Bajo sospecha
Impulsa una ley que alteraría de forma sustancial el censo y, en consecuencia, los resultados de unas elecciones donde todas las encuestas apuntan a una derrota
Hay numerosas cuestiones bajo sospecha en lo que se refiere al presidente Sánchez. No nos referimos a los asuntos relativos a las actividades de su suegro que, seguramente legales, pueden resultar algo sórdidas, parecen un mal principio para quien al llegar a la Presidencia ... del Gobierno prometía limpieza y ética en la cosa pública. Pero, en todo caso, esa era una cuestión heredada.
Al señalar esas sospechas nos referimos a que, en un Comité Federal del PSOE, donde estaban enfrentados los llamados susanistas y sanchistas. Los primeros pedían una votación a mano alzada, mientras los segundos defendían hacerlo mediante papeleta. Fue entonces cuando se descubrió una urna con papeletas, escondida tras una mampara o cortina, preparada por los sanchistas. Los mismos que luego se encargaron de custodiar las papeletas de los avales para presentarse a la secretaría general del partido, a la que nuevamente Sánchez aspiraba, tras haber sido defenestrado en el Comité Federal de la urna.
Está bajo sospecha el radical cambio de postura respecto a lo que en otro tiempo fue el Sahara español. La defensa de la celebración de un referéndum entre los saharauis, propugnada por la ONU, siempre fue defendida por España, contra el criterio de Marruecos. De la noche a la mañana, Sánchez, se sumó a las tesis marroquíes, sin debatir ese asunto en el Congreso y ni siquiera pasar por el consejo de ministros. Hay sospechas acerca de las posibles razones que Sánchez tuvo para tomar, de forma autocrática, una decisión como aquella.
Así mismo, hay fundadas sospechas sobre la finalidad última de la llamada ley de nietos por la que a descendientes de españoles que emigraron por muy diferentes causas al extranjero se les concede la nacionalidad española y el derecho a ejercer el voto. El Tribunal Supremo, por una amplia mayoría, ha paralizado esa ley, lo que ha provocado una desmedida reacción del gobierno. Se sospecha de la última intención de Sánchez al impulsar una ley que alteraría de forma sustancial el censo y, en consecuencia, los resultados de unas elecciones donde todas las encuestas -evidentemente prescindimos de las de Tezanos- apuntan a una pérdida del sanchismo, que nunca ganó unas elecciones.