La única hija de los Aznar, Ana, protagonista absoluta este año de las crónicas rosas del país por su próximo enlace con Alejandro Agag, se sumó ayer a la jornada náutica que pasaron sus padres y su hermano, el pequeño Alonso. El presidente del Gobierno, su esposa y sus dos hijos salieron ayer a navegar en su «llaud» (típica embarcación menorquina) al igual que el día anterior. Mientras Aznar y Ana Botella saludaban desde la cubierta a los reporteros que, indefectiblemente, les siguen cada día en su periplo por aguas baleares, la joven Ana decidió permanecer leyendo en la cabina del velero. Así, a la casadera de los Aznar se le hacen más cortas las horas de espera hasta que Alejandro recale en la isla y hasta que llegue el 5 de septiembre