El Gobierno vasco concede el tercer grado al asesino de Tomás y Valiente tras 27 años en prisión
Argumenta que Jon Bienzobas tiene una oferta laboral, mantiene buena conducta y ha escrito una carta de arrepentimiento
Jon Bienzobas, autor, entre otros, del asesinato de Francisco Tomás y Valiente, disfrutará a partir de ahora del tercer grado penitenciario por decisión del Gobierno vasco. El etarra, que está condenado sólo en España a 266 años, de prisión, ha cumplido 27 entre rejas desde ... que fue detenido en la localidad francesa de Pau tras el robo de ocho toneladas de dinamita en Plavin. Desde febrero ya disfrutaba de las ventajas de la aplicación del artículo 100.2 de la ley penitenciaria, por lo que sólo iba a dormir a la cárcel de Zaballa (Álava)
El Ejecutivo vasco toma la decisión, según ha explicado, por tres motivos: el primero, que dispone de una oferta de trabajo; el segundo, su buen comportamiento dentro de la cárcel y el tercero y último que ha remitido un escrito en el que se hace responsable del dolor causado y manifiesta su voluntad de contribuir a una convivencia en paz. Por supuesto, Benzobas, como el resto de etarras que se han beneficiado de este tipo de medidas, no ha ayudado a resolver ni uno sólo de los asesinatos de ETA que aún quedan pendientes de conocerse su autoría.
Para el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) la concesión del tercer grado a Bienzobas es un nuevo «fraude de ley» porque no está demostrado el arrepentimiento. Considera la asociación que preside Consuelo Ordóñez que las víctimas no tienen por qué creerse lo que digan esas causas si no van acompañadas de otras acciones. si no van acompañadas de «signos inequívocos de desvinculación», como «actividades realizadas de colaboración con las autoridades para identificar a otros responsables e incluso en impedir la actuación de organizaciones o asociaciones vinculadas o de apoyo al terrorismo».
Covite, además, pide que la Fiscalía recurra la decisión del Gobierno vasco, aunque la experiencia dice que muy pocas veces los tribunales revocan decisiones como esta, ya que formalmente la ley se cumple en todos sus extremos.