UNIVERSIDADES
La USC advierte que no invertir en educación es «más caro» que hacerlo
Casares Long, rector, advierte que «el país no puede asumir el riesgo de perder a una generación de gente capacitada»
C. P.
El rector de la Universidad de Santiago de Compostela, Juan Casares Long, afirmó ayer en el acto académico que inaugura el curso que no invertir en educación es una actuación «carísima» para la sociedad, al mismo tiempo que alertó del riesgo de perder a toda una generación de titulados. Casares Long señaló que «el país no puede asumir el riesgo de perder a una generación de gente capacitada o un descenso en las actividades de investigación» y lo hizo en el Salón Noble del Pazo de Fonseca, junto con el alcalde de Santiago, Gerardo Conde Roa, y el presidente de la Diputación de La Coruña, Diego Calvo.
El rector aclaró que «si invertir en educación es caro, no invertir es carísimo», puntualizando que «la formación y el crecimiento inteligente exigen un compromiso a largo plazo para garantizar una suficiencia financiera por parte de las Administraciones públicas». Así también lo explicó la catedrática de Comunicación Audiovisual y Publicidad, Margarita Ledo Andión, que este año fue la encargada de leer el discurso inaugural del curso académico al celebrarse los diez años de la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Para Ledo, el problema «más grave» de la relación universidad-sociedad es la desaparición de personas bien formadas, puesto que la situación actual «los obliga a marchar al extranjero», puntualizó.
Por otro lado, Ledo calificó el caso gallego de «paradójico», ya que, aunque mantienen una alta inversión en formación, «sorprende el precario aprovechamiento social del mismo», que se hace notar en la «escasa incorporación» de los licenciados al mundo laboral. En este sentido, Casares Long también quiso hacer hincapié en la necesidad de obtener una mayor financiación pública que garantice la calidad de la docencia y la investigación. La entidad educativa se encuentra en una «situación extraña», ya que «goza de la confianza de la sociedad» pero «se pone en duda la eficiencia y eficacia de su trabajo, a la vez que se desconfía de su capacidad de gestión y se tiene que enfrentar a una reducción de recursos financieros», declaró.
La difícil situación económica, junto con las escasas expectativas laborales de los que finalizan una carrera fueron los dos temas a tratar en el acto.