Para 6
0.9€/pers.
215kcal/100g
Ingredientes
- 3 plátanos maduros
- 250 ml de leche entera
- 300 ml de nata para montar, mínimo 35% materia grasa
- 100 g de azúcar blanco
- 25 g de miel suave, glucosa líquida o azúcar invertido
- 4 yemas de huevo M
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- 1 pizca de sal
- 30 g de chocolate negro picado o nueces tostadas (opcional)
El mejor plátano para este helado de plátano no es el que está firme y amarillo de anuncio. Aquí interesan los que ya empiezan a ponerse feos por fuera, con la piel moteada y la pulpa dulce. Ese punto de madurez marca la diferencia: da más aroma, más dulzor natural y una textura más amable cuando lo trituramos.
No vamos a hacer un falso helado de plátano congelado y batido, que también tiene su sitio, sino un helado de crema con fruta de verdad. Lleva nata, leche, yemas y una pequeña ayuda de miel o azúcar invertido para que el congelador no lo convierta en una piedra. El limón no está para que sepa ácido, sino para levantar el sabor del plátano y frenar un poco la oxidación. Y para más opciones, te dejo un listado de nuestros mejores helados caseros.
Dentro de una tanda de helados caseros, este queda en un terreno muy agradecido. Es más afrutado que el helado de leche condensada, menos ácido que el helado de queso y bastante más tranquilo que el helado de stracciatella, donde el chocolate lleva buena parte del protagonismo. Aquí manda la fruta, pero con una base cremosa que permite sacar bolas decentes sin tener que dejar la tarrina media hora en la encimera.
Podemos servirlo tal cual, con unas nueces tostadas, con chocolate picado o con un poco de caramelo. Pero conviene no cargarlo demasiado: cuando el plátano está en su punto, no necesita que lo tapemos.
Receta casera de helado de plátano

Preparación paso a paso
- Pelamos los plátanos y los troceamos en un bol. Añadimos el zumo de limón y los machacamos con un tenedor hasta tener un puré basto. No hace falta dejarlo finísimo todavía, solo evitar que se oscurezca mientras preparamos la crema.
- Ponemos la leche y la nata en un cazo. Calentamos a fuego medio-bajo hasta que la mezcla esté caliente, pero sin hervir. Si usamos vainilla, la añadimos aquí para que perfume la base.
- En un bol aparte mezclamos las yemas con el azúcar, la miel y una pizca de sal. Batimos lo justo para integrar, sin montar demasiado. La mezcla debe quedar lisa y algo más clara.
- Vertemos un poco de la leche caliente sobre las yemas, poco a poco y sin dejar de remover. Así las templamos y evitamos que se cuajen de golpe. Después devolvemos todo al cazo con el resto de la leche y la nata.
- Cocinamos la crema a fuego bajo, removiendo constantemente con una espátula. Debe espesar ligeramente, como unas natillas muy fluidas. Si usamos termómetro, buscamos unos 82-84 ºC. No debe hervir, porque las yemas se cortarían y aparecerían grumos.
- Retiramos el cazo del fuego y añadimos el puré de plátano. Trituramos con batidora hasta conseguir una crema fina. Si queremos un resultado más limpio, podemos pasarla por un colador, aunque no es obligatorio.
- Pasamos la mezcla a un recipiente, tapamos a piel con film o cubrimos bien y dejamos enfriar. Cuando ya no esté caliente, la llevamos a la nevera durante al menos 4 horas. Mejor si pasa la noche en frío.
- Si tenemos heladera, vertemos la mezcla bien fría y mantecamos durante 25-35 minutos, hasta que tenga textura de helado blando. En ese momento añadimos las nueces o el chocolate picado, si los vamos a usar.
- Si no tenemos heladera, pasamos la mezcla a un recipiente ancho y la metemos en el congelador. Durante las 3 primeras horas la sacamos cada 35-40 minutos y removemos con varillas o con un tenedor, insistiendo en los bordes, que congelan antes.
- Cuando el helado esté cremoso pero firme, lo alisamos, tapamos bien y dejamos que termine de congelar. Para servirlo, lo sacamos 5-10 minutos antes y formamos las bolas con una cuchara de helado ligeramente humedecida en agua templada.









Consejos para un helado de plátano de rechupete
- Usad plátanos maduros de verdad, con manchas en la piel. Si están verdes o duros, el helado tendrá menos aroma y un punto áspero.
- No subáis el fuego al hacer la crema. Las yemas dan cuerpo y cremosidad, pero si la mezcla hierve, se cortan. Fuego bajo y movimiento constante.
- El zumo de limón no debe notarse como sabor principal. Una cucharada basta para que el plátano no se oxide tanto y para que el conjunto no resulte plano.
- La miel, la glucosa o el azúcar invertido ayudan a que el helado quede más manejable. No conviene eliminarlos sin ajustar la receta, porque el resultado será más duro.
- Si añadís chocolate, mejor picado fino. Los trozos grandes se endurecen mucho en el congelador y rompen la textura suave del helado.
- Para conservarlo mejor, usad un recipiente bajo, tapado y con film pegado a la superficie. Así entra menos aire y se forma menos escarcha.

Algunas dudas que os pueden surgir durante la receta. Contestando vuestros emails.
Cuando el plátano empieza a oscurecerse nada más pelarlo, no es señal de que esté malo. En esta receta, el zumo de limón ayuda a frenar la oxidación y mantiene el puré con mejor color hasta que lo mezclamos con la crema.
Puede pasar que, al sacar la tarrina del congelador, el helado esté más firme de lo esperado. En ese caso, dejarlo unos minutos a temperatura ambiente antes de servir es mejor que intentar clavar la cuchara a lo bruto. Los helados caseros no llevan los mismos estabilizantes que muchos industriales.
Si el sabor queda flojo, casi siempre viene del mismo sitio: plátanos poco maduros. Para un resultado más marcado, la fruta debe oler claramente a plátano antes de usarla. Si apenas huele al pelarla, tampoco va a perfumar bien el helado.
También podéis hacerlo sin tropezones. De hecho, la versión más limpia solo con crema de plátano es la que mejor permite notar la fruta. Las nueces y el chocolate quedan bien, pero son acompañamiento, no obligación.
Última revisión: 19 junio 2026
Hemos trabajado 2 horas y 25 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
35 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
Categorías: Recetas con pocos ingredientes Recetas de helados y sorbetes Recetas de postres con fruta Recetas de postres con plátano Recetas de postres sin horno Recetas de postres sin huevo Recetas de postres y dulces Recetas de verano Recetas fáciles y rápidas Recetas para niños




