Empanada gallega de liscos y chorizo. Receta lucense, una gran desconocida

Empanada gallega de liscos y chorizo. Receta lucense, una gran desconocida

Icono personas Para 6Icono euro 2.5€/pers.Icono calorias 290kcal/100g

Ingredientes

  • 500 g de masa de empanada gallega
  • 250 g de liscos de cerdo (tocino entreverado), bacon o panceta
  • 250 g de chorizo gallego
  • 4 o 5 hojas de berza (opcional)
  • Para la masa de empanada:
  • 330 g de harina de trigo de fuerza
  • 100 ml de agua tibia
  • 70 g de aceite de oliva virgen extra
  • 15 g de levadura fresca de panadería
  • 5 g de sal

Una de las empanadas gallegas más típicas del interior es la empanada de liscos. No suele ser tan famosa como la de zamburiñas, la de bacalao o la de pulpo, pero en muchas zonas de Lugo y alrededores es casi la empanada por defecto en fiestas y romerías. Y para que no te pierdas ninguna, visita nuestro recopilatorio de las empanadas gallegas más populares.

Una buena masa de pan, una buena cantidad de liscos (como se le llama al tocino o panceta curada de cerdo en Galicia), un poco de chorizo si apetece y horneada con esas hojas de berza que le dan un aroma muy particular. Es sencilla en ingredientes, pero muy reconocible en cuanto la pruebas.

Los liscos son, básicamente, tiras de tocino entreverado típicas de la Galicia de interior. Es la versión autóctona del bacon, pues suelen hacerse con panceta o tocino curado (a veces ligeramente ahumado) y también se corta en lonchas o trozos. Al igual que el bacon y su prima la panceta, al cocinarse, van soltando su grasa y dejan mucho sabor, con ese punto salado y jugoso tan característico.

Curiosamente, aunque te acabo de decir que la receta de hoy se trata de una empanada gallega muy tradicional, la verdad es que no es tan fácil encontrar una que esté realmente buena cuando la compras hecha. Una empanada de liscos debe ser generosa con el relleno y prestar mucha atención a la cocción para que la masa no quede seca, pues su relleno por lo general no se hace con un sofrito.

Aunque también haya gente que sí que hace ese sofrito para esta empanada y utiliza el aceite para hacer la masa, aquí te mostramos la versión más tradicional y usando un aceite en crudo para elaborar la masa, pues el relleno tampoco es que necesite una cocción previa. Es quizá por eso que esta empanada tiene su encanto. Pero no te preocupes pues siguiendo nuestros pasos, al final tendrás la empanada que buscas, con sabor potente y jugosa, como tiene que ser.

Receta casera de empanada gallega de liscos y chorizo

Ingredientes para preparar esta receta

Elaboración la masa de empanada

  1. Empezamos colocando la harina en el bol de la amasadora o en un cuenco amplio si amasamos a mano. No es necesario tamizar.
  2. Añadimos el agua y la sal, mezclamos bien a mano con una cuchara de madera o con la amasadora a velocidad baja hasta que todo se integre. Dejamos reposar unos 10 minutos para que la harina se hidrate bien.
  3. Después, incorporamos la levadura directamente en este punto porque la nuestra no necesita activarse. Si usas una que requiriese disolverla y activarla, la mezclaríamos con un poco de agua templada restando esa cantidad del total y procedemos según indicaciones del fabricante.
  4. Seguimos mezclando a mano o con la amasadora a velocidad media hasta que se forme una masa homogénea. A mano, cuando ya no podamos trabajarla con la cuchara, la volcamos sobre la mesa enharinada y con las manos continuamos amasando con ritmo y energía, trabajando la masa hasta que quede suave, elástica y no pegajosa. Con la amasadora, continuamos el amasado unos 10 minutos hasta obtener la textura deseada.
  5. Una vez amasada, formamos una bola, la espolvoreamos con un poco de harina y la dejamos reposar en su bol tapada con un paño húmedo en un lugar abrigado hasta que doble su volumen, lo que suele ser de una a dos horas dependiendo de la temperatura de nuestra cocina. Dentro del horno apagado pero con la luz encendida es un lugar ideal para la fermentación de la masa.
  6. Después de ese levado, volvemos a amasar ligeramente para desinflarla y vamos añadiendo poco a poco el aceite hasta que lo absorba por completo, de este modo conseguimos una masa muy maleable perfecta para estirarla con facilidad y que no se reseque en el horno.
  7. Volvemos a bolear y dejamos reposar de nuevo esta vez 1 hora más o menos, pero sin excedernos del tiempo para que la masa no fermente en exceso.

Preparación del relleno de liscos y chorizo

  1. En cuanto al relleno, si se quiere complicar un poco la receta, se puede hacer primero un sofrito con mucha cebolla, una buena cantidad de aceite y una cucharadita de pimentón, luego escurrir el sofrito y aprovechar ese aceite una vez frío para enriquecer la masa.
  2. En esta ocasión la dejaremos en su versión más tradicional. Solamente con los liscos y el chorizo. Cortamos los liscos en lonchas finas y cada loncha en trozos de dos o tres centímetros de lado.
  3. Reservamos los liscos y seguimos con el chorizo, al que le retiramos la piel y lo cortamos en rodajas de tres o cuatro milímetros de grosor. Así conseguimos que cada bocado tenga un punto de chorizo sin dominar que domine el conjunto con los liscos.

Montaje de la empanada.

  1. Para el montaje colocamos primero la mitad de las hojas de berza en la bandeja del horno, bien lavadas y secas.
  2. Acto seguido, dividimos la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra, pero sin mucha diferencia.
  3. Estiramos la porción mayor sobre la mesa enharinada con la ayuda de un rodillo hasta obtener una lámina fina del tamaño de nuestra bandeja.
  4. Con cuidado, colocamos la masa recién estirada encima de la berza, ajustándola bien a los bordes.
  5. Encima de esta base repartimos primero una capa generosa de los liscos cortados, procurando cubrir toda la superficie de manera uniforme pero dejando bien espacio hasta los bordes para poder sellarla.
  6. Luego, sobre los liscos, colocamos las rodajas de chorizo, también bien distribuidas, en una sola capa para que no queden zonas con exceso de embutido ni otras vacías.
  7. Ahora ya solo nos queda estirar la otra mitad de la masa hasta formar una segunda lámina lo suficientemente grande para cubrir el relleno.
  8. La colocamos encima del relleno y sellamos los bordes pellizcando la masa superior con la inferior y doblándola sobre sí misma. Este el repulgue típico gallego que impide que se escape el jugo.
  9. Para que pueda respirar, pinchamos la superficie con un cuchillo y luego hacemos un agujero grande en el centro a modo de chimenea.
  10. Si nos apetece, colocamos alguna decoración de masa por encima realizada con los recortes sobrantes de la masa.
  11. Terminamos el montaje cubriendo la empanada con las otras hojas de berza que aún no habíamos utilziado.

Horneado y presentación final

  1. A la hora de hornearla, lo primero que haremos es poner a precalentar el horno a 200 grados con calor arriba y abajo.
  2. Cuando el horno esté a temperatura, metemos la empanada dentro del horno a media altura y dejamos que se hornee durante unos 30 minutos.
  3. A los 15 minutuos, retiramos la berza de arriba y dejamos que la empanada se dore bien.
  4. Cuando la empanada esté dorada y crujiente, la sacamos, la dejamos reposar hasta que esté templada y la cortamos para servir.

Consejos para hacer una empanada de liscos de rechupete

  • Si usas levadura seca utiliza 1/3 del peso de la levadura fresca. Si necesita activación, disuélvela en un poco de agua templada y déjala reposar hasta que empiece a burbujear. Esa agua debe descontarse de la que lleva la receta. Las levaduras instantáneas no necesitan esta activación y se añaden directamente a la harina.
  • Para dar un color más dorado a la masa, ya que no usamos aceite de sofrito, podemos añadir una cucharadilla de pimentón dulce al agua inicial. Además de color, aportará un toque de sabor ahumado muy agradable.
  • Estira la masa con paciencia y procura un grosor uniforme para que no hayan partes que queden crudas.
  • Esta empanada se mantiene bien en la nevera hasta tres o cuatro días y puedes calentarla unos minutos en el horno a ciento ochenta grados para que recupere su textura crujiente.
  • Se puede congelar ya horneada, mejor cortada en porciones y bien envuelta. Descongélala en la nevera o directamente en el horno para que vuelva a quedar crujiente.

Curiosidades de rechupete

Para mí, gran parte del secreto está en los liscos y en cómo se reparten por la empanada. Al cocerse en el interior, van soltando su grasa durante el horneado y empapan la masa desde dentro. Si decides añadir chorizo, ya es otro nivel, porque aporta ese punto de especias y color que se nota en cada bocado. Y luego están las hojas de berza, que parecen un detalle sin importancia, pero hacen de cama y manta y aportan sabor a cada lado.

Sobra decir que empanadas hay tantas como combinaciones de relleno se te pasen por la cabeza: de carne guisada, de bonito, de pollo, de sardinas, de zamburiñas, incluso dulces, como las de manzana. Es verdad que ponerse con una empanada casera no es cosa de diez minutos, entre la masa, los levados y el horneado, un par de horas no te las quita nadie. Pero el resultado compensa muchísimo.

Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails

  • A la hora de preparar la empanada de liscos, suele surgir la duda de si es necesario cocinar previamente el relleno. En la versión más tradicional no se hace ningún sofrito: los liscos y el chorizo se colocan en crudo, ya que durante el horneado sueltan su grasa y se cocinan perfectamente dentro de la empanada.
  • Cuando la empanada queda seca, casi siempre se debe a una masa demasiado fina o a un horneado excesivo. Es importante respetar los tiempos y no pasarse con la temperatura del horno, además de repartir bien el relleno para que la grasa se distribuya de forma uniforme.
  • También aparece la duda de si es obligatorio usar hojas de berza. No es imprescindible, pero sí muy habitual en muchas zonas del interior de Galicia. La berza actúa como protección de la masa frente al exceso de grasa y aporta un aroma muy característico al conjunto.
  • Si el sabor final queda plano, normalmente el problema está en unos liscos de poca calidad o mal repartidos. Conviene usar tocino entreverado con buen equilibrio entre carne y grasa, cortado fino y distribuido de manera homogénea por toda la empanada.
  • En cuanto al chorizo, algunos preguntan si conviene añadir mucho o poco. Lo recomendable es usarlo con moderación, en rodajas finas, para que aporte sabor sin tapar el protagonismo de los liscos.
  • Si sobra empanada, es normal preguntarse cómo recalentarla. Lo ideal es darle un golpe de horno suave para que la masa recupere parte de su textura crujiente, evitando el microondas si es posible.

Más recetas de empanada

Última revisión: 16 febrero 2026

Hemos trabajado 2 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?

30 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.

Ilustración

4.3/56 votos


Categorías: Recetario de cocina Recetas con chorizo Recetas de empanadas y empanadillas Recetas de pan, masas y rebozados Recetas para niños Recetas por ocasión Recetas tradicionales

Etiquetas:

También te encantará...


Sobre el autor

Cuéntame qué tal te ha salido la receta, anécdotas, trucos o preguntas. Leo todos los comentarios y respondo siempre a las dudas. Firmado: Alfonso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Recetas de Rechupete » Recetario de cocina » Empanada gallega de liscos y chorizo. Receta lucense, una gran desconocida