Saltar al contenido

Y RESUCITÓ

Regala esta noticia

Mientras la batalla por el aeropuerto internacional de Bagdad continuaba, se dio a conocer un vídeo en el que Sadam Husein paseaba por las calles de la capital sitiada recibiendo el apoyo de la población. Queda por saber si el vídeo estaba o no preparado con anterioridad, si Sadam es quien parece o un doble... pero lo que no es discutible es que los máximos dirigentes han sentido la necesidad de manifestar dos cosas: que está vivo y que tiene el apoyo de la población.

Los muchos errores del mando militar iraquí, la desintegración de sus fuerzas, la relativa facilidad con la que se han tomado posiciones estratégicas, el no haber volado los puentes por los que han cruzado las columnas expedicionarias permitían suponer que el primer ataque norteamericano sobre Bagdad había tenido éxito y que Sadam no estaba plenamente al frente de las operaciones. Con su aparición trata de acabar con estas impresiones y afianzar la idea de que sigue al mando. Su baño de multitudes -grupos de 30 ó 40 personas, de las que un tercio eran guardaespaldas, cantando «Bush escucha queremos a Sadam»- manifiesta su deseo de trasladar al mundo el apoyo que tiene entre los suyos, así como convencer a sus conciudadanos de la necesidad de luchar por la patria. Pero Bagdad es una réplica del país, con más de dos millones de chiíes y un cupo importante de kurdos. Difícilmente encontrará en ellos disposición al combate, por mucho que su espíritu nacionalista rechace la presencia anglo-norteamericana y por insistentes que sean las referencias a la guerra santa.

Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.

Reporta un error

[]

Y RESUCITÓ

[]

Y RESUCITÓ