balonmano.
El trabajo como avanzados de García Parrondo , primero, y Gurbindo , después, fue incansable y puso en muchísimos apuros a la primera línea enemiga, pero no tuvieron mangueras suficientes para apagar los incendios provocados por Mikkel Hansen , el mejor de su equipo junto al portero Landin. Cuando el armario danés no encontraba portería, extendía las llamas con sus pases a los extremos y su selección se aprovechó para nadar a favor de corriente desde el inicio del duelo.
Sterbik, el revulsivo
Dinamarca calibró muy mal el poderío español, que no cayó en el desaliento cuando se vio con la primera desventaja preocupante en el marcador (10-6). Traicionados por su falsa superioridad y frenados por las paradas de Sterbik , el banquillo nórdico no daba crédito cuando un parcial de 0-4 devolvía la igualdad al marcador con Cañellas como estilete. La selección no rehuyó las carreras que tanto gustan a su rival y pagó con la misma moneda. El duelo se volvió eléctrico porque el balón volaba de un área a otra sin apenas descanso y los de Valero, además de una impresionante fortaleza mental, evidenciaron también una forma física brutal.
La magnífica muralla defensiva volvió a ser clave una vez más para seguir vivos todo el partido, aunque en ataque se desperdiciaron clarísimas ocasiones que teminaron pagándose (se fallaron tres penaltis). Ni las cargas de los jugadores daneses, que apenas daban descanso, ni los gritos de su bulliciosa afición intimidaron a los nuestros. Habían sabido reaccionar a situaciones muy difíciles a lo largo del campeonato —remontadas ante Alemania y Francia— y mantuvieron la fe. No se arrugaron hasta marcharse al descanso con un esperanzador empate (12-12).
Dimanarca nunca se sintió cómoda en el primer periodo y tampoco llegó a conseguirlo tras la reanudación. Y eso que España tardó seis minutos en anotar su primer gol después de encajar un parcial de 3-0. La claridad de ideas se tornó en oscuridad. Los blocajes y circulaciones comenzaron a provocar grietas en el muro defensivo de la selección a pesar de que un colosal Sterbik evitaba la escapada definitiva de los nórdicos y provocaba una nueva reacción que no se pudo consumar en los últimos cuatro minutos (23-23). En inferioridad por exclusión de Morros, España terminó por hundirse.