Para 4
0.6€/pers.
250kcal/100g
Ingredientes
- 2 huevos
- 250 ml. leche
- 175 g. harina de trigo
- 80 g. calabaza
- 150 g. azúcar
- 2 cucharadas soperas de anís
- 1 cucharada sopera de semillas de matalauva o hinojo
- La ralladura de 1 limón
- Un poquito de aceite de oliva o mantequilla (para hacer las tortillas)
Durante la época de Carnaval o Todos los Santos es común en todas las casas la elaboración de postres típicos de cada zona. Cada región tiene sus recetas propias y además cada casa prepara su propia variante. En Galicia durante el Entroido no pueden faltar orellas, leche frita, buñuelos, filloas, flores de Carnaval, chulas de calabaza… pero obviamente no somos los únicos que celebramos el carnaval con intensidad, tanto fuera como dentro de los fogones.
Si hay en España una región que vive con fervor las fechas carnavalescas es, junto con la provincia de Cádiz, la comunidad Canaria. Y, como no podía ser menos, gastronómicamente hablando cuentan con un repertorio amplio de recetas para estas fechas. Una de esas recetas típicas de carnaval son las “tortillas de carnaval” o torrijas canarias. Como todos los platos caseros no cuenta con una receta única, cada maestrillo tiene su librillo y en cada casa se le da su propio toque. Como ingredientes base tenemos siempre harina, leche, semillas de matalauva, huevos y anís, y para añadir aún más sabor la calabaza, aunque también es muy común su preparación con plátano.
Se trata de una receta con arraigo, parece ser que antiguamente en carnaval la gente se vestía con ropas viejas, los hombres de mujer y las mujeres de hombres. Todos iban de serenata de casa en casa donde se les ofrecía tortillas de carnaval y arroz con leche. Esta receta ha llegado hasta hoy estando presente en todos los hogares no sólo en la época del carnaval, sino durante todo el año. Suelen servirse acompañadas de miel, aunque están buenísimas espolvoreadas de azúcar o canela, e incluso solas. Con esta receta podremos preparar unas 9 tortillas a unos 0,30 € cada una, un postre muy económico además de sencillo. ¿Os animáis con la repostería canaria?
Receta casera de tortillas de calabaza
Preparación de la calabaza para las tortillas

- Empezamos con la calabaza, pelamos la corteza exterior con un cuchillo y la troceamos. Podéis seguir el vídeo anterior, así no tendréis ningún problema con este paso.
- Ponemos los trozos en una olla con agua hirviendo y dejamos cocer 30 minutos, hasta que vemos que está blandita. No es necesario que los trozos sean muy pequeños ya que una vez cocida la vamos a triturar. Otra opción para preparar la calabaza es hornearla hasta que esté blandita. Colocamos la calabaza en un escurridor y con un tenedor la aplastamos.
- Dejamos que escurra durante 15 minutos, para que vaya soltando todo el agua que pueda tener. Nos interesa que esté seca para no aguar la mezcla.





Elaboramos la crema para las tortillas
- En un bol batimos los huevos e incorporamos el azúcar. Seguimos batiendo la mezcla hasta que espumee. Añadimos al bol la leche, la ralladura de limón, el anís y el hinojo o matalauva.
- Mezclamos bien todos los ingredientes hasta que estén integrados. Vamos agregando la harina poco a poco a la mezcla y removemos. Echamos la calabaza a la mezcla y removemos. Quedará con una consistencia de una crema espesa. Dejamos reposar la masa durante 20 minutos para darle tiempo a que se “abra” la harina y comience a fermentar.



Preparamos las tortillas o crepes de calabaza
- En una sartén pequeña calentamos mantequilla o aceite de oliva suave, lo justo para mojar la superficie. Cuando el aceite de oliva esté caliente vertemos una porción de masa. La cantidad de cada porción debe ir en función del tamaño de la sartén ya que debe ser la cantidad de masa que cubra el fondo. En mi caso al usar una sartén de unos 18 cm. de fondo, la cantidad que lleva un cucharón de cocina es la justa.
- Cocinamos la masa a fuego medio-alto, primero por un lado durante 15-20 segundos y luego por el otro. Dándole la vuelta como si de una tortilla se tratara, con la ayuda de un plato o una espumadera.
- Dejamos enfriar y las degustamos recién hechas, a temperatura ambiente o frías, simplemente deliciosas. Aunque el mejor momento para tomarlas es al salir de la sartén, cuando aún están tiernas por dentro, buenísimas.





Curiosidades de rechupete
Las tortillas de calabaza forman parte del recetario popular canario ligado a las celebraciones de Carnaval, aunque con el paso del tiempo se han incorporado a la cocina cotidiana y ya no se reservan solo para fechas señaladas.
El uso de calabaza o plátano en estas tortillas responde a una cocina de aprovechamiento, donde se buscaba dar dulzor y textura a la masa sin recurrir a grandes cantidades de azúcar. Cada isla, e incluso cada casa, ha ido adaptando la receta según los productos disponibles.
La combinación de anís y matalauva es una seña de identidad clara de la repostería tradicional canaria, aportando un aroma muy reconocible que diferencia estas tortillas de otros crepes o filloas peninsulares.
Antiguamente, estas tortillas se ofrecían como gesto de hospitalidad durante las rondas carnavalescas, acompañadas de arroz con leche u otros dulces sencillos, reforzando el carácter festivo y comunitario de la receta.
Aunque hoy se suelen servir con miel, azúcar o canela, en su versión más básica se comían tal cual salían de la sartén, aprovechando su suavidad y el sabor natural de la masa.
Algunas dudas que os pueden surgir en la receta. Contestando vuestros emails
Al preparar la masa, es habitual preguntarse por qué necesita reposo. Ese tiempo permite que la harina se hidrate bien y que la textura final sea más uniforme y manejable al cocinar las tortillas.
Cuando la masa queda demasiado líquida, suele surgir la duda de si hay que añadir más harina. Antes de hacerlo conviene comprobar si la calabaza se ha escurrido lo suficiente, ya que el exceso de agua es la causa más frecuente del problema.
Durante la cocción, algunos se encuentran con tortillas que se rompen al darles la vuelta. Esto suele deberse a un fuego demasiado fuerte o a intentar girarlas antes de que la base esté bien cuajada.
En cocinas donde se busca un sabor más suave aparece la cuestión de si se puede reducir el anís o la matalauva. Se puede ajustar sin problema, aunque perderán parte de su aroma tradicional.
Al servirlas frías, hay quien nota que pierden algo de ternura. Consumirlas templadas o recién hechas es cuando mejor se aprecia su textura, aunque siguen estando buenas a temperatura ambiente.
Si sobran tortillas, se plantea cómo conservarlas correctamente. Guardadas en un recipiente hermético, se mantienen bien durante un día; para recuperar algo de suavidad, se pueden templar unos segundos en la sartén.
En versiones alternativas aparece la duda de si se puede usar plátano en lugar de calabaza. Es una sustitución muy habitual en Canarias y aporta un sabor más dulce y una textura igualmente agradable.
Última revisión: 30 enero 2026
Hemos trabajado 2 horas y 50 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula?
60 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales.
😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.
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me encantan sus recetas, FELICIDADES y muchas gracias
Alfonso, te vas superando en cada receta. La de hoy es muy fácil, sale de lujo. Gracias. ¿Para cuándo una tortilla borracha? Te animas?
Gran tortilla! Ha mi novia le ha gustado mucho. Gracias por la receta.
Excelente receta- Gracias por compartir