La primera final que hizo grande al Atlético de Madrid
Los colchoneros ganaron su primer título continental en la Recopa de 1962, «siendo superiores técnica, táctica y físicamente» a la Fiorentina
ISRAEL VIANA
« El Atlético de Madrid, campeón europeo de la Recopa ». Han pasado más de 50 años desde que este titular, hoy un recuerdo borroso en la memoria colectiva rojiblanca, abriera el diario ABC. La memorable portada del 6 de septiembre de 1962 daba cuenta del que hasta hace muy poco era el día más importante de la historia de club: el de su primer título internacional.
«Los jugadores atléticos han sido superiores en técnica, táctica y preparación física a sus oponente», contaba la crónica de ABC sobre aquella final que los colchoneros disputaron contra la Fiorentina en Stuttgart.
El Atlético había conquistado la Copa del Generalísimo en 1961, lo que le permitió disputar la Recopa de Europa en 1962. Tras eliminar a distintos rivales, el equipo colchonero llegó a la que era su primera final continental. Se disputó el 10 de mayo de 1962, en Glasgow . Pero el resultado de aquel encuentro fue 1-1, por lo que hubo que jugar, cosas de otra época, un partido de desempate… ¡cuatro meses después!
La revancha
La revancha se disputó el 5 de septiembre en el Neckarstadion de Stuttgart (Alemania), y esta vez, el Atlético no iba a dejar escapar semejante ocasión.
El equipo de Albertosi , Castellati , Ferratti , Dell'Angelo o Hamrim se mostró como un rival «bastante más flojo» que el Atlético de Collar , Abelardo , Mendoza , Peiró y el mítico Miguel Jones , el temido delantero negro que, en 2004, salió en defensa de Luis Aragonés cuando este fue acusado de racista, y que aquella noche histórica marcó uno de los tres goles de su equipo, para alzarle a la cima del fútbol europeo. Un Jones «oportuno y malabarista en ocasiones, que llevó casi siempre los aplausos al público».
Mendoza –«que entre varios adversarios, de forma impecable y de cabeza, consiguió el segundo gol»– y Peiró –que tras un rechace de Jones «recogió la pelota, impulsándola al fondo de las mallas»– terminaron por cerrar aquella goleada memorable.
Superioridad constante del Atlético
«El juego de calidad ha estado a cargo casi siempre del Atlético de Madrid , que luchó con denuedo», escribía Mencheta, el enviado especial del periódico, que reflejaba en su crónica la constante superioridad de los españoles frente a los italianos: « Madinabeytia –decía sobre el portero colchonero– tuvo poco trabajo. Casi siempre le llegaban los balones rebotados y sólo tuvo que intervenir en un par de ocasiones peligrosas. La defensa, fuerte y segura siempre, no tuvo tampoco demasiadas ocasiones de lucirse, pero cuando le llegó el turno, lo hizo con oportunidad y acierto».
Casi medio siglo después de aquel primer histórico triunfo, el Atlético volvió a mostrar su superioridad técnica . Pero a diferencia de aquel inolvidable 3-0, la afición rojiblanca se «conformó» con un 2-1. Tuvieron que pasar 48 años para que dos goles de Forlán devolvieran a los del Manzanares a los días de gloria europea de aquel septiembre de 1962.