Es lamentable, cuando vivimos en una época en que cada día nos sentimos más europeos, en el sentido de ser más civilizados; cuando llevamos más de una veintena de años consolidando las libertades y los derechos de todos los españoles, que se dé con todo al traste por las aptitudes que nos recuerdan a las mismas que usan los terroristas: la extorsión, el chantaje, la amenaza, el insulto.
Lamentable es ser testigo en las calles de nuestra ciudad sevillana de cómo los grupos de piquetes informativos (¡que se llaman!) van amenazando, insultando, a los comerciantes que tienen sus negocios abiertos y a los trabajadores que ejercen libremente sus derechos. Pues hay quien piensa que derechos tenemos todos los españoles, y también tenemos libertades para ejercerlas, y tanto derecho y tanta libertad tiene el pobre comerciante trabajador que está exponiendo diariamente su negocio en abrir o cerrarlo según venga en gana, que para ello nuestra constitución lo respalda, como aquel que quiera participar en la huelga. Pero por lo visto, desde la izquierda (IU, PSOE), y desde estos sindicatos huelguistas (CCOO, UGT, CNT), son ellos quienes tienen en su haber únicamente el derecho de ejercer la huelga, y todos los demás a secundarla, pues de lo contrario utilizaremos las armas propias terroristas anteriormente citadas. Y eso es la libertad que vienen vendiendo año tras año, hasta que llegado el momento lo que se pregona es una cosa y la realidad es bien distinta, y si no que se lo pregunten a todos aquellos comerciantes que han sido amenazados y chantajeados para que coaccionadamente y por temor a represalias cierren sus negocios.
Y esto ocurre en nuestra ciudad, donde la policía acude ante cualquier altercado poniendo algún control. ¿Qué pensar de nuestros pueblos, donde muchos alcaldes apoyan y participan directa o indirectamente en estas actuaciones, y donde la mayoría de todos los comercios han cerrado por temor a esa izquierda huelguista? Y lamentablemente aquel que ha hecho el intento de abrir ha sido inmediatamente anexionado por esos grupos reivindicativos de sus derechos, y no de los derechos de los demás. (Nos recuerda a una dictadura de izquierdas, imponiendo la fuerza ante la voluntad y libertad individual). Desde aquí animo a todos los vecinos a que vayan a su ayuntamiento y se informen de si el día de huelga los trabajadores y sindicalistas que han participado en ésta cobrarán su sueldo diario, o que pregunten sobre las huelgas realizadas en años pasados, y ya veremos si lo que pregonan para otros, se lo aplican para sí mismos.
Veinticinco años de democracia y libertad para sufrir esto. El mismo significado tuvo el asalto de Tejero el 23-F al Congreso de los Diputados contra un Estado de derecho, que tiene el día 20 de junio contra las libertades y derechos constitucionales, que hacen tambalear los cimientos de nuestra no tan consolidada democracia, ya que si un grupo de izquierda amenaza, extorsiona, chantajea, insulta y abusa de cualquier vecino por ejercer sus derechos y libertades, esto significa que en nuestra democracia hay todavía mucho camino que recorrer. Y como me dijo un día un vecino: «Qué vas a esperar de la izquierda, si lo que quieres es luchar contra nuestro sistema, e implantar en España lo que existe en Cuba...»