RSS de noticias de bienestar/psicologia-sexo http://www.abc.es Últimas noticias y tendencias psicológicas: salud mental, tests, sexualidad, relaciones y comportamiento en ABC Bienestar es-ES Sat, 26 Sep 2026 06:00:00 +0200 https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/elizabeth-clapes-psicologa-primeras-veces-despues-pase-20260926060000-nt.html Elizabeth Clapés, psicóloga: «Las primeras veces, después de que pase una desgracia, es habitual que sientas culpa por haberte reído o por haber sido feliz» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/elizabeth-clapes-psicologa-primeras-veces-despues-pase-20260926060000-nt.html Afrontar un hecho traumático o la pérdida de un ser querido es un proceso muy difícil en el que muchas personas sienten que no podrán salir adelante, pudiendo desencadenar en etapas duras y de depresión.Para dar esperanza a esas personas, la psicóloga Elizabeth Clapés ha protagonizado una video de 'Aprendemos juntos', una iniciativa educativa global de BBVA lanzada en 2018 y ofrecer inspiración y herramientas útiles para el desarrollo personal y social de las personas. Clapés ha compartido abiertamente su experiencia personal para abordar el duelo , explicando su propia vivencia infantil. Asegura que volver a sonreír tras una tragedia forma parte del proceso, aunque al principio genere remordimientos.La reflexión de la psicóloga Elizabeth Clapés «Cuando yo era pequeña mi padre se quitó la vida y muchísima gente me pregunta cómo se sobrevive a que un padre se quite la vida. Yo siempre pensaba: 'No lo sé, pero aquí estoy unos cuantos años después'», comienza explicando.A partir de esa vivencia, Clapés señala que en los momentos más oscuros no se trata de tomar la decisión consciente de «ser fuerte», sino de seguir caminando paso a paso, casi por inercia.A medida que el tiempo transcurre, la persona vuelve poco a poco a comer con ganas, a trabajar o a reunirse con amistades, hasta que surge un instante de alegría.Sin embargo, cuando reaparece la primera carcajada, es muy habitual que surja un pensamiento de autorreproche por haber disfrutado un momento de felicidad: «Las primeras veces, después de que pase una desgracia, e s habitual que sientas culpa por haberte reído o por haber sido feliz».Clapés recalca que la vida cambia y que los momentos oscuros no duran para siempre. Aunque el dolor ponga una «venda» en los ojos que haga ver todo negro, asegura que las situaciones y las personas van evolucionando con el tiempo.«Como hija de una persona que falleció porque se quitó la vida os pido que sigáis caminando siempre, pase lo que pase. Sigue caminando, pide ayuda y cuéntaselo a la gente de tu entorno. La vida por algún lado de repente te asoma la luz y un día miras atrás y dices: 'Menos mal que aguanté'», concluye. Sat, 26 Sep 2026 06:00:00 +0200 YouTube/Freepik La psicóloga Elizabeth Clapés y una chica sonriendo. La psicóloga Elizabeth Clapés y una chica sonriendo. Francisco J. Jurado https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/fernando-pena-vivero-psicologo-parejas-discuten-poco-20260925130127-nt.html Fernando Pena Vivero, psicólogo: «Las parejas que discuten muy poco no se caracterizan por tener buenas relaciones, en absoluto» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/fernando-pena-vivero-psicologo-parejas-discuten-poco-20260925130127-nt.html Cualquier relación estrecha entre dos personas requiere que ambas partes se comprometan a cuidarla y mantenerla , ya sea entre dos amigos, en una pareja o entre dos hermanos, por ejemplo. El amor y el cariño son una parte muy importante para que esto sea posible, sin embargo, no es lo único a tener en cuenta. Como adultos, los miembros de una relación deben asumir cierta responsabilidad afectiva . Llevado al ámbito de las relaciones sentimentales o románticas, estas también se sostienen en valores básicos como confianza, la lealtad, la sinceridad, el esfuerzo, la empatía y el compromiso, entre otros muchos factores.Además, se debe tener en cuenta que en una relación de pareja, las diferencias y los conflictos forman parte del la normalidad, sobre todo en convivencia. Dos personas pueden quererse y, al mismo tiempo, tener necesidades, expectativas o formas de entender la relación distintas. Por eso, evitar cualquier desacuerdo o discusión no siempre significa que exista una buena comunicación. Es por ello que expresar lo que uno siente resulta fundamental para mantener una relación sana. La sinceridad permite abordar los problemas antes de que se acumulen, mientras que la empatía ayuda a comprender cómo afectan determinadas palabras o comportamientos al otro. Sin embargo, hay quien no sabe muy bien cómo gestionar este tipo de situaciones o conversaciones, por lo que puede terminar evitándolas, pensando que eso será mejor para la relación.El psicólogo Fernando Pena ViveroDe este modo lo explica el psicólogo Fernando Pena Vivero : «Yo creo que las parejas que discuten muy poco no se caracterizan por ser buenas relaciones de pareja, en absoluto. No se trata de discutir poco, se trata de discutir bien, yo diría, ¿no?», introduce el profesional. Para él, las discusiones en pareja deben darse «con habilidades de comunicación, con asertividad, con respeto» e insiste: «Las relaciones sólidas se construyen a partir de conversaciones incómodas» .El psicólogo advierte así de que la ausencia de conflictos no siempre es una señal positiva. De hecho, puede indicar que una de las dos personas está renunciando a expresar lo que piensa para evitar problemas , lo cual puede tener consecuencias peores para ambos.En sus palabras: «Si llevas con tu pareja cinco o seis años y no habéis tenido más de una conversación realmente incómoda , significa que uno de los dos está adoptando lo que en psicología llamamos la postura pasiva». Pena resume las consecuencias de esa actitud con una frase contundente: «Quien no dice lo que piensa se come la rabia» , razona el psicólogo en un vídeo de su perfil de Instagram. Fri, 25 Sep 2026 13:01:28 +0200 Instagram/ Magnific Fernando Pena Vivero, psicólogo. Fernando Pena Vivero, psicólogo. Marina Ortiz https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/alfred-sonnenfeld-medico-existen-razones-trabajo-familia-20260911011948-nt.html Alfred Sonnenfeld, médico y teólogo: «Existen razones por las que aún teniendo trabajo, familia y salud no se es feliz» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/alfred-sonnenfeld-medico-existen-razones-trabajo-familia-20260911011948-nt.html Alfred Sonnenfeld, médico, divulgador de neurobiología, y teólogo, está convencido de que una de las grandes paradojas de nuestro tiempo es que vivimos más conectados y rodeados de estímulos que nunca, pero cada vez nos cuesta más experimentar una alegría profunda y duradera. «Existen razones por las que aún teniendo trabajo, familia y salud no se es feliz», asegura a este medio. Esta reflexión le ha llevado a publicar 'Cómo recuperar la alegría', un libro en el que reconoce que el estrés, la hiperproductividad, las pantallas, las notificaciones y el entretenimiento constante «han acostumbrado a nuestro cerebro a buscar recompensas inmediatas transformando nuestra manera de prestar atención, relacionarnos y disfrutar de lo cotidiano».—¿Qué provoca que personas con trabajo estable, salud, familia...; es decir, que aparentemente tienen todo lo necesario, reconozcan de manera interna que no son felices?—Esa falta de felicidad puede tener varias causas. Me refiero a la epidemia silenciosa que en los últimos veinte años está transformando nuestros cerebros y los de nuestros hijos en 'cerebros pantalla' debido al consumo compulsivo de informaciones a través de formatos digitales. Las consecuencias son desastrosas para los individuos, para las relaciones entre las personas, para nuestra capacidad de actuar como seres humanos y para nuestros sentimientos. Actúan utilizando malamente la gran capacidad (neuroplasticidad) que tiene nuestro cerebro de adaptarse a los diferentes cambios y situaciones de la vida. Nuestra sociedad actual contribuye a que se propague esta epidemia. Con tal motivo, el trabajo, los estudios y la familia se convierten en facetas de nuestro día a día cada vez más difíciles de gobernar y, de este modo, la felicidad es más complicada de lograr.—Si se vive de forma paradójicamente hiperconectada, ¿por qué una conversación digital, tener cientos de seguidores o una constante interacción en redes no aportan lo mismo ni sustituyen el encuentro humano presencial?—Los vínculos digitales no son verdaderos. Simulan ser un vínculo e, incluso, transmiten el sentimiento de serlo, pero no nos llenan, no nos alimentan. El sistema límbico, que es el responsable de la vinculación, no reacciona ante señales digitales como lo hace ante señales verdaderas. La oxitocina (la hormona de la vinculación) aumenta sólo si tienen lugar verdaderos encuentros, pero no con los digitales. Nuestro cerebro, ávido de verdaderos vínculos, no se alimenta de sucedáneos. Y por eso aparece la soledad, la depresión o, incluso, el miedo. Los verdaderos vínculos necesitan presencia física, contacto de ojos, olor, tono de voz. Los 'emojis' no consiguen sustituir el significado, la emoción y el tono de voz, no pueden reemplazar la sonrisa; el texto no reemplaza la voz, el vídeo no sustituye el abrazo... Todo esto lo sabe el cerebro de sobra. Solo contribuyen a la soledad digital, que crea una ilusión de compañía que no logra llenar el vacío emocional.—¿Por qué es importante diferenciar entre placer inmediato y alegría verdadera?—El placer inmediato nos impide madurar. Muchos niños viven en una celda acolchada en la que no pueden hacerse daño, pero tampoco prepararse para vivir en el mundo. La búsqueda intensa del placer nos hace débiles; en cambio, el entusiasmo que conduce a la alegría verdadera hace que segreguemos en el cerebro sustancias mensajeras neuroplásticas que son como abono para el cerebro. Es la alegría que viene de dentro del sujeto y que contribuye poderosamente a nuestra felicidad. «Hoy hay mucha gente que está desorientada por no respetar la brújula interna que nos viene dada con la naturaleza humana»—¿Cuáles son hoy los verdaderos obstáculos de la felicidad?Principalmente, dos. El primero es   no llevar una vida coherente. Dostoyevski afirmaba que una persona en la cual se insinúe y prevalezca la presencia del autoengaño, tiende a disolverse y le faltará la alegría. Vivir con la mentira nos destruye. Todos tenemos la experiencia de la debilidad humana, que tantas veces nos lleva a la incoherencia, pero usar la libertad para meterse por caminos enfangados de mentira e incoherencia, nos estaría cerrando las puertas a la verdadera alegría y felicidad. El segundo obstáculo sería estar desorientado. Si voy paseando por un bosque tupido disfrutando de las hayas, de los robles… pero de repente no sé dónde estoy, o lo mismo ocurre si voy paseando por un desierto y no sé en qué dirección caminar, sufriré mucho. Hoy hay mucha gente que está desorientada por no respetar la brújula interna que nos viene dada con la naturaleza humana.—¿Qué le ha llevado a concretar que para ser feliz hacen falta el sentido de pertenencia y la autonomía?—Son dos necesidades fundamentales de nuestra naturaleza que están ancladas en nuestro cerebro y que configuran los pensamientos, sentimientos y acciones. Todo lo que experimentamos, todo lo que nos fortalece o debilita está relacionado con estas dos necesidades y si falta una de ellas, fácilmente nos desequilibramos. Sin pertenencia y autonomía no podré desarrollarme convenientemente e, incluso, estaré sometido al estrés no solo emocional, sino también neurobiológico. El cerebro bloquea los mecanismos de protección para el aprendizaje, para el desarrollo y para el entusiasmo. Muchos jóvenes que no experimentan la pertenencia y la autonomía presentan comportamientos que los padres suelen interpretar equivocadamente. Pensemos por ejemplo en el aislamiento, agresión, deterioro del rendimiento, rechazo de todo tipo de normas, etc. Pero esto en realidad es como un grito que nos interpela diciendo: «No me encuentro seguro», «a mí no me quiere nadie», «no soy percibido», «no pertenezco a nada ni a nadie».«Nuestro cerebro es un órgano en busca de sentido. Donde hay sentido, hay alegría»—¿Vivir con sentido devuelve la alegría?—Sin lugar a dudas. Nuestro cerebro es un órgano en busca de sentido. Donde hay sentido, hay alegría.—En su libro también habla de la importancia del juego, ¿a qué se refiere exactamente?—Me refiero a una actitud de juego ante la vida (nada que ver con los videojuegos ni con el consumo indiscriminado de programas de televisión) que nos facilita hacer las cosas con facilidad, agilidad y destreza, viendo las dificultades como oportunidades. La interdependencia entre el ser humano y el juego contribuye al buen desarrollo y florecimiento de una persona. Esto es así porque gracias al juego perdemos el miedo. La resonancia magnética funcional nos permite ver que cuando jugamos, en la amígdala cerebral se produce una disminución de la actividad de los patrones neuronales, lo que conlleva una disminución del consumo de oxígeno. Hay que tener en cuenta que la amígdala cerebral es aquella zona del cerebro que se activa de modo especial cuando surge el miedo. El juego favorece cualidades éticas como el dominio de sí mismo, honradez, seguridad, atención, reflexión, búsqueda de alternativas, respeto por las reglas del juego, creatividad, curiosidad, imaginación, iniciativa, sentido común, solidaridad con los demás. En caso de perder la capacidad de jugar me convertiría en un ordenador incapaz de jugar con sus pensamientos, ya que tan solo podría producir cosas para las que esté programado. Le faltaría la energía vital.Claves para recuperar la alegría—¿Qué tiene que hacer el lector de esta entrevista para recuperar la alegría? ¿Por dónde empezar?—El cerebro es un órgano que aprende constantemente (por su gran plasticidad) y se adapta a aquello que le vamos dando. Para que la alegría pueda fluir necesita ciertos requisitos que se pueden resumir en siete:  1) Seguridad, porque el papel principal del cerebro es protegernos de peligros y si no hay seguridad no podemos estar alegres. Estaríamos viviendo en modo alarma o de sobrevivencia.  2) Vinculación debido a que el cerebro es un órgano social. Necesita tener buenas relaciones: «No estoy solo», «pertenezco a».  3) Entusiasmo, que nos permite segregar sustancias mensajeras neuroplásticas que actúan como abono para el cerebro. El entusiasmo nos hace sentir más enérgicos, superando más fácilmente los nuevos retos. Fortalece las prolongaciones y las uniones de las neuronas entre sí.  4) Ejercicio físico. El cuerpo está íntimamente unido al cerebro por millones de fibras nerviosas, por lo tanto, lo que ocurre en el cuerpo repercute en el cerebro segregando endorfinas que son como opiáceos endógenos. También se produce el factor de crecimiento llamado neurotrófico, (BDNF, por sus siglas en inglés: brain derived neurotrophic factor) que facilita la plasticidad neuronal.  5) Dormir bien. Lejos de ser un estado de inactividad, dormir representa una función fisiológica activa y compleja, crucial para la restauración física, la consolidación de la memoria, la regulación emocional y el mantenimiento de un estado óptimo de salud general.  6) Evitar el estrés crónico. Resulta de la exposición continua a desafíos o exigencias que se perciben como interminables o abrumadores. Afecta a nuestra salud mental y corporal. El hipotálamo que juega un papel importante para la memoria y para la regulación de emociones, con motivo del estrés crónico se puede encoger.MÁS INFORMACIÓN noticia No «Podemos lograr 10.000 millones de personas felices en 2050» noticia Si Francesc Torralba, filósofo: «Nada se hace real si no lo has soñado antes» noticia Si Belén Colomina, psicóloga: «Si no entrenas la mente caes en la rumiación y el pensamiento negativo»  7) Desarrollar el gran potencial que tenemos. Esta capacidad siempre nos llena de alegría porque se puede decir que nunca es tarde para aprender algo nuevo. Viendo la capacidad de desarrollo del ser humano, fácilmente podemos entusiasmarnos y superar barreras que muchas veces hemos implantado en nuestra mente como producto de nuestra imaginación. Mon, 21 Sep 2026 01:19:48 +0200 Belén Díaz Alfred Sonnenfeld es doctor en Medicina y en Teología Alfred Sonnenfeld es doctor en Medicina y en Teología Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/encarnacion-lopez-experta-ansiedad-miedos-vencer-miedo-20260920133755-nt.html Encarnación López, experta en ansiedad: «Uno de los miedos que hay que vencer es el miedo a ser uno mismo porque no vives tu vida, sino la de otros» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/encarnacion-lopez-experta-ansiedad-miedos-vencer-miedo-20260920133755-nt.html El miedo forma parte de la vida. Se trata de una emoción natural que aparece cuando percibimos una amenaza, ya sea real o imaginaria, y pone en marcha una respuesta casi automática: huir para evitar aquello que nos provoca peligro.Es un mecanismo que ha acompañado al ser humano durante miles de años y que, en determinadas circunstancias, resultar esencial para protegernos. Sin embargo, ese sistema ya no responde a los desafíos que enfrentamos actualmente, según la experta en ansiedad Encarna López , quien asegura que «el miedo es disfuncional en la sociedad que tenemos hoy en día».«Tenemos zonas en nuestro cerebro muy primitivas que durante millones de años nos han protegido de depredadores y esas zonas son las que activan ese miedo y esas mecanismos para huir», explica en 'Focus ON Podcast'.En cambio, ahora, «no tenemos un león, no tenemos alguien que nos está atracando con una pistola en la calle, por tanto, los mecanismos del miedo no funcionan para lo que tenemos que hacer hoy en día, que es sacarme una oposición, tener pareja... No tiene sentido el miedo».Así, insiste en que «el miedo es una emoción disfuncional hoy en día y es literalmente lo primero que tienes que conseguir vencer para que tu vida te vaya bien».Los tres grandes miedos y el más importante de vencerSegún López, hay tres grandes temores que atraviesan la sociedad actual. Uno de los más famosos es el miedo a la muerte , acompañado en muchos casos por la hipocondría y el temor a padecer a una enfermedad .El segundo está relacionado con el carácter social del ser humano: el miedo a no ser aceptado , a no encajar en un grupo o a ser rechazado. Este temor, señala la experta, puede llevar a modificar comportamientos, decisiones e incluso proyectos personales para intentar conseguir la aprobación del entorno.Esto, comenta, lleva al tercer gran miedo: el de ser uno mismo . «Este me parece uno de los miedos más importantes que uno tiene que vencer porque, si no, no vives tu vida, sino la que quieren otras personas, tus padres, tus amigos, lo que se espera de ti...», manifiesta.López define este miedo como «un cáncer» que «te está robando la vida, literalmente te está autodestruyendo». «¿Por qué? Porque para sentirte aceptado tienes que, por ejemplo, casarte, tener hijos, tener una casa a los 30. ¿Y si tú quieres ir, no sé, a viajar por el mundo, quieres hacer cosas distintas a los demás?», plantea. Sun, 20 Sep 2026 17:30:00 +0200 Freepik/ABC Encarnación López, experta en ansiedad, habla sobre la importancia de vencer el miedo. Encarnación López, experta en ansiedad, habla sobre la importancia de vencer el miedo. Ana Beatriz Micó https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/marian-rojas-estape-psiquiatra-culpa-rumiacion-negativa-20260918070000-nt.html Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «La culpa y la rumiación negativa son un veneno. A nivel físico, modifican el sistema inmune y el endocrino» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/marian-rojas-estape-psiquiatra-culpa-rumiacion-negativa-20260918070000-nt.html Los sentimientos y emociones que experimenta cada persona pueden ser muchos y muy variados a lo largo de un solo día. Estos pueden venir influidos por diversos factores, como las relaciones con otras personas, la situación laboral o económica o los hábitos de vida que se tengan, entre muchos otros. Los pensamientos que alguien tiene pueden provocar sensaciones agradables o desagradables y viceversa, algo que, en ocasiones, nos resulta difícil de comprender e incluso, muchas veces no somos capaces de identificar por qué nos sentimos de determinada manera . Por ejemplo, suele ser habitual que alguien que ha pasado por un momento complicado como enterarse de que un familiar tiene una enfermedad se sienta triste, preocupado e incluso enfadado, mientras que la alegría y tranquilidad las siente quien acaba de recibir la noticia de que le han contratado en una empresa tras meses desempleado. Sin embargo, la complejidad de nuestra mente hace frente a esos y otros muchos acontecimientos y pensamientos a la vez, lo cual se vuelve complicado de gestionar y puede hacer que necesitemos ayuda. A esto se suman situaciones de estrés constante o muchas preocupaciones que, a menudo, terminan provocando ansiedad, por ejemplo, algo que parecen experimentar más personas cada día. Estas son realidades que se estudian y tratan desde la psicología y la psiquiatría, adaptando las necesidades para que cada persona se encuentre mejor en función de su caso concreto y sus necesidades. Uno de los pensamientos o sensaciones que también suelen estar muy presentes en la mente de las personas es el sentimiento de culpa constante.Marian Rojas Estapé explica cómo nos afecta sentir culpa y rumiaciónLa psiquiatra Marian Rojas Estapé ha tratado este tema en una entrevista para el podcast The Way Project, en el que se ha abordado junto con el presentador desde el punto de vista de que la culpa afecta al día a día del desarrollo de un padre o madre, pero también de cualquier persona. « La culpa está íntimamente relacionada con cómo nos hablamos y nos contamos nuestra historia, mi historia como padre, madre, como cantante, como el que es secretario, el que es veterinario, ama de casa, que está en casa pero por otro lado no está porque llegan los niños y está cansada», comienza introduciendo la también escritora.Desde su conocimiento, indica que la culpa «bloquea mucho la capacidad de entregarse bien, sea en el trabajo, o sea a las personas que tienes que cuidar. Porque estás siempre como con un runrún, la rumiación, que la rumiación no deja de ser pensamientos negativos que no resolvemos. La rumiación es estar todo el día repitiéndote cosas a las que no encuentras una solución », por lo que considera, con cierto tono cómico, que es muy poco práctico sentirse así.«La rumiación no deja de ser pensamientos negativos que no resolvemos» Marian Rojas Estapé Psiquiatra y escritoraTambién explica que tener culpa constante y rumiación es muy agotador, y procede a detallar como afecta a la mente por dentro: « te activa el estado de alerta, te sube el cortisol , y lo que te hace es que te produce un agotamiento mental, saturación, y una necesidad constante de evadirte».Rojas Estapé confronta este sentimiento o emoción haciendo ver que se trata de pensamientos y que estos, porque vengan constantemente a nuestra cabeza «no significa que ese pensamiento te lo tengas que creer, no significa que sea una realidad ». No obstante, apuntaba que solemos darle demasiada importancia a esos pensamientos y les hacemos muchos caso. «Cuando nuestra rumiación mental nos recuerda constantemente algo negativo , esto es como si alguien desde fuera nos lo estuviera diciendo todo el rato: '¡Has fracasado!' Es una crítica, es un estado de miedo constante, de desamparo», ejemplifica la psiquiatra. Consecuencias a nivel físicolEn este punto, Marian Rojas Estape detallaba que esto no solo tiene efectos a nivel psicológico y mental, ya que también tiene consecuencias a nivel físico, que podemos sentir y experimentar en nuestro organismo.«¡Ojo a nivel físico, que modifica el sistema inmune, el sistema endocrino ! Es decir, todo mi cuerpo está alterado en estado de tensión porque yo no me trato bien. Y eso viene de la culpa, de las heridas sin resolver, de los traumas, de las situaciones de estrés constante donde tengo miedo, donde estoy triste o donde me siento inseguro. Y esa culpa, esa rumiación negativa, se convierte en un veneno », continuaba exponiendo la profesional. Fri, 18 Sep 2026 07:00:00 +0200 YouTube Marian Rojas Estapé. Marian Rojas Estapé. Marina Ortiz https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/maria-martingamero-psicologa-esperar-pareja-adivine-tus-20260917070000-nt.html María Martín-Gamero, psicóloga: «Esperar a que tu pareja adivine tus necesidades no es una prueba de amor. De hecho, genera más distancia» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/maria-martingamero-psicologa-esperar-pareja-adivine-tus-20260917070000-nt.html Muchas personas asumen que, cuando una persona las quiere de verdad, deben saber qué les pasa sin necesidad de decirlo. Así, esperan que su pareja note cuándo están mal o entiendan qué necesitan de ella incluso antes de decírselo.Lo que se busca es, en resumen, una especie de telepatía emocional que, aunque pueda parecer una bonita muestra de conexión, puede terminar convirtiéndose en una fuente constante de frustración y dar lugar a conflictos.Por ello, la psicóloga María Martín-Gamero afirma que, «cuando entiendes que alguien puede quererte y no tener por qué adivinar lo que necesitas, cambiarán por completo tus relaciones».Con esta premisa, la experta trata de hacer ver que conocer bien a alguien a alguien no significa poder leerle la mente, ya que cada persona tiene una historia diferente, unos esquemas propios y una manera particular de procesar lo que le ocurre.El peligro de esperar que el otro adivine nuestras necesidades«Muchas veces caemos en medir el amor en función de la telepatía: si de verdad le importara, sabría por qué estoy mal; no tendría por qué pedírselo, debería salir de él», señala la psicóloga.Sin embargo, esto, desde su punto de vista, «no es una prueba de amor» , sino que «acaba generando más frustración, resentimiento y distancia». «Tu pareja, tu amigo, tu hermana pueden quererte muchísimo, y aun así no saber qué necesitas en cada momento. No comparten tu historia, tus esquemas, tu forma de procesar las cosas», asevera.Una de las claves está, por tanto, en sustituir la expectativa de que el otro adivine por la capacidad de expresar lo que necesitamos. Pedir ayuda, explicar cómo nos sentimos o decir qué esperamos de una situación no resta valor al comportamiento de la otra persona, más bien lo contrario.«Aprender a decir lo que necesitas no es pedir demasiado, ni hace que el gesto del otro sea menos genuino. Al contrario, cuando comunicas lo que necesitas, le estás dando a la otra persona la oportunidad de conocerte mejor y de decidir cómo quiere responder a eso».Así, en definitiva, Martín-Gamero insiste en que «ninguna relación debe consistir en esperar a que el otro adivine lo que necesito y luego comprobar si lo ha hecho bien, sino aprender a mostrarle al otro cómo llegar a ti». Thu, 17 Sep 2026 07:00:03 +0200 Freepik/ABC Una pareja discutiendo y la psicóloga María Martín-Gamero. Una pareja discutiendo y la psicóloga María Martín-Gamero. Ana Beatriz Micó https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/paula-orell-psicologa-sobre-relaciones-pareja-veces-20260915073000-nt.html Paula Orell, psicóloga, sobre las relaciones de pareja: «A veces las discusiones por 'tonterías' esconden grandes cosas que no sabemos expresar» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/paula-orell-psicologa-sobre-relaciones-pareja-veces-20260915073000-nt.html En plena era de las aplicaciones de citas, vínculos fugaces y amor líquido, donde cada vez resulta más difícil consolidar relaciones duraderas, la psicóloga y divulgadora Paula Orell pone el foco en aquellas discusiones aparentemente provocadas por «tonterías» que pueden ocultar necesidades emocionales mucho más profundas. Especializada en autoestima, relaciones de pareja, crecimiento personal y bienestar emocional, la experta comparte en las plataformas digitales el caso de una pareja enfrentada por el uso del teléfono móvil, los retrasos o la falta de muestras de cariño, pero cuyo verdadero problema era la distancia entre ambos.En una sesión de terapia, el hombre aseguró que su pareja criticaba todo lo que hacía. Según relató, ella se molestaba cuando utilizaba el teléfono, cuando al llegar a casa saludaba antes al perro que a ella o cuando se retrasaba para acudir juntos a cenar. Él sentía que cualquier comportamiento acababa convertido en un nuevo reproche y llegó a pensar que no importaba cuánto se esforzara, porque siempre recibiría una queja.«Ya no me siento tu prioridad»La terapeuta propuso entonces detenerse en el contenido de esas frases y traducir lo que realmente querían expresar. El comentario «estás todo el día con el móvil» no significaba únicamente una crítica al teléfono, sino «me gustaría que estuvieras más pendiente de mí». Del mismo modo, reprocharle que ya no la besara al llegar a casa escondía una sensación más dolorosa: «ya no me siento tu prioridad».La comparación con sus amigos también tenía otro significado, según explica la autora de 'Quiérete bonito'. En realidad, ella quería seguir siendo importante para él y recuperar la ilusión por hacer planes juntos. Cuando Orell le pidió que expresara directamente ese sentimiento, la mujer rompió a llorar y reconoció que echaba de menos ser la prioridad de su pareja, sentirse deseada y recuperar la forma en que él se relacionaba con ella al comienzo.Él respondió emocionado que también la echaba de menos. Para la psicóloga, ese momento permitió descubrir la verdad que permanecía escondida detrás de los conflictos cotidianos: ambos necesitaban volver a conectar, pero no sabían cómo pedirlo. «Esta es la verdad que escondían esos roces entre vosotros», explica en el vídeo.La experta en esto del amor sostiene que los reproches suelen alejar a las parejas cuando, en el fondo, expresan un deseo de acercamiento. Por eso, considera esencial sustituir las acusaciones por mensajes claros sobre las propias emociones y necesidades. Decir «me siento solo» o «echo de menos que hagamos planes juntos» puede abrir una conversación más sincera que frases como «nunca estás pendiente» o «todo te da igual».La clave, según la especialista, no consiste en evitar todas las discusiones, sino en aprender a escuchar qué necesidad se encuentra detrás de cada enfrentamiento y hablar desde la vulnerabilidad, no desde la culpa. Tue, 15 Sep 2026 07:40:56 +0200 Isaac Asenjo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/ana-asensio-doctora-neurociencia-leer-pasatiempo-permite-20260912113743-nt.html Ana Asensio, doctora en Neurociencia: «Leer no es un pasatiempo, sino que permite construir una reserva cognitiva para envejecer mejor» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/ana-asensio-doctora-neurociencia-leer-pasatiempo-permite-20260912113743-nt.html Ha pasado más de un año desde que la 'influencer' María Pombo abriera el melón sobre «si leer nos hace o no ser mejores personas» y aún se sigue hablando de ello. Su opinión, que lanzó en su cuenta de Tik Tok (con más de 698.100 seguidores), después de que un usuario de la red social hiciese referencia al contenido decorativo de una de las estanterías de su casa, desató una oleada de críticas, tanto constructivas como destructivas, y también un buen número de comentarios en su defensa e incluso defensivos. Sin embargo, lejos de hacer escarnio o de basar la defensa de la lectura en base a los gustos, el placer o la capacidad de mejorar la calidad humana, en ABC Bienestar hemos querido centrarnos en lo que la lectura puede aportar al cerebro. Tal como explica la psicóloga y doctora en Neurociencia, Ana Asensio ( @vidasenpositivo_anaasensio ), autora de ' Escucha tu intuición ' (Rocaeditorial) y 'Neurofelicidad', leer no es solo un placer, sino que supone un entrenamiento invisible para el cerebro. « La lectura es como un gimnasio para el cerebro , ya que fortalece la memoria, la atención, y la capacidad de concentración», aclara. La experta aclara, en este sentido, que cuando leemos se activan numerosas redes neuronales que trabajan de forma coordinada como son el área del lenguaje y la corteza prefrontal, que se encargan de la atención y la planificación; así como las regiones relacionadas con la imaginación y la empatía. Así lo corrobora un estudio reciente de la Universidad de Stanford, que cita la Dra. Asensio, según el cuál se demostró que leer es de las pocas actividades que estimulan el cerebro de forma tan global y completa. ¿Cuánto leemos? Según el informe de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España del Ministerio de Cultura de 2024, el 51,2% de la población española se considera lector frecuente, es decir, lee en su tiempo libre de manera diaria o semanal. La franja de edad de 14 a 24 años es la principal lectora, siendo el 75,3% los lectores de estas edades. Dividido en subgrupos, destacan los niños de 10 a 14 años, de los cuales el 86% son lectores. Les siguen los adolescentes de 15 a 18 años, con un 76%, y, por último, la franja de 19 a 24 años, con un 65,1% de lectores. Además, el informe demuestra que en 2023 el 64% de la población española declaraba leer libros en su tiempo libre, mientras que en 2024 esa cifra subió al 65,5%. Aunque el incremento es moderado, confirma una tendencia al alza, lo que pone de relieve la creciente conciencia sobre los beneficios emocionales y cognitivos que aporta la lectura.La lectura protege el cerebroLa lectura frecuente es además un factor protector del cerebro . De hecho recientes investigaciones publicadas en 'Neurology' (Wilson et al., 2013) mostraron que las personas que tienen el hábito de leer regularmente tienen un 32% menos de riesgo de deterioro cognitivo en la vejez. La explicación a esto es sencilla, según plantea la Dra. Asensio, ya que cada vez que leemos construimos lo que en neurociencia llamamos «reserva cognitiva», que es, según describe la experta, «como un colchón o bolsa de conexiones neuronales que protegen al cerebro frente al envejecimiento y frente a posibles enfermedades de deterioro cognitivo». Leer, por tanto, sería algo así como abrirte una cuenta en el banco y ahorrar para tener una «cuenta cerebral» saludable. «Leer no es un pasatiempo, sino que permite construir una reserva cognitiva para envejecer mejor», explica Asensio. Al igual que los músculos necesitan entrenamiento para mantenerse fuertes, la mente necesita desafíos y estímulos. Y aquí es donde juega un papel importante la lectura, pues, tal como recuerda la autora de 'Neurofelicidad', leer favorece la neuroplasticidad , que es la capacidad del cerebro para crear y fortalecer conexiones neuronales nuevas. Además, mejora la empatía, ya que cuando el lector conecta con el texto y se mete en la piel de un personaje se activan las mismas redes neuronales que se usan para comprender a los demás en la vida real. «Leer podría ser un entrenamiento silencioso para ser más humanos, comprender más a los demás y prepararnos para estar más conectados», explica la experta que, no obstante, insiste igualmente en la importancia de complementar esta actividad con la sociabilidad real. Además, en un momento en el que el consumo de contenidos digitales está fragmentando la capacidad de atención , los libros ofrecen un antídoto natural: favorecen la concentración sostenida y la memoria de trabajo, aspectos clave para el rendimiento intelectual y el bienestar mental. De hecho, según un estudio realizado por la Universidad de Sussex, en el que se midieron los niveles de estrés de un grupo de voluntarios antes y después de leer, bastaron únicamente seis minutos de lectura para reducir dichos niveles en el 68%. Este dato, obtenido tras comparar parámetros fisiológicos y psicológicos, sitúa la lectura como una de las actividades más efectivas para relajarse, superando incluso a escuchar música o dar un paseo.Capacidades cerebrales que trabaja la lectura La memoria de trabajo, porque vamos reteniendo información y aprendiendo cosas nuevas mientras seguimos el relato La atención sostenida, ya que leer requiere concentración prolongada en un mundo lleno de distracciones. El lenguaje y el vocabulario, enriqueciendo la expresión oral y escrita. La imaginación y la creatividad, porque el cerebro dibuja imágenes, escenarios y emociones a partir de palabras escritas. La empatía y la inteligencia emocional, al ponernos en el lugar de los personajes. Es una vacuna emocional y cognitiva, pues nos hace más empáticos, creativos y resilientes.Leer, por tanto, no solo contribuye a ampliar los conocimientos, sino también permite que el lector habitual sea más resiliente y empático. Es un acto de autocuidado cerebral. «Cada página que se lee es un acto de autocuidado, un abrazo para la mente y un regalo para el futuro», concluye Asensio. Sat, 12 Sep 2026 05:00:11 +0200 La psicóloga y doctora en Neurociencia, Ana Asensio. La psicóloga y doctora en Neurociencia, Ana Asensio. Raquel Alcolea https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/vamos-sufrir-diez-acontecimientos-potencialmente-traumaticos-largo-20260729012127-nt.html El trauma también se hereda https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/vamos-sufrir-diez-acontecimientos-potencialmente-traumaticos-largo-20260729012127-nt.html A menudo asociamos las experiencias dolorosas con traumas. Una ruptura, un conflicto familiar o una despedida pueden causar un gran malestar pero no siempre producen un trauma psicológico. El sufrimiento, de hecho, es algo normal en la vida que todos acabamos viviendo de una manera u otra como, por ejemplo, este verano lo han tenido que vivir en primera persona los miles de afectados por los devastadores incendios en España . Ahora bien, ¿van a quedar las víctimas con un trauma? ¿Es algo que estas familias llevarán en su mochila de por vida?«El trauma es la herida que te queda después de vivir una experiencia que te supera completamente y desborda toda tu capacidad de afrontamiento», destaca a ABC Alicia Álvarez García, psicóloga especializada en trauma. Así, todos solemos tener malos recuerdos, que generan malestar pero que, por lo general, no hacen revivir literalmente las emociones físicas y psicológicas de ese momento. Los expertos inciden en que muchos asocian el trauma al dolor pero solo cuando, pasado un tiempo, se vuelve exactamente al dolor que generó ese momento, se puede hablar de trauma.Y esto ocurre independientemente del acontecimiento que lo causara. Cualquiera puede pasar un trauma, por diversas circunstancias, aunque es habitual asociarlo a abusos y violencia , negligencias, abandonos, pérdidas repentinas de seres queridos, accidentes graves o desastres naturales, por poner algunos ejemplos. Y aunque estas heridas no dependen de una edad sí que en la infancia pueden ser más frecuentes porque ésta es una época en el que el cerebro y la personalidad están en desarrollo. Existe la duda, además, de si un trauma nuestro puede afectar a las futuras generaciones. Si, por ejemplo, los efectos psicológicos que pueden haber dejado los incendios de este verano en quienes los han sufrido pueden tener impacto en sus descendientes «La ciencia nos demuestra que los traumas se heredan, aunque no es como el jarrón de tu tía abuela , que pasa de generación en generación y heredas tal cual», asegura Álvarez a ABC. Así, los expertos inciden en que no es que se transmita el trauma como tal, sino la mayor susceptibilidad a desarrollar un trastorno de estrés postraumático (TEPT), es decir dinámicas familiares o sociales y respuestas aprendidas en base a hechos traumáticos no vividos.Traumas individuales y colectivosEn los últimos tiempos, el trauma transgeneracional ha cobrado interés a partir de estudios sobre descendientes de supervivientes del Holocausto y de víctimas de genocidios, guerras o poblaciones desplazadas, es decir traumas sociales que acaban dejando formas colectivas de recordar, callar, reaccionar o interpretar una situación. A muchos les preocupa que exista esta herencia cuando hay un trauma a nivel personal o familiar: en estos casos es cuando pueden aparecer patologías como el TEPT. Sea por lo que sea, la ciencia apunta a que existe una combinación de mecanismos psicológicos, familiares, sociales y biológicos que llevan a estos traumas intergeneracionales. La epigenética tiene mucho peso. Álvarez resalta que algunas investigaciones han identificado factores neurobiofisiológicos, relacionados al tamaño de la amígdala, y que también influyen mecanismos conductuales. Además, recuerda que «durante la infancia adquirimos muchas cosas por aprendizaje vicario: si nuestras figuras de referencia tienen un trauma que no han integrado y debido a eso se comportan o tienen algunas reacciones traumáticas de evitación o de hiperalerta, puede ser que nosotros acabemos adquiriendo también esa forma de reaccionar o de comportarnos, con lo cual, y sin saberlo, estaremos adquiriendo esas respuestas traumáticas de nuestros padres», explica.«Si nuestras figuras de referencia tienen un trauma que no han integrado y tienen reacciones de evitación o hiperalerta puede que nosotros acabemos adquiriendo también esas formas» Alicia Álvarez«Que aparezca depende de cómo estemos nosotros, cómo se gestione lo que sea que pase, cuál es nuestro momento vital, si tenemos una patología de base, si nos han pasado otras cosas en la vida, cuál es nuestro nivel de resiliencia...», incide Álvarez, que es profesora colaboradora de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Ella, sin querer ser alarmista, avisa de que «todas las personas vamos a sufrir una media de unos diez acontecimientos potencialmente traumáticos a lo largo de nuestra vida», por lo que insta a seguir con cautela toda situación dolorosa que vivamos. ¿Pueden llegar a ser uno de ellos los terribles incendios de este verano en España? Álvarez cree que todavía es pronto para saberlo, pero tiene claro que «ha sido una situación potencialmente traumática porque es un estrés extraordinario» para los afectados. Las reacciones de estrés agudo, normales en un primer momento, no tienen porqué derivar en un trauma y el miedo ante estas situaciones es real y más si no sabemos lo que puede pasar, «pero no es una condición 'sine qua non' para generar trauma», sigue la experta en declaraciones a ABC, incidiendo en separar este sentimiento de la ansiedad , muy habitual pero que tiene que ver con miedos a algo que no existe y que puede no puede pasar. «Cada persona es un mundo y cada una tiene sus estrategias de afrontamiento y vivirá a nivel individual las pérdidas», remarca la psicóloga, que añade que «cuando la emergencia esté resuelta, si al cabo de unos meses todavía hay cierta sintomatología y afectación y esas reacciones de estrés no bajan y siguen generando mucho malestar, habrá que consultar a un especialista».Profesionales de emergencias, junto a desalojados hace unos días en Navalagamella. Belén Díaz La importancia de la atención temprana El miedo, la incertidumbre, la sensación de vulnerabilidad, las pérdidas sufridas o incluso el sentimiento de culpa pueden derivar en secuelas emocionales si no se interviene de forma precoz. Así lo destacaba recientemente la decana del Colegio Oficial de la Psicología en Madrid, Timanfaya Hernández, que era tajante con el hecho de que el estrés, ansiedad y angustia de los afectados por los incendios «no significa que vayan a desarrollar un trastorno psicológico como tal. Precisamente la intervención psicológica en estas situaciones de crisis y poder identificar de manera adecuada a las personas en estas fases tan vulnerables es absolutamente necesario y prioritario para evitar situaciones más complejas en un futuro», sentenciaba. MÁS INFORMACIÓN noticia Si El calor sube la temperatura de las discusiones de pareja, familia y trabajo noticia Si Las malas pasadas del apego ansioso, que cada vez está más normalizado noticia Si Nir Eyal, experto en liderazgo: «Tenemos creencias limitantes y nuestra responsabilidad es superarlas»Álvarez se acuerda, además, de los medios de comunicación y su papel crucial para conseguir que no se extienda una angustia y se pueda llegar a afectar a la sociedad en general. «En los atentados de agosto de 2017 en Barcelona estuve en un dispositivo tratando a la población afectada y acabé trabajando con mucha gente que no había estado en La Rambla pero que debido a la exposición continua de imágenes e informaciones acabó desarrollando una cierta sintomatología de estrés agudo», rememora. Por todo ello, insta a evitar la sobreexposición informativa y a priorizar canales oficiales. Sat, 12 Sep 2026 01:21:27 +0200 EP Una vecina de Piedralaves (Ávila), llorando desconsolada hace unos días ante la casa de su padre. Una vecina de Piedralaves (Ávila), llorando desconsolada hace unos días ante la casa de su padre. Anna Cabeza https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-psiquiatra-gente-depresion-vida-vacia-20260910123743-nt.html Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «Mucha gente no tiene depresión, lo que tiene es una vida vacía, ya que no tiene nada que hacer» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-psiquiatra-gente-depresion-vida-vacia-20260910123743-nt.html España es líder mundial en consumo de benzodiacepinas, un fármaco que suele recetarse para dormir mejor por su efecto ansiolítico, hipnótico y relajante muscular, según datos difundidos por la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD). Además nuestro país, en función de las estadísticas de la OCDE, se encuentra en el ranking de los países de la Unión Europea que más demanda antidepresivos, un crecimiento en los últimos tiempos en consonancia con la alta prevalencia de problemas de salud mental entre la población española.La psiquiatra y divulgadora Marian Rojas Estapé recuerda que no todas las etapas difíciles requieren tratamiento farmacológico. «Hay que aprender a reactivar la ilusión, porque sin ella la mente se marchita», afirma la experta en una de sus charlas publicadas en las redes sociales, donde ahonda en que el bienestar emocional no depende solo de las circunstancias, sino también de la actitud ante la vida. La divulgadora insiste en que, en muchos casos, la falta de motivación no responde necesariamente a un cuadro de depresión , sino a una vida sin proyectos, ilusiones o actividades que den sentido al día a día. La autora del libro 'Recupera tu mente, reconquista tu vida' explica que la ausencia de objetivos puede afectar el bienestar emocional. «Mucha gente no tiene depresión, lo que tiene es una vida vacía, ya que no tiene nada que hacer», advierte.Mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazoEn ese sentido, remarca la importancia de mantenerse activo, socializar y plantearse nuevos desafíos, ya sean a corto o largo plazo. La doctora Marian Rojas Estapé ha vuelto a poner el foco en un tema que cada vez preocupa más: la delgada línea entre la tristeza, la apatía y la depresión. Durante una intervención en @Sanandotupsique , la psiquiatra reflexiona sobre cómo muchas personas interpretan el vacío existencial como una enfermedad, cuando, en realidad, lo que les ocurre es que han perdido la ilusión por vivir.La autora de 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas' insistió en que el problema no siempre es químico o clínico , sino emocional y vital. Según explica, cuando una persona se levanta sin propósito ni motivación, su cerebro «se va apagando a lo largo del día».Durante su intervención, la psiquiatra relata la historia de Ana, una maestra jubilada que había dedicado su vida a la enseñanza. Sin familia ni proyectos nuevos, su día a día se había convertido en una sucesión de horas vacías. «Mi padre le dijo: Se te ha vaciado la vida», recuerda la especialista en salud mental. La clave en este caso fue tan sencilla como retomar actividades que despertaran su interés. «Llamó al ayuntamiento de su pueblo, preguntó por clases de pintura y baile, y en un mes era otra persona», explica. El caso de Ana, según Rojas, es representativo de una realidad más común de lo que parece. «Cuando perdemos las ilusiones, se nos arruga el corazón» , apunta la especialista, subrayando la importancia de mantener viva la curiosidad y el contacto social como parte de la salud mental.«El cerebro se transforma cuando hay ilusión»Y es que según dicta la experta, la ilusión es una de las fuerzas más poderosas del ser humano. «El cerebro se transforma cuando hay ilusión. Las moléculas del organismo cambian, la energía vital se renueva», afirma en las plataformas digitales, donde recomienda buscar pequeñas metas que generen entusiasmo : un hobby, un proyecto, una nueva rutina o algo tan simple como una conversación significativa. Al hilo de estas reflexiones se pronuncia también el médico y conferencista Mario Alonso Puig , quien indica en una de sus publicaciones en las plataformas digitales que «Si tú lo que proyectas es que serás feliz en el futuro, ya no puedes estar en esa quietud de la que hablamos. Yo seré feliz cuando, no. Si tú no eres feliz ahora, no lo vas a ser cuando tengas el coche, cuando tengas la casa. Crees que sí. Tu objetivo es ser feliz, es estar a gusto en tu piel con los demás y con el mundo ahora». A su juicio, quien no aporta en el presente, difícilmente lo hará en el futuro.La experta además va en consonancia con otros expertos como Aurelio Rojas, cardiólogo, que advierte también en las redes de que factores como la soledad no deseada, la tristeza o una mala salud mental no solo afectan al bienestar psicológico. Este influencer de la salud explica que el corazón posee miles de neuronas y receptores sensibles a sustancias químicas que responden inmediatamente a estados de ánimo como el estrés o la tristeza. Por lo tanto, la conexión entre el cerebro y el sistema cardiovascular es más profunda de lo que se cree, hasta el punto de que los estados emocionales pueden influir directamente en la salud cardíaca. Thu, 10 Sep 2026 13:09:51 +0200 Isaac Asenjo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-advierte-problema-apps-20260627150129-nt.html Marian Rojas Estapé, psiquiatra, advierte del problema de las apps de citas: «El cerebro siempre se mantiene con la idea de que puede haber algo mejor» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-advierte-problema-apps-20260627150129-nt.html Tinder, Bumble, Hinge, Badoo, Meetic o Grindr, las aplicaciones para ligar se han convertido en un espacio habitual para buscar una media naranja o dejar fluir, expresión 'mainstream' en estas redes sociales. Adentrarse en el vertiginoso mundo de las nuevas relaciones amorosas es un viaje emocionante y complejo. Sobre todo en plena era de las plataformas digitales, vínculos fugaces y amor líquido, donde lograr una estabilidad amorosa se antoja tan complicado como aprobar unos Presupuestos Generales del Estado en esta legislatura, a la que le queda menos tiempo que a tu próximo 'match'.Y es que las dinámicas actuales pueden dificultar el compromiso. Así lo advierten los expertos, que recuerdan de la importancia de conocerse a uno mismo para tomar decisiones afectivas más saludables. El exceso de opciones en las aplicaciones de citas está afectando directamente a la estabilidad emocionalEn este contexto se ha pronunciado la psiquiatra Marian Rojas Estapé, que analiza la forma de relacionarnos y comprometernos en pareja en una entrevista para el pódcast 'Tengo un plan'. La autora de libros como 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas' o 'Recupera tu mente, reconquista tu vida' advierte de que el exceso de opciones en las aplicaciones de citas está afectando directamente a la estabilidad emocional.«Tinder tiene un problemón porque es la gamificación del vínculo. Cuanto más opciones menos capacidad tiene el cerebro de comprometerse. Entonces cuantas más opciones tú le des a tu cerebro a nivel afectivo, menos... porque siempre tu cerebro está pensando que puede haber algo mejor. Entonces la posibilidad de compromiso es mucho menor», explica la divulgadora que ahonda en que a este tipo de plataformas «le viene muy bien que estés hablando con 70 a la vez, no que encuentres al hombre o a la mujer de tu vida».«Entonces, lo primero es ¿quiero pareja?, ¿o quiero pasármelo bien?, ¿o quiero disfrutar?, ¿o quiero sexo? O sea, ¿qué busco? Porque si quiero pareja, quiero pareja, entonces busco. El cerebro se activa para pareja. Es decir, todas las áreas cerebrales que en mi cabeza están en para la búsqueda de tener pareja no se activan igual que si lo que quiero es sexo, porque entonces busco otro perfil. ¿Me conviene? ¿me hace hace mejor persona?», reflexiona la experta durante la entrevista. «La pareja necesita artesanía psicológica» afirma, en referencia al trabajo consciente que implica mantener un vínculo sólido«Bajar al papel» pensamientos y emociones para clarificar lo que uno sienteOtro de los puntos clave en este capítulo de la entrevista es el valor de la escritura como herramienta terapéutica. La psiquiatra recomienda «bajar al papel» pensamientos y emociones para clarificar lo que uno siente. Apoyándose en la literatura científica, señala que escribir a mano activa más áreas del cerebro relacionadas con la memoria y la comprensión que teclear, lo que facilita un mayor autoconocimiento. «Cuando uno teclea, la zona del cerebro que se encarga de integrar la memoria, que es el hipocampo, funciona de forma muchísimo más baja que cuando uno escribe. Ahí el hipocampo recuerda mucho mejor», explica. Thu, 10 Sep 2026 12:32:11 +0200 Isaac Asenjo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/bendita-rutina-cerebros-deseando-volver-recuperar-habitos-20260902014758-nt.html ¡Bendita rutina! Por qué tu cerebro desea volver a recuperar hábitos https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/bendita-rutina-cerebros-deseando-volver-recuperar-habitos-20260902014758-nt.html A estas alturas de septiembre muchas personas están aún saboreando las mieles de sus estupendas vacaciones pero, al mismo tiempo, se sienten encantadas -aunque algunas no lo quieran reconocer - de volver a la rutina. Si es tu caso, tranquilo, no eres un bicho raro. Hay más personas de lo que parece que opinan igual: ¡Bendita rutina! Pero, ¿por qué ocurre esto cuando lo habitual es soñar durante el año con estar de las vacaciones? ¿Por qué hay quién desea retomar hábitos mientras otros sufren por ello?Según Francisco Mira Berenguer , director médico de MyBrain , cuando el cerebro funciona en un entorno previsible de tareas le obliga a corregir menos porque sabe lo que tiene que hacer, mientras que un día sin estructura hay que construirlo desde cero una y otra vez. «Es decir, trabaja fundamentalmente como un sistema de predicción, y equivocarse tiene un coste energético en el organismo -explica a ABC-. De ahí que algunas personas terminen un domingo sin planes más cansadas que un martes de trabajo».Cuando una rutina se repite lo suficiente «queda almacenada en el cerebro como una secuencia automática que apenas consume atención. Por el contrario, lo que no está automatizado lo tiene que resolver la corteza prefrontal, que es un sistema muy limitado. Por lo tanto -puntualiza-, tener tiempo libre obliga a decidir continuamente qué hacer, cuándo y con quién». Añade que lo más contraintuitivo tiene que ver con el eje del estrés porque en condiciones similares lo que más eleva el cortisol no es la dificultad de una situación, «sino su carácter impredecible e incontrolable», insiste. Es decir, saber lo que viene después, aunque sea exigente, activa menos que no saberlo porque la estructura funciona como una señal de seguridad . «A eso se suma que una jornada organizada está hecha de pequeños objetivos que se van cerrando, cada uno con su señal dopaminérgica de recompensa, mientras que las vacaciones ofrecen el placer en bloques grandes y espaciados».«Una buena rutina permite realizar parte de nuestra vida de forma automática, lo que ayuda a reservar recursos mentales para aquello que realmente nos requiere atención» Miguel Ángel PeraitaEn esta misma línea se manifiesta Miguel Ángel Peraita , doctor del departamento de Medicina integrativa y Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) de la clínica Thuban , al asegurar que es muy habitual que tras unas vacaciones se recomiende el mismo consejo: regresar poco a poco a la rutina para evitar el llamado estrés posvacacional. «Sin embargo, recuperar cuanto antes determinados horarios y hábitos puede tener justamente el efecto contrario: devolver al organismo la previsibilidad que necesita». Y es que apunta que desde el punto de vista de la fisiología y del comportamiento, la rutina no tiene por qué ser sinónimo de monotonía. «Una buena rutina permite realizar una parte de nuestra vida de forma automática, lo que ayuda a reservar nuestros recursos mentales para aquello que realmente requiere atención».Lo explica con un sencillo ejemplo. «Pensemos en algo tan fácil como conducir al trabajo cada mañana. Si siempre vas por el mismo camino, casi sin darte cuenta llegas mientras pensabas en aquello en lo que estabas centrado mentalmente esa mañana. Sin embargo, si tuvieses que cambiar cada día de camino, lo que irías es pendiente de no equivocarte de calle y en poco más. Es decir, los hábitos consolidados, tus rutinas, reducen la necesidad de decidir continuamente cómo actuar y, por tanto, disminuyen la dependencia del autocontrol consciente. La investigación en psicología de los hábitos (ScienceDirect) describe precisamente esta capacidad de la conducta automatizada para facilitar la consecución de objetivos cuando se desarrolla en contextos suficientemente estables. Por eso, después de las vacaciones, quizá la pregunta no debería ser únicamente '¿cómo vuelvo poco a poco a mi rutina?', sino también '¿qué rutinas merece la pena recuperar?'».Automatizar conductasAñade Miguel Ángel Peraita que automatizar una conducta está muy bien, «siempre que sea adecuada» porque el que algo sea rutinario, no lo convierte necesariamente en saludable o productivo. «La vuelta de las vacaciones ofrece una oportunidad excelente para reorganizar los hábitos de acuerdo con nuestra fisiología, y aquí adquiere especial relevancia la cronobiología». Explica que el organismo no funciona igual a todas las horas del día. «Prácticamente todos nuestros tejidos poseen mecanismos asociados al ciclo de luz y oscuridad y coordinan procesos como el sueño, la temperatura corporal, la secreción hormonal o el metabolismo. La luz es el principal sincronizador de nuestro reloj biológico, pero no es el único. Los horarios de alimentación, ejercicio y sueño constituyen también importantes señales temporales. Deberíamos intentar recuperar algunos anclajes diarios : una hora relativamente estable para levantarnos, exposición a luz natural durante la mañana, horarios razonablemente regulares de comida, actividad física, tiempo de descanso y una hora de sueño compatible con nuestras necesidades». «El trabajo satisfactorio cubre necesidades difíciles de compensar en otras áreas como la de sentirse útil, competente, conseguir logros o pertenecer a un grupo. Quien encuentra eso en su ocupación, siente la vuelta más como un reencuentro que como una condena» Francisco Mira BerenguerEn su opinión, la finalidad de una buena rutina es justamente la contraria: automatizar lo predecible para disponer de más libertad para lo impredecible. «Si cada mañana tenemos que decidir a qué hora nos levantamos, cuándo vamos a entrenar, qué vamos a desayunar, a qué hora comeremos y cuándo intentaremos acostarnos, estamos introduciendo continuamente decisiones que podrían estar parcialmente resueltas de antemano».Es decir, que septiembre puede ser una oportunidad para revisar nuestras rutinas. Y aquí la personalización es importante. « No existe un horario perfecto universal -advierte Peraita-. La edad, el cronotipo, la jornada laboral, las enfermedades, la medicación, las obligaciones familiares o el nivel de actividad física condicionan qué estructura puede funcionar mejor para cada persona. Por ello, en la mayoría de las situaciones puede ser útil recurrir a profesionales sanitarios con conocimientos de nutrición, ejercicio, sueño y cronobiología que permitan diseñar esa rutina de acuerdo con las circunstancias de cada uno. Puede ser precisamente una buena manera de reducir el estrés porque cuando una parte de nuestra vida funciona mediante hábitos bien elegidos, dejamos de dedicar atención a aquello que ya sabemos cómo hacer y podemos emplearla en algo mucho más valioso: pensar, crear, relacionarnos y adaptarnos a lo que realmente no podemos prever».Francisco Mira Berenguer coincide al asegurar que hay un rasgo psicológico medible, la necesidad de estructura que hace que algunas personas toleren mal la ambigüedad y funcionen mejor con rutinas fijas. «El trabajo, cuando es satisfactorio, cubre necesidades difíciles de compensar en otras actividades como la de sentirse útil, competente, conseguir logros y la de pertenecer a un grupo. Quien encuentra eso en su ocupación, siente la vuelta más como un reencuentro que una condena».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Fernando Botella: «Si esperamos a ser perfectos no vamos a vivir la vida que queremos» noticia Si «Lo que anhelamos no es vivir para siempre, sino la juventud eterna» noticia Si Xavier Guix, psicólogo: «Hay siete claves que te ayudan a liberarte de tu pasado para vivir plenamente»Esta es la razón por la que Berenguer explica que para mucha gente el verano no ha sido descanso en ningún sentido literal, sobre todo cuando se tienen hijos pequeños o mayores a cargo, y volver a la rutina significa recuperar cierto orden y espacio propio. «Si el tiempo sin tareas genera ansiedad , culpa o sensación de vacío -matiza el médico de MyBrian-, ya no hablamos de preferencia por la estructura, sino de dificultad para desconectar, uno de los mejores predictores de agotamiento profesional. La capacidad de descansar también es una función que hay que conservar», concluye. Tue, 08 Sep 2026 01:47:59 +0200 ABC Para el cerebro supone un coste energético enfrentarse a un día sin estructura Para el cerebro supone un coste energético enfrentarse a un día sin estructura Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/roser-gort-psicologa-vez-productivos-obsesionamos-dormir-20260907070000-nt.html Roser Gort, psicóloga: «Cada vez somos más productivos y nos obsesionamos más con dormir bien y eso justamente nos impide hacerlo» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/roser-gort-psicologa-vez-productivos-obsesionamos-dormir-20260907070000-nt.html Dormimos menos, peor y más tarde que nunca. Y eso pese a estar en una época en la que sabemos, de sobra, más sobre la importancia del sueño. Aún así las estadísticas nos desvelan que uno de cada cuatro adultos no descansa bien; las mismas que revelan que España se encuentra líder del ranking de consumo de medicamentos para el descanso nocturno.Insisten los especialistas en que no solemos darle la importancia que se merece a la función del sueño, y que durante muchos años se ha considerado el hecho de dormir como una pérdida de tiempo. La privación de sueño aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, altera el normal funcionamiento del sistema inmunológico, impide la fijación de los recuerdos –el sueño y la memoria tienen una relación directa– y la limpieza del cerebro y acelera el deterioro cognitivo.«Todos medimos nuestro sueño con el reloj menos los profesionales que nos dedicamos a esto»«El sueño lo cura todo pero, oye ¿por qué dormimos tan mal o por qué nos cuesta tanto dormir?», se pregunta Roser Gort, psicóloga especializada en Ciencia del Sueño y colaboradora de la Clínica del Sueño Estivil, que además es autora de 'El sueño lo cura todo' (Ed. Bruguera).Su respuesta apunta a una paradoja de nuestro tiempo: «Cada vez somos más productivos y nos obsesionamos más con dormir bien y eso justamente nos impide hacerlo». La especialista explica que antes la productividad se orientaba principalmente hacia fuera de casa, en el trabajo, pero ahora «somos productivos en el trabajo, en el deporte, con los amigos, con las redes sociales e incluso al volver a casa somos productivos con tener el mejor sueño del mundo».Esta obsesión por optimizar el descanso se refleja en el auge de los dispositivos que monitorizan el sueño. «A día de hoy todos medimos el sueño con nuestro reloj», señala Gort, quien añade un detalle revelador: «Todos medimos nuestro sueño con el reloj menos los profesionales que nos dedicamos a esto».La hipervigilancia sobre las métricas del descanso puede generar más ansiedad que beneficios realesSegún la psicóloga, si se observa bien a los especialistas del sueño en vídeos, entrevistas o consultas, «no suelen ni llevar reloj ni anillo y tampoco son las personas que los promocionan». La psicóloga considera que «esta tendencia a medirlo viene más de una parte comercial que no de salud», advirtiendo que la hipervigilancia sobre las métricas del descanso puede generar más ansiedad que beneficios reales.Los datos respaldan la gravedad del problema. Según la Sociedad Española del Sueño, cerca del 43% de la población adulta en España tiene problemas para dormir en algún momento, y uno de cada tres adultos se despierta con la sensación de no haber tenido un sueño reparador.España es el país que más ansiolíticos consume en todo el mundo para intentar dormir. Solo en 2024 se prescribieron en el país más de 82 millones de ansiolíticos, hipnóticos y fármacos de la familia de las benzodiacepinas. Según datos de 2023 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, en España se toman casi 110 dosis diarias por cada 1.000 habitantes, una cifra 2.750 veces superior a la de Alemania.La experta recomienda establecer hábitos de relajación y limitar los estímulos externos antes de acostarse. Una de sus sugerencias es «vaciar la cabeza antes de ir a la cama»: escribir durante cinco o diez minutos lo que tenemos en mente -tareas, preocupaciones, ideas- ayuda a despejar la mente y evita que el cerebro llegue a la cama con la sensación de tener asuntos pendientes. También aconseja asociar la cama solo con dormir y, si pasan unos quince minutos sin conciliar el sueño, es mejor levantarse y volver cuando aparezca la somnolencia. Mon, 07 Sep 2026 07:00:06 +0200 I. Asenjo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/orgasmo-menopausia-siente-placer-sexual-etapa-20260904014155-nt.html Orgasmo en la menopausia: ¿se siente menos placer sexual en esta etapa? https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/orgasmo-menopausia-siente-placer-sexual-etapa-20260904014155-nt.html Ríos de tinta se han escrito sobre los efectos de la menopausia en el cuerpo de la mujer: sofocos, cansancio, sequedad vaginal, niebla mental, irritabilidad... pero menos se comenta un tema algo más íntimo como es cómo influye esta etapa en el placer del orgasmo. Hoy, 4 de septiembre, 'Día de la salud sexual', es una fecha perfecta para salir de dudas: ¿Sienten menos placer en el orgasmo las mujeres en perimenopausia o menopausia?Según explica a ABC Nayara Malnero , sexóloga, psicóloga y terapueuta de parejas, «es posible que a veces tengan menos placer, sobre todo cuando hay una afectación en la lubricación, en el suelo pélvico o en la elasticidad de la vagina y de los tejidos. Realmente no podríamos generalizar y decir que pasa en todas las mujeres, pero sí es más probable que aparezcan este tipo de dificultades y que los orgasmos sean menos intensos o que toda la experiencia pueda ser menos placentera».Entre los principales motivos señala la caída de los estrógenos que provocan una reducción en la lubricación vaginal. Al no haber lubricación hay más fricción y es cuando pueden aparecer molestias y, por tanto, menos disfrute en general.Por otro lado, apunta que, además, puede contribuir el hecho de que todos los tejidos estén menos flexibles y elásticos. «Este aumento de la tensión vaginal puede hacer que haya menos contracciones y menos movilidad durante las relaciones sexuales, dificultándolas un poco. También el orgasmo, que al final se caracteriza por contracciones uterinas y vaginales, sufre una dificultad en el proceso, costando más y haciéndose menos intenso. Hay menos sensación, por decirlo así», matiza.Por último, y en su opinión muy importante, destaca el tema actitudinal. «Si yo estoy completamente convencida de que por entrar en la menopausia mi vida sexual se va al garete, probablemente con esta creencia condicionará mi actitud y conseguiré que suceda así. Muchas mujeres se deprimen por todas las creencias erróneas que existen alrededor de la sexualidad femenina tras la menopausia. Están convencidas de que en esta etapa se acaba todo, cuando no cierto en absoluto».No todo depende de la vaginaNayara asegura que está demostrado que ellas pueden, incluso, disfrutar más por el hecho de no poderse quedar embarazadas o ser ya más seguras de sí mismas con la edad. «Todo esto ayuda, así que, creo que es muy importante también tener en cuenta que el placer es una cuestión subjetiva y que depende de nuestras creencias , de lo que nos permitimos y lo que sentimos, de la comunicación que tenemos con nuestra pareja y con nosotras mismas. Es especialmente importante señalarlo porque puede generar un cambio radical en la percepción de la vida sexual».Para Miriam Al Adib, ginecóloga, escritora y fundadora de Miriam Ginecología, la respuesta sexual en esta etapa no depende únicamente de la vagina. Asegura que el cansancio provocado por los sofocos o por un mal descanso, por ejemplo, puede hacer que disminuyan las ganas de mantener relaciones. «¿Quién tiene ganas de sexo si se encuentra mal?», se pregunta. En opinión de esa especialista es fundamental analizar la sexualidad desde una perspectiva biopsicosocial , porque en la menopausia intervienen el cuerpo, la mente y las relaciones.«La sequedad vaginal no impide por sí misma la estimulación externa del clítoris, aunque el conjunto de la respuesta sexual sí puede verse condicionado si existe dolor, falta de deseo, cansancio o dificultad para excitarse» Miriam Al AdibAsegura que una mujer puede experimentar dolor en sus relaciones sexuales debido al denominado síndrome genitourinario de la menopausia, «pero también puede tener dificultades sexuales porque esté sometida a estrés, porque no duerme bien, porque atraviesa un momento complicado emocionalmente o porque su relación de pareja no funciona. «No se puede meter todo en un mismo saco y decir: esto es la menopausia y el tratamiento es este», advierte.Respecto a si la sequedad vaginal o el dolor pueden afectar también al orgasmo cuando se alcanza mediante estimulación del clítoris, Al Adib señala que «la sequedad vaginal no impide por sí misma la estimulación externa del clítoris, aunque el conjunto de la respuesta sexual sí puede verse condicionado si existe dolor, falta de deseo, cansancio o dificultad para excitarse. El orgasmo -prosigue- es una respuesta neurobiológica de un placer que llega a ese pico de clímax. Por eso, si el problema aparece en una fase anterior —por ejemplo, en el deseo o la excitación— puede resultar más difícil alcanzar el orgasmo. Pero eso no significa que la menopausia haya eliminado la capacidad de tenerlo».De hecho, esta ginecóloga insiste en que cuando una mujer que experimenta dolor durante la penetración no tiene por qué renunciar a su sexualidad. «No significa que ya no puede disfrutar del sexo porque 'me duele la vagina' -afirma-. Se pueden explorar otras formas de intimidad y estimulación mientras se busca una solución al problema que provoca el dolor. No obstante, aquí la relación de pareja puede ser determinante. Si durante años el sexo se ha centrado fundamentalmente en la penetración, la aparición de dolor puede convertirse en una fuente de frustración. Por eso es importante entender la sexualidad como algo más amplio que el coito porque el sexo se tiene para disfrutarlo, no para padecerlo», puntualiza.En busca de solucionesNayara Malnero destaca que hay soluciones a esta falta de placer sexual, Entre ellas propone, para empezar, cuidar el suelo pélvico , mantener una buena hidratación vulvovaginal y preservar una vida sexual satisfactoria. La terapia sexual puede ayudar, además, a «conocernos más, reconocer cómo ha cambiado nuestro cuerpo y empezar a prepararnos para las nuevas sensaciones. Y, por supuesto, también romper con creencias limitantes que muchas veces tenemos las mujeres con respecto al placer. Hay que romper patrones de pareja y dinámicas que no nos hacen felices dentro y fuera de la cama y mejorar la comunicación para pedir lo que deseamos porque, muchas veces las mujeres no disfrutan porque no piden lo que quieren, otras porque no saben lo que quieren, por puro desconocimiento… Aquí la terapia sexual es clave para estar satisfechas«.Al Adib insiste en que el primer paso es averiguar dónde está realmente el problema «para identificar qué es lo que está ocurriendo , ya que puede ser una cuestión física, psicológica, relacional o una combinación de varias. Y existe una última distinción importante: tener menos deseo no equivale necesariamente a tener una disfunción sexual. Si una mujer tiene menos interés por el sexo, pero se siente bien con ello, no existe necesariamente un problema que deba tratarse. Si no le supone un problema, no hay que buscar soluciones», puntualiza.La menopausia, en su opinión, puede cambiar la sexualidad, pero no tiene por qué terminar con ella. « El placer puede transformarse , adaptarse y encontrar nuevas vías. Se puede tener menopausia y disfrutar del sexo, por supuesto», insiste Miriam Al Adib.«Nos aterra lo que nos han contado: que prácticamente nuestra vida se acaba, que nos vamos a sentir mal física y emocionalmente… cuando no tiene por qué ser así». Nayara MalneroLa sexóloga Nayara Malnero destaca, además, que un gran problema es que la menopausia afecta muchísimo al equilibrio emocional. «Primero, porque nos da miedo. Nos aterra lo que nos han contado: que prácticamente nuestra vida se acaba, que nos vamos a sentir mal física y emocionalmente… cuando no tiene por qué ser así si nos hacemos cargo y nos responsabilizamos. Además, cuando ves que todo aquello que hacías y que te hacía disfrutar y ser tan feliz empieza a desaparecer o se dificulta, sufrimos mucho, más aún en este terreno en el que muchas veces tenemos tabúes, y no sabemos a quién pedir ayuda o nos da vergüenza pedirla o ir a un terapeuta sexual».MÁS INFORMACIÓN noticia Si ¿Nos enamoramos más en verano o sólo conectamos de forma superficial? noticia Si Testosterona: «Tengo niveles bajos, ¿debo suplementarme?» noticia Si Marta Marcè, especialista en salud femenina: «Entré en menopausia a los 26 años»Asegura por su experiencia en consulta que observa que a nivel de pareja muchas veces se guarda silencio respecto a este asunto porque las mujeres tienen miedo a que se les juzgue, a que se piense que están viejas o que son raras, lo que conlleva muchísimo sufrimiento. «En ocasiones ocurre, además, que nos cuesta expresar cuáles son nuestros cambios porque ni siquiera nosotras los comprendemos bien. Nos sentimos incomprendidas porque ellos no perciben cambios tan drásticos, no los entienden, y les cuesta empatizar. Esto es completamente normal, por eso los hombres también necesitan mucha educación sexual. este es el motivo por el que la mayoría de las veces recomendamos en terapia que el hombre acuda con la mujer a consulta para que lo entienda y le expliquen, y para que él aprenda también a llevarlo mejor. Si hay cambios en la forma de sentir placer y nosotras tenemos que adaptarnos, ellos también . Los profesionales expertos que les acompañen deben ayudar a normalizar la situación y, sobre todo, a reconvertir todos esos cambios en algo positivo», concluye. Fri, 04 Sep 2026 01:41:55 +0200 ABC La respuesta sexual en esta etapa no depende únicamente de la vagina, según varias expertas La respuesta sexual en esta etapa no depende únicamente de la vagina, según varias expertas Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/maria-martin-gamero-psicologa-llamar-telefono-ensaya-conversacion-controlar-sentirte-20260903080000-nt.html María Martín-Gamero, psicóloga: «Si eres de las que antes de llamar por teléfono ensaya la conversación, estás intentando controlar todo lo que pueda pasar» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/maria-martin-gamero-psicologa-llamar-telefono-ensaya-conversacion-controlar-sentirte-20260903080000-nt.html Muchas personas sienten la obligación de tener bajo control todo lo que sucede en su vida. Una necesidad que se extiende a situaciones de las más cotidianas, como una llamada telefónica.En ese momento en el que hay que responder al instante y no es posible borrar lo que se dice sobre la marcha, a diferencia de los servicios de mensajería instantánea, existe el miedo al error , a quedarnos en blanco o a dar una respuesta que no sea la apropiada para el contexto.Detrás de este deseo de anticipar los acontecimientos también suele haber un temor profundo a sufrir un engaño o a que se aprovechen de la situación. Al planificar cada detalle de la llamada, la persona intenta construir un escudo protector que le permita prevenir cualquier trampa o mala intención de la otra parte.Por otro lado, existe también una fuerte presión por estar a la altura de las expectativas y dar siempre la imagen adecuada. Por eso, detrás de esta conducta hay una idea muy extendida: si lo prevés todo, estarás más seguro . El cerebro asocia la preparación con la tranquilidad y piensa que, si no ensayas, algo puede salir mal.Lo que opina la psicologíaSin embargo, los expertos en psicología recuerdan que intentar prever cada palabra no elimina la ansiedad, sino que termina alimentando el propio problema sin que nos demos cuenta.«Casi nunca las conversaciones reales siguen el guion que has ensayado»La psicóloga María Martín-Gamero lo explica con claridad. «Puede que pienses que simplemente te estás preparando una conversación, en parte es verdad, pero esto no es una simple preparación. Es que estás intentando controlar todo lo que pueda pasar en esa conversación ».Martín-Gamero explica el problema que se esconde detrás de esta conducta: «Casi nunca las conversaciones reales siguen el guion que has ensayado. Y, además, cada vez que necesitas ensayar para tranquilizarte, tu cerebro aprende que llamar sin ensayar es peligroso , por lo que la próxima vez volverá a pedirte que hagas lo mismo».De esta manera, subraya, «sin darte cuenta, nunca te das la oportunidad de comprobar que eres perfectamente capaz de desenvolverte sin haber previsto todo lo que puede pasar en esa conversación », por lo que la psicóloga apunta que «el problema no va a ser ensayar la conversación, sino creer que necesitas tenerla controlada».Ante esta situación plantea una alternativa. «Elige una llamada que no sea especialmente importante y permítete no tener todas las respuestas preparadas. Observa qué pasa cuando improvisas un poco». Así, Martín-Gamero afirma que esa seguridad llega «cuando descubres que tienes recursos para manejarte» y no «cuando consigues controlar todas las conversaciones». Thu, 03 Sep 2026 09:17:05 +0200 Archivo Muchas personas sienten que deben prepararse cada llamada telefónica. Muchas personas sienten que deben prepararse cada llamada telefónica. Daniel Domínguez https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-vivimos-mundo-pasamos-20260902115357-nt.html Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «Vivimos en un mundo donde pasamos muchas horas enganchados a la pantalla. Tenemos que volver a conectar con las personas» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-vivimos-mundo-pasamos-20260902115357-nt.html La psiquiatra y conferenciante Marian Rojas Estapé lleva tiempo alertando sobre los efectos del uso excesivo de pantallas en la sociedad actual. En una charla para el proyecto 'Aprendemos juntos' de BBVA, la experta subraya que «vivimos en un mundo donde pasamos muchas horas enganchados a la pantalla» y reclama un retorno a las relaciones presenciales, donde «volver a la vida real, a conectar con las personas».Según la experta, autora de libros como 'Recupera tu mente, reconquista tu vida' o 'Cómo hacer que te pasen cosas buenas', la hiperestimulación constante y la gratificación instantánea están provocando una verdadera crisis de atención. La liberación continua de dopamina -esa la hormona asociada al placer y la anticipación del deseo- genera una especie de «anestesia» en la corteza prefrontal, región cerebral responsable del control de impulsos, la toma de decisiones y la fuerza de voluntad. Este fenómeno, claramente alimentado por las redes sociales, los videojuegos y el contenido breve, reduce la capacidad de esfuerzo sostenido y empuja a una búsqueda constante de recompensas inmediatas.«Las pantallas nos dan la sensación falsa de que estamos siendo súper efectivos»La psiquiatra explica que «esa corteza prefrontal se está deteriorando y eso nos pone en modo supervivencia», lo que conduce a un comportamiento basado en saltar «de una distracción a la otra». Además, señala que «las pantallas lo han hecho muy bien: nos dan la sensación falsa de que estamos siendo súper efectivos», cuando en realidad estamos perdiendo capacidad para comunicarnos con los demás y para profundizar en lo importante.La especialista critica con especial dureza el ritmo acelerado que impone la tecnología moderna. «Le hemos metido un 'por dos' a la vida; vivimos acelerados hasta para escuchar los audios de WhatsApp a más velocidad», denuncia la divulgadora, quien añade que «se pierden los matices y parte de la grandeza de la vida es captar los matices de las cosas».A este escenario se suma el impacto del estrés crónico, el miedo o la ansiedad, factores que mantienen al organismo en estado constante de alerta. «Cuando vivimos en alerta sostenida, la atención se ve mermada», señala la psiquiatra, que subraya que muchos problemas de concentración no deben interpretarse solo como un trastorno, sino como la consecuencia de circunstancias personales adversas.«Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente»Frente a este panorama, Rojas Estapé propone ejercicios prácticos para educar la corteza prefrontal y recuperar el control. «La voluntad es la capacidad de posponer la recompensa», explica, y recomienda plantearse «nueve pequeños retos esta semana»: no comer algo específico, limitar el consumo de series a un capítulo, reducir el tiempo en Instagram o no comprarse nada innecesario.La experta insiste en que «una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente» y defiende la importancia de recuperar el aburrimiento, «que es la cuna del asombro y de la creatividad». También recomienda volver a la lectura en papel, practicar la atención plena, meditar, respirar conscientemente y buscar el contacto físico, como los abrazos, para activar la oxitocina y contrarrestar los efectos del cortisol.«Comprender es aliviar, y cuando comprendes por lo que pasa tu mente, te sientes aliviado; porque si no, eres esclavo de síntomas físicos, psicológicos y vas como perdido por la vida», reflexiona la psiquiatra, quien concluye que «al final, gran parte de la vida, o probablemente lo más importante de esta vida, es que nos sintamos queridos y seamos capaces de querer a los demás. Pero eso tiene que ser también en la vida real». Wed, 02 Sep 2026 16:44:05 +0200 I. Asenjo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/descanso-vacacional-puede-generar-mayor-malestar-propio-20260819093218-nt.html Por qué el descanso vacacional puede generar mayor malestar que el propio trabajo https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/descanso-vacacional-puede-generar-mayor-malestar-propio-20260819093218-nt.html Por paradójico que resulte, descansar no siempre es sinónimo de bienestar. Hay personas que viven el verano como un periodo nada idílico. Prefieren seguir trabajando por percibir que el entorno laboral les aporta estructura, objetivos, sensación de utilidad, reconocimiento y una manera de mantener la atención ocupada. Cuando llegan las vacaciones y desaparecen estas referencias externas, les afloran emociones que durante el año quedan en segundo plano : el aburrimiento, el vacío, las preocupaciones personales o incluso la sensación de no saber qué hacer cuando no hay nada que hacer. En definitiva, cambiar de un ritmo muy exigente a la ausencia total de actividad puede resultarles incómodo. Y es que el cerebro «no tiene un interruptor que pase inmediatamente de 'modo productividad' a 'modo descanso', -asegura Cristina Polo , psicóloga y responsable asistencial de yees! -. La buena noticia es que la 'capacidad de descansar' se puede entrenar !».De la misma opinión es Elena Gallardo, neurocientífica y profesora del Máster de Neuropsicología y Educación de UNIR , al asegurar que la acumulación de tareas, la exposición constante a estímulos y el exceso de datos someten al cerebro a un flujo continuo de información. «Esta sobrecarga se traduce en un mayor agotamiento mental , ya que el constante ruido por ese exceso de tareas e información satura la actividad cerebral y genera respuestas, en ocasiones, menos adaptadas o adecuadas».Esta situación ayuda a explicar una de las dificultades más frecuentes cuando llegan las vacaciones: la imposibilidad de desconectar del trabajo. La especialista de la UNIR recuerda que el cerebro funciona, en buena medida, a partir de hábitos y patrones repetidos, y «al darle exceso de actividad , ruido mental y exposición prolongada a demandas elevadas, el cerebro lo sigue demandando, lo convierte en una especie de hoja de ruta».Según la psicóloga de yees! no existe un perfil único de individuos para los que las vacaciones pueden convertirse en una fuente de malestar, pero sí hay determinados rasgos comunes que aparecen con frecuencia. Se trata fundamentalmente de personas muy autoexigentes, perfeccionistas , con una fuerte necesidad de control o que han aprendido a asociar su valor personal con su productividad. También puede suceder en quienes tienen dificultades para tolerar la incertidumbre o necesitan mantenerse constantemente ocupadas para evitar conectar con determinadas emociones internas».En estos casos, pueden aparecer pensamientos como «debería estar haciendo algo» , «hay gente trabajando mientras yo descanso», «cuando vuelva tendré muchísima tarea acumulada»... El problema se agrava cuando se siente ansiedad por no estar produciendo, resolviendo o cumpliendo objetivos, lo que comúnmente se ha denominado 'productividad tóxica'.Dificultades en la autoestimaPara José Luis García , psicólogo de Clínica López Ibor , «las personas más propensas a no descansar en vacaciones son aquellas que tienen dificultades para dejar de pensar en el trabajo en sus horas libres o que trabajan de manera autónoma, por lo que todo depende de ellas. «La sensación de saber que 'estoy libre, de vacaciones, pero sigo sin parar', puede generar dificultades en la autoestima cuando la valía personal está depositada exclusivamente en el desempeño o éxitos laborales. Esto -matiza- puede acrecentar el malestar ante situaciones en las que se siente que se pierde el tiempo por no ser productivo, pudiendo provocar entrar en un bucle, interpretando dicho tiempo libre como una obligación constante de producir, restando libertad personal».La dificultad para disfrutar del tiempo no planificado tiene una explicación psicológica. «Una agenda llena reduce el espacio para la incertidumbre. Cuando tenemos tareas, horarios y objetivos sabemos qué tenemos que hacer y hacia dónde dirigir nuestra atención -explica Cristina Polo-. Sin embargo, el tiempo libre obliga a decidir qué queremos hacer, a tolerar cierta falta de estructura y, en algunos casos, a enfrentarnos a pensamientos y emociones que normalmente permanecen en segundo plano. Muchas veces no es que no sepan descansar, sino que han desarrollado una mayor familiaridad con la activación que con la calma, que puede llegar a resultar incómoda», apunta. De ahí que algunas personas expresen la necesidad de estar haciendo algo todo el tiempo.«El problema es que vivimos en una sociedad que favorece la cultura de la productividad, la hiperconectividad y la disponibilidad constante» Cristina PoloEl problema para esta experta es que vivimos en un contexto social que favorece la cultura de la productividad, la hiperconectividad y la disponibilidad convirtiendo el hecho de estar ocupado en una señal de éxito o de valor personal. « Incluso el ocio puede acabar sometido a la lógica de la productividad optimizándolo como otra tarea a optimizar: hacer deporte, viajar, conocer lugares o aprovechar cada día al máximo. Tenemos un entorno que dificulta la desconexión. Si permanentemente recibimos estímulos y tenemos algo que hacer, resulta más difícil desarrollar tolerancia al aburrimiento, a la quietud y al tiempo sin objetivos», advierte.Destaca que no se puede hablar de capacidad individual para desconectar sin mirar también las condiciones en las que esa persona trabaja. «Una cultura de disponibilidad permanente, una elevada carga de trabajo, objetivos poco realistas o la idea de que el compromiso implica estar siempre disponible pueden dificultar seriamente el descanso. Es decir, la desconexión no es únicamente una decisión individual. Es también una cuestión organizacional -afirma-. Es complicado pedir a una persona que desconecte si, cuando se marcha de vacaciones, sigue recibiendo correos, llamadas o mensajes, o sabe que a su vuelta encontrará una carga de trabajo inasumible».Cuando el trabajo se convierte en refugioEl trabajo puede llegar, además, a desempeñar una función de refugio frente a problemas de otras áreas de la vida. «Sin interpretarlo automáticamente como una adicción al trabajo, el empleo puede proporcionar estructura, reconocimiento, relaciones sociales y sensación de competencia -insiste-, pero, en determinadas circunstancias, también en una forma de evitación. Mientras estoy trabajando, no tengo que pensar en un conflicto de pareja, una dificultad familiar, una preocupación personal o determinadas emociones». El dilema surge, en su opinión, cuando esa estrategia se convierte en la vía predominante para sortear aquello que genera malestar. Señales de alerta y propuestas de solucionesNo obstante, preferir unas vacaciones con cierta estructura no constituye por sí mismo un problema. La señal de alerta aparece cuando la dificultad para desconectar genera un malestar significativo o interfiere en la vida cotidiana. «Lo preocupante es que la persona sea incapaz de descansar , experimente malestar intenso cuando no trabaja, necesite estar permanentemente conectada, tenga pensamientos recurrentes sobre el trabajo, no pueda disfrutar de actividades que antes le resultaban placenteras o presente síntomas físicos o emocionales importantes cuando intenta descansar», enumera la responsable asistencial de yees!También deberían considerarse señales de alerta los conflictos familiares recurrentes durante las vacaciones, la necesidad de regresar al trabajo cuanto antes para sentirse bien o que el empleo se haya convertido en la única fuente de satisfacción y autoestima.Advierte esta psicóloga que la desconexión saludable debería comenzar antes de que llegue el periodo vacacional. «Hay ciertas condiciones que ayudan a una transición efectiva: cargas de trabajo razonables, planificación de las ausencias, sustituciones adecuadas, claridad respecto a las responsabilidades durante las vacaciones y una cultura en la que descansar y desconectar no se perciba como falta de compromiso», explica.«El foco no debe ponerse sólo en el trabajador, sino en analizar qué está ocurriendo en su empresa»Cristina Polo también señala que es importante evitar que la vuelta al trabajo esté acompañada de una acumulación inasumible de tareas. Si los trabajadores siguen conectándose durante sus vacaciones, existe miedo a ausentarse, se acumulan tareas de forma sistemática o la reincorporación genera estrés elevado, el problema puede estar en la organización. Antes de las vacaciones considera que puede ser útil establecer límites claros, cerrar las tareas pendientes y definir quién asumirá determinadas responsabilidades. «Además, el foco no debería ponerse únicamente en enseñar al trabajador a desconectar mejor, sino en analizar qué está ocurriendo en la organización» .Francisco Fernández Yuste, profesional de Recursos Humanos y creador de @mejoratuexitolaboral, recuerda otro aspecto a tener en cuenta: la influencia que ejerce un jefe sobre la salud mental del trabajador por ser una figura de referencia de la que dependen muchos aspectos. "Cuando un superior no goza de un buen liderazgo y ejerce un poder tóxico, el empleado perderá confianza en sí mismo; se volverá más irascible, no solo en la empresa, sino en el resto de ámbitos personales, descenderá su motivación y se percibirá bajo los efectos del 'burnout' o trabajador quemado, por lo que no tardarán en aparecer los síntomas de ansiedad y depresión».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Las preguntas que Sócrates nos haría hoy para ayudarnos a vivir mejor, según el filósofo Eduardo Infante noticia Si Recomendaciones de la neurociencia para relajarse y evitar el ruido mental en vacaciones noticia Si «La obsesión por cumplir hábitos no es saludable, produce ahogo»Si aparece ansiedad intensa, culpa persistente o una necesidad constante de trabajar, Cristina Polo aconseja explorar qué hay detrás de esa dificultad en lugar de limitarse a forzarse a descansar. En estos casos, asegura que acudir a un profesional de la psicología puede ayudar a identificar qué papel está desempeñando el trabajo y por qué resulta tan difícil desconectar. También pueden utilizarse los recursos disponibles en la propia organización, como los programas de apoyo al empleado o los departamentos de prevención de riesgos laborales y salud laboral. «La solución no siempre pasa por aprender a relajarse, en ocasiones es imprescindible revisar la relación que hemos construido con el trabajo y, al mismo tiempo, las condiciones laborales que la están manteniendo», concluye la psicóloga. Mon, 31 Aug 2026 09:32:18 +0200 ABC Hay quienes no saben qué hacer cuando salen de su entorno laboral, y eso les abruma Hay quienes no saben qué hacer cuando salen de su entorno laboral, y eso les abruma Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/nacho-tornel-doctor-mediacion-familiar-pareja-bueno-aburrirse-anodino-20260830150000-nt.html Nacho Tornel, doctor en mediación familiar: «En pareja, es bueno aburrirse juntos. Un plan anodino tiene que ser suficiente y servirá para veros en situaciones muy diversas» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/nacho-tornel-doctor-mediacion-familiar-pareja-bueno-aburrirse-anodino-20260830150000-nt.html Si te encuentras en la fase inicial de una relación, presta atención a estos consejos. En esos primeros momentos es habitual que exista una gran ilusión por compartir tiempo. Muchas parejas quieren aprovechar cada cita y buscan planes especiales: una cena, una escapada, un concierto o, en definitiva, una actividad nueva.La intención es conocerse mejor y crear recuerdos, algo natural cuando todo resulta novedoso. Durante esas primeras semanas muchas personas viven con la constante preocupación de ingeniárselas e inventar planes de manera ininterrumpida.Sin embargo, esa necesidad de hacer siempre algo puede ocultar una cuestión importante : comprobar cómo funciona la convivencia en los momentos normales. Una relación no se sostiene solo con planes llamativos ni con fines de semana llenos de actividad. También se construye en las horas tranquilas, en los recados y en las conversaciones del día a día.Aprender a compartir la rutina más sencilla es un paso imprescindible para descubrir si existe una compatibilidad profunda. Sobre este aspecto reflexiona en el podcast 'Aladetres' el mediador familiar Nacho Tornel , quien defiende con rotundidad el valor de los días tranquilos y ordinarios en la vida en pareja.Aburrirse no es maloNacho Tornel resume esta idea con una frase clara: «Es bueno que os aburráis juntos». Para él, también es positivo pasar «un sábado en el que no ocurre nada» , porque «mi plan eres tú y ya está, mi plan es estar contigo». La clave no está en llenar cada hora de actividades, sino en que la compañía sea suficiente incluso cuando no hay nada excepcional que hacer.El experto pone ejemplos muy cotidianos. «Te voy a acompañar a cambiar los zapatos que te habían regalado y que te están mal», explica, antes de hablar de ir a casa y ayudar con algún recado familiar. En su opinión, « ese plan anodino tiene que ser suficiente ». Desde su conocimiento, compartir estas tareas sencillas permite que la pareja se vea fuera del ambiente preparado de una cita.Además, esos momentos ayudan a conocer mejor el mundo de la otra persona . Tornel señala que sirven para verla «en su ámbito familiar» y también «en su ámbito de aficiones». De este modo, cada uno puede descubrir qué cosas llenan al otro , cómo trata a sus padres o hermanos y qué tipo de vínculo mantiene con las personas más cercanas.«Mi plan eres tú y ya está, mi plan es estar contigo»Por eso, Tornel cree que es importante hacer «un 360» y verse «en situaciones muy diversas»: en lo intelectual, lo espiritual, la generosidad, el proyecto de vida o el entorno familiar. Divertirse en un bar o en una excursión con amigos es fácil y agradable, pero esconde parte de la realidad. « Luego la vida es muy larga y hay todo tipo de situaciones », recuerda, incluidas la enfermedad o el sufrimiento de otros, y conocer la respuesta de la pareja ante esos momentos puede aportar mucha información. Sun, 30 Aug 2026 15:00:03 +0200 Archivo Nacho Tornel, experto en relaciones de pareja, sobre la importancia de aburrirse juntos. Nacho Tornel, experto en relaciones de pareja, sobre la importancia de aburrirse juntos. Daniel Domínguez https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/arthur-brooks-catedratico-harvard-regresa-vacaciones-20260830090000-nt.html Arthur Brooks, catedrático de Harvard: «Regresa a casa tres días antes de que terminen tus vacaciones. No vuelvas inmediatamente al trabajo» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/arthur-brooks-catedratico-harvard-regresa-vacaciones-20260830090000-nt.html En España la ley establece que todos los trabajadores tienen derecho a un mínimo de 30 días de vacaciones al año retribuidas. Un derecho que no puede sustituirse, por ejemplo, por dinero, a no ser que sea por finalización de un contrato laboral y estas no se hayan disfrutado. Así, algunos trabajadores dividen esta treintena de días libres durante diferentes épocas del año, mientras que la gran mayoría suele reservarlas o tener que cogerlas durante los meses de verano , coincidiendo también con el largo periodo vacacional de los hijos, por ejemplo. Durante esos días lo habitual es buscar desconectar del trabajo y disfrutar del tiempo libre como a cada uno más le apetezca: haciendo turismo, pasando los días en la playa o la piscina, compartiendo tiempo de calidad con familia y amigos o disfrutando de la soledad y la tranquilidad.Pero, como expresa el dicho, el tiempo vuela cuando uno lo pasa bien, así que es común que muchas personas sientan que 30 días, o 22 laborables, no son suficientes para desconectar del trabajo y descansar de verdad. Es por ello que la vuelta de vacaciones suele ser un momento duro para la mayoría.Pasar de no tener que pensar en responsabilidades laborales a volver al puesto de trabajo, sea cual sea provoca desidia y malestar en muchas personas. Pero esa vuelta a la realidad puede darse de muchas maneras y, algunas, son mejores que otras emocional y mentalmente hablando . El experto de Harvard Arthur Brooks explica cómo tener una buena vuelta de vacacionesSobre ello ha dado varias claves el científico social y catedrático de Harvard Arthur Brooks , quien reúne en un vídeo de YouTube nueve reglas para tener unas vacaciones más felices. Uno de ellos, se centra precisamente en cuando se acaban y tenemos que volver a la rutina habitual. Ese momento, para Brooks, debería hacerse de una manera gradual para que el impacto de cambio de hábitos y ritmo de vida no sea tan brusco. El autor sugiere que terminar el viaje o escapada en la que estemos unos días antes de retomar la rutina laboral tacúa como un amortiguador necesario para mantener el bienestar.Principalmente, recomienda lo siguiente: «Regresa a casa un poco antes de lo que tengas que hacerlo de tus vacaciones para que no tengas que lanzarte inmediatamente de vuelta al trabajo», y explica que, lo ideal, sería volver a casa tres días antes de acabar por completo los días libres asignados: «Terminas tus vacaciones y pasas tres días en casa antes de tener que volver al trabajo ; realmente vas a disfrutar esos días en el hogar, resultará ser bastante relajante para ti».De este modo, Brooks cuenta que en esos pocos días podremos ocuparnos de otros asuntos que queramos y no hayamos hecho en las vacaciones al estar fuera de casa. Un consejo muy concreto es que el experto indica evitar volver de las vacaciones un domingo : «Deberías volver a casa antes del fin de semana en lugar de regresar el domingo por la noche con una semana laboral completa por delante». Para dar estas reglas, se basa en investigaciones científicas y sociológicas que indican que de este modo evitamos la «resaca vacacional» y hay una transición gradual entre dos realidades: « Reincorporarse gradualmente a la rutina de trabajo es mejor que viajar hasta el último segundo para el disfrute y la felicidad». Incluso, indica que volver abruptamente o trabajar cuando aún estás de vacaciones puede eliminar ese «glow» o efecto positivo de haber estado descansando. Sun, 30 Aug 2026 09:00:00 +0200 YouTube/ Magnific Arthur Brooks. Arthur Brooks. Marina Ortiz https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/mario-alonso-puig-doctor-dolor-inevitable-sufrimiento-20260829183336-nt.html Mario Alonso Puig, doctor: «El dolor es inevitable, mientras que el sufrimiento es lo que la mente añade al dolor cuando no le encuentra un sentido» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/mario-alonso-puig-doctor-dolor-inevitable-sufrimiento-20260829183336-nt.html La ansiedad puede ser una de las sensaciones más difíciles de sobrellevar. Aparece sobre todo cuando nuestro cerebro anticipa un problema y siente que no tendrá la capacidad de resolverlo. Pero ¿hasta qué punto podemos cambiar nuestra forma de afrontarla?Sobre este y otros temas ha hablado Mario Alonso Puig en el podcast Al D3. Durante la conversación, el conocido médico y divulgador reflexiona sobre la ansiedad y diferencia entre el dolor que producen las experiencias difíciles y el sufrimiento que, según explica, puede añadir nuestra interpretación de lo sucedido.Dolor frente a sufrimientoAl inicio del fragmento, Puig resume su planteamiento: «El dolor es inevitable, mientras que el sufrimiento es lo que la mente añade al dolor cuando no le encuentra un sentido». Para desarrollar esta idea, el médico utiliza el ejemplo del psiquiatra Viktor Frankl, superviviente de cuatro campos de concentración nazis entre 1942 y 1945, donde perdió a su esposa y a otros familiares.En este sentido, el aspecto que Puig destaca de Frankl es el rumbo que dio a su vida después de sobrevivir al horror. Según su interpretación, su trayectoria posterior «no fue una vida llena de amargura», sino que encontró una razón para continuar y ayudar a otras personas. «Fue una vida llena de propósito», subraya.A partir de este ejemplo, Puig pone el foco en la posibilidad de encontrar sentido incluso después de una experiencia profundamente dolorosa. Para explicarlo, formula la pregunta que atribuye a esa búsqueda de Frankl: «¿Qué puedo transmitir que ayude a otras personas pasando por situaciones muy dolorosas, como he pasado yo?». Sat, 29 Aug 2026 10:00:00 +0200 ABC Mario Alonso Puig, doctor. Mario Alonso Puig, doctor. Jordi Martínez https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/pereza-volver-trabajo-tras-vacaciones-rechazo-jefe-20260818011035-nt.html Síndrome posvacacional: cuando el rechazo a un jefe pesa más que la vuelta a la rutina https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/pereza-volver-trabajo-tras-vacaciones-rechazo-jefe-20260818011035-nt.html Poner fin a las vacaciones y regresar a la rutina, sobre todo la laboral, suele generar ansiedad en gran parte de la población. El denominado síndrome posvacacional afecta, según datos recogidos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) hasta al 40% de los trabajadores en España. Según explica a ABC María Jesús Andrés , psicóloga de Psicomaster , puede considerarse habitual porque después de un periodo de vacaciones se produce un cambio bastante brusco: pasamos de disponer de mucho tiempo libre, menos obligaciones y unos horarios más flexibles a recuperar responsabilidades, rutinas y exigencias. Según esta psicóloga, ese contraste puede generar cierta resistencia o sensación de agobio incluso en personas satisfechas con su trabajo. Entre los motivos más frecuentes están la acumulación de tareas pendientes, la anticipación de una carga de trabajo elevada, el cambio de horarios, la pérdida de tiempo para uno mismo o la sensación de volver de golpe a las obligaciones. También influye mucho, dice, cómo anticipamos ese regreso : pensar varios días antes que 'se acabó lo bueno' o imaginar todo lo que nos espera puede hacer que la ansiedad aparezca antes de incorporarnos. Andrés apunta que la edad del empleado no determina que la vuelta resulte más o menos fácil, pero reconoce que con los años y la experiencia laboral se adquieren más recursos para saber anticiparse y relativizar ese malestar. Sin embargo, en esta vuelta también intervienen muchos otros factores: el momento vital en el que nos encontramos, las responsabilidades familiares, el nivel de exigencia del puesto, la situación laboral o el grado de desgaste acumulado. «Una persona con muchos años de experiencia laboral puede afrontar perfectamente la vuelta si se encuentra bien en su empleo, mientras que otra puede vivirla con mucha dificultad si lleva meses sometida a estrés. En la misma línea se manifiesta el empresario y consultor Cipri Quintas, experto en Inteligencia Relacional , al reconocer que no cuesta tanto volver al trabajo, «cuesta retomar las relaciones que dejamos sin resolver antes de irnos: la tensión con un jefe, la conversación pendiente con un compañero o cliente, el email que se quedó sin responder. Eso pesa mucho más », afirma.Por ello, desde su perspectiva, la vuelta de vacaciones requiere revisar cómo quedaron las relaciones profesionales antes de desconectar y qué conversaciones pueden estar generando, incluso durante las vacaciones, una resistencia inconsciente al regreso . Asegura que la clave está en identificar qué parte de esa cuesta de septiembre tiene realmente que ver con el trabajo y qué parte tiene que ver con determinadas relaciones, «porque no es lo mismo no querer volver a la oficina que no querer enfrentarse a una conversación concreta, a un conflicto pendiente o a una relación que se dejó en una situación incómoda antes de las vacaciones».«Muchas veces confundimos el cansancio de volver con el rechazo a una situación concreta que nos espera» Cipri Quintás experto en Inteligencia Relacional Para Quintas, la cuesta de septiembre empieza en agosto, momento adecuado para hacer la revisión. La propuesta no consiste en resolver todas las conversaciones antes de reincorporarse ni en convertir las vacaciones en una sesión de planificación laboral. «Se trata, simplemente, de llegar a septiembre sabiendo qué conversaciones existen, cuáles son prioritarias y cómo queremos abordarlas».Agradecer la vuelta a la rutinaMaría Jesús Andrés puntualiza que también hay personas que están deseando retomar la vida laboral porque el trabajo no les supone únicamente una fuente de obligaciones, sino que les aporta estructura, sensación de propósito, contacto social, retos intelectuales y una percepción de eficacia personal. «Hay quienes disfrutan de su profesión y encuentran satisfacción en recuperar proyectos, compañeros o actividades que les resultan estimulantes». Además, no todo el mundo vive bien la falta de rutina. Después de varias semanas con horarios más desordenados o menos objetivos diarios, algunas personas agradecen recuperar una cierta organización. Incluso puede existir una sensación de energía renovada después de haber descansado. «Desear volver al trabajo no significa haber disfrutado menos en las vacaciones» María Jesús AndrésDesear volver al trabajo, dice, no significa haber disfrutado menos de las vacaciones, simplemente refleja que existe un equilibrio saludable entre ambas parcelas. «Es decir, se puede disfrutar del descanso y, al mismo tiempo, sentir ilusión por recuperar una actividad profesional que también forma parte de nuestra vida».Para los más remolones a la hora de volver a la oficina, esta psicóloga da algunos consejos útiles: -Recuperar los horarios antes de volver: adelantar poco a poco la hora de dormir y de levantarse durante los últimos días de vacaciones para ayudar al cuerpo a adaptarse. Evitar un cambio brusco reduce el cansancio y la sensación de descontrol del primer día.-No intentar resolverlo todo de golpe: al regresar es habitual encontrarse con correos, asuntos pendientes, nuevas tareas... Conviene revisar prioridades, distinguir lo urgente de lo importante y asumir que ponerse al día requiere varios días.-Comenzar con objetivos alcanzables: fijarse metas concretas y realistas permite recuperar la sensación de eficacia. Es preferible avanzar con pequeñas tareas bien definidas que elaborar una lista interminable que aumente la presión.-Reservar un momento para organizarse: dedicar unos minutos a ordenar el espacio de trabajo, revisar la agenda y planificar la semana aporta claridad mental. Una estructura sencilla ayuda a reducir la incertidumbre y mejora la concentración.-Conserva algo agradable de las vacaciones: la vuelta no tiene por qué implicar renunciar de golpe al ocio. Mantener un paseo, una comida tranquila, una actividad deportiva o un plan entre semana favorece el equilibrio y evita que toda la jornada gire en torno al trabajo.-Cuidar el diálogo interno: pensamientos como «no voy a poder con todo» o «se acabó lo bueno» pueden intensificar el malestar. Sustituirlos por mensajes más ajustados —«necesito unos días para adaptarme»— ayuda a vivir el regreso con menos exigencia.-Retomar los hábitos básicos de autocuidado: dormir lo suficiente, comer con regularidad, moverse y limitar el exceso de cafeína son medidas sencillas que influyen directamente en el estado de ánimo, la energía y la capacidad para afrontar el estrés.-Hacer pausas conscientes durante la jornada: parar unos minutos, respirar con calma o alejarse de la pantalla facilita la recuperación de la atención y disminuir la tensión acumulada. Descansar no significa rendir menos, sino sostener mejor el esfuerzo.-Apoyarse en los compañeros: compartir cómo se vive la vuelta puede normalizar las emociones y generar cercanía. Recuperar el contacto social en el entorno laboral también ayuda a que la transición resulte menos fría y más llevadera.-Observar cuánto dura el malestar: es normal sentir cierta desgana durante los primeros días. Sin embargo, si la ansiedad, el insomnio, la tristeza o la irritabilidad se mantienen, empeoran o interfieren de forma clara en la vida diaria, puede ser recomendable consultar con un profesional de la psicología.Por su parte, Cipri Quintás propone cinco acciones sencillas para preparar la vuelta desde una perspectiva relacional:-Hacer una lista de conversaciones pendientes: antes de volver, identificar brevemente aquellas conversaciones con jefes, compañeros, clientes o colaboradores que quedaron pendientes antes del verano.-Decidir cuál merece prioridad: no todo tiene que resolverse el primer día. Elegir qué conversación conviene abordar al regresar y cuáles pueden esperar permite reducir la sensación de tener que enfrentarse a todo de golpe.-Diferenciar la pereza del trabajo de la pereza de una relación: a veces no es el trabajo lo que genera rechazo, sino la perspectiva de volver a encontrarse con una persona, un conflicto o una situación concreta.-Empezar por las personas antes que por la bandeja de entrada: un mensaje, un café o una conversación breve pueden ser una forma más amable de recuperar el contacto que comenzar directamente el primer día revisando cientos de correos.MÁS INFORMACIÓN noticia Si 'No me da la vida': cómo gestionar el tiempo en el trabajo (y en casa) para no vivir bajo esta sensación noticia No Tori Dunlap: «Un trabajo tóxico te hace sentir ansiosa y sin poder» noticia No Tres meditaciones guiadas en audio para disfrutar a solas y aprender a quererse más-Dar tiempo a la readaptación relacional: del mismo modo que el cuerpo necesita unos días para recuperar los horarios y el ritmo de sueño, las relaciones también requieren tiempo para volver a funcionar con normalidad. No es necesario resolverlo todo en 24 horas. Sat, 29 Aug 2026 01:10:35 +0200 ABC Las malas relaciones con compañeros o jefes y los temas pendientes suponen una carga emocional importante Las malas relaciones con compañeros o jefes y los temas pendientes suponen una carga emocional importante Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/pola-jankowska-psicologa-vendiendo-idea-falsa-libertad-20260828132022-nt.html Pola Jankowska, psicóloga: «Nos están vendiendo una idea de falsa libertad que nos está llevando a buscar todo el tiempo lo nuevo y más dopamina» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/pola-jankowska-psicologa-vendiendo-idea-falsa-libertad-20260828132022-nt.html Es difícil marcar con un punto en la línea cronológica cuándo comenzó la epidemia de lo instantáneo . La psicóloga Pola Jankowsa llama así a la angustia que sufren los hombres y mujeres modernos por vivir en la novedad y que se extiende a las nuevas generaciones sin una previsión clara de retroceso. Esta experta dedica sus redes sociales ( @polajankowska ) a advertir a los jóvenes sobre el peligro de la búsqueda constante de lo nuevo . Con este mismo propósito de abrir los ojos a quienes no quieren ver, ha escrito un libro sobre la «estafa de la modernidad», un tema en el que ha profundizado recientemente en el podcast ' Tengo un plan '.«Nos están vendiendo una idea de falsa libertad que nos está llevando a buscar todo el tiempo algo nuevo y más dopamina», afirma. Esto ocurre de forma global pero con una especial incidencia en la sociedad española , según Jankowsa. Ella nació y creció en Polonia y cuando vino a España a terminar sus estudios, detectó una serie de patrones peligrosos alrededor de las relaciones humanas de las personas locales. Afirma que «estamos viviendo un poco una epidemia de soledad, de todo instantáneo, de mucha ansiedad», algo que en mayor o menor medida todos podemos identificar en nuestras vidas. Pero aquí aporta una clave: «Aunque no lo parece, están relacionadas con el hecho de que cada vez estamos más desconectados de nosotros mismos ».Estamos cada vez más solos y más agobiados por estarlo porque, dice, el mundo moderno nos quiere así. «Creo que nos están vendiendo una idea de que de una falsa libertad . Dicen, 'Sé libre, tienes que primero descubrir el mundo, viajar, probar muchas cosas nuevas'». También, las infidelidades . Aceptamos esta oferta de novedades y experiencias sin leer la letra pequeña de este estilo de vida. Una elección no es libre si antes no se presenta la verdad de cada una de las opciones en juego. «Solo les contaban el lado positivo, pero omitiendo esta parte oscura que que conlleva. Creo que la libertad está en la elección . Si tú puedes elegir, elige, pero siempre siendo consciente de las consecuencias y los puntos positivos de cada opción», declara.«Si tú puedes elegir, elige, pero siendo consciente de las consecuencias de cada opción» Pola Jankowsa PsicólogaClaro que es importante aprovechar las posibilidades de nuestro tiempo, «descubrir el mundo, descubrir quién eres también como persona para poder comprometerte con alguien o incluso saber qué quieres de la vida», pero sin perderse en una búsqueda sin salida. La autorrealización no puede durar lo que dura un reel, debe enfocarse como un proyecto de años. La epidemia de los instantáneoLa sed por la novedad « nos está llevando a otro extremo , el de todo el tiempo buscar algo nuevo, buscar nuevas parejas... Incluso cuando ves en las redes sociales, todo el tiempo estás buscando nuevo vídeo, más dopamina». Estamos dejando que el ritmo del mundo moderno nos eduque y moldee el ritmo de nuestra satisfacción.« Si algo se te rompe en la vida, en lugar de arreglarlo, preferimos tirarlo y pedir otro nuevo que nos llega el mismo día», dice Pola Jankowsa. Esto aplica a cuestiones materiales pero también sociales: «Antes las relaciones duraban más porque la gente en lugar de tirarlo lo arreglaba. Entonces querían quedarse, querían hablar, querían construir». «Antes las relaciones duraban más porque la gente en lugar de tirarlo lo arreglaba» Pola Jankowsa PsicólogaLa psicóloga cree que ya hemos caído en esa dinámica: «Nosotros ahora estamos en una sociedad donde es más fácil y más barato comprar algo nuevo. Aunque hablo de cosas físicas, los creo también sobre las relaciones románticas , la amistades , el trabajo , en muchos ámbitos diferentes».El daño de los estímulos en nuestra libertadPor todas estas cosas mucha gente se da cuenta de que antes no, pero ahora sí « nos cuesta esforzarnos ». «Nos cuesta poner trabajo en algo porque estamos todo el tiempo dispersos, todo el tiempo distraídos por los estímulos ». La psicóloga advierte que esto ya ocurre a nivel neuronal y, como tal, tiene una difícil solución. Explica cómo sucede la reorganización del cuerpo en torno a la angustia por la novedad: «Nuestro cerebro aprende algo que es muy peligroso. Aprende que podemos encontrar placer sin tener que esforzarnos . Entonces seguimos haciéndolo de la manera más fácil porque a nivel biológico, fisiológico, estamos obteniendo la misma recompensa que es dopamina, neurotransmitor de placer, sin tener que esforzarnos». «Antes las relaciones duraban más porque la gente en lugar de tirarlo lo arreglaba» Pola Jankowsa PsicólogaLa libertad es la gran perdedora de este desarrollo de la insatisfacción. «Nuestro cerebro necesita más para llegar a sentir lo mismo y a largo plazo se crea un vacío, un sentimiento de vacío profundo », concluye la psicóloga. Un cerebro que es esclavo de la novedad tendrá más dificultades al querer tomar una decisión libre. Fri, 28 Aug 2026 13:22:10 +0200 YouTube Imagen de la psicóloga Pola Jankowska. Imagen de la psicóloga Pola Jankowska. Almudena Martín https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/verano-buen-momento-tomar-decisiones-conviene-esperar-20260821022327-nt.html Un divorcio, un cambio de trabajo... ¿Es el verano buen momento para tomar decisiones importantes? https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/verano-buen-momento-tomar-decisiones-conviene-esperar-20260821022327-nt.html Uno de los grandes deseos al coger las vacaciones es romper con rutinas relacionadas con el trabajo, las tareas domésticas, horarios escolares y extraescolares cuando se tienen hijos… para descansar cuerpo y mente. Sin embargo, paradójicamente, cuando se espera desconectar de todo, la calma invita a hacer un balance personal. Asaltan cuestiones que hasta el momento estaban amortiguadas por los hábitos diarios: distancia emocional con uno mismo, con la pareja, necesidad de autonomía, falta de espacios compartidos, discrepancias educativas hacia la prole, cuestiones laborales..., entre otras.Las vacaciones actúan, sin duda, como una especie de amplificador del sistema relacional. Así lo apunta a ABC Sofía Prieto , psicoterapeuta de la FEATF (Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar) , al recalcar que al cambiar el contexto cotidiano aparecen con más detalle aspectos de la pareja, familia y de la persona misma que durante el año quedan tapados por las rutinas. En estas semanas de descanso se van creando condiciones para prestar atención a ideas que llevaban tiempo gestándose.Lo cierto es que pasar más tiempo juntos puede causar dos situaciones opuestas. En algunas parejas permite recuperar intimidad, conversación, sexualidad y complicidad. En otras se hace más evidente que existía una desconexión que la actividad cotidiana disimulaba. «Las vacaciones, por tanto, pueden facilitar una conciliación, pero también poner sobre la mesa la constatación de que la relación está agotada», asegura esta experta.Lejos de ser pesimista, Sofía Prieto quiere transmitir el mensaje de que este periodo en el que se rompe con las rutinas diarias puede ser una buena oportunidad de cambio y mejora de la relación. «Investigaciones sobre viajes compartidos apuntan a que determinadas experiencias nuevas realizadas conjuntamente se asocian con mayor satisfacción de pareja, pasión e intimidad tras la vuelta al destino. El elemento relevante parece ser, en parte, la 'autoexpansión' ; es decir, hacer juntos actividades nuevas o estimulantes, en vez de limitarse a trasladar exactamente las mismas rutinas a otro lugar. La idea es despertar capacidades de la relación que la propia rutina había ocultado».Aún así advierte que estar de vacaciones no obliga a hacerlo todo juntos: Una persona puede necesitar actividad y otra descanso. «Repartir parte del tiempo individualmente puede ser más satisfactorio que negociar cada hora mediante renuncias -asegura- porque estar vinculado no significa necesitar exactamente lo mismo ni hacerlo todo conjuntamente. Es más, dependiendo del momento de la relación, unas vacaciones separadas pueden satisfacer necesidades de descanso o privacidad que no deberían interpretarse automáticamente como desamor».No ejecutar inmediatamente una decisión importanteAñade que desde una perspectiva sistémica , salir del contexto habitual permite observar la vida propia y relación de pareja desde fuera, desde otros ángulos, y llegar a conclusiones. Es habitual pensar en necesidades, en cómo hacer cambios, tomar decisiones, escapar de la inercia de la rutina… Pero, ¿qué hacer con esa información emergente? «Las vacaciones pueden ser un buen momento para observar y analizar, pero no necesariamente para ejecutar inmediatamente una decisión importante», puntualiza Sofía Prieto. «Los pensamientos que aparecen en verano conviene merecen atención, pero hay que ver si se mantienen en el tiempo» Sofía PrietoExplica que este periodo también constituye una situación excepcional , uno se puede sentir cansado después de meses de trabajo y se está conviviendo intensamente, con expectativas altas sobre cómo «deberíamos» sentirnos, etc. «Por tanto, los pensamientos y análisis mental que aparecen durante las vacaciones merecen atención, pero conviene comprobar si se mantienen igualmente cuando recuperamos la rutina. No es lo mismo tomar una decisión en vacaciones que descubrir algo importante durante las mismas».Como psicoterapeuta familiar afirma que las decisiones vitales raramente nacen de un único acontecimiente y, por ello, cuando alguien dice «durante las vacaciones decidí separarme», debe preguntarse cuánto tiempo llevaba construyéndose esa decisión. «Además, -prosigue- tomar una decisión importante no consiste únicamente en elegir entre opciones, sino en comprender qué función tiene ese cambio dentro de nuestra vida y de nuestras relaciones. Desde una perspectiva sistémica, conviene preguntarnos qué estamos intentando modificar, qué esperamos que ocurra después y cómo afectará esa decisión a las personas con las que estamos vinculados».Miedo e incertidumbreTomar una decisión también implica que asalten dudas y miedo a la incertidumbre. ¿Cómo no equivocarse? La respuesta, para Sofía Prieto, son más preguntas que hay que hacerse: '¿Esto que estoy sintiendo pertenece a estos días o lleva meses apareciendo de diferentes maneras?', 'cuando disminuye el estrés ¿la relación mejora o la distancia sigue estando presente?', 'si dentro de tres meses las circunstancias fueran estables ¿seguiría queriendo hacer este cambio?', '¿me gustaría descubrir posibles soluciones que no he tenido en cuenta antes de tomar una decisión importante?', '¿qué necesitaría cambiar para que quisiera seguir aquí?'. Es decir, propone ampliar la mirada antes de actuar para comprender qué está ocurriendo en la relación, qué patrones se repiten, qué necesidades están quedando sin respuesta y qué consecuencias puede tener cada opción para las personas implicadas.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El calor sube la temperatura de las discusiones de pareja, familia y trabajo noticia Si Pola Jankowska, psicóloga: «Pensé que era moderna, pero alucino con las infidelidades en España» noticia Si Tati Ballesteros, criminóloga: «Estamos confundiendo estar ocupados con estar vivos»La clave está en saber diferenciar entre una crisis puntual y un problema más estructural e identificar alternativas que no se habían considerado. «En decisiones vitales importantes, distinguir entre huir de algo y dirigirse hacia algo. Las vacaciones pueden ofrecer precisamente ese espacio para diferenciar entre una reacción al cansancio o al conflicto y una necesidad de cambio que persiste más allá de ese momento. En definitiva, -insiste- las vacaciones no son necesariamente el mejor momento para cambiar nuestra vida, pero sí pueden ser una excelente oportunidad para descubrir qué parte de nuestra vida se necesita modificar». Wed, 26 Aug 2026 02:14:14 +0200 ABC Cuando se espera desconectar de todo, el relax invita a hacer un balance personal. Cuando se espera desconectar de todo, el relax invita a hacer un balance personal. Laura Peraita https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-persona-siente-sola-tiempo-cerebro-estres-20260817172959-nt.html Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «Cuando una persona se siente sola durante mucho tiempo, el cerebro entra en alerta, aumenta el estrés y el sistema inmune se debilita» https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/marian-rojas-estape-psiquiatra-persona-siente-sola-tiempo-cerebro-estres-20260817172959-nt.html La soledad no elegida es una realidad que afecta a millones de personas en la sociedad actual. No se trata de estar solo por gusto, sino de sentirse aislado sin quererlo . Muchas veces, esta situación pasa desapercibida, pero está más presente de lo que creemos.Este problema toca especialmente a las personas mayores , que en muchos casos viven solas por la pérdida de familiares o la falta de contacto social. Pero también afecta a los jóvenes , que enfrentan inestabilidad laboral, mudanzas frecuentes y relaciones más superficiales. La soledad no distingue edad ni condición.Ha quedado demostrado que la soledad prolongada tiene efectos negativos en la salud mental . Puede provocar ansiedad, depresión y otros trastornos emocionales. El aislamiento social se ha convertido en un factor de riesgo de especial relevancia.Paradójicamente, a pesar de que el mundo cada vez está más conectado digitalmente , muchas personas se sienten más solas. Las redes sociales no siempre llenan el vacío de una conversación real. La falta de vínculos profundos debilita el bienestar emocional y abre la puerta a enfermedades silenciosas.La explicación de Marian Rojas EstapéLa psiquiatra Marian Rojas Estapé lo explica con claridad: «La soledad no deseada nos duele. Duele en la mente y duele en el cuerpo». Sus palabras reflejan lo que sienten muchas personas que viven esta realidad a diario. Se acerca el fin de semana y mientras muchas personas tienen planes a casi todas horas, otras tantas esperan que suene el teléfono y esa llamada nunca llega.«No estamos hechos para vivir aislados»Rojas Estapé añade que «cuando una persona se siente sola durante mucho tiempo, el cerebro entra en alerta constante y eso termina pesando: aumenta el estrés, se debilita el sistema inmune y se apaga poco a poco la esperanza ». Este estado de alerta constante desgasta la salud física y mental.Finalmente, la psiquiatra recuerda que «no estamos hechos para vivir aislados. Necesitamos vínculos, miradas, conversación, sentirnos tenidos en cuenta. Cuidar la mente también es cuidar las relaciones. Porque sentirnos acompañados no es un lujo, es una necesidad humana ». Reconocer la soledad como problema es el primer paso para combatirla. Mon, 17 Aug 2026 18:27:51 +0200 Archivo Marian Rojas Estapé. Marian Rojas Estapé. Daniel Domínguez https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/enamoramos-verano-solo-conectamos-forma-superficial-20260621010116-nt.html ¿Nos enamoramos más en verano o sólo conectamos de forma superficial? https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/enamoramos-verano-solo-conectamos-forma-superficial-20260621010116-nt.html Cada temporada estival parece repetirse la misma historia: nuevas parejas, amores inesperados, relaciones intensas que nacen en cuestión de días y promesas de volver a verse cuando terminen las vacaciones. Pero, ¿realmente nos enamoramos más en verano o simplemente estamos más predispuestos a conectar con otras personas?El verano reúne una serie de factores biológicos, psicológicos y sociales que favorecen el acercamiento interpersonal, según apunta a ABC Bárbara Montes, especialista en sexología clínica y terapia de pareja de Diversual , «sin embargo, no todas las conexiones que surgen durante estos meses responden al mismo fenómeno. Es importante diferenciar entre una conexión emocional profunda y lo que podríamos llamar 'química veraniega' ».Explica que la idea del 'amor de verano' forma parte de nuestro imaginario colectivo desde hace décadas, pero que detrás de esa imagen tan idealizada existe una explicación bastante más compleja. «No es que el verano tenga propiedades mágicas capaces de enamorarnos, lo que ocurre es que durante estos meses cambian muchas de las circunstancias que condicionan la manera en la que nos relacionamos. A lo largo del año el trabajo, las obligaciones familiares, las responsabilidades cotidianas y sus horarios dejan poco margen para la espontaneidad. En vacaciones, sin embargo, tenemos más tiempo para socializar, participamos en actividades diferentes a las habituales y, sobre todo, nos mostramos más receptivos a las novedades ».Es decir, en su opinión, si nos centramos en la atracción, no va a depender únicamente de las características de la persona que tenemos delante. «El contexto ejerce una influencia enorme sobre cómo percibimos a los demás y sobre las emociones que asociamos a un encuentro. No vivimos igual una conversación mantenida entre prisas, que otra compartida durante una noche agradable, sin reloj y sin obligaciones inmediatas. El bienestar, la sensación de libertad y la predisposición al disfrute pueden hacer que determinadas conexiones se perciban con una intensidad especial».Pero, precisamente, para Bárbara Montes esa intensidad es la que a menudo lleva a confusión . Considera que muchas personas interpretan como conexión emocional profunda lo que en realidad es una combinación de deseo, atracción, novedad y circunstancias favorables. Aclara que no hay nada negativo en ello porque la química tiene un papel fundamental en las relaciones humanas, pero añade que el problema aparece cuando asumimos que toda química intensa es necesariamente el comienzo de una historia de amor.«Mientras que la química suele manifestarse de forma rápida, la conexión emocional necesita tiempo para desarrollarse: requiere conocer al otro más allá de la fascinación inicial»Mientras que «la química suele manifestarse de forma rápida, la conexión emocional necesita tiempo para desarrollarse: requiere conocer al otro más allá de la fascinación inicial, descubrir cómo piensa, cómo actúa cuando surgen las diferencias... En otras palabras, necesita realidad , y esa realidad rara vez se muestra por completo durante los primeros días o semanas de la relación», matiza Montes.Quizá, por eso, señala que tantos romances estivales generan recuerdos tan vívidos incluso cuando no llegan a consolidarse. «Durante el verano nos encontramos en un escenario excepcional que favorece la idealización, no porque estemos engañándonos, sino porque todavía no han aparecido muchos de los elementos que forman parte de la convivencia cotidiana. Cuando la rutina regresa, la relación se enfrenta a cuestiones que antes permanecían en segundo plano, como la distancia, los horarios, las prioridades, los proyectos personales o la capacidad de integrar al otro en la vida real».Bárbara Montes puntualiza que tal vez la pregunta no debería ser por qué nos enamoramos más en verano, sino por qué durante esos meses nos permitimos conectar con mayor facilidad. «En una sociedad marcada por la prisa y la productividad, el verano nos concede algo que escasea el resto del año : tiempo, disponibilidad emocional y oportunidades para encontrarnos con otros desde un lugar menos defensivo. Cuando esas condiciones se dan es también cuando las posibilidades de que surja el deseo, la atracción o incluso el amor, se multiplican».Romance de veranoEn la misma línea se declara Mónica Chang , experta en bienestar sexual de TENGA , al asegurar que el 'romance de verano' viene propiciado porque en esta época las personas suelen salir más, viajar y participar en un mayor número de actividades sociales, lo que aumenta considerablemente las oportunidades de conocer gente nueva. Para algunas personas, «las vacaciones también implican adoptar una versión diferente de sí mismas, resumida en la idea de 'nuevo lugar, nueva versión de mí'. Cuando estamos en un entorno nuevo, todo puede resultar más emocionante y estimulante. También es más probable que nos abramos a experiencias diferentes, incluyendo salir con alguien a quien probablemente no habríamos considerado en nuestro entorno habitual».MÁS INFORMACIÓN noticia Si Miguel Aznar, psicólogo: «La sexualidad ni caduca ni pierde su sentido por el paso del tiempo» noticia Si «Para amar sin cicatrices hay que curar las heridas emocionales» noticia Si Francesc Torralba, filósofo: «Nada se hace real si no lo has soñado antes»Otra posible explicación asegura que tiene que ver con los instintos más básicos. Durante el verano, al llevar ropa más ligera y pasar más tiempo al aire libre, «la apariencia física y la atracción visual adquieren mayor protagonismo -indica Chang-. Esto puede hacer que la atracción y la pasión surjan con más rapidez, aunque no necesariamente vayan acompañadas de una intención de compromiso a largo plazo. Por eso, es importante distinguir entre la química veraniega y una conexión emocional profunda -puntualiza-. La primera suele estar impulsada por la novedad, el contexto y la atracción física, mientras que la segunda requiere tiempo, conocimiento mutuo y compatibilidad más allá de las circunstancias temporales del verano». Mon, 17 Aug 2026 02:09:29 +0200 ABC Factores biológicos, psicológicos y sociales propios del verano favorecen el acercamiento interpersonal. Factores biológicos, psicológicos y sociales propios del verano favorecen el acercamiento interpersonal. Laura Peraita