Los inversores ponen la deuda pública en el punto de mira y exigen intereses tan altos como en la gran crisis
Los bonos a largo plazo de EE.UU. superan ya el 5% con holgura y los del Viejo Continente rebasan el 4% en un contexto de plena incertidumbre geopolítica, subidas de tipos y situaciones fiscales delicadas