LIGA BBVA
Rossi lanza al Villarreal
El equipo amarillo deja tocado al Español en la carrera por los puestos que dan derecho a la Liga de Campeones
RAÚL COSÍN
Español-Villarreal. Se esperaba que la noche barcelonesa dejase un bonito espectáculo futbolístico en el estadio Cornellá-El Prat entre el quinto y el tercero de la Liga. Entre dos equipos bien trabajados. Gustosos por aquello que implica jugar bien la pelota, querer su posesión, imprimir velocidad a los partidos, no perder la cara nunca a una cita para acabar finalizando sus partidos con victorias. Es el guión que venían siguiendo los equipos que entrenan Pochettino y Garrido y que ha provocado la clasificación noble de ambos clubes. Es el programa, además, que se esperaba para cerrar la jornada dominical. Y lo previsto se cumplió. El duelo tuvo momentos preciosistas. De un desgaste físico generoso. Y de una intensidad incansable. Pero el triunfo, los puntos, la ventaja clasificatoria y los honores de la victoria se los acabó llevando el Villarreal. Fue por la mínima con un gol fantástico de Giuseppe Rossi. El italiano recibió un pase genial de Bruno y le dio forma de obra de arte con un chut endiablado, imposible y potentísimo que se coló por la mismísima escuadra de Kameni. Un golpe tremendo para el Español.
La historia comenzó con los dos conjuntos encorsetados en el respeto, quizás excesivo, al rival. No era para menos dado el botín en juego: puntos con olor a «Champions». El asunto es que las imprecisiones y lo abigarrado se apoderó de los primeros minutos del encuentro, que mantuvo un ritmo veloz. La misma celeridad abrió un duelo de idas y venidas hacia la portería de Kameni y Diego López. Ambos cuadros tuvieron oportunidades claras. Lo intentaron de cerca y de lejos. Sergio García vio como un chut suyo estallaba contra la madera, pero lo mismo le ocurrió a Marcos Ruben y el larguero españolista. No faltaron los minutos para que Javi Márquez y Borja Valero mostrasen su control para ordenar el fútbol. Ni las entradas verticales de Callejón o Cazorla. Pero la noche tuvo uno de sus puntos de belleza cuando Bruno, a un minuto del descanso, buscó en el horizonte a Rossi. El italiano, recién renovado hasta 2016 con el Villarreal, marcó un golazo chutando sin ángulo y metiendo el cuero por la misma escuadra. Gol para las videotecas. Suma doce dianas y alcanza a Fernando Llorente.
Cambio de dibujo
Pochettino no tardó en caer en la cuenta de que su equipo no salió al mismo tiempo de los vestuarios que el Villarreal. Bruno, Borja y Cazorla adoptaron la zona ancha y comenzaron a jugar a su antojo. El tufillo al segundo de los amarillos fue evidente y Kameni privó a Marco Ruben de la preciada diana con una mano sencillamente espectacular. El técnico españolista tuvo que mover fichas y, de paso, cambiar el dibujo. Sentó a los dos pivotes —Márquez y Duscher—. Se quedó con un efectivo para acompañar a Verdú y le puso una pareja —Álvaro— a Sergio García, que no tuvo su noche. En esas, Rossi mandó un balón al larguero.
El movimiento de fichas permitió que la corbata del Español se desajustase ante la impronta visitante. Pero la presión villarrealense obligó a los de Pochettino a buscar la contra y aprovechar la velocidad de Callejón. Al conjunto blanquiazul le tocó correr contra el marcador y el reloj, pues la derrota les dejaba tocados en la carrera titánica que amarillos, españolistas y el Valencia mantienen por los puestos de Liga de Campeones. Los de Garrido aguantaron finalmente el tipo y salieron relanzados en el asunto de la «Champions».