En la memoria de todos está el vestidito de Courrèges con el que Massiel ganó el Festival de Eurovisión de 1968. El verano que viene, si la calle se decide a seguir los dictados impuestos por los diseñadores en la recién clausurada Pasarela Cibeles, la imagen del «La, la, la» volverá al presente, aunque, eso sí, actualizada. Uno de los que más explotó las referencias de esta década en su colección fue Miguel Palacio. Las líneas trapecio y las prendas románticas llenas de asimetrías son las características principales de su propuesta, dominada por las minifaldas, los trenchs y los vestidos. Sus aplicaciones en PVC y sus agujeros circulares evocaron al visionario Courrèges, así como el estampado op-art, que Palacio consigue con la confección en tejido doble. Su ex compañero de faenas, Fernando Lemoniez, también evocó por momentos esta época con sus abrigos damero, aunque los años veinte y la inspiración oriental fueron sus líneas generales. Encaramada al flower-power llegó la propuesta de Ágatha Ruiz de la Prada, cuyos diseños siempre son puro divertimento. Minivestidos evasé, fruncidos, cinturones de metacrilato, patchwork decorativo en shorts, minifaldas o vestidos llenos de corazones, piratas ajustados y flores, muchas flores, se llevaron la palma en su presentación.
Aunque los brillos y los dorados ochenteros marcaron la pauta de desfiles como los de Roberto Torretta y Javier Larraínzar, éstos también se decantaron por los vestiditos sesenteros, al igual que Ángel Schlesser y Elio Berhanyer, con sus estampados circulares y geométricos. Otra tendencia indiscutible para la próxima primavera-verano 2004 serán el color blanco (a parte de Julie Sohn y José Miró, que hicieron del no color el protagonista de sus trabajos, la mayoría de los creadores apuesta por este tono) y el naranja, que junto a los ácidos (como los que exhibió Devota & Lomba) han acabado con la dictadura del negro, sólo apto para vestir las noches más sofisticadas y llenas de pedrería. Al destello del oro no se ha resistido ni David Delfín que, aunque en general no sucumbe a las tendencias, mostró un buen número de complementos en esta tonalidad.