Una historia de Sevilla
La humildad de San Fernando en el momento de su muerte: «Tomó la cruz con sus manos con gran devoción»
«É conquistó la ciudad de Sevilla, que es cabeza de toda España». Así reza el epígrafe funerario de Fernando III El Santo, el rey que conquistó Sevilla en 1248 y cuya muerte, acaecida en el Alcázar de la capital hispalense a finales de mayo de 1252, fue narrada por su hijo primogénito Alfonso X El Sabio en la 'Estoria de España'