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Isabel Preysler: «He aprendido de Tamara a perdonar a Íñigo Onieva»

La conocida como 'reina de corazones' publica 'Mi verdadera historia' donde cuenta detalles de sus grandes romances

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Marina Ortiz Cortés

Isabel Preysler ha causado un enorme revuelo este miércoles en el Hotel Mandarin Oriental Ritz de Madrid. Presentaba ante un centenar de medios su libro, 'Mi verdadera historia', en donde ha querido dejar claros detalles de su vida que otras personas han contado tantas veces. A su lado, dejando claro su apoyo incondicional, Tamara Falcó, que también tiene sus capítulos. Madre e hija han posado ante la prensa y han respondido a las preguntas con la tranquilidad y elegancia que las caracteriza, aunque sin dar demasiados detalles en ese idioma casi en susurros que habla la conocida como 'reina de corazones' lleno de frases vagas y respuestas poco específicas.

El responsable de Espasa, la editorial que ha publicado el libro de Isabel Presyler, ha destacado la profesionalidad y rigor durante dos años de trabajo para dar lugar a este proyecto. También la generosidad de la 'socialite', no solo por haber contado su historia sino por haber abierto las puertas de su casa y haber compartido detalles tan íntimos como fotografías familiares o cartas de sus grandes amores.

Precisamente las cartas que ha compartido Isabel son uno de los puntos de mayor interés y más comentados del libro. Al final de su relato, la madre de Tamara Falcó se adentra en el último romance que ha vivido -por el momento-, el que compartió con Mario Vargas Llosa. Estuvieron casi ocho años juntos y pusieron fin a su relación en diciembre de 2022, según cuenta ella por una escena de celos por la que el escritor se fue de casa de Isabel sin llevarse sus cosas. Menos de tres años después, el autor peruano fallecía en Lima, rodeado de su familia.

La llenísima sala del Ritz durante la rueda de prensa
La llenísima sala del Ritz durante la rueda de prensa. (EP)

Durante la rueda de prensa le han preguntado si había esperado para contar estos detalles que recuerda una vez él no pudiera responder. Algo que Isabel ha desmentido con vehemencia: «Él se murió mientras yo terminaba el libro. Yo creo que lo terminé antes de que se muriese». Y lo hace sin ningún miedo a represalias, sin pensar en cuál puede ser la reacción de su entorno, que según ella no le hubiera dejado despedirse de Mario incluso si ella lo hubiera querido así. Ante la posibilidad de que la familia del conocido autor nacionalizado español le ponga una demanda por publicar las comunicaciones entre ellos, la 'reina de corazones' responde: «Las cartas son mías y puedo publicarlas».

«Él era feliz y yo también lo era»

Isabel ha querido dejar claro cuál ha sido el motivo real por el que ha decidido contar tantos detalles de esta historia de amor, que pasa por hablar de cómo se conocieron, de cuando se mudó a su casa de Puerta de Hierro, del dinero que pagaba o dejaba de pagar por vivir allí, o de su ingreso hospitalario. También habla de los celos, que admite que han formado parte de todas sus relaciones: «Tras una escena de celos infundados, después de pasar varios días sin saber nada de él y a pesar de que, cuarenta y ocho horas antes, el sábado 10 de diciembre, me hiciera llegar las galeradas, que conservo, de su última novela titulada entonces '¿Un champancito, hermanito?' (que posteriormente cambió por 'Le dedico mi silencio')», recuerda en el libro.

Isabel Preysler, a su llegada al evento
Isabel Preysler, a su llegada al evento. (EP)

«Su entorno ha dicho que él no era feliz, entonces yo quería demostrar que eso no era verdad, que él era feliz y yo también lo era. Publiqué las cartas para que se demostrara que era feliz», ha explicado este miércoles la protagonista. Su idea, tal y como refleja en el libro, es que «el lector saque sus propias conclusiones».

Las cartas de Vargas Llosa no han sido los únicos temas delicados que ha tratado. Aunque se ha negado a responder qué capítulos de su vida escribió y después retiró, sí que se ha sincerado, por ejemplo, sobre el perdón a Iñigo Onieva. «He llegado a querer a Iñigo, le quiero como a un hijo más, tanto como a Fernando y a Cristian», ha compartido, haciendo referencia a los maridos de sus tres hijas. Dice que esa capacidad de disculparle tras haber sido infiel a Tamara Falcó la aprendió, precisamente, de su hija. «Tamara cree en el perdón y me ha hecho a mí creer en el perdón también», ha admitido.

Sobre sus hijos ha desvelado que les dejó leer los capítulos que les concernían y, aunque en '¡Hola!' ha respondido a la misma pregunta que nadie le puso pegas, en la rueda de prensa ha admitido que sí llegó a cambiar algunos detalles a petición de Chábeli, Julio José, Enrique, Tamara o Ana. Aunque ha bromeado que en el capítulo de la hija que tuvo con Carlos Falcó ha cambiado menos. «Estamos asombrados de lo tremendamente profesional que se ha vuelto. Ahora mismo, es la que más trabaja de nosotras», comenta Isabel en el libro. Unas frases después confiesa que admira mucho a su hija, algo que no le dice en personal porque le resulta «difícil alabar a alguien tanto en público como en privado».

Sobre Enrique, admite en el libro que su hijo le confesó que estaba molesto con su padre por no haberse sentido apoyado en lo profesional. «Me veo obligada a decir, sintiéndolo mucho, que Julio, en aquel momento y más adelante, no se portó con Enrique como un padre debería haber hecho con su hijo, sobre todo teniendo en cuenta que los dos tenían la misma profesión. La actitud de Julio le dolió profundamente a Enrique y resultó ser, para mí, una fuente de disgustos y tristezas», comparte.

En su charla con la prensa este miércoles, confesaba que ella se lo tomó «un poquito mejor que Julio, que se lo tomó un poquito peor». Isabel menciona y a la vez calla sobre un conflicto entre padre e hijo que ha causado muchas especulaciones a lo largo de los años.

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