Enzo Francescoli: ZIZOU Y SU ÍDOLO
Sus ojos sólo tenían un objetivo cuando con su padre y sus hermanos se agolpaba en el fondo norte -siempre en el fondo norte- del estadio Velodrome de Marsella. Para él sólo existía Francescoli. El «Príncipe» uruguayo, al que idolatraba hasta el punto de tener su habitación cubierta con posters suyos y ponerle Enzo a su primer hijo.
«Si hubiera podido entonces me hubiera puesto de rodillas y le hubiera tocado los pies. Años después le conocí en la final de la Copa Intercontinental. Él con Ríver y yo con el Juventus. Me dio su camiseta e intercambiamos unas palabras. Después me consta que cuando se enteró de que había puesto Enzo a mi hijo, se emocionó».