RSS de noticias de economia/formacion http://www.abc.es Encuentra toda la información referente al mundo de la formación. Últimas novedades sobre carreras, masters y postgrados con ABC.es es-ES Sat, 26 Sep 2026 00:03:00 +0200 https://www.abc.es/economia/formacion/revolucion-analogica-humana-rescata-educacion-adolescente-madrid-20260927000300-nt.html La revolución analógica y humana que rescata la educación adolescente en Madrid https://www.abc.es/economia/formacion/revolucion-analogica-humana-rescata-educacion-adolescente-madrid-20260927000300-nt.html La adolescencia actual atraviesa un momento crítico. Para las familias con hijos de entre 13 y 18 años, conciliar el rendimiento escolar con las constantes distracciones digitales y la presión del sistema se ha convertido en una preocupación constante (según los últimos barómetros sobre salud mental juvenil en España, más del 50% en esta franja de edad afirma haber experimentado problemas psicológicos en el último año). Más del 52% presenta síntomas de ansiedad de moderados a graves, mientras que un 54% reconoce episodios frecuentes de desánimo y sintomatología depresiva, según datos del Barómetro de Juventud, Salud y Bienestar (Fundación Mutua Madrileña y FAD Juventud a través del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud).Ante esta combinación de hiperconexión y malestar emocional, el Colegio Guzmán el Bueno se consolida en Madrid como una alternativa que rompe con las tendencias del sector, apostando por recuperar la esencia de la enseñanza tradicional y adaptada a la realidad adolescente.La respuesta analógica al descenso del Informe PISALos últimos resultados del Informe PISA han encendido las alarmas en la comunidad educativa al certificar una caída histórica en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Diversos análisis internacionales coinciden en señalar el uso abusivo de los dispositivos móviles y la tecnología en el entorno escolar como uno de los factores determinantes en la pérdida de concentración y capacidad de razonamiento.En el Colegio Guzmán el Bueno este escenario no ha supuesto una sorpresa: se lleva aplicando una estricta política analógica de forma ininterrumpida desde siempre, sin haber cedido a modas pasajeras. En sus instalaciones no se permite el uso de smartphones. La actividad en el aula sigue el método clásico: libro de texto en papel, libreta, escritura a mano y la explicación directa del docente. Esta disciplina libre de pantallas devuelve a los alumnos el foco, el análisis profundo y el gusto por el estudio sin interferencias.Flexibilidad de horarios según las necesidades del alumnadoComprender que cada joven tiene ritmos biológicos y necesidades distintas es clave para prevenir el fracaso escolar. Por ello, la oferta de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato se imparte en dos turnos independientes: mañana (8:30 a 14:00 h.) y tarde (15:00 a 20:30 h.). El formato híbrido semipresencial (tardes de lunes a miércoles) o el 100% online, completan esta capacidad de adaptación formativa que no se encuentra actualmente.Desde los 16 años, los estudiantes pueden derivarse a este formato de estudios cuando existan causas debidamente justificadas, como problemas de salud mental o emocional, la vigencia de un contrato de trabajo o la condición de deportista de alto rendimiento. Por su parte, al alcanzar la mayoría de edad (18 años), cualquier alumno puede acceder libremente a esta modalidad (garantía de la máxima conciliación académica y personal sin renunciar a la calidad formativa).Esta flexibilidad permite rescatar a aquellos estudiantes que han perdido el ritmo en el horario matutino habitual, o que tengan entrenamientos/competiciones o aspectos de salud mental, ofreciéndoles la oportunidad de reorganizar su jornada sin perder el año académico ni alargar innecesariamente sus estudios, con un seguimiento directo y cercano entre profesor y alumno.Atención especializadaCon cerca de 50 años de trayectoria dedicados exclusivamente a la etapa adolescente (lo que le ha valido figurar entre los mejores centros de España según publicaciones como La Razón, MiCole o Éxito Educativo), el colegio sustenta su proyecto en la atención personalizada. Por ello, las clases cuentan con un máximo de 20 alumnos, lo que permite al equipo docente seguir la evolución individual de cada estudiante y adaptar el aprendizaje a su ritmo real.El claustro de profesores cuenta, además, con una preparación especializada en la gestión de dificultades específicas (TDAH, dislexia, discalculia, etc.). En colaboración con instituciones de referencia en salud mental como Amalgama7 u OrientaK, el colegio aplica dinámicas adaptadas que transforman los bloqueos académicos en superación personal y ofrecen una formación e información clave para los docentes.Salud mental frente a la dictadura de la nota PAUFrente a la tendencia de medir la excelencia únicamente en función de la nota media de la PAU (indicador a menudo excluyente que somete a los alumnos a una fuerte presión), el Colegio Guzmán el Bueno prioriza la salud emocional.El centro combate las altas tasas de ansiedad juvenil eliminando las tensiones tóxicas. No se infla una estadística publicitaria, sino se acompaña de forma cercana a cada alumno hacia sus metas individuales, ya sea el acceso a la universidad, la Formación Profesional Superior o su desarrollo personal.Cambiar de centro a mitad de curso es legal y posiblePara las familias que observan la desmotivación o el bloqueo de su hijo en su colegio de origen a mitad de trimestre, el centro envía un mensaje claro: cambiar de centro a lo largo del curso escolar es un procedimiento totalmente legal, sencillo y viable. El centro mantiene el periodo de admisión abierto durante todo el año académico. Esta política de incorporación continua permite brindar una segunda oportunidad a quienes precisan un cambio de entorno hacia un espacio cercano, estructurado y enfocado en su éxito.Más información: guzmanelbueno.es. Sat, 26 Sep 2026 00:03:00 +0200 https://www.abc.es/economia/formacion/gigantesco-tesoro-aulas-multiculturales-20260618115215-nt.html El gigantesco tesoro de las aulas multiculturales https://www.abc.es/economia/formacion/gigantesco-tesoro-aulas-multiculturales-20260618115215-nt.html En un máster, a veces, la lección más importante no está en el temario. Aparece cuando un grupo de alumnos se sienta alrededor de una mesa para resolver un caso práctico y descubre que la respuesta no es única. Lo que para uno parece evidente, para otro resulta inviable; lo que en un país se entiende como una solución eficiente, en otro tropieza con una norma, una costumbre, una forma distinta de negociar o una realidad económica que obliga a cambiar el planteamiento. Ahí, en esa fricción amable entre miradas, empieza una parte del aprendizaje que difícilmente cabe en una diapositiva.El valor de un postgrado internacional trasciende los libros, los rankings o los planes de estudio. En un aula multicultural, el alumno entra en contacto con un pequeño laboratorio del mercado laboral global: distintas nacionalidades, lenguas, edades, trayectorias profesionales y maneras de entender la empresa, la tecnología, la salud, las finanzas o la sociedad. Esa convivencia no convierte automáticamente a nadie en un profesional global, pero sí le obliga a entrenar algo que las empresas reclaman: escuchar, interpretar contextos, negociar, adaptar el mensaje y trabajar con personas que no piensan igual.Más que un simple adornoLa diversidad no funciona como un adorno cosmético del campus. Clara Campos, CEO de CESIF, subraya que la presencia de estudiantes internacionales y de perfiles académicos y profesionales diversos –desde recién graduados hasta profesionales en activo procedentes de áreas científicas, económicas, tecnológicas o de ingeniería– genera un entorno «mucho más enriquecedor y alineado con la realidad de la industria biofarmacéutica». En sectores como el farmacéutico, el biotecnológico, el químico, el alimentario, el cosmético o el sanitario, esa mezcla adquiere una dimensión especialmente práctica.No se trata solo de convivir con compañeros de otros países, sino de entender cómo cambia una decisión cuando se traslada de un mercado a otro. En CESIF, explica Campos, la presencia de alumnos procedentes de distintos sistemas sanitarios y marcos regulatorios permite analizar cómo se aplican conceptos como regulación, acceso al mercado, marketing farmacéutico o data science en salud en países diferentes.Ese matiz es clave porque la industria ya trabaja así. Un medicamento puede investigarse en un país, fabricarse en otro, registrarse bajo varios marcos normativos y comercializarse con estrategias diferentes según el sistema sanitario de destino. Por eso, Campos defiende que aprender a desenvolverse en contextos multiculturales «no es un valor añadido, sino una preparación necesaria» para integrarse en compañías globales.Los casos prácticos muestran bien esa diferencia. Un ejercicio sobre el desarrollo, registro y lanzamiento internacional de un medicamento puede parecer, en principio, un problema técnico. Sin embargo, al trabajarlo en equipos multiculturales, los alumnos incorporan preguntas que no siempre surgen en un grupo homogéneo: qué exige una agencia sanitaria, cuánto tarda una aprobación, cómo se fija un precio, qué barreras de de acceso existen o cómo se adapta el mensaje de valor a un mercado con menos recursos. En proyectos de market access, precio y reembolso, señala CESIF, esa diversidad obliga a negociar prioridades y a integrar variables regulatorias, económicas, culturales y asistenciales.Experiencia vitalLa Universidad Francisco de Vitoria aporta otra mirada. Félix Suárez, director de la Escuela de Postgrado y Formación Permanente de la UFV, distingue entre la necesaria coherencia de edad y trayectoria profesional dentro de un programa y la riqueza que introducen las distintas nacionalidades y culturas. Esa diversidad, sostiene, favorece una mejor comprensión de otras realidades y formas de entender el mundo, y prepara al alumno para moverse en entornos cada vez más internacionales y multiculturales.Suárez insiste en que un postgrado no es solo una experiencia académica, sino también vital. El valor de la multiculturalidad aparece en los debates, en los trabajos en grupo, en las defensas individuales y colectivas, pero también en la convivencia diaria dentro y fuera del aula. A veces, el aprendizaje no nace de una gran teoría, sino de la relación continuada con alguien que procede de otro contexto y que obliga a revisar certezas. Cuando esas diferencias dejan de ser una idea abstracta y se convierten en experiencias compartidas, el aprendizaje adquiere una dimensión más cercana y humana.La experiencia internacional anticipada de la que habla Suárez ayuda a conocer otras culturas, valorar mejor cómo relacionarse con ellas, superar clichés y evitar desconfianzas que a menudo nacen del desconocimiento. En términos profesionales, se traduce en adaptación, comunicación intercultural, escucha activa y trabajo en equipos diversos.En la UFV, esa idea se refleja en programas muy distintos. En el Máster Universitario en Bioética, por ejemplo, la presencia de alumnos de varios países enriquece el análisis de cuestiones sensibles vinculadas a la vida, la salud o la dignidad de la persona. Un dilema no se formula igual desde todos los contextos sociales y culturales. Algo similar sucede en el Máster Universitario en Producción y Realización en Radio y TV, donde la orientación práctica se beneficia de distintas formas de trabajar, liderar equipos, desarrollar proyectos o afrontar procesos creativos.Si en el ámbito sanitario la multiculturalidad obliga a entender sistemas y regulaciones, en las finanzas enseña a leer el mundo desde más de una pantalla. Juan Manuel de Lara, responsable del departamento de Orientación Profesional del IEB, lo resume con una palabra: perspectiva. Para él, un aula diversa reproduce mejor la realidad empresarial actual, rompe el pensamiento único y saca al estudiante de su zona de confort. En un máster financiero o jurídico-financiero, esa presencia modifica de raíz el análisis.Análisis enriquecedoresDe Lara pone como ejemplo las aulas en las que conviven alumnos del TEC de Monterrey con estudiantes de la doble titulación del IEB. Ante un mismo evento económico, cada uno incorpora contextos geopolíticos, sociales y regulatorios distintos. El resultado, afirma, son análisis «mucho más potentes y enriquecedores». En finanzas, donde una decisión puede depender de la regulación, de la confianza o del riesgo país, esa pluralidad ayuda a formar profesionales menos lineales.La escena que utiliza para explicarlo podría ser la de cualquier oficina global. Un antiguo alumno trabaja en Londres con compañeros británicos y de otras nacionalidades; a media mañana tiene una llamada con una empresa en China; después se coordina con un equipo tecnológico en India; por la tarde habla con negocio en Latinoamérica y termina el día haciendo balance con su jefe en España. «Esto ya no va solo de hablar idiomas», advierte responsable del departamento de Orientación Profesional del IEB. Va de empatía, de decodificar culturas en tiempo real y de adaptar la forma de negociar, generar confianza y comunicar según cada interlocutor.El perfil que sale de ahí, sostiene De Lara, se parece a un 'middleware': un traductor capaz de conectar mundos distintos. No basta con manejar modelos, productos o normativa; hace falta comprender cómo dialogan un perfil tecnológico, uno jurídico y uno de negocio cuando trabajan sobre un reto común. En dinámicas de innovación aplicadas a la banca de inversión, como la integración de inteligencia artificial, el técnico puede proponer el algoritmo más eficiente, el legal ajustar la idea a la protección de datos y el de negocio orientar el modelo al retorno o a la adopción del cliente.Mirar dos vecesEl aula multicultural, por tanto, no garantiza por sí sola una buena formación. Necesita también método, exigencia, profesores capaces de ordenar el debate y programas que no reduzcan la internacionalización a una foto de grupo. Pero cuando esa diversidad se trabaja de un modo correcto, el máster se convierte en algo más que una credencial. Es un entrenamiento en complejidad. Enseña a mirar dos veces antes de decidir, a no confundir lo propio con lo universal, a negociar sin caricaturizar al otro y a construir soluciones que puedan viajar de un contexto a otro.En un mercado laboral en el que los equipos habitualmente son híbridos, los clientes están repartidos por varios países y los proyectos cruzan husos horarios, esa competencia tiene un valor difícil de medir, pero fácil de reconocer cuando no está presente. Quizá por eso el verdadero tesoro de un campus global no sea solo la red internacional de contactos que deja, sino la mirada que instala en quien lo vive: más abierta, más prudente, más consciente de los matices. En definitiva, una mirada menos encerrada en su propio mapa. Thu, 18 Jun 2026 11:52:15 +0200 Laura Sánchez https://www.abc.es/economia/formacion/doctorado-empieza-vislumbrar-horizontes-alla-campus-20260618113905-nt.html El doctorado empieza a vislumbrar horizontes más allá del campus https://www.abc.es/economia/formacion/doctorado-empieza-vislumbrar-horizontes-alla-campus-20260618113905-nt.html Durante años, el doctorado se ha asociado en España a la carrera académica: investigar, publicar, dar clase y progresar dentro de la universidad. Ese imaginario empieza a cambiar, aunque despacio. En sectores intensivos en conocimiento —ingeniería, tecnología, energía, química, biotecnología o inteligencia artificial— algunas empresas comienzan a ver al doctor no solo como un especialista, sino como un perfil capaz de resolver problemas complejos, diseñar métodos, validar hipótesis y convertir conocimiento en innovación aplicada. La pregunta ya no es únicamente para qué sirve un doctorado, sino qué puede aportar un doctor dentro de una compañía. Y ahí aparece una realidad desigual: mientras unas empresas lo incorporan a sus equipos de I+D, desarrollo tecnológico o innovación, muchas otras siguen sin entender bien qué hace, cómo encaja o qué retorno puede generar.Joan Guàrdia, presidente de CRUE Profesorado y rector de la Universitat de Barcelona, resume bien esa ambivalencia. A su juicio, la valoración del título de doctor por parte de la empresa privada española está cambiando, pero «no con la suficiente velocidad». El doctorado, sostiene, continúa siendo «un nivel académico muy desconocido por el sector productivo privado». En su diagnóstico pesa una idea de fondo: muchas empresas siguen pensando que la investigación no les implica directamente. Es decir, que innovar es algo que ocurre fuera de su día a día o que queda reservado a grandes compañías, universidades o centros tecnológicos.Indicador de excelenciaLa realidad, sin embargo, es más compleja. La necesidad de innovar, automatizar, incorporar IA, desarrollar nuevos materiales, avanzar en transición energética o competir en salud y biotecnología está acercando a ciertos sectores a perfiles investigadores. Según Guàrdia, la mayor demanda se observa básicamente en el ámbito de las ingenierías, donde la innovación tecnológica ha mantenido un contacto más estrecho con la universidad y con los entornos de investigación. En esos espacios, el doctorado empieza a reconocerse como un indicador de excelencia, capacidad técnica y calidad.La Real Academia de Doctores de España también percibe esa evolución, aunque mantiene el matiz. Desde la institución señalan que las empresas españolas «con frecuencia no entienden bien» qué puede hacer un doctor, una situación que contrasta con la de otros países. Aun así, apuntan que empiezan a abundar casos de valoración especial de la formación doctoral, tanto desde departamentos de recursos humanos como desde áreas de desarrollo e innovación. Para la RADE, el valor diferencial de un doctor está en su conocimiento profundo de un tema específico y en el entrenamiento adquirido para entender las claves de desarrollo y las oportunidades de una determinada tecnología. Ese entrenamiento no se limita a saber mucho de algo. Un doctor ha pasado años formulando preguntas, descartando caminos, sosteniendo hipótesis, enfrentándose al error y construyendo respuestas propias. En lenguaje empresarial, eso puede traducirse en autonomía, rigor analítico, resistencia ante la incertidumbre y capacidad para abordar problemas complejos. Guàrdia lo concreta en todas aquellas competencias relacionadas con el diseño, organización y realización de un plan completo de investigación, incluidos los análisis y, sobre todo, su aplicación efectiva.La Universidad Politécnica de Madrid ofrece un ejemplo claro de esta traslación al terreno de la ingeniería y la tecnología. Patricia Giraldo Carbajo, directora de su Escuela Internacional de Doctorado, explica que en la UPM se está experimentando un creciente interés por los doctorados industriales. Hace cinco años eran prácticamente inexistentes; en el curso 2024-2025, un 5% de las tesis defendidas, 14 en total, obtuvieron la mención industrial. Además, los convenios firmados para realizar tesis aumentan año tras año (11 solo el curso pasado). En la UPM, las áreas de ingeniería industrial y telecomunicaciones son las más destacadas, aunque existen convenios también en aeroespacial, energía y otros campos. La motivación empresarial varía según el tipo de compañía. Una startup puede buscar acelerar innovación o captar talento especializado; una empresa consolidada puede estar más interesada en reforzar su I+D o resolver un problema técnico concreto. En todos los casos, el doctorando o doctor aporta algo más que conocimiento acumulado. «Al acabar la tesis, los investigadores son capaces de generar conocimiento nuevo y abordar problemas complejos, diseñando modelos, algoritmos o sistemas desde cero o adaptando herramientas ya desarrolladas en contextos nuevos», explica Giraldo.El sector productivo no siempre sabe qué es un doctorado, pero muchos doctores tampoco conocen la realidad de la empresaLa universidad cita, entre otros, el caso de la colaboración entre el Centro de Materiales y Dispositivos Avanzados para Tecnologías de la Información y Comunicaciones y la empresa Lasing S.A., a través de un doctorado industrial financiado por la Comunidad de Madrid. El resultado fue el desarrollo de un sistema de polimerización de dos fotones para fabricar micro y nanoestructuras fotónicas. Es un ejemplo de cómo una tesis puede acabar vinculada a una solución tecnológica aplicada. No se trata solo de producir conocimiento, sino de llevarlo hacia un proceso, un producto, una patente o una mejora.También la Universidad Autónoma de Madrid detecta una tendencia al alza, aunque todavía moderada. Lourdes Ruiz, directora de su Escuela de Doctorado, explica que la UAM promueve la realización de doctorados con el sector privado y la administración pública para formar investigadores capaces de desarrollar tareas de I+D en un entorno empresarial y, al mismo tiempo, mejorar la relación de la universidad con las empresas. En su caso, hay en torno a 50 doctorados industriales y se defienden unas 10 o 15 tesis con mención industrial al año. La cifra aún no es muy alta, pero la tendencia es creciente.Ruiz señala algunas dificultades muy prácticas: cerrar acuerdos con las empresas, identificar a la persona responsable en la compañía —preferiblemente doctora— que supervise al doctorando o articular bien la colaboración. También apunta que se ha notado un incremento tras la puesta en marcha del programa de ayudas a doctorados industriales de la Comunidad de Madrid. Para la UAM, cuando una empresa colabora en un proyecto doctoral busca, sobre todo, impulsar innovación. Y la competencia diferencial que aporta un doctor es la capacidad de investigación, que incluye autonomía, pensamiento crítico, análisis de datos y gestión de proyectos complejos.Ahí aparece una de las claves del cambio: el doctorado industrial. Esta figura busca que una tesis doctoral se desarrolle en colaboración con una empresa, entidad o administración, alrededor de un proyecto de interés industrial, comercial, social o cultural. La lógica es sencilla: el doctorando no investiga al margen del tejido productivo, sino conectado con un reto real. Para la RADE, cuando está bien diseñado, el doctorado industrial funciona como puente entre universidad y empresa porque se ajusta a necesidades reales de las compañías. Guàrdia va más allá y hace un balance «extraordinariamente positivo», porque demuestra que la relación universidad-empresa es posible, más allá de la repetida letanía sobre el divorcio entre ambos mundos.Pero que el puente exista no significa que esté masivamente transitado. Las barreras siguen siendo importantes. CRUE identifica dos grandes obstáculos: el desconocimiento del sector productivo y la burocratización del proceso. A ello suma un aspecto nada menor: las empresas deben contribuir al sueldo del personal doctoral en formación. En un país de pymes, esa obligación pesa. Para Guàrdia, el coste y las necesidades cotidianas frenan muchas iniciativas, hasta el punto de que el doctorado industrial puede parecer reservado a grandes empresas. Y eso, en España, limita su alcance.La RADE coincide en que el doctorado español sigue, con carácter general, demasiado orientado a la carrera universitaria. También considera que España no aprovecha bien el talento doctoral que forma cada año, salvo en las carreras académicas. Su receta pasa por orientar más tesis hacia áreas de crecimiento y valor industrial. Desde la Fundación Universidad-Empresa consideran que el desconocimiento es mutuo: el sector productivo no siempre sabe qué es un doctorado ni cuáles son sus posibilidades, pero muchos doctores tampoco conocen la realidad de la empresa ni saben transmitir sus competencias en términos de valor añadido.En zona de nadieEse desajuste explica que el doctorado esté en una zona intermedia. Para unas compañías, especialmente en tecnología, ingeniería, energía, química, electrónica o informática aplicada, es una señal de capacidad para innovar. Para otras, aún es un perfil difícil de encajar en estructuras donde manda la urgencia, la venta o la producción inmediata. A veces falta cultura de I+D. Otras, presupuesto. Y en ocasiones, simplemente, lenguaje común: la empresa pide resultados, plazos y mercado; el doctorado viene de un entorno donde priman método, profundidad y publicación.Las escuelas de doctorado tratan de adaptarse. Según CRUE, han incorporado habilidades vinculadas a transferencia, innovación, emprendimiento y salidas no académicas, pero la distribución no es homogénea. No todos los territorios tienen el mismo tejido productivo ni todas las áreas de conocimiento se conectan igual con la empresa. La ingeniería o la biotecnología lo tienen más fácil, aunque la transferencia también puede darse en otros ámbitos.El debate de fondo es si España necesita formar más doctores o, sobre todo, aprovechar mejor los que ya forma. Para lograrlo, CRUE propone más información al sector empresarial sobre las características del doctorado industrial, incentivos fiscales para las empresas que lo asuman, convocatorias específicas de apoyo a la investigación e innovación, promoción internacional y formación de quienes dirigen estos proyectos para impulsar la transferencia de resultados. Dicho de otro modo: no basta con esperar a que empresas y universidades se entiendan solas. Hace falta traducir mejor qué hace un doctor, cuánto cuesta incorporarlo, qué retorno puede generar y en qué condiciones puede aportar valor. Thu, 18 Jun 2026 11:39:05 +0200 Laura Sánchez https://www.abc.es/economia/formacion/espaldarazo-ningun-talento-quede-camino-20260618113808-nt.html El espaldarazo para que ningún talento se quede en el camino https://www.abc.es/economia/formacion/espaldarazo-ningun-talento-quede-camino-20260618113808-nt.html Para muchos estudiantes acceder a un máster es el paso natural después de terminar la carrera para poder especializarse, acceder a determinados sectores o impulsar una carrera investigadora. Un deseo y necesidad que a veces choca con el obstáculo de la financiación. El coste de la matrícula, el alojamiento, los desplazamientos o la renuncia temporal a una actividad laboral hacen que muchos se planteen si realmente pueden permitirse dar ese paso. En este sentido, las becas representan una oportunidad permitiendo a los estudiantes acceder a programas de especialización y centros de conocimiento que, de otro modo, quedarían fuera de su alcance.Y aunque no todas persiguen el mismo objetivo, las propias universidades, las administraciones públicas, empresas privadas y fundaciones corporativas ofrecen numerosas ayudas y recursos que buscan que el dinero no sea un obstáculo. Paola Isetta, directora adjunta del área de Becas, Investigación e Innovación de la Fundación »la Caixa», defiende que el objetivo va más allá del apoyo económico . Los beneficiarios pasan a formar parte de una red internacional de antiguos alumnos, tienen acceso a programas de mentoría, actividades de formación y espacios de colaboración profesional. La competencia, sin embargo, es enorme. Según explica, únicamente entre un 6% y un 7% de los candidatos consigue finalmente una de estas ayudas. El expediente académico sigue siendo importante, pero no basta por sí solo. «Lo que marca la diferencia es el perfil integral del candidato: la motivación, la claridad del proyecto, la capacidad de liderazgo o el compromiso social son factores cada vez más determinantes en los procesos de selección», asegura.Arma de inclusiónLas ayudas más accesibles, pero también las menos cuantiosas, son las becas del Ministerio de Educación (MEFP), que siguen siendo la principal puerta de acceso para miles de estudiantes, pero algunas universidades también ofrecen programas complementarios para cubrir situaciones que quedan fuera de estas convocatorias estatales. Es el caso de las becas socioeconómicas como las de la Universidad Politécnica de Madrid, financiadas en parte por la CAM y en parte por la UPM, dirigidas a estudiantes cuya situación económica, social o familiar haya podido repercutir negativamente en su rendimiento académico poniendo en riesgo su permanencia en la titulación. Alberto Garrido, vicerrector de Estrategia y Calidad de la universidad, explica que estas ayudas son vitales para alumnos cuya situación familiar pone en riesgo su continuidad, cubriendo incluso segundas matrículas, algo que la beca del Ministerio no contempla. «Con una dotación de 400 euros por ayuda de compensación, el objetivo es evitar que el talento se pierda por motivos económicos».En esta misma línea, las becas de colaboración también del MEFP, con una dotación de unos 2000 euros, son aplicables en todas las Universidades públicas del territorio nacional, salvo en el País Vasco por traspaso de competencias, y están orientadas a facilitar tareas de investigación colaborando en el departamento universitario durante un número determinado de horas semanales –habitualmente unas 3 horas diarias durante 7 a 9 meses–. Además son compatibles con las becas generales del Ministerio.En el otro extremo se sitúan las becas de excelencia. A diferencia de las becas generales, su criterio de asignación no depende de la renta familiar, sino del mérito, las notas y el potencial del candidato. Son muchas las entidades que las ofrecen. Entre ellas destaca las Becas de Excelencia Rafael del Pino , que financian estudios de máster y doctorado en algunas de las universidades más prestigiosas del mundo. Su director, Vicente Montes, subraya que el objetivo no es únicamente sufragar unos estudios, sino que «suponen el acceso a una comunidad de excelencia formada por profesionales, investigadores y emprendedores con una destacada trayectoria, así como la oportunidad de integrarse en una red de talento comprometida con el liderazgo, la innovación y el servicio a la sociedad».Aunque cubren los principales gastos asociados al programa académico, incluyendo matrícula, manutención y desplazamientos, entre otros costes vinculados a la estancia académica, la exigencia es elevada . En la última convocatoria se recibieron 416 solicitudes para apenas 24 plazas. Además del expediente académico, la fundación valora la calidad del proyecto profesional, la capacidad de liderazgo, el espíritu emprendedor o el potencial impacto futuro del candidato. Para Eduard Alsina Piró, uno de los beneficiarios actuales, la beca hizo posible algo que de otro modo habría sido muy difícil. Tras estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones y ADE en ICAI-ICADE y trabajar durante tres años en Boston Consulting Group, decidió dar un paso más en su formación. Su objetivo era cursar un MBA en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), considerado uno de los programas más prestigiosos del mundo. El problema era el coste. «Quería hacer un máster que me permitiera unir mi pasión por la tecnología con mi experiencia profesional en el mundo corporativo, y tenía claro que MIT era el sitio idóneo para encontrar lo que buscaba. Sin embargo, un MBA en EE.UU. es extremadamente caro».«Inspira estar con compañeros con inquietudes similares y aprender de premios Nobel» Eduard Alsina Piró Máster en Administración de empresas en el MIT (Beca de Excelencia Rafael del Pino)La ayuda económica, unos 50.000 euros –ampliándose este montante cuando es necesario para cubrir íntegramente los costes de matrícula de importe superior, indican desde la Fundación–, le ha permitido convertir ese proyecto en una realidad, pero asegura que el principal valor aparece después. «Es muy inspirador, estás rodeado de compañeros con inquietudes similares, aprendes de profesores con premios Nobel y colaboras con laboratorios que han desarrollado tecnologías que utilizamos todos hoy en día. Sin duda, esta experiencia está siendo clave para mi desarrollo profesional».También universidades como la UAM ofrecen ayudas propias, como la devolución del 100% de las tasas para expedientes sobresalientes o fondos sociales para garantizar la igualdad de oportunidades. O como la Universidad de Salamanca USAL, en colaboración con el Banco Santander, que convoca becas destinadas a estudios en sus correspondientes centros, con la finalidad de facilitar el acceso a la educación superior a aquellos estudiantes con los mejores expedientes académicos.Estrategia propiaLa experiencia de Jorge Gómez Aguilar demuestra que incluso acceder a universidades de referencia internacional puede ser más sencillo que financiar los estudios. Graduado en Ingeniería Biomédica por la Universidad Politécnica de Madrid y especializado en robótica aplicada al ámbito médico, actualmente cursa un máster en Human and Biological Robotics en el Imperial College de Londres. «Entrar en el Imperial College fue la parte fácil; lo difícil fue conseguir el dinero para poder pagarlo», explica. Tras un año de trámites y presentar solicitudes a distintas convocatorias, logró la financiación combinando una Beca de Excelencia del Banco Santander con ayudas de la Comunidad de Madrid y ahorros propios. Recordando el proceso de gestión afirma que la obtención de financiación requiere una estrategia propia. «Hay que empezar los trámites con más de un año de antelación y construir una narrativa coherente sobre quién eres, qué has hecho y hacia dónde quieres ir». Algo que le ha servido para definir su trayectoria profesional. De hecho, Jorge a diferencia de la tendencia de fuga de cerebros, orienta su regreso a España mediante la solicitud de una beca FPU (Formación de Profesorado Universitario) para su doctorado cuando acabe su estancia en Londres a pesar de tener allí acceso a recursos materiales (como un robot para él solo) que en España sabe que no será posible. Su objetivo es la docencia universitaria, motivado por el placer de explicar algo complejo de forma sencilla y ayudar a otros a entender su sector.«Debes construir una narrativa coherente sobre quién eres, qué has hecho y hacia dónde quieres ir» Jorge Gómez Aguilar Máster en Human and Biological Robotics en el Imperial CollegeEn la misma línea, la Fundación Telefónica se estrena este curso con una nueva línea estratégica de becas de excelencia destinadas a impulsar el talento tecnológico. Un programa enfocado en tecnologías estratégicas como IA, Machine Learning y Biotecnología que surge como respuesta a la creciente demanda del mercado laboral y la necesidad de mejorar la competitividad del tejido productivo nacional. Con una dotación económica que alcanza hasta los 80.000 euros por beca, la iniciativa se caracteriza por el compromiso de retorno a España «asegurando que la inversión en formación de líderes tecnológicos revierta directamente en el ecosistema de innovación y la economía del país», explica Inés Temes, directora de Innovación Social de la entidad. «Aunque los estudiantes pueden formarse en cualquier parte del mundo, el objetivo final es atraer ese conocimiento de vuelta para generar un ecosistema más innovador y competitivo en España». Además, el programa reserva un 30% de sus plazas para mujeres en áreas STEM para cerrar la brecha de género.Vía libre a la investigaciónEn el ámbito científico, las ayudas cumplen además la función estratégica de facilitar la transición hacia carreras investigadoras independientes. Sara Mederos, investigadora especializada en neurociencia, optó volver a España a través del programa Junior Leader de La Caixa, una convocatoria diseñada específicamente para investigadores en fases de consolidación y liderazgo emergente. Tras varios años trabajando en Londres, regresó para desarrollar su propia línea de investigación desde Barcelona. Más allá de la financiación, destaca el prestigio asociado al programa y la red de contactos generada entre investigadores de diferentes disciplinas. «La fundación crea espacios donde compartir experiencias, oportunidades y conocimiento sobre cómo avanzar dentro del sistema científico», explica.«Se crean espacios donde compartir experiencias, oportunidades y conocimiento» Sara Mederos Investigadora en neurociencia (programa Junior Leader de La Caixa)Sin embargo, también introduce una de las pocas voces críticas recogidas entre los beneficiarios. Mederos considera que algunos programas mantienen normas excesivamente rígidas cuando los investigadores consiguen nuevas fuentes de financiación. En determinados casos, obtener un contrato público más estable obliga a renunciar completamente a la beca privada. Desde su punto de vista, el sistema debería ser más flexible y permitir que los fondos destinados inicialmente al salario pudieran destinarse al desarrollo del proyecto científico. «El éxito de un investigador al conseguir financiación adicional no debería convertirse en un problema administrativo», defiende. Thu, 18 Jun 2026 11:38:09 +0200 Iciar Miner https://www.abc.es/economia/formacion/dosis-confianza-evaporar-sindrome-impostor-20260618113447-nt.html Una dosis de confianza para evaporar el síndrome del impostor https://www.abc.es/economia/formacion/dosis-confianza-evaporar-sindrome-impostor-20260618113447-nt.html El llamado síndrome del impostor describe la dificultad para reconocer los méritos propios y de sentirse legítimamente capacitado, pese a que existan evidencias objetivas de éxito. No es extraño que aparezca al afrontar una promoción, cambiar de sector, regresar al aula después de muchos años o asumir responsabilidades para las que ya no basta con dominar una especialidad técnica. En lugar de interpretar la oportunidad como el reconocimiento natural a una trayectoria, muchos profesionales comienzan a preguntarse si realmente merecen ocupar ese lugar. Repasan todo lo que todavía desconocen, minimizan sus logros y atribuyen sus avances a la suerte, a la ayuda de otros o a una sucesión de circunstancias favorables.Si bien un máster no es una terapia ni puede presentarse como una solución clínica para casos en los que este síndrome se vive como un proceso de gran ansiedad, sí puede actuar, sin embargo, como un apoyo en otro plano: permite ordenar lo aprendido, actualizar competencias, contrastar la experiencia con otras miradas y reunir evidencias concretas de que se poseen recursos para seguir avanzando.Cambio de territorioAna Villalba, directora de The Valley Business & Tech School y The Valley Talent, introduce además un matiz relevante. A su juicio, a veces se habla demasiado del síndrome del impostor y demasiado poco del crecimiento profesional. «Cuando una persona entra en una posición donde tiene todas las respuestas, normalmente significa que lleva demasiado tiempo en el mismo sitio», señala. La incomodidad no siempre es el síntoma de un problema: en muchas ocasiones es la consecuencia natural de abandonar un terreno conocido y comenzar a actuar en otro más exigente.Esa sensación no desaparece necesariamente al ascender dentro de una organización. De hecho, numerosos estudios confirman la presencia del fenómeno del impostor entre los directivos relacionando su relación con determinados estilos de trabajo y mayores niveles de tensión. El cargo puede acreditar la confianza de la empresa, pero no garantiza que quien lo ocupa haya interiorizado plenamente su propia competencia. Esto sucede, por ejemplo, cuando un especialista excelente deja de ser quien más sabe en la sala y comienza a tomar decisiones con información incompleta, coordinar perfiles muy diferentes o responder por unos resultados que ya no dependen únicamente de su conocimiento técnico. La transición hacia la dirección obliga a cambiar de escala. Ya no basta con resolver bien una tarea: hay que entender el negocio en su conjunto, anticipar escenarios, comunicar decisiones, delegar y movilizar a otras personas.Villalba explica que este es uno de los perfiles que más está creciendo en los programas de posgrado. Son alumnos que no se preguntan tanto qué deben aprender como si están preparados para alcanzar el siguiente nivel. Con frecuencia descubren que su principal carencia no era la capacidad, sino el contexto: sabían resolver problemas dentro de su área, pero necesitaban comprender cómo encajaba esa función en el conjunto de la empresa. «La diferencia entre un especialista y un directivo rara vez es una cuestión de inteligencia. Suele ser una cuestión de perspectiva», sostiene.Desde la Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE) señalan que un máster puede facilitar la estructuración y consolidación de saberes adquiridos de forma práctica a lo largo de la trayectoria laboral. También permite actualizar competencias en ámbitos que evolucionan rápidamente y aportar una acreditación académica o profesional que facilite el acceso a puestos de mayor responsabilidad.La diferencia no está únicamente en adquirir contenidos nuevos, sino también en entender mejor lo que ya se sabe. Un profesional puede haber gestionado presupuestos, coordinado equipos o resuelto incidencias complejas sin haber integrado esas experiencias en un relato coherente sobre su propio valor. Al analizar casos y comparar sus decisiones con las de otras personas, comienza a reconocer capacidades que antes daba por supuestas.Este reconocimiento resulta especialmente importante para quienes llegan al aula convencidos de que parten con desventaja. La UIE observa alumnos que ya poseen experiencia, pero buscan consolidar conocimientos, ampliar su visión y ganar confianza para asumir funciones de liderazgo, responsabilidades de gestión o una mayor especialización técnica. En muchos casos, el estudiante entra pensando sobre todo en lo que le falta y termina descubriendo que cuenta con una base mucho más sólida de la que imaginaba. El posgrado puede funcionar entonces como un espacio de validación profesional, no porque alguien se limite a decirle que está preparado, sino porque le permite comprobar sus competencias ante situaciones exigentes.Contradecir el relato interiorLa metodología desempeña aquí un papel decisivo. La confianza profesional difícilmente se construye solo mediante teoría. Defender una propuesta, resolver un caso, trabajar con personas de otros sectores o presentar una decisión ante profesores y compañeros obliga a exponerse. La persona no se limita a pensar que podría hacerlo: lo hace. Y cada ejercicio superado aporta una evidencia que contradice el relato interior de insuficiencia.«La confianza no se construye leyendo, se construye actuando», afirma Villalba. Los casos reales, los debates, los proyectos y la exposición pública obligan a tomar decisiones y convierten el conocimiento en experiencia aplicada. La formación ayuda así a sustituir percepciones por pruebas. Cuando alguien resuelve problemas complejos, defiende sus decisiones ante expertos o lidera un proyecto exigente, deja de preguntarse si será capaz y empieza a comprobar que ya lo está haciendo.El aula ofrece además algo difícil de obtener en solitario: perspectiva sobre las carreras ajenas. En la vida profesional suele verse el resultado final, pero pocas veces se conocen las dudas, errores o inseguridades que han acompañado el proceso. Al compartir espacio con directivos, emprendedores, ingenieros o especialistas, muchos alumnos descubren que las personas a las que admiran también cuestionan sus decisiones, piden ayuda o temen equivocarse. Villalba destaca el efecto liberador que tiene comprobar que la incertidumbre no distingue entre cargos, sectores o salarios. La diferencia no reside tanto en quién duda y quién no, sino en cómo aprende cada persona a gestionar esa incertidumbre. Ver que incluso los perfiles más brillantes continúan aprendiendo ayuda a sentirse acompañado y a normalizar las propias inseguridades.Desde la UIE coinciden en que el intercambio entre compañeros permite descubrir que muchos retos y dificultades son compartidos. El aprendizaje no procede únicamente del profesor, sino también de las experiencias ajenas y de las distintas formas de afrontar un mismo problema. La comparación puede intensificar la inseguridad si el alumno se mide constantemente frente a quienes parecen saber más. De ahí la importancia de que el aula no sea un escaparate de perfección, sino un entorno en el que el error forme parte del aprendizaje. Equivocarse, recibir una objeción o reformular una propuesta permite entender que la competencia no consiste en acertar siempre, sino en revisar las decisiones y seguir aprendiendo.Este cambio de mirada también ayuda a rebajar una autoexigencia excesiva. Quien vive pendiente de demostrar que merece ocupar un determinado lugar puede interpretar cualquier fallo como la confirmación de su incapacidad. La práctica muestra, en cambio, que el progreso se construye mediante ensayo, contraste y corrección.A medida que aumenta la responsabilidad, cambian asimismo las competencias necesarias. Muchos profesionales creen que para avanzar deben reforzar sobre todo sus conocimientos técnicos. Sin embargo, tanto The Valley como la UIE coinciden en que, en posiciones directivas, ganan peso la visión estratégica, el liderazgo, la comunicación, la toma de decisiones y la capacidad para gestionar equipos.El éxito deja de depender exclusivamente de lo que una persona sabe hacer por sí misma y comienza a medirse por su capacidad para generar resultados a través de otros. «Nadie asciende a posiciones de dirección porque sea la persona que más sabe. Asciende porque es capaz de generar resultados a través de otros», resume Villalba.Para alguien acostumbrado a destacar por su dominio técnico, este cambio puede resultar desestabilizador. Ya no controla cada detalle ni dispone de todas las respuestas. Debe aprender a delegar, escuchar, comunicar con claridad y decidir en escenarios ambiguos. El posgrado puede servir como un laboratorio donde ensayar ese nuevo papel sin que cada error tenga las consecuencias de una decisión empresarial real.La red de compañeros y profesores añade otra capa de valor. No se trata solo de ampliar contactos, sino de recibir nuevas lecturas sobre la propia trayectoria. A veces es otra persona quien identifica una fortaleza que el profesional había normalizado. Esa mirada externa contribuye a construir un perfil más consciente, sólido y comunicable.Experiencia y criterioPorque acumular años de experiencia no equivale necesariamente a convertirlos en criterio. Villalba advierte de que hay personas que suman diez años de aprendizaje mientras otras repiten el mismo año diez veces. La diferencia está en la capacidad de reflexionar sobre lo vivido, entender por qué funcionó una decisión, extraer lecciones y aplicar ese conocimiento en contextos diferentes.En un mercado laboral marcado por la transformación tecnológica, esta capacidad de aprendizaje continuo resulta cada vez más relevante. Desde la UIE aconsejan no esperar a sentirse preparado al cien por cien, porque ese momento rara vez llega. La velocidad del cambio, especialmente por el impacto de la inteligencia artificial, hace improbable que alguien acceda a una nueva responsabilidad disponiendo de todas las respuestas.Quizá la meta, por tanto, no sea eliminar completamente la duda. Un cierto grado de incertidumbre acompaña a cualquier avance verdadero. El problema surge cuando esa duda borra las evidencias, paraliza o impide reconocer el camino recorrido. Frente a ello, un posgrado puede ofrecer algo más profundo que un título: un marco para ordenar la experiencia, contrastarla, ponerla a prueba y convertirla en confianza fundamentada. «La seguridad profesional no nace de sentirse invulnerable, sino de saber que, incluso sin tener todas las respuestas, se poseen las herramientas necesarias para encontrarlas», concluyen. Thu, 18 Jun 2026 11:34:48 +0200 Laura Sánchez https://www.abc.es/economia/formacion/entorno-idoneo-buenas-ideas-germinen-tomen-forma-20260618113250-nt.html Un entorno idóneo para que las buenas ideas germinen y tomen forma https://www.abc.es/economia/formacion/entorno-idoneo-buenas-ideas-germinen-tomen-forma-20260618113250-nt.html La diversidad de perfiles, experiencias y conocimientos que confluyen en los programas de másteres puede convertirse en la lanzadera que un estudiante necesita para transformar una idea en un proyecto emprendedor. «Los estudiantes trabajan en proyectos aplicados, retos empresariales o investigaciones que funcionan como laboratorios donde probar ideas», explica Helen Wilkinson, directora del Área de Posgrados de la Universidad Villanueva. Un enfoque que se articula a través de distintas metodologías y cuyo objetivo es «proporcionar a toda la comunidad universitaria un entorno en el que las ideas puedan primero surgir y después crecer», apunta a su vez Setfano Visintin, decano de la Facultad de Emprendimiento, Empresa y Ciencias Jurídicas de la Universidad Camilo José Cela. Se trata de ambientes en los que se acompaña al estudiante en la definición de su propuesta de valor, se le pone en contacto con expertos y mentores y, en definitiva, se le muestra un posible camino para pasar de una idea inicial a una propuesta concreta de valor.En metodologías como ActiveLearningV+, de la Universidad Villanueva basada en la experiencia real y el aprendizaje aplicado, desde el primer día, los alumnos participan en simulaciones empresariales, retos de gestión, proyectos integradores y experiencias con empresas colaboradoras que les sitúan en contextos profesionales reales y les obligan a tomar decisiones similares a las que afrontaría un emprendedor en su día a día. Algo que reduce la sensación de riesgo ya que el estudiante «puede validar hipótesis, realizar prototipos y testar modelos de negocio sin haber realizado todavía una inversión masiva de recursos», señala Wilkinson. Esta experimentación segura «permite fallar rápido y barato, ajustando la propuesta de valor antes de dar el salto definitivo al mercado», asegura la directora del Área de Posgrados de la Universidad VillanuevaLos estudiantes acceden a este tipo de proyectos de forma muy práctica y desde varios frentes, explica Leticia Santos Vijande, directora de la Escuela de Postgrado y Negocios Internacionales de CUNEF Universidad. Por ejemplo, en el Master in Management (MiM) asignaturas de innovación, competiciones de emprendimiento, seminarios con incubadoras y actividades de networking con empresas y emprendedores dan acceso a «formación en gestión, acceso a una red de profesores y profesionales y la posibilidad de contrastar ideas en un marco exigente, pero seguro». A ello se suma también la diversidad académica, cultural y profesional de los participantes , que favorece la creación de equipos multidisciplinares y enriquece el desarrollo de proyectos con una visión más completa del negocio.Competencias decisivasA través de estas asignaturas específicas los estudiantes adquieren competencias que resultan decisivas cuando llega el momento de convertir una idea en una empresa. Porque si hay algo en lo que coinciden todos los expertos es en que el emprendimiento rara vez surge de forma aislada . Necesita un ecosistema. Un entorno donde contrastar hipótesis, detectar errores antes de que sean costosos y encontrar perfiles complementarios capaces de enriquecer una iniciativa. Por eso, el Trabajo Fin de Máster (TFM) suele ser una de las vías más frecuentes y utilizadas porque se realizan sobre casos reales propuestos por empresas colaboradoras, permitiendo trabajar en soluciones prácticas con aplicación inmediata en el mercado, explican.«Hay quien dice que somos la media de las cinco personas con las que más tratamos. Rodearse de personas con energía e ideas puede cambiarlo todo», apunta por su parte Stefano Visintin. Para el decano de la Facultad de Emprendimiento, Empresa y Ciencias Jurídicas de la Universidad Camilo José Cela, una de las grandes fortalezas de los másteres reside precisamente en el perfil de quienes los cursan. «En la mayoría de los programas el alumnado conserva todavía la energía y el atrevimiento propios de la juventud, pero ya cuenta con un grado suficiente de madurez y cierta experiencia del mundo empresarial y eso genera situaciones muy estimulantes». Ese intercambio constante de perspectivas es uno de los activos más valiosos. Las ideas evolucionan, se reformulan y ganan consistencia al enfrentarse a opiniones diversas. «Quienes tienen la chispa del emprendimiento suelen ser personas muy proactivas y audaces, incluso con ese punto de sana soberbia de pensar que no necesitan demasiada ayuda», continúa Visintin. «Sin embargo, la universidad les ofrece una base de conocimiento difícil de sustituir. A ello se suma el papel de los profesores, muchos de ellos profesionales en activo que acompañan a los estudiantes como mentores y consejeros más allá del aula», apunta.Gestión del tiempoLa experiencia de Juan Manuel Pons refleja precisamente esa combinación de formación y práctica. Mientras ponía en marcha Querido Martínez Wine & Food en Madrid, Pons compaginaba la gestión del negocio con su MBA en la Universidad Villanueva, «aplicaba los conceptos que necesitaba de materias del primer cuatrimestre como finanzas, estrategia, marketing y recursos humanos directamente a la operación del negocio en tiempo real».Aunque la idea del proyecto se gestó en Argentina un año antes de su llegada a España, el motor principal de llevarlo a cabo fue la determinación de convertirse en dueño de su propio negocio junto a socios de confianza. Tras contactar con un amigo que ya residía en España para proponerle la idea de abrir un bar de vinos, las características del local (que tenía una cocina grande) lo terminaron transformando en un pequeño restaurante en la zona de Chamberí. Este proceso de aprendizaje y emprendimiento ocurrió al unísono. Pons relata que la apertura fue un periodo de alta exigencia , y de adaptación al entorno. A pesar de su experiencia previa en cargos de alta responsabilidad, el máster y el apoyo de los profesores fueron determinantes para entender la estructura económica, financiera y de compras en un marco legal y legislativo completamente nuevo para él, como es el mercado español.De hecho, la gestión del tiempo aparece de forma recurrente como el principal obstáculo para quienes deciden emprender mientras cursan un posgrado. «Un máster suele ser una obligación prácticamente a tiempo completo y fundar una empresa también lo es, por eso la falta de tiempo es, sin duda, el mayor desafío», reconoce Visintin. Pero hay casos de éxitos, «como el de Emmanuel García, de Master MBA Lujo ELLE Education que este curso ha participado en nuestra pre-aceleradora del Impact Lab con su proyecto New.Vibes Studio, una firma boutique fundada entre Madrid y México, especializada en branding premium y arquitectura emocional impulsada por inteligencia artificial».Presión y beneficiosUna opinión compartida por Helen Wilkinson y Leticia Santos, que señalan que muchos estudiantes deben compaginar además prácticas profesionales o empleos, lo que añade una presión adicional al proceso. Pese a ello, los expertos coinciden en que emprender durante un máster permite desarrollar capacidades difíciles de adquirir en otros contextos. Organización, resiliencia, liderazgo, gestión de la incertidumbre, capacidad de adaptación o toma de decisiones son algunas de las competencias que se fortalecen durante ese proceso. «Emprender por cuenta propia permite avanzar con rapidez, pero hacerlo desde un programa como el MiM añade algo difícil de construir en solitario: criterio, acompañamiento experto y una red de apoyo que ayuda a enfocar mejor cada decisión», apuntan desde CUNEF.Pero no todos los proyectos nacen de un plan empresarial previo. En ocasiones surgen de una conversación entre compañeros de clase que comparten inquietudes similares y una misma preocupación por su futuro profesional. Es lo que ocurrió con Adrián Lacuesta García durante el Máster de Periodismo Deportivo de la Universidad Villanueva. Su compañero y él llegaron al programa con vocación periodística y se encontraron con la dificultad para acceder a empleos estables en los medios de comunicación. En lugar de resignarse, decidieron crear su propio proyecto. Así nació La Cabaña Deportes, un medio digital especializado en deportes que en menos de dos años ya cuenta con una red de cerca de treinta colaboradores. «El máster nos permitió encontrar a los compañeros adecuados para empezar a construir algo juntos», explica Lacuesta. «Empezamos grabando contenido con una cámara sencilla para ver qué pasaba. Poco a poco vimos que funcionaba, empezamos a fijar objetivos y profesionalizar el proyecto».En ese proceso, el papel de los profesores resultó totalmente decisivo. «Gran parte de lo que hemos conseguido se lo debemos a ellos. No solo nos animaron a seguir adelante, sino que nos ayudaron a validar la idea, a corregir errores y a entender cómo funciona realmente el sector». Más allá de los conocimientos técnicos, los docentes aportaron experiencia profesional, contactos y una visión práctica que permitió a los estudiantes aterrizar muchas de sus propuestas.Experimentar y perseverarLa experiencia también les enseñó la importancia de intentar construir equipos sólidos y cohesionados. «Cuando una idea depende únicamente de una persona es mucho más fácil equivocarse. Estar bien rodeado hace que otros cuestionen tus planteamientos, aporten nuevas perspectivas y te ayuden a mejorar el proyecto», señala Adrián Lacuesta García. Su experiencia ilustra una realidad cada vez más frecuente y es que un máster sirve no solo para mejorar la empleabilidad, sino para crear desarrollar una idea propia y comprobar que puede tener recorrido. Aun así, muchos proyectos se quedan por el camino o evolucionan hacia otros formatos. Lo positivo es que el aprendizaje permanece, señala Helen Wilkinson: «Su verdadero valor reside en permitir que los estudiantes experimenten, se equivoquen y vuelvan a intentarlo en un espacio protegido». Un campo de pruebas para trabajar con red y acompañamiento experto que convierte a la formación de posgrado en un fértil semillero de proyectos emprendedores. Thu, 18 Jun 2026 11:32:51 +0200 Iciar Miner https://www.abc.es/economia/formacion/futuro-presente-formacion-inteligencia-artificial-20260618113145-nt.html El futuro ya es presente en la formación en Inteligencia Artificial https://www.abc.es/economia/formacion/futuro-presente-formacion-inteligencia-artificial-20260618113145-nt.html La Inteligencia Artificial está transformando rápidamente la economía, el mercado laboral y la sociedad. En este contexto, la Universidad Pontificia Comillas entiende que la IA no sustituye a las personas: las potencia. Por eso su objetivo es ponerla, en línea con un enfoque integral, 360º, al servicio del aprendizaje, la investigación y el desarrollo de las profesiones del futuro, fieles a unas señas de identidad que diferencian a la institución como referencia de la formación del siglo XXI: humanismo + tecnología + aplicación real, en programas dirigidos tanto a perfiles técnicos y STEM, como a profesionales que buscan IA aplicada en empresa, industria o transformación digital.Este desempeño se refleja también en iniciativas como la Oficina de Inteligencia Artificial, con la que Comillas se sitúa a la vanguardia de la universidad española en la integración ética, eficiente y transversal de esta tecnología. Su labor abarca la investigación, la mejora de procesos y, muy especialmente, la docencia. Como subraya su director, Rafael Palacios, «trabajamos para que los estudiantes terminen sus estudios dominando la IA en su ámbito profesional, integrándola de forma natural en las asignaturas. Al mismo tiempo, acompañamos al profesorado desde el área de innovación docente, con formación y apoyo para incorporar nuevas herramientas y repensar cómo enseñar y evaluar en la era de la IA».La IA es, por lo tanto, una de las áreas estratégicas de conocimiento en la Universidad Pontificia Comillas, abordada desde una visión transversal, que combina ingeniería y desarrollo tecnológico, empresa y gestión, ciencias sociales y humanidades, y ámbitos como la salud. Este enfoque permite comprender la IA no solo desde su desarrollo tecnológico, sino también desde su aplicación en distintos sectores y su impacto en la sociedad. Una propuesta que permite especializarse al alumnado en distintos ámbitos: desde el desarrollo de tecnologías de IA, al análisis avanzado de datos, pasando por su aplicación directa y eficiente, estratégica, en empresa e industria, en todo tipo de organizaciones e instituciones.Propuesta diferencial en IA y digitalizaciónEsta propuesta se apoya en una oferta académica especialmente diseñada para responder a los nuevos retos de la inteligencia artificial y la digitalización. A los programas ya consolidados, como el Máster Universitario en Big Data, el Máster Universitario en Industria Inteligente o el Máster Universitario en Business Analytics, se suman nuevas titulaciones como el Máster Universitario en Digitalización e IA, el Máster Universitario en Inteligencia Artificial Aplicada, el Máster en Filosofía de la Inteligencia Artificial y el Máster Universitario en Inteligencia Artificial.Se trata de una formación de excelencia dirigida a perfiles diversos, desde quienes buscan una especialización técnica avanzada hasta quienes quieren comprender el impacto estratégico, ético y profesional de la IA en las organizaciones. La oferta se completa, además, con propuestas flexibles como una microcredencial en uso profesional de la IA para estudiantes de la universidad, y con formatos adaptados a distintas necesidades de dedicación, ya sea a tiempo completo o parcial. Todo ello responde a las demandas de un mercado laboral cada vez más global, competitivo y marcado por la transformación tecnológica.«La IA plantea grandes desafíos, pero también una gran oportunidad», indica Palacios. «En Comillas queremos aprovecharla para formar profesionales capaces de usarla con inteligencia humana, ética y responsabilidad, contribuyendo a construir un mundo más humano, justo y sostenible», zanja. Así se hace en un ecosistema completo de formación que forma a profesionales capaces de aplicar IA con impacto y responsabilidad. Thu, 18 Jun 2026 11:31:45 +0200 La institución cuenta con diversos másteres en IA con un enfoque integral, 360º, al servicio del aprendizaje La institución cuenta con diversos másteres en IA con un enfoque integral, 360º, al servicio del aprendizaje https://www.abc.es/economia/formacion/guia-entender-ia-aprender-integrarla-negocio-20260618113057-nt.html Una guía para entender la IA y aprender a integrarla en el negocio https://www.abc.es/economia/formacion/guia-entender-ia-aprender-integrarla-negocio-20260618113057-nt.html La actualidad de la aplicación de la IA se puede llegar a medir en milésimas de segundo, por lo que los centros especializados en formación superior no cesan de adaptar sus programas a este torrente disruptivo, c on especial énfasis en su adaptación al desarrollo empresarial , a la eficiencia en las organizaciones. En este contexto, la AWS Summit Madrid acaba de destacar, con la asistencia de más de 10.000 personas, los resultados del estudio de Amazon Web Services 'Desbloqueando el potencial de la IA en España en 2026', orientado a la evolución de la adopción de la IA en España en los últimos meses. El estudio muestra que un 61% de las empresas españolas ya han implementado soluciones de Inteligencia Artificial, 11 puntos por encima del año pasado, con una tasa de crecimiento del 22%. «Este nivel (destacan desde la organización) mantiene a España como uno de los países más avanzados en adopción de IA, siete puntos por delante de la media europea (54%). Esto se traduce en beneficios cuantificables y estratégicos, ya que un 81% de las empresas que usan IA reportan aumentos directos de productividad» En el caso del recién celebrado South Summit Madrid 2026, coorganizado por IE University, una de las grandes novedades de esta edición ha sido la creación del IA Forum, en el que los asistentes puedan experimentar la IA en primera persona y comprobar, en vivo, cómo puede acelerar la productividad en el mundo de los negocios. «El objetivo (señalan) es que cada persona pueda transformar una idea inicial en un primer prototipo funcional en tiempo récord. La iniciativa pondrá de manifiesto el potencial de la IA para acelerar la innovación, impulsar la productividad y convertir ideas en proyectos reales».¿Cómo afrontan las universidades y escuelas de negocio este desafío? A na María Villalba, directora de The Valley Business & Tech School y The Valley Talent (pertenecientes al Grupo UAX) comenta: «A nadie le sorprende ya que la IA está transformando la forma en que trabajamos, aprendemos y nos organizamos. Y, según el Foro Económico Mundial, en los próximos años hasta el 50 % de los trabajadores necesitará actualizar o reconvertir sus competencias debido al impacto de la tecnología. Vivimos esta realidad muy de cerca y trabajamos para acompañar a empresas y profesionales a realizar un cambio de 'mindset' en un entorno donde el cambio es constante». Vector de desarrolloDesde esta visión nace el Executive Program in AI & Exponential Technologies for Business, pensado para directivos que quieren dar un paso decisivo: comprender la IA y, sobre todo, saber cómo aplicarla en el funcionamiento y la organización del proceso empresarial. «A lo largo del programa (añade Villalba) abordamos esta transformación desde una perspectiva práctica y muy pegada a la realidad de las empresas, ayudando a identificar oportunidades, rediseñar procesos y mejorar la toma de decisiones. El objetivo es claro: capacitar a los participantes para convertir la IA en una palanca real de mejora y competitividad».José Antonio Marcos, vicedecano de la Facultad de Business & Tech de UAX, destaca: «Según McKinsey, más de tres de cada cuatro organizaciones ya utilizan IA en, al menos, una función de negocio. En este escenario, comprender su impacto y saber aplicarla estratégicamente se ha convertido en una capacidad esencial para cualquier directivo. Esta es precisamente la vocación de la Facultad Business & Tech, integrar negocio y tecnología como dos dimensiones inseparables de la realidad empresarial actual. De hecho, hace ya tiempo que no se entiende la una sin la otra». En este marco, el Máster Universitario Online en Inteligencia Artificial de UAX se ha creado para formar líderes capaces de interpretar el potencial de la IA en el mundo empresarial y traducirlo en decisiones, procesos y modelos de negocio más innovadores y competitivos. El programa combina una sólida base en tecnologías clave como Machine Learning, Deep Learning, Procesamiento de Lenguaje Natural o Visión Artificial, con una clara orientación a su aplicación práctica en la empresa. «A través de proyectos reales, metodologías ágiles y el uso de entornos multicloud (continúa Marcos), nuestros estudiantes desarrollan una mirada integral que les permite liderar con criterio iniciativas de automatización y transformación digital basadas en IA, actuando como verdaderos agentes de cambio capaces de alinear la innovación tecnológica con los objetivos del negocio».En el caso de EOI, Alberto Turégano, director académico Máster en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos, apunta a la relevancia de «formar perfiles capaces de entender la IA no solo como una tecnología, sino también como una palanca de transformación organizativa. El programa acompaña a los alumnos desde los fundamentos de la arquitectura y el procesamiento de datos hasta la aplicación de modelos predictivos, IA generativa, grandes modelos del lenguaje, automatización de procesos y gobierno del dato». Tecnología estratégica«En un contexto (añade Turégano) en el que muchas organizaciones están pasando de experimentar con la IA, a integrarla en sus procesos críticos, la formación directiva debe combinar criterio estratégico, comprensión técnica y capacidad de implantación. Por eso el máster no se limita al aprendizaje de herramientas, sino que trabaja todo el ciclo de vida de una solución basada en datos: captación, calidad, modelado, visualización, despliegue, operación, medición de resultados y gobernanza». El objetivo es que los participantes salgan preparados para impulsar proyectos de IA responsables, escalables y alineados con la estrategia de la empresa.Otro ejemplo de adaptación al signo de los tiempos es el Certificate in Applied AI & Automation for Business Leaders de ESCP Business School, diseñado para ayudar a profesionales, managers y responsables de equipos a incorporar la IA en su actividad diaria de forma práctica y orientada a resultados. A lo largo del programa, los participantes aprenden a aprovechar el potencial de los modelos de lenguaje generativos, diseñar automatizaciones mediante herramientas 'no-code' y desarrollar una visión estratégica que les permita identificar oportunidades de transformación en sus organizaciones. José Cobo, director y Associate Dean de Executive Education, resume el valor diferencial: «Estoy convencido de que la verdadera ventaja competitiva no reside únicamente en la tecnología, sino en la capacidad de las personas para integrarla en la toma de decisiones, los procesos y la cultura de la empresa. Por eso, además de las competencias técnicas y de negocio, trabajamos aspectos fundamentales como la gestión del cambio, la gobernanza de la IA, la ética y el desarrollo de una mentalidad orientada a la innovación. Nuestro objetivo no es formar especialistas tecnológicos, sino profesionales capaces de liderar la adopción de la IA en sus organizaciones, conectar la tecnología con las prioridades del negocio y transformar el potencial de la IA en impacto tangible y sostenible».Más aportaciones: Rafif Srour, decana de Programas de IE School of Science & Technology en IE University, subraya cómo la IA «se integra de forma creciente en la propuesta académica, la investigación y la colaboración con la industria, reflejando la visión de que la IA se convertirá en una competencia fundamental en todas las profesiones y sectores. Por ello, IE University no solo se centra en formar especialistas en IA, sino también en dotar a líderes, emprendedores y directivos de las competencias necesarias para aprovechar la IA con el fin de impulsar la innovación, mejorar la toma de decisiones, generar nuevas oportunidades de negocio y acelerar el crecimiento organizativo».Este enfoque innovador y humanístico se refleja tanto en los programas Bachelor como Master de los alumnos procedentes de más de 160 países. Entre las titulaciones específicas destacan, entre otras, el Bachelor in Computer Science & Artificial Intelligence, el Dual Degree in Business Administration & Computer Science & Artificial Intelligence, o el reciente Master in Financial Technology. «Más allá de estos programas (añade), las competencias, herramientas y aplicaciones relacionadas con la IA se integran en disciplinas como empresa, emprendimiento, finanzas, transformación digital, políticas públicas, sostenibilidad y salud, como en el Master in Digital Strategy, AI & Innovation». E incide en la importancia de las alianzas con la industria: «Un ejemplo de ello es la colaboración de IE School of Science & Technology con GSK a través de la iniciativa IE-GSK Gateway dentro de IEX Labs, que explora cómo la IA puede acelerar el descubrimiento de fármacos».Cuestión de eficienciaSobre el terreno, empresas como Tokiota, partner español de Microsoft que desarrolla soluciones de negocio basadas en IA, la nube, infraestructuras securizadas y plataformas de datos, acaba de anunciar el nuevo impulso a una IA conectada al negocio como motor de transformación de las compañías españolas. La compañía tecnológica, que trabaja con empresas como Naturgy, Caser, Almirall o Iberostar, ha alcanzado, a través de su plataforma de aceleración, eficiencias de entre el 30% y 50% en los proyectos, con una biblioteca de más de 500 casos de uso especializados en los diferentes sectores. «Nuestro enfoque pragmático en este aspecto resulta clave, en un momento en el que las organizaciones realizan importantes inversiones en pilotos aislados y con impacto reducido, que después no es posible escalar al resto de la compañía».En el caso de Kaze Technologies, Mike Mingo, IA & Innovation Leader, destaca: «El avance de los modelos de IA es tan rápido, que los empleados no son capaces de absorber todo ese conocimiento. Vemos la necesidad de canalizar esas novedades, esas nuevas capacidades de la IA, para beneficio de los empleados y las empresas. Otro de los aspectos clave en esta ola de adopción de la IA es la gobernanza. Vemos necesario que los empleados adquieran conocimientos específicos de mejores prácticas, privacidad, uso eficiente de los recursos (tokens en algunos modelos), etc.». En este contexto, en Kaze han creado un Comité de IA estratégico para centralizar y potenciar las iniciativas internas, estructura complementada con un plan de gestión del cambio y capacitación periódica diseñado junto a Talento Humano y una potente solución de auditoría y cumplimiento de IA «diseñada específicamente para salvaguardar la información confidencial y asegurar que el uso de estas herramientas sea tan libre como seguro».«La IA ha dejado de ser (como subrayan desde DigitalES) una tecnología de nicho para convertirse en un eje transversal del mercado laboral tecnológico. Según nuestro informe de Empleos y Sectores Emergentes 2026, basado en datos de Job Market Insights, InfoJobs e Hirint, las ofertas que requieren conocimientos de herramientas y librerías para el desarrollo de IA crecieron un 64% en el último año, hasta las 8.713 ofertas únicas en el primer trimestre de 2026». Un imparable desarrollo ante el que la formación tiene que estar al día en su lista de deberes. Thu, 18 Jun 2026 11:30:58 +0200 Alberto Velázquez https://www.abc.es/economia/formacion/empresas-ponen-primera-linea-formacion-20260618104942-nt.html Las empresas se ponen en primera línea de la formación https://www.abc.es/economia/formacion/empresas-ponen-primera-linea-formacion-20260618104942-nt.html Uno de los problemas de la universidad es que puede estar dedicando mucha inversión a proyectos que no llegan a validarse en la práctica. El estudiante debería estar atento a lo que demandan las compañías y las empresas tienen que transmitir las demandas y participar en los programas de formación. Las universidades han de transferir un conocimiento útil con profesores actualizados en las tendencias del mercado». Así explica Juan Carlos Fernández Incera, que une a la faceta de empresario la de docente, la necesidad de relación entre empresas y posgrados. Es cofundador de Ezenit (empresa que desarrolla software). En la Universidad Villanueva ejerce como coordinador de Emprendimiento y profesor de Creación de Empresas, forma emprendedores en la Facultad de Económicas de la UCM y colabora en el programa UAM Emprende.«Hay que conciliar la investigación y la ciencia con la influencia de la demanda del mercado. Debe tenerse muy en cuenta a la empresa en la formación, con el límite de que sea la universidad quien dirija este proceso», dice. Aunque la imbricación entre empresa y universidad, sobre todo en posgrados, es reciente, a su juicio, «es algo tan obvio que debería haber sido así siempre; una prueba de este boom es que cada vez con mayor frecuencia los trabajos fin de grado (TFG) son retos a los que tendría que enfrentarse una compañía».Visión prácticaLa universidad española, según Fernández Incera, afronta el desafío de tener proyectos más prácticos, «como sucede en Alemania o en Holanda». «Debería enseñarse a pensar, no solo conocimientos de Matemáticas o Estadística, necesitan prácticas de verdad, no actividades obsoletas», añade. Sobre la empleabilidad como motivación para cursar un grado o un máster, estima el docente que hay dos mentalidades, «la de estudiar lo que te gusta y la de cursar aquello que tenga una viabilidad económica; con la IA tan presente, el alumno debe estudiar materias que le agraden, pero que tengan opciones de futuro».Plantea además Fernández Incera el debate de si en algunos ámbitos las universidades privadas pueden tener más salidas que las públicas y una conexión más directa con las empresas. Francisco Javier González Serrano, director del Master de Formación Permanente in Aircraft Systems Integration (MASI), que se imparte en la Universidad Carlos III de Madrid, considera que «la pública tiene unos mecanismos de garantía de calidad académica que pueden jugar en contra; hacer un programa de formación a medida de una empresa requiere cierta creatividad, y la estructura y organización de una privada probablemente puede lograr que resulte más sencillo».La primera edición de MASI data de 2009, fruto de la necesidad de Airbus de trasladar el conocimiento de sus expertos a los jóvenes y futuros ingenieros de la compañía. La compañía decidió solucionar ese gap con formación de posgrado. El programa, donde participan expertos de la compañía aeronáutica y docentes de la Carlos III, fue diseñado por expertos de Airbus, que utiliza el máster también como proceso de selección, precisa González: «Además, es una herramienta para atraer talento y retenerlo. La participación de Airbus es muy intensa por sus profesores, los empleados de la compañía que realizan el máster y los jóvenes recién titulados que capta la compañía».El curso lo integran en torno a 25 alumnos, que hacen las prácticas profesionales en las instalaciones de Airbus en Getafe y acuden a clase en la Carlos III por la tarde. Hay ingenieros aeronáuticos, industriales, informáticos, de telecomunicaciones… La Carlos III ofrece otros másteres de este tipo, como el de Formación Permanente en Airframe Technology, también de Airbus. Que las empresas se pongan en primera línea del impulso de la formación constituye para el director del MASI «el flujo natural; si las compañías especifican la formación que requieren y la universidad pueda impartirla, se benefician todas las partes».La brecha entre teoría académica y las necesidades reales del mercado laboral no siempre resulta fácil de salvar, comenta: «Nuestro máster es un caso un poco especial. Porque la universidad tiene un carácter también formativo, genérico, prepara a graduados o ingenieros. Los programas a medida favorecen la solución».En ámbitos tan dinámicos como los datos y la inteligencia artificial, donde el conocimiento evoluciona a gran velocidad, la conexión entre universidad y empresa resulta especialmente importante, indica Javier Marín, responsable del convenio de doctorados industriales en BBVA, nacidos en 2020 junto a programas de posgrado y certificaciones profesionales: «Los doctorados industriales en ciencia de datos son una iniciativa que desarrollamos junto al Instituto de Ciencia de los Datos e Inteligencia Artificial (Datai) de la Universidad de Navarra para que nuestros especialistas puedan realizar investigación de máximo nivel sin desvincularse de su actividad profesional en BBVA». Centrados en retos reales del negocio, el trabajo de investigación está codirigido por expertos de la universidad y profesionales del banco para combinar «el rigor académico con la aplicación práctica, permitiendo que el conocimiento generado tenga un impacto directo en ámbitos como la analítica avanzada, la inteligencia artificial o la toma de decisiones basada en datos», expone.«El programa se desarrolla fundamentalmente –explica Martín– en modalidad virtual, lo que facilita que los profesionales puedan compatibilizar la actividad investigadora con sus responsabilidades en BBVA, independientemente de dónde se encuentren. La única actividad presencial requerida es una estancia de una semana en el campus de la Universidad de Navarra, en Pamplona, donde cursan asignaturas relacionadas con metodología de investigación y otras competencias transversales del programa doctoral».La colaboración entre empresas y universidades genera valor para todas las partes implicadas, sostiene el responsable del convenio de doctorados industriales en BBVA: «Las universidades aportan rigor académico, capacidad investigadora y una visión de largo plazo, mientras que las empresas contribuyen con retos reales, conocimiento práctico y una comprensión directa de las competencias que demanda el mercado. Para los profesionales, esta colaboración se traduce en una formación más relevante y aplicada. Para las empresas, supone una oportunidad de acelerar el desarrollo de capacidades estratégicas». Entre los programas en colaboración entre ambas entidades, además de los doctorados industriales, destacan un Máster Oficial en Big Data Science y una certificación internacional para científicos de datos basada en proyectos reales desarrollados dentro del banco.Formato dualComo docente de Vatel España, escuela de negocios especializada en hostelería y turismo, Alejandro Jimenez-Alfaro Morote, vicepresidente de Control de Gestión de Meliá Hotels International, se percató de la diferencia entre los estudios y la carrera profesional. Propuso entonces «desarrollar un programa, un posgrado especializado en la gestión del dato y en la capacidad analítica para alumnos con formación en el mundo del turismo», relata. Y así nació el MBA in Hotel Business Intelligence & Data Analytics, diseñado e impartido entre Vatel y la cadena Meliá Hotels International y dirigido por Jiménez-Alfaro. Se trata de un máster en formato dual concebido para compaginar la enseñanza con la realidad empresarial del sector.Durante nueve meses, los alumnos están de prácticas la mitad de la jornada en la sede corporativa de Meliá, en distintos departamentos, todos siempre relacionados con el área de operaciones. Y la otra mitad, reciben clases, con toda la estructura de módulos de formación. El objetivo, detalla, consiste en dotar a los estudiantes de «visión transversal del negocio hotelero, capacidad analítica, capacidad de argumentar y de realizar presentaciones relevantes o saber desenvolverse en los distintos comités». Cuatro años después de arrancar con el máster, «se ha consolidado un modelo con mucha ventaja para todos los implicados».Sobre la imbricación entre compañía y escuela de negocio, aclara Jimenez-Alfaro que «no se enseña exclusivamente un modelo Meliá, intentamos que el potencial del producto sea amplio». «Nos interesa la empleabilidad inmediata de calidad, que actualmente supera el 95%. De hecho, el destino laboral ha sido variado: Accor, Hyatt, Four Seasons…», subraya.La posibilidad de crecimiento de esta colaboración abre muchas opciones de futuro, según el director del máster: «Es un modelo de éxito ya confirmado y, precisamente por eso, replicable; desde las capacidades estratégicas, dirección de hotel o el revenue management, por ejemplo, hasta programas de especialización para cocina, sala y demás áreas operativas». Thu, 18 Jun 2026 10:49:42 +0200 Charo Barroso https://www.abc.es/economia/formacion/profesores-dejan-huella-van-alla-simple-teoria-20260618104905-nt.html Profesores que dejan huella y van mucho más allá de la simple teoría https://www.abc.es/economia/formacion/profesores-dejan-huella-van-alla-simple-teoria-20260618104905-nt.html David Ruiz de Olano es profesor y director de programas de Deusto Business School y habla del papel del profesor como «mucho más que transmisor de conocimiento». En un posgrado, asegura que su rol es ayudar a profesionales a ampliar su perspectiva, a ver la empresa y sus decisiones desde ángulos que antes no percibían. «Como dice uno de nuestros antiguos alumnos: el programa le permitió dar un salto cualitativo en su forma de entender la empresa. Eso es 'mentoring'», matiza. Asegura que la parte humana y académica en este proceso son inseparables. «Los contenidos sin la parte humana son inútiles. Estos profesionales vienen con experiencia, dudas, inseguridades y expectativas. Necesitan sentir que alguien comprende dónde están y hacia dónde quieren ir, por eso, les ofrecemos también un servicio de coaching ejecutivo», explica el docente. Recuerda que el EMBA transforma vidas porque «equilibra rigor académico con empatía. La teoría sin humanidad no genera cambio».En este proceso hay una relación de confianza mutua. Habla de una relación profesor-alumno poco tradicional, donde «hay un acompañamiento entre profesionales. Están en una fase de crecimiento y muy exigente: dejan sus empresas tres fines de semana al mes, invierten tiempo, dinero, esfuerzo. Eso genera una conexión particular», asegura. El mentor ve sus miedos, el esfuerzo que están haciendo, «celebras sus avances, los apoyas en sus decisiones». Para Ruiz de Olano el alumno necesita en esta etapa tres cosas: claridad (entender hacia dónde va y qué necesita), confianza (que alguien crea en su potencial) y herramientas (conceptos que pueda aplicar ya). «Pero también necesita ser escuchado», puntualiza. Lo que sus alumnos definen como un momento «de búsqueda de calma en el despacho ante una toma de decisiones». A veces, vuelven después de mucho tiempo, «solo para contrastar, porque consideran que el profesor es un actor neutro».«Desde la experiencia, un profesor puede aportar una seguridad que ayuda al alumno en momentos de dificultad» David Ruiz de Olano Deusto Business SchoolEs muy habitual que en esta etapa duden de sus capacidades. «Llegan con inseguridades disfrazadas de confianza», indica. Algunos planean abandonar y «ahí el mentor y el seguimiento es crucial. Desde nuestra experiencia les podemos aportar una seguridad que les ayuda en esos momentos de dificultad», recalca. Los alumnos piden constantemente consejos y cuanto más responsabilidad tienen, «más se enfrentan a tomar decisiones sin haber pasado previamente por esa experiencia», puntualiza el mentor. El programa les da herramientas analíticas, «pero buscan validación, perspectiva externa». La relación entre alumno y mentor una vez acabados los estudios puede ser constante o esporádica pero sí es habitual que los alumnos vuelvan cuando avanzan en sus carreras, cuando enfrentan decisiones importantes, cuando necesitan saber que alguien cree en ellos. Una relación que desde la universidad favorece con los eventos de antiguos alumnos, networking,etc...Ruiz de Ozana asegura que inspirar a los alumnos «es lo más gratificante que existe en la docencia de posgrado». Por ejemplo, ver a alguien pasar de «delegado de ventas centrado con foco muy operativo» a «director comercial con visión de helicóptero». Saber que han liderado equipos, que cambiaron de sector, que ganaron en confianza, que tienen una visión más holística que les permite tomar mejores decisiones, «prueba que el programa tuvo sentido, que marcamos una diferencia real en sus vidas, generando ese espíritu crítico y reflexivo».Confianza e inspiraciónAna Calero Elvira es profesora titular del departamento de Psicología Biológica y de la Salud, además de vicedecana de Posgrado, Formación Continua y Relaciones Institucionales de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Considera que todos en la vida académica tenemos profesores en alguna etapa que nos marcan en alguna medida, «que han sido referentes para nosotros, bien porque nos han dado confianza, porque nos han inspirado, porque nos han hecho cambiar de rumbo en algún momento o quizá afianzarnos en el camino a seguir». En posgrado nos marcan de una manera definitiva porque «estamos en un momento muy próximo a comenzar nuestros futuros trabajos, o quizá ya estamos trabajando y queremos formarnos más; en ese momento, su guía nos puede inclinar hacia lugares muy diferentes», puntualiza.Cree que en la relación profesor-alumno siempre están entremezcladas la parte humana y la académica, es inevitable. Dentro del marco de lo académico, «es positivo que los profesores sepamos ver a la persona que hay detrás de un alumno y que también ellos vean a la persona que hay detrás del profesor. Eso hace la docencia mucho más enriquecedora para ellos y también para nosotros», resalta. .Los alumnos de posgrado llegan a la universidad con más madurez porque llegan con más años y con más conocimiento; además, suelen ser menos alumnos en el aula. Eso permite a los profesores, en muchas ocasiones, una relación con el alumno diferente porque pueden profundizar más en las materias a través de la interacción en el aula y en las tutorías. «Al final, cuando esto ocurre se genera una relación académica marcada por la cercanía, por los intereses profesionales compartidos, por el respeto mutuo», resalta Ana Calero.«Es positivo que los profesores sepamos ver a la persona que hay tras un alumno y que también ellos vean a la que hay tras el profesor» Ana Calero Elvira Universidad Autónoma de MadridUna relación que a veces se acaba cuando terminan sus posgrados, «lo cual no tiene por qué ser malo, de hecho, en parte es buena señal porque en la mentoría es importante no generar dependencia y fomentar la autonomía de los alumnos», subraya. Sin embargo, cuando ha habido una labor de mentoría especialmente cercana con un profesor, «es habitual que se mantenga el contacto. Incluso, a veces, se inicia con el tiempo una colaboración profesional con antiguos alumnos»,Entre las necesidades de los alumnos que detecta en esta etapa resalta la de saber mucho sobre los temas que les interesan; «para ello, necesitan que les respondas a muchas preguntas de manera muy especializada, no les vale cualquier respuesta». Por otra parte, necesitan mucha orientación profesional. Esta docente se reconoce continuamente en las dudas de sus alumnos. «Suelen tener mucho la sensación de que no están suficientemente formados y hay que tratar de darles confianza, de ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos porque muchas veces saben más de lo que creen», indica. Cree importante transmitirles la idea de que siempre necesitarán seguir formándose, pero también la idea de que poco a poco tendrán más seguridad en su desempeño profesional. Es habitual que le pidan consejos tanto para los asuntos más académicos, como para todo lo relacionado con su futuro profesional.Este trabajo de acompañamiento hace ver a los profesores que su trabajo tiene sentido. «Nuestra labor como docentes consiste precisamente en eso, en formar a los alumnos. Si en algún momento has podido inspirar a alguien y te lo dice, es de esos momentos en que piensas: 'mereció la pena llegar hasta aquí'. Ello te ayuda en los momentos más ingratos que, como toda profesión, también tiene la de docente», reflexiona Ana Calero Elvira.Visión profesionalCasi todos los posgrados se van enfocando más a tener especialistas reconocidos en diferentes ámbitos de intervención de cada una de las profesiones. Por lo tanto «ya no solamente es importante el papel como profesores de una materia más teórica sino que también cuenta la visión como profesional que ya tiene un recorrido importante en la profesión, y que por lo tanto te pueda aterrizar todos esos contenidos, facilitándola la especialización», apunta Rubén Yusta, coordinador del master en Trabajo Social en el ámbito sanitario de la Universidad Pontificia Comillas.Cobra más importancia la parte humana que la académica, «porque al final este tipo de formaciones están muy enfocadas en el aterrizaje profesional», añade. Recuerda que la diferencia fundamental que existe entre el grado y el posgrado es que aquí en el segundo caso se está buscando especializar mucho a los alumnos. «Esa parte humana es cercanía, ese aprendizaje mano a mano, en lugar de a través de una herramienta, como puede ser la propia materia, pues al final cobra muchísimo muchísimo sentido», puntualiza.«Cobra mucho sentido la parte humana, que es cercanía, el aprendizaje mano a mano, en lugar de a través de una herramienta» Rubén Yusta Universidad Pontificia ComillasEs habitual que en estos casos la relación entre alumno y mentor sea de cercanía, «una relación en la que se utiliza mucho esa práctica y visión profesional de personas que están y que llevan muchísimos años juntos». Habla también de las sinergias que se crean entre ambos que sirven una vez que terminan el posgrado a través de contactos, de relaciones laborales y de otras cuestiones que son importantes para su futuro.Se trata de una etapa en la que el alumno «debe tener ganas de conocer a los profesionales que están, que tienen un reconocido prestigio dentro de esas áreas profesionales», subraya este docente de la Universidad Pontificia Comillas. También consideraba aconsejable una predisposición a continuar esa relación profesional o laboral o de amistad con con esos profesionales. «Creo que aprovechar la oportunidad favorece mucho a los alumnos. Es bueno aprovechar la cercanía con estos profesionales», añade.Consejo y orientaciónAlgo habitual de los alumnos es que duden de sus capacidades y de su talento, y quieran desistir. Sin embargo, Rubén Yusta asegura que no ha vivido mucho este tipo de situaciones ya que el aprendizaje que se plantea en esta universidad es sumamente especializado y cercano, y «al final hay una labor de acompañamiento en todo el proceso de aprendizaje». Sí que es cierto que piden muchos consejos a la hora de tomar decisiones. «Es habitual que nos pidan consejos en el plano laboral respecto a una decisión muy importante», matiza. Cuando terminan un máster oficial lo habitual es que se pongan a trabajar, opositen o sigan con la carrera académica y «ahí la verdad que intentamos orientarles mucho». El profesor mentor intenta tener una sesión específica donde les explican cómo funcionan los programas de doctorado. En el caso específico del máster que él implanta, se necesita un proceso de oposición por lo que otro compañero les explica cómo funciona este tipo de procesos.El coordinador de máster de la Universidad Pontificia Comillas reconoce que todos los profesores que participan en este tipo de formación «nos sentimos súper afortunados de que confíen en nosotros, de que se inspiren en nosotros y sobre todo de formar parte de lo que van a ser en el futuro». Son profesores que van mucho más allá de la simple transmisión de conocimientos y consiguen inspirar y a acompañar a sus alumnos durante toda una carrera profesional jalonada por tantas incertidumbres como posibilidades. Thu, 18 Jun 2026 10:49:05 +0200 Belén Rodrigo https://www.abc.es/economia/formacion/microcredenciales-consolidacion-formacion-expres-ultraespecializada-20260618104623-nt.html Microcredenciales, la consolidación de la formación exprés y ultraespecializada https://www.abc.es/economia/formacion/microcredenciales-consolidacion-formacion-expres-ultraespecializada-20260618104623-nt.html Las microtitulaciones, también conocidas como microcredenciales, están trayendo cambios en la educación superior al ofrecer programas formativos breves, ultraespecializados y con un enfoque puramente práctico . El mercado laboral evoluciona rápidamente y tanto las universidades como las escuelas de negocio y las grandes plataformas digitales han abrazado este modelo. Ayudan a mejorar el currículum, favorecen la especialización y pueden facilitar nuevas oportunidades profesionales. El estudio sobre la adopción de las microcredenciales en España presentado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y elaborado por EY People Consulting, resalta el auge de las mismas como consecuencia de varios factores. Entre ellos, el de la transición digital y energética que está acelerando el ritmo de cambio en la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos. «Ante un contexto de cambio continuo, se vislumbra la posibilidad de apoyarse en esta nueva forma de aprendizaje cuya corta duración permite asimilar resultados de aprendizaje con pocas horas de formación», indica el informe.En la UNED, las microcredenciales constituyen una parte de la oferta de formación permanente y «están diseñadas para proporcionar una formación especializada, práctica y de corta duración, complementaria a los grados y másteres universitarios, y también a los demás títulos propios que ofrecemos», explica Agustín Caminero Herráez, vicerrector adjunto de Formación Permanente de la UNED. Resalta el hecho de que la universidad las ha incorporado como instrumento para la recualificación de la población adulta ante los retos del mercado laboral. «Además, se alinean con la estrategia europea de aprendizaje permanente y con la necesidad de facilitar itinerarios formativos más personalizados y flexibles», añade.La oferta formativa de microcredenciales en la UNED es muy diversa y está orientada a competencias específicas demandadas por el mercado laboral. «Ése es el aspecto más importante que hace que sean distintas al resto de cursos», subraya Caminero. Entre las áreas que actualmente desarrolla esta universidad se encuentran la IA aplicada a distintos ámbitos profesionales (finanzas, marketing, recursos humanos, desarrollo software, asesoría jurídica); forense digital y ciberseguridad; emprendimiento e innovación y competencias digitales y tecnológicas avanzadas. Las microcredenciales deben tener una duración máxima de 375 horas (o lo que es lo mismo, hasta 15 créditos ECTS) y pueden impartirse en modalidad online, presencial o semipresencial.A la medidaPara el vicerrector adjunto de Formación Permanente de la UNED las principales ventajas que las microcredenciales ofrecen a sus estudiantes son «flexibilidad: permiten formarse sin abandonar la actividad laboral; corta duración: el estudiante puede adquirir competencias concretas en pocas semanas o meses; especialización inmediata: se centran en habilidades muy específicas y demandadas; actualización profesional continua: facilitan la recualificación ante cambios tecnológicos y sectoriales; certificación oficial universitaria: acreditan competencias concretas con reconocimiento académico; y posibilidad de acumulación ('apilabilidad): algunas pueden integrarse posteriormente en itinerarios formativos más amplios». Si bien esta formación está abierta a cualquier persona adulta, los perfiles más habituales en las microcredenciales de la UNED son profesionales que desean reciclarse o progresar profesionalmente (lo que se conoce como 'reskilling' o 'upskilling'). Caminero Herráez destaca la adquisición de conocimientos de forma práctica en un área de conocimiento concreta y «esto permite al estudiantado de las microcredenciales permanecer actualizado y poder cubrir puestos de trabajo novedosos».«Las microcredenciales representan una vía flexible, ágil y muy orientada a las necesidades actuales de la sociedad y del mercado laboral», indica Manuel Carlos Ruiz, vicerrector de Calidad y Ordenación Académica de la Universidad Católica de Murcia (UCAM). Complementan la oferta académica tradicional y «permiten a la UCAM responder con rapidez a nuevas demandas formativas», matiza. En esta universidad ofrecen formación especializada en ámbitos muy diversos, vinculados tanto al desarrollo profesional como a la actualización de competencias. «Son programas breves, prácticos y enfocados a adquirir conocimientos concretos en áreas con alta demanda », subraya. La UCAM está trabajando para ampliar progresivamente su catálogo de microcredenciales, en coordinación con facultades, empresas e instituciones, «con el objetivo de ofrecer una formación cada vez más adaptada a las necesidades reales del entorno profesional», asegura.Carlos Ruiz ve como gran ventaja de esta formación la flexibilidad una vez que «permiten formarse en menos tiempo, compatibilizar los estudios con la actividad profesional y acreditar competencias específicas. Además, facilitan una actualización continua del perfil académico y profesional». Entre sus alumnos hay perfiles muy variados, como profesionales que desean actualizarse, titulados que buscan especialización, personas que quieren mejorar su empleabilidad y también alumnos que desean complementar su formación universitaria con competencias concretas.Este tipo de programas son una respuesta sólida a la recualificación que exigen los cambios tecnológicos y sectorialesEn la escuela de negocios ISDI entienden el concepto de microcredenciales de una forma diferente. «Una microcredencial certifica que completaste algo puntual. Lo que nosotros hemos construido certifica que sigues en movimiento, que un profesional estaba activo y actualizado este año, no que estudió algo hace dieciocho meses», explica Serena Giannuzzi, COO de ISDI. La diferencia no es semántica: «Es la diferencia entre una foto y un pulso. El mercado necesita ver el pulso, y los formatos fragmentados, por bien diseñados que estén, siguen siendo fotos», añade. Desde ISDI ven que la tendencia del sector es añadir más módulos, más certificados, más rutas de aprendizaje y «llamar a eso innovación». Y en esta escuela de negocios prefieren «hacer lo contrario: reducir y profundizar». Serena Giannuzzi cree que el problema del profesional de hoy no es falta de contenido disponible, «es exceso de ruido y escasez de criterio». Reconoce que la ventaja de las microcredenciales es la flexibilidad . Pero advierte que flexibilidad sin continuidad produce exactamente el problema que pretende resolver, «profesionales con muchos certificados y sin un sistema que los integre». De ahí que ISDI haya visto que funciona lo opuesto a la acumulación: «un ritmo sostenible, con una cadencia mensual y trimestral, donde cada elemento construye sobre el anterior. La ventaja no es que puedas hacer algo en dos horas. Es que dentro de doce meses llegas a un sitio al que no habrías llegado consumiendo contenido suelto», matiza.Inteligencia organizativaEl alumno de ISDI que opta por este tipo de formación es el profesional con trayectoria consolidada, «normalmente por encima de los cuarenta, que siente que el suelo se mueve y no quiere que se note». Esta escuela de negocios indica que las empresas más avanzadas con las que trabajan han dejado de preguntar cuántas horas de formación tienen sus equipos. «Preguntan si sus equipos están preparados para lo que viene en los próximos doce meses», explica la COO. A su entender, «las microcredenciales responden la primera pregunta 'cuánto hiciste', pero no la segunda 'qué sabes hacer ahora'. Nosotros trabajamos la segunda», puntualiza. Y lo hacen de una forma que las empresas pueden verificar de forma concreta , «no en horas acumuladas sino en dimensiones activas, con fecha, con metodología aplicada», añade Giannuzzi. Cree, además, que eso convierte la formación en inteligencia organizativa. «Y eso es lo que las empresas están dispuestas a comprar de verdad», matiza. Thu, 18 Jun 2026 10:46:24 +0200 Belén Rodrigo https://www.abc.es/economia/formacion/llave-decisiva-posicionarse-crecer-mercado-laboral-20260618104547-nt.html La llave decisiva para posicionarse y crecer en el mercado laboral https://www.abc.es/economia/formacion/llave-decisiva-posicionarse-crecer-mercado-laboral-20260618104547-nt.html La formación de posgrado es una puerta de entrada al empleo y a su vez se ha convertido en palanca de crecimiento profesional y mecanismo de respuesta a las exigencias de un mercado de trabajo en constante cambio . «Redondean la formación del grado, proporcionando al egresado una capacidad de proyección de sus competencias y habilidades con las que posicionarse en el mercado de trabajo», resalta Alberto Garrido, vicerrector de Estrategia académica y calidad de la UPM. A la hora de preparar un CV y un perfil profesional en plataformas «el posgrado posibilita introducir palabras clave que permite a los reclutadores y empleadores una mejor identificación del profesional recién egresado en motores de búsqueda y en herramientas como Recruiter, de LinkedIn», pone como ejemplo.Son además una palanca de mejora al ampliar la profundidad y amplitud de la formación. «Permite una mayor madurez de la persona al tener uno o dos años más de edad, lo que aporta más capacidad y potencial en entrevistas y procesos de selección», indica Garrido. Permite al egresado perfilar mejor sus capacidades mencionando su TFM, herramientas que conoce, «así como los campos concretos en los que se ha formado», matiza. Saben que el mundo del reclutamiento y la selección de candidatos usa conceptos muy específicos a la hora de definir los skills que necesitan cubrir para sus vacantes.En España, la tasa de empleo de los titulados de máster alcanza el 87,3% (INE), «lo que confirma la relación positiva entre especialización y empleabilidad», indica Cristina Masa, vicerrectora de Enseñanzas de la Universidad CEU San Pablo. Resalta además que el posgrado permite reducir la distancia entre una formación de grado más generalista y las competencias específicas que demanda el mercado laboral. «En nuestro caso, diseñamos los másteres con una clara orientación profesional, combinando formación práctica, profesorado con experiencia en el sector y una estrecha vinculación con empresas», matiza. Cree que los másteres deben verse como una verdadera palanca de crecimiento profesional , porque ayudan a cada persona a desarrollar mejor su talento, especializarse y avanzar hacia puestos de mayor responsabilidad. Los titulados de máster no solo acceden al mercado laboral con mayor facilidad, sino que lo hacen en mejores condiciones. «El impacto en la carrera profesional es muy positivo porque facilita el acceso a roles más complejos, reduce el tiempo necesario para alcanzar puestos de mayor responsabilidad y mejora el desempeño y la productividad, lo que acelera promociones internas», puntualiza la vicerrectora.En un mercado laboral cada vez más exigente, el posgrado no solo aporta conocimiento técnico, sino también competencias humanas y profesionales esenciales: criterio, liderazgo, capacidad de análisis, resolución de problemas y visión estratégica. En esta universidad entienden el máster como una inversión en la persona: una formación conectada con la realidad empresarial, orientada al desempeño profesional y comprometida con el crecimiento integral de nuestros estudiantes. «Siempre que esté bien diseñado, el máster es una de las mejores herramientas para responder a las exigencias del mercado de trabajo, Pero su valor no depende solo del título, sino de su orientación», advierte.En esta institución, asegura, los másteres parten de un análisis del contexto laboral, de las necesidades de las empresas y de las tendencias emergentes. A partir de ahí, se diseñan programas con una sólida base académica, enfoque aplicado y formatos flexibles, capaces de adaptarse a perfiles profesionales diversos. «Además, algunos másteres permiten una mayor personalización mediante itinerarios optativos, estructura modular o de cursar simultáneamente diplomas y microcredenciales que refuercen competencias concretas», explica Masa. Esa combinación de especialización, flexibilidad y formación integral «es lo que convierte al posgrado en una herramienta especialmente eficaz para mejorar la empleabilidad». A todo ello se une el valor del networking que «amplía el aprendizaje más allá del aula. No se trata solo de conocer personas, sino de formar parte de un ecosistema profesional que permite compartir experiencias, acceder a oportunidades y construir relaciones de confianza que pueden acompañar toda la carrera», añade.Más salidas y mejores salariosLos datos del 'Informe Infojobs-Esade: Estado del Mercado Laboral' muestran que la formación superior sigue siendo un factor diferencial en el acceso al empleo, especialmente en aquellos perfiles de mayor cualificación. En 2025, el 10% de las vacantes publicadas en InfoJobs requerían estudios universitarios, lo que supone más de 248.000 ofertas. Dentro de ellas, más de 7.500 vacantes demandaban específicamente un máster. «Ahora bien, es importante subrayar que el mercado laboral valora cada vez más la combinación entre formación y competencias. El título por sí solo no garantiza la inserción laboral, pero facilita el acceso a puestos más especializados y con mejores perspectivas de desarrollo profesional», advierte Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs. También recuerda que los datos apuntan a que la formación superior está estrechamente vinculada con mejores condiciones laborales y salariales. «Las vacantes que requieren estudios universitarios ofrecen un salario medio de 35.785 euros brutos anuales, el más elevado de todos los niveles formativos analizados. Además, en 2025 este salario creció un 9%, el mayor incremento registrado entre los distintos niveles de estudios», recalca.El informe pone en manifiesto que la falta de formación adecuada y de talento especializado sigue siendo una de las principales preocupaciones de las empresas. «Por eso, los másteres y posgrados son especialmente útiles cuando responden a necesidades concretas del mercado y ayudan a adquirir competencias técnicas y digitales demandadas por las organizaciones», resalta Pérez. Considera que la clave está en que la formación esté alineada con los cambios que están transformando el empleo especialmente en ámbitos como la tecnología, la digitalización, la sostenibilidad o los servicios profesionales.Mejores oportunidadesEn cuanto a los estudios de posgrado con más salidas laborales, en Infojobs destacan los relacionados con el ámbito tecnológico, los servicios profesionales, las áreas de logística y transporte, construcción y vivienda y sostenibilidad, así como determinadas actividades vinculadas a los cuidados. Además, tanto la OCDE como los análisis recogidos en el informe señalan que la transformación digital y la IA están impulsando la demanda de perfiles altamente cualificados . «Por tanto, los programas de posgrado relacionados con tecnología, análisis de datos, IA, ciberseguridad, sostenibilidad, gestión empresarial y áreas STEM son los que previsiblemente presentan mejores oportunidades de empleabilidad y crecimiento profesional», explica Pérez.En la UPM las áreas más demandadas en estudios de posgrado son la ingeniería industrial, aeronáutica, energía, y naval, la de ingeniería civil, infraestructuras y edificación, la de ingeniería de telecomunicación y biomédica, y la IA y ciencia de datos. En un segundo nivel de demanda persiste la ingeniería industrial en sus diversos ámbitos (mecánica, automática, robótica, eléctrica), diferentes áreas del software, ciberseguridad y la informática; las neurociencias, biotecnología , ingeniería de organización, másteres más específicos de arquitectura e ingeniería civil. y ciencias de la educación.En sectores altamente especializados como el farmacéutico, biotecnológico y sanitario la formación de posgrado es claramente una puerta de entrada al mercado laboral . «Hoy las compañías demandan perfiles que, además de una sólida base académica, cuenten con conocimientos específicos sobre el funcionamiento de la industria, la regulación, el acceso al mercado, la investigación clínica o las áreas comerciales y de marketing», explica Laura Moreno, Communication & Events Manager de Talento-Ephos, escuela de la industria farmacéutica y sanitaria. Los programas de posgrado permiten reducir la distancia entre la formación universitaria y las competencias que necesitan las empresas. Además, cuando incorporan metodologías prácticas, profesorado procedente de la industria y una estrecha colaboración con las compañías, «se convierten en una vía muy eficaz para mejorar la empleabilidad y facilitar la incorporación al mercado laboral».La adaptación constante forma parte del modelo formativo de esta escuela una vez que la industria farmacéutica está viviendo una transformación acelerada impulsada por la innovación científica, la digitalización, la inteligencia artificial, la medicina personalizada y los cambios regulatorios. «Por ello, revisamos periódicamente nuestros contenidos académicos junto a profesionales en activo y directivos del sector para garantizar que los programas responden a las necesidades reales de las compañías», subraya Moreno. Señala el creciente interés detectado en los últimos años por las titulaciones vinculadas al ámbito sanitario y de las ciencias de la salud. Actualmente destacan las áreas relacionadas con la industria farmacéutica, la investigación clínica, el acceso al mercado, los asuntos regulatorios, la farmacovigilancia, medical affairs, la biotecnología, la salud digital y las posiciones vinculadas al análisis de datos y la inteligencia artificial aplicada a la salud. También existe una elevada demanda de perfiles comerciales y de marketing especializados en healthcare, capaces de combinar conocimientos científicos con visión estratégica y orientación al paciente. «En general, las titulaciones que mejor conectan con las necesidades actuales del mercado son aquellas que integran conocimientos técnicos, visión de negocio y competencias digitales», indica Moreno.La hiperespecialización es uno de los grandes valores de los másteres. Un llamativo ejemplo es el Máster en Ingeniería Avanzada del Motorsport (MIAM-UPM), un programa de posgrado diseñado para formar ingenieros especializados en el desarrollo, análisis y optimización de vehículos de competición y sistemas de alto rendimiento tecnológico. Este programa, que comenzará a impartirse en octubre, es el primer máster en motorsport promovido por una universidad pública española. Con una marcada orientación práctica , el máster aborda áreas clave como la simulación avanzada, análisis de datos, inteligencia artificial y estrategia de rendimiento, tecnologías esenciales en competiciones como Fórmula 1, Fórmula E o el World Endurance Championship (WEC).Mucha y muy dispar oferta, que provoca que elegir un máster no sea tarea sencilla. Lo primero a tener en cuenta es decidir si se desea tener una titulación oficial (máster universitario) o bien titulación propia (máster de formación permanente). «En muchos casos, se precisa tener una titulación oficial; en otros, lo que se busca es una formación más próxima al mundo empresarial impartida tanto por profesionales del sector como profesores universitarios, en cuyo caso es mejor un máster de formación permanente», aconseja el vicerrector de estrategia académica de la UPM. En estos, los contenidos se actualizan de acuerdo a las tendencias del mercado de trabajo. Optando por un máster universitario, se debe decidir si se desea adquirir un título que habilita para profesiones reguladas como es el caso de Ingeniero de Caminos, de Telecomunicación, Naval, Aeronáutico, Agrónomo, de Minas, de Montes, o Industrial. «Son másteres de años, y son una exigencia para optar a puestos de ingenieros en la administración o en determinados puestos en las empresas», aclara Garrido. Pero también se puede optar por un máster no habilitante, que «permite una especialización concreta en cualquier área, que es la opción ideal para aquella persona que lo que busca es profundizar y desarrollar su carrera profesional más en un campo». Thu, 18 Jun 2026 10:45:47 +0200 Belén Rodrigo https://www.abc.es/economia/formacion/apuntes-talento-global-venga-paso-20260521082149-nt.html Apuntes para que el talento global no venga de paso https://www.abc.es/economia/formacion/apuntes-talento-global-venga-paso-20260521082149-nt.html España se ha consolidado como uno de los destinos universitarios más atractivos de Europa. Sin embargo, esa fortaleza presenta un matiz relevante: el país lidera la recepción de estudiantes internacionales en programas de movilidad temporal, pero no logra trasladar ese éxito a la captación de alumnos extranjeros que cursan titulaciones completas. Así lo refleja el último informe de la Fundación CYD, que sitúa la internacionalización como uno de los grandes retos del sistema universitario español. El estudio dibuja un escenario dual. Por un lado, España es el principal receptor de estudiantes Erasmus+ en la UE, por otro, el crecimiento en estudiantes internacionales matriculados en grados o másteres completos es más moderado que en otros países del entorno.Las razones son diversas. Según Alejandra Suárez Gironza, del gabinete técnico de la Fundación CYD, una de las barreras es la rigidez de los procesos de admisión, sobre todo en universidades públicas. «Frente a la agilidad de otros países, la complejidad normativa dificulta la captación de estudiantes internacionales que buscan cursar una titulación completa», señala. A ello se suman factores como el idioma, la financiación o el coste de matrícula. Aunque España ha avanzado en la oferta de titulaciones en inglés, esta sigue siendo limitada. Además, el gasto público en educación superior se sitúa por debajo de la media europea, lo que condiciona la competitividad del sistema. El resultado es un modelo universitario que funciona especialmente bien como destino temporal, pero que encuentra más dificultades para consolidarse como opción de largo recorrido.Desde la perspectiva de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), el factor económico resulta clave para entender esta realidad. «Es costoso realizar un grado en España si se suman matrícula, alojamiento y manutención. Sin incentivos o ayudas, es difícil que crezca el número de estudiantes internacionales en titulaciones completas», explica Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de la institución. En este contexto, modelos alternativos como la educación online están ganando protagonismo. UNIR ha desarrollado programas de movilidad virtual que permiten a estudiantes de Hispanoamérica cursar asignaturas sin necesidad de desplazarse. «La movilidad virtual no sustituye a la presencial, pero amplía oportunidades y facilita la internacionalización», apunta Herrera, quien destaca el papel de este modelo en la captación de estudiantes, especialmente en regiones con menor capacidad económica.Especialización y empleabilidadPese a las dificultades estructurales, España mantiene un fuerte atractivo como destino académico. Factores como la calidad de la formación, la conexión con el mercado laboral o el estilo de vida son diferenciales. Desde el IEB destacan que el perfil de los estudiantes globales responde, en gran medida, a una búsqueda de formación práctica y orientada al empleo . «Muchos estudiantes vienen a España para especializarse en áreas que les proporcionen oportunidades profesionales internacionales», explica Joaquín Danvila, responsable del área de Desarrollo Digital y Formación online. En el caso del IEB, cerca de un 30% del alumnado es internacional, especialmente en programas de posgrado y formación online. Un dato que refleja una tendencia clara: España resulta especialmente competitiva en estudios de especialización, más que en la captación de estudiantes de grado.Uno de los grandes atractivos del sistema universitario español es su conexión con el mercado laboral. En sectores como el financiero, esta relación es especialmente relevante. «La presencia de profesionales en activo en el aula permite trasladar la realidad del mercado a los estudiantes», subrayan desde el IEB, donde la formación se basa en casos reales y en la experiencia directa del profesorado. Este enfoque contribuye a mejorar la empleabilidad de los egresados, factor clave en la decisión de los estudiantes internacionales. No obstante, también pone de relieve una diferencia estructural : otros países han logrado posicionarse mejor en la captación temprana de estudiantes mediante grados más internacionalizados.El caso de Portugal ilustra esta diferencia. En la última década, ha logrado aumentar el número de estudiantes internacionales gracias a políticas específicas, como la simplificación de los procesos de admisión o la ampliación de la oferta en inglés. España, en cambio, mantiene un sistema más complejo y menos homogéneo, lo que limita su capacidad de competir en este ámbito. A ello se suma la falta de una estrategia coordinada a nivel estatal. Desde UNIR, además, señalan la necesidad de reforzar la financiación y las políticas de becas, especialmente para estudiantes procedentes de América Latina.Otro de los puntos débiles identificados por el informe CYD es la baja presencia de profesorado extranjero. Este factor no solo limita la diversidad académica, sino también la capacidad de generar redes internacionales. Además, la elevada temporalidad en los contratos dificulta la atracción y retención de talento global. Algunas instituciones han optado por modelos más flexibles. En el caso del IEB, la naturaleza global del sector financiero facilita la incorporación de profesionales con experiencia internacionalEn conjunto, el sistema universitario español presenta fortalezas claras: calidad académica, atractivo cultural, conexión con el mercado laboral y una sólida red de colaboración internacional en investigación. Pero se mide a retos estructurales que merman su competitividad. La internacionalización ya no se entiende solo como movilidad, sino como un proceso integral que incluye captación de talento, oferta formativa, investigación y gobernanza universitaria.En este sentido, el informe CYD plantea una hoja de ruta clara: simplificar procesos de admisión, ampliar la oferta en inglés, mejorar la financiación pública y reformar las políticas de contratación para atraer talento internacional. Como recuerdan desde Unir, «la internacionalización implica integrar perspectivas globales en toda la comunidad universitaria». Thu, 21 May 2026 08:21:50 +0200 Laura Sánchez https://www.abc.es/economia/formacion/mirada-renovada-avanzar-tiempos-20260521082136-nt.html Una mirada renovada para avanzar con los tiempos https://www.abc.es/economia/formacion/mirada-renovada-avanzar-tiempos-20260521082136-nt.html El sistema universitario español atraviesa un momento de profunda transformación. A lo largo de los últimos años se han introducido cambios a la vez que la sociedad ha evolucionado y existen nuevas demandas en el mercado laboral . María Fernández Mellizo-Soto, profesora de Sociología de la Educación de la UCM, hace referencia a unos cambios que «pueden reducir el impacto del origen socioeconómico en el acceso y progresión en la universidad». Movimientos como el incremento de universidades y plazas públicas, su distribución más equilibrada en el territorio nacional, el acortamiento de las licenciaturas, el aumento de las segundas oportunidades de acceso a la universidad, la mayor financiación universitaria, así como un mayor número de becas y ayudas al estudio que en principio «aumentan las oportunidades de los colectivos vulnerables desde un punto de vista socioeconómico en la universidad», resalta la docente.Logros de un sistema que también pasan por haber conseguido en el primer cuarto de siglo prácticamente doblar el porcentaje de población adulta con un título de educación superior, pasando del 22,5% en 2000 al 42,4% en 2025. «Se observa un aumento de la movilidad social y la equidad de acceso, gracias al sistema de becas», apunta Montse Álvarez, del gabinete técnico de la Fundación CYD. Otras conquistas de las universidades españolas pasan por ser «piedras angulares del sistema de ciencia e innovación español. España destaca por su capacidad productiva en investigación científica, con un volumen de publicaciones superior a la media mundial», sin olvidar que la participación de las mujeres ha ido creciendo y que las tasas de rendimiento alcanzan niveles positivos con «el nivel de abandono de los estudios en descenso», pone en valor Álvarez.Factores de inquietudA pesar de los muchos logros conseguidos también hay elementos de desafío. La profesora de Sociología de la Educación detecta varios retos de cara al futuro para los que hacen falta propuestas de política universitaria . Entre ellas, reforzar al sector público universitario, «aumentando las plazas ofrecidas sobre todo en el nivel de Máster», señala. Por otro lado, considera que la amplísima oferta de titulaciones requiere de cierta reflexión, «especialmente las dobles (o triples) titulaciones de grado; se debe valorar no sólo la demanda sino la coherencia académica y la inserción laboral de los egresados, entre otros elementos», puntualiza. También apuesta por un aumento de las plazas públicas de determinados grados «para atender la demanda y que la nota para acceder no esté sometida a tanta presión al alza». También cree más adecuado volver a un sistema en el que la nota de Bachillerato no pesara más que la de la prueba estandarizada, ya que «la primera es más susceptible de ser alterada por los centros educativos». Pide aumentar la financiación pública por estudiante universitario, sobre todo en algunas CCAA.Otro gran cambio es el aumento de peso de los estudiantes en las universidades privadas respecto al total que estudian en la universidad. «La irrupción del sector privado en el sistema universitario plantea dudas tanto de calidad como de igualdad de oportunidades, dados los elevados precios de sus estudios», reflexiona Mellizo-Soto. Precisamente desde la Fundación CYD indican que el número de universidades privadas, «se ha multiplicado en las últimas décadas, pasando de 4 en 1990 a 42 activas en el curso 2024-2025. Actualmente se han autorizado siete privadas más, lo que eleva el total a 99, 49 de ellas privadas. «Desde 2015-2016 a 2024-2025 las titulaciones han crecido un 9,9% en las universidades públicas y un 61,3% en las privadas (151,6% en las privadas a distancia)», resalta Montse Álvarez.No obstante, Ángel Bartolomé, vicerrector de Estudiantes y Vida Universitaria de la Universidad CEU San Pablo, destaca la aportación de dichas universidades privadas al sistema «ampliando su oferta de grados y másteres y apostando por una mayor especialización». Además de haber invertido en infraestructuras y tecnología, «se ha apostado por un acompañamiento a lo largo de toda la vida universitaria, tanto en el terrero profesional como personal». Por ejemplo, en el CEU San Pablo garantizan un acompañamiento 360º desde el primer curso. «A través de tutorías individualizadas, la mentorización, los servicios de orientación universitaria y pastoral, o la mentoría entre iguales, fomentamos una experiencia universitaria completa», destaca Bartolomé. Un acompañamiento que busca que los estudiantes «puedan identificar su potencial, desarrollar sus habilidades y enfrentarse al futuro con mayor confianza», añade.Presión de la demandaMaría Fernández Mellizo-Soto habla también de desafíos crecientes vinculados a la consolidación del modelo no presencial, y una presión sobre determinadas titulaciones en el sistema público (salud, informática o ciencias, con más crecimiento de la demanda por parte de los estudiantes que de la oferta de plazas), «lo que requiere de una mejor planificación estratégica, garantía de calidad, equidad en el acceso y adecuación a las necesidades socioeconómicas del país», añade.Desde la Fundación CYD sitúan como primer reto la renovación de plantillas y estabilización laboral, ya que más de la mitad (51,8%) del Personal Docente e Investigador (PDI) actual se jubilará en las próximas dos décadas. «Se necesitan políticas estructurales de retención del talento, mejoras salariales para competir internacionalmente y la reducción de la temporalidad en contratos no permanente», subraya Montse Álvarez. Recomienda modernizar el modelo de financiación para hacerlo más estable, equitativo y enfocado a resultados, «así como avanzar hacia un modelo equitativo de precios y becas para no sobrecargar a las familias». Habla igualmente de la necesidad de mejorar la gobernanza universitaria como condición indispensable para impulsar reformas, mejorar la autonomía y fortalecer la rendición de cuentas. «Las universidades operan con una limitada autonomía para la gestión de su personal docente que sumada a las barreras burocráticas, las limitaciones presupuestarias y las resistencias internas al cambio, merman la capacidad de adaptación de las universidades».Relación clavePor su parte, el vicerrector de Estudiantes de la Universidad CEU San Pablo menciona desafíos como la irrupción de la inteligencia artificial, «que está redefiniendo no solo qué se enseña, sino cómo se aprende, o la necesidad de una mayor internacionalización que atraiga talento, genere alianzas estratégicas y forme a estudiantes con una mirada más global». En este contexto, entiende que la universidad debe anticiparse a los cambios y preparar a los estudiantes para entornos profesionales cada vez más dinámicos e inciertos, «dotándoles de herramientas y competencias», resalta.. Esto implica, entre otros, «apostar por modelos de aprendizaje más flexibles y estrechar la colaboración con las empresas.El valor de los docentes«Un buen sistema universitario pasa por tener unos docentes a la altura de los importantes objetivos y retos de una institución tan importante como la universidad», destaca María Fernández. «Hay que tener en cuenta que las universidades públicas tienen muy buenos docentes, que desempeñan su labor formativa y de investigación de forma óptima, incluso teniendo en cuenta las peores condiciones que tienen en comparación con sus colegas de nuestro entorno europeo (en términos de salarios, recursos para investigación, permisos sabáticos, etc.)». Cree necesario mejorar las condiciones de los docentes universitarios, tanto en el sector público como en el privado, y reforzar el personal administrativo cualificado que ayude a los docentes con las, cada vez mayores, tareas burocráticas que enfrentan. «Ello permitiría que dedicaran más tiempo a mejorar la docencia (a través de formación continua o de innovación) y la investigación», matiza.Otro aspecto clave es la empleabilidad. «No se improvisa, se trabaja», afirma Ángel Bartolomé, defensor de dotar a los alumnos «de herramientas, conocimientos y competencias transversales que les ayuden a enfrentarse al mundo laboral real». El vicerrector de Estudiantes de la Universidad CEU San Pablo recuerda que en un mercado profesional en constante cambio, «la colaboración con la empresa es clave». Por ello el tándem Universidad- Empresa «es crucial a lo largo de toda la etapa universitaria para que el alumno pueda conocer de primera mano el entorno profesional a través de prácticas, proyectos, foros de empleo…», puntualiza.Precisamente a la hora de hablar de la adaptación de las universidades del mercado laboral, Sara Álvarez, directora de atracción de talento del Grupo Adecco, señala que se han dado pasos importantes, como el impulso de las prácticas, el acercamiento del alumnado al mundo de la empresa y un mayor alineamiento de los contenidos con el tejido económico. «Sin embargo, es cierto que el ritmo de adaptación no siempre acompaña la velocidad del mercado laboral», reconoce. Señala que la universidad es clave en la formación del futuro talento, «no solo por el conocimiento técnico que aporta, sino también por el desarrollo de competencias como el pensamiento crítico, la adaptación o la gestión del cambio». Pero el entorno profesional actual «exige además competencias transversales, digitales y de empleabilidad que, en ocasiones, no están plenamente integradas en los planes formativos», subraya. Por ello entiende que el reto no es cuestionar la calidad académica, «sino acelerar la conexión con el empleo, incorporando más aprendizaje práctico, mayor orientación profesional y un contacto más temprano con el mundo empresarial». Los estudios universitarios siguen siendo un factor clave para la empleabilidad y el acceso al primer empleo, especialmente en determinados sectores donde estos perfiles están bien posicionados. «Sin embargo, hoy podemos afirmar que la titulación por sí sola ya no define un perfil profesional. Las empresas buscamos cada vez más competencias, actitud y motivación, así como capacidad de aprendizaje continuo, habilidades de comunicación, orientación a resultados y adaptación al cambio», avisa Sara Álvarez. Reconoce también que existe sobrecualificación y desde la perspectiva del talento, «esto indica que es necesario mejorar la orientación tanto académica como profesional». En este sentido, «es clave reforzar la coordinación entre universidad y empresa para alinear expectativas, necesidades y oportunidades reales del mercado laboral». Es cierto que muchos jóvenes aceptan posiciones por debajo de su nivel formativo como vía de entrada al mercado, «pero también es importante equilibrar formación y experiencia, y dar valor a ambas junto con el desarrollo de competencias», aconseja Álvarez.Actualmente existen áreas donde la oferta y la demanda no están equilibradas y donde hay déficit de talento. Ocurre en el área de Salud, con falta de profesionales en distintas especialidades; Tecnología, especialmente en ámbitos como data, ciberseguridad o cloud; Ingeniería y perfiles técnicos, donde también existen carencias en algunas especialidades. «Además, hay sectores que se están abriendo a perfiles más diversos, favoreciendo la polivalencia y la combinación de distintas formaciones», resalta. La directora de atracción de talento del Grupo Adecco indica además que hoy existe más diálogo y una mayor conciencia de la necesidad de colaboración entre empresa y universidad y «cada vez vemos más alianzas, programas conjuntos, prácticas y participación bidireccional». Entiende que el objetivo de todos es anticiparse a las necesidades del mercado y «ofrecer al talento más y mejores oportunidades de desarrollo profesional y personal. En esa línea es donde creemos que debemos seguir avanzando».Otro de los aspectos que más se está impulsando en la universidad es el del emprendimiento, con cada vez más programas educativos que son importantes, tal y como recuerda Isabel Molina, directora de Educación y Divulgación de la Fundación Margarita Salas, «porque conectan una formación muy especializada con retos reales que se plantean habitualmente en contextos laborales». Esta fundación cuenta con el programa CREA+ , de mentoría y emprendimiento científico, creado en colaboración con @teamlabs/Universidad de Mongragón en el que durante tres meses los estudiantes reciben formación específica sobre innovación y mentorías personalizadas con profesionales del sector. Al acabar, en el Demo Day, muestran sus proyectos y soluciones reales. Se trata de adquirir nuevas habilidades mientras ponen a prueba sus ideas en un entorno de innovación: «Trabajan en equipos multidisciplinares, con mentores científicos y enfrentándose a problemas abiertos», añade Molina. Recuerda también que universidades como la UC3M o la UAM ya cuentan con servicios de apoyo al emprendimiento y la innovación, «que actúan además como canales para que los alumnos accedan a programas especializados, como podría ser CREA+».El valor de la innovaciónNo cree que haya falta de innovación en las universidades pero sí ve que «hay margen para integrar mejor en el día a día del aprendizaje tradicional». La formación científico-tecnológica está íntimamente ligada a la innovación, «por lo que este tipo de programas trata de que los alumnos con estos perfiles conozcan más sobre las posibilidades que ofrecen sus estudios, más allá de la investigación académica», recalca. De esta forma los alumnos salen mejor preparados para entrar en el mundo laboral porque en este tipo de experiencias no solo trabajan habilidades como la comunicación, la gestión del tiempo o la toma de decisiones, «sino que deben defender sus soluciones a los retos planteados ante expertos reconocidos en la materia», recuerda Isabel. El emprendimiento científico tiene la dificultad añadida de que necesita una validación especializada de los hallazgos , las investigaciones en las que se basa deben estar fuertemente respaldadas por la comunidad internacional… «Es por ello que estas iniciativas les proporcionan un refuerzo único para, no solo emprender por ellos mismos, sino ser parte en el futuro de proyectos innovadores», puntualiza. Thu, 21 May 2026 08:21:37 +0200 EFE Varios estudiantes se enfrentan a un examen en la Universidad Complutense de Madrid Varios estudiantes se enfrentan a un examen en la Universidad Complutense de Madrid Belén Rodrigo https://www.abc.es/economia/formacion/pau-nuevo-paso-adelante-enfoque-competencial-20260521082123-nt.html La PAU da un nuevo paso adelante hacia el enfoque competencial https://www.abc.es/economia/formacion/pau-nuevo-paso-adelante-enfoque-competencial-20260521082123-nt.html Si el año pasado supuso una primera aproximación para eliminar el modelo excepcional heredado de la pandemia, la PAU 2026 se presenta como la consolidación del modelo competencial iniciado entonces. No llega con grandes cambios, pero sí con un ajuste progresivo hacia un examen menos memorístico y más centrado en lo que el estudiante sabe hacer con lo que ha aprendido. El cambio clave, indica José Joaquín Céspedes Lorente presidente de CRUE de Asuntos Estudiantiles y rector de la Universidad de Almería, es pasar de evaluar contenidos a evaluar competencias, es decir saber interpretar, razonar y argumentar. «No es tanto la idea de estudiar para el examen y memorizar los contenidos, sino de aplicación de lo aprendido», explica.Aun así, la estructura general de la prueba se mantiene: una fase obligatoria, que determina la nota de acceso, y otra voluntaria. Está última es similar para toda España y es, «especialmente útil para el estudiantado que quiera elegir los grados con las notas de acceso más altas», explica Rosa de la Fuente, vicerrectora de Estudiantes de la Universidad Complutense. «Lo fundamental es elegir las asignaturas que ponderen más para el grado deseado, priorizar las materias en las que el estudiante tenga mejor rendimiento, y recordar que la asignatura obligatoria de modalidad también pondera en la fase de acceso». Algo que permite subir nota de hasta 3 materias adicionales (y una segunda lengua extranjera) o alcanzar hasta 4 puntos extra en la nota. «Es importante hacerla, aunque en principio se pretenda cursar un Grado con una nota de acceso relativamente baja, por si se cambia de idea», indican desde la CRUE.Novedades a destacarEl cambio de fondo de este enfoque más competencial y menos memorístico pasa por «saber interpretar, razonar y argumentar», resume Céspedes. Esto se traduce, tal y como detalla De la Fuente, en un modelo en el que al menos el 70% de la puntuación corresponde a preguntas abiertas o semiconstruidas, lo que reduce a un 30% las preguntas tipo test o cerradas. Algo que obliga a no sólo reconocer la respuesta, sino también cuidar más la expresión escrita, la organización de las ideas y la capacidad de justificar sus respuestas. Por otro lado, aunque se elimina la optatividad del modelo Covid se siguen incluyendo preguntas optativas en algunos de los bloques de contenidos. En cuanto a los nuevos criterios de corrección, también se ajusta la penalización de la ortografía que, tanto en Lengua como en lenguas extranjeras, tendrá hasta 2 puntos de penalización y, en el resto de las materias, hasta 1 punto. Incluso, en algunas comunidades, como Madrid, se introduce una corrección más precisa, con calificaciones que se expresan en múltiplos de 0,1 en lugar de 0,25, lo que permite afinar más la nota final. Pero incluso en este proceso que avanza a ritmos distintos según el territorio, hay casos en los que directamente no se introducen novedades. Así, la Universidad de Extremadura señala que se mantiene «el mismo modelo de examen y criterios generales de evaluación».Aunque un examen idéntico en toda España sigue sin ser factible debido a las diferencias en los currículos autonómicos y retos logísticos, este año se han dado pasos hacia la armonización, apuntan desde la UCM. «Creemos que la prueba garantiza cada vez más un acceso y admisión más igualitario, aunque un único examen no es viable, primero porque no es posible poner preguntas tipo test según la normativa del Real Decreto 534/2024 si lo que se busca es que, el estudiante que accede a la Universidad, desarrolle y explique los contenidos para mostrar la madurez». Segundo, porque existen currículums diferentes de Bachillerato en función de la autonomía competencial de las Comunidades , y por último, no existen medios para garantizar al 100% la custodia de la prueba de 26 exámenes en todos los distritos y «no queremos fallar en un momento tan complejo para tantos estudiantes», puntualiza De la Fuente.Lo que se ha logrado hasta ahora es crear unas guías o modelos concretos de examen comunes que se están adoptando progresivamente pero muy lejos de unificación en calendarios, criterios de corrección y peso de los bloques de contenido o ponderaciones de asignaturas en la admisión. De momento, 10 comunidades van a seguir al 100% las orientaciones consensuadas desde CRUE, y otras 4 presentarán un seguimiento en torno al 75% de media. En este sentido, continúa Céspedes, todo cambio legislativo requiere un periodo de adaptación y «nos consta que los centros educativos están muy centrados en ese trabajo de competencias». «Cuando los exámenes o las pruebas sean competenciales al 100% tendremos que revisar aspectos como la elaboración de enunciado por parte de los especialistas, la duración del examen o la reducción del número de preguntas para que se puedan responder en el tiempo estipulado», avisa.Ante todo, mucha calmaPero cómo lo que realmente asusta a los estudiantes es la incógnita de cómo será el modelo de examen y cómo pueden abordarlo, los expertos coinciden en mandar un mensaje de calma. La prueba evalúa lo trabajado durante los dos años de Bachillerato, que ya aporta el 60% de la nota final y, por tanto, lo que se les va a preguntar, ya lo saben. Además, no hay sorpresa en los contenidos, porque los ajustes «han sido difundidos en las correspondientes orientaciones y han ido trabajando en ellos a lo largo del curso», señala Céspedes. El propio enfoque competencial, de hecho, favorece a quienes han trabajado de manera continuada durante el Bachillerato. De ahí que el mensaje que trasladan sea de tranquilidad. Aunque el formato ha cambiado, no es una prueba más difícil. La clave está en prepararla con método y tranquilidad, aclara De la Fuente: «Practicar con los modelos de examen para familiarizarse con preguntas abiertas y la elección de las preguntas entre las que pueden optar; organizar bien el tiempo y estructurar las respuestas antes de escribir; mantener rutinas de descanso y evitar el estudio intensivo de última hora». Thu, 21 May 2026 08:21:23 +0200 Iciar Miner https://www.abc.es/economia/formacion/oferta-academica-muta-multiplica-era-cambio-20260521082110-nt.html La oferta académica muta y se multiplica en la era del cambio https://www.abc.es/economia/formacion/oferta-academica-muta-multiplica-era-cambio-20260521082110-nt.html La educación superior vive una transformación profunda impulsada por la digitalización, la demanda laboral y los nuevos modelos. La universidad española de los últimos años se caracteriza por el crecimiento de los centros privados (en este curso, hay 50 públicos y 49 privados), la adecuación de los grados a la realidad socioeconómica y la creciente importancia de nuevas titulaciones vinculadas a la IA, la computación cuántica o a nichos de negocios específicos, como la gastronomía y el turismo.El Informe de la Fundación CYD 2025 realiza una radiografía de la evolución y el perfil del alumnado y de una oferta de estudios que ha crecido y ha evolucionado al ritmo de los tiempos. En la última década, las titulaciones han crecido un 9,9% en las universidades públicas y un 61,3% en las privadas (151,6% en las privadas a distancia).Por lo que se refiere a tasa de empleabilidad, según el INE, las principales carreras son Ingeniería Electrónica, Desarrollo de Software y Aplicaciones y Telecomunicaciones. La irrupción en todos los ámbitos de la IA ha motivado también el desarrollo de grados vinculados a esta tecnología disruptiva, gracias a los algoritmos, la robótica o el procesamiento de datos.Un ejemplo de como ha evolucionado la oferta en los últimos años es Cunef Universidad, institución que forma parte de la historia del panorama universitario español, hasta 2019 como centro adscrito a la Complutense y desde ese año como universidad privada. Su perfil histórico, muy vinculado a las Finanzas, la Administración de Empresas y el Derecho, ha ido adaptándose a las necesidades del mercado laboral. Cunef Universidad ha sido acreditada por la asociación internacional AACSB International, uno de los sellos de calidad de mayor prestigio en el ámbito de la educación superior en Administración y Dirección de empresas. Tras esta acreditación, se ven reconocidos los 13 programas que imparte actualmente en la materia: 9 de grado y 4 de posgrado.Cuenta además con una Escuela Politécnica Superior, «muy necesaria en el contexto de la evolución de las tecnologías en la sociedad, la digitalización, el crecimiento de la inteligencia artificial y del papel que van a jugar en el futuro tanto la IA como la Ciencia de Datos»,, explica Ana Isabel Fernández, rectora de CUNEF Universidad. «Esta segunda línea de especialización —detalla—, en línea con las titulaciones STEM, ofrece Ingeniería Informática, Ingeniería Matemática, Ciencia de Datos, IA y algunos dobles grados que dotan a ADE o a Economía de capacitación tecnológica, como ADE con Ingeniería Informática y Economía con Ingeniería Matemática».Con un 98% de empleabilidad, la implantación como universidad ha acelerado la atención a cómo deben evolucionar los planes de estudio y la oferta de titulaciones «en función de las necesidades que tienen la sociedad y los empleadores, porque nuestro trabajo consiste en generar el talento que necesita la sociedad», añade. El próximo curso Cunef va a ofrecer dos nuevas titulaciones internacionales: el Double Bachelor in Philosophy, Politics & Economics & International Relations y el doble Grado en Derecho y Relaciones Internacionales, ambas con la University of London. «Siempre hay más demanda en las titulaciones relacionadas con las ciencias sociales que en las politécnicas, esto es un rasgo general en el país, aunque está creciendo la necesidad de combinar distintos saberes», aclara Fernández.Perfil disruptivoUDIT, la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología, nació en 2023, como evolución de la Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología (ESNE), que ya contaba con más de 20 años de trayectoria. En el último curso de ESNE, 2022-23, se ofertaban 8 grados. Para el 26-27, UDIT propone hasta 15.Los que más aceptación tienen, según el rector de la institución, Juan Cayón, son «Gestión y Comunicación de Moda, Diseño de Interiores y Diseño de Moda». Para el próximo curso, UDIT divide en dos grados distintos la titulación hasta ahora única en videojuegos: Diseño y Desarrollo de Videojuegos y Entornos Virtuales, y Arte digital y Creación Visual de videojuegos. «Y quizá el más interesante, el de Robótica centrada en personas, inédito en España», relata Cayón, porque considera que «la robótica asistencial, la que ayuda al ser humano en sus tareas, en su vida diaria, tiene que desarrollarse, porque la industrial está bastante consolidada». UDIT se aprovecha de su estrecho contacto con las empresas para determinar las nuevas necesidades, dice el rector: «Somos muy conscientes de cuáles son esos cambios y esas nuevas necesidades. Por ejemplo, la IA. Nosotros nos dedicamos a formar profesionales híbridos, gente que combina conocimientos, competencias de distintas disciplinas que integran en su know-how capacidades técnicas, creativas, estratégicas, con pensamiento crítico y visión transversal». «El perfil del alumnado de UDIT es bastante distinto del habitual. Destaca mucho el impulso creativo junto al de la innovación, es bastante disruptivo, con una enorme incidencia internacional en un ambiente abierto. Aquí se viene con mucha vocación», sostiene Cayón. Sobre el estado de la universidad en España, estima que «necesita transformarse». «Nuestro plan estratégico termina en 2028. Visualizo una universidad consolidada, con entre 5.500 y 6.000 estudiantes, con una oferta presencial de alta calidad y con una unidad trabajando en online», apunta. Y en el plano general, pronostica un futuro de fusiones.Turismo y gastronomíaLa Escuela Internacional de Dirección Hotelera y Turismo Les Roches Marbella demuestra que la transformación de la oferta académicas responde a veces experimenta una evolución natural. Carlos Díez, CEO de Les Roches, expone la imbricación con el mundo de la empresa: «Apple reclutó aquí hace unos años a sus directores de retail. Hemos preparado esa formación específica también para marcas como Louis Vuitton, Cartier… el perfil de gestor de la experiencia de lujo en un hotel de cinco estrellas es similar al de, por ejemplo, una boutique o el de un fondo de inversión y formamos en este sentido en grados como el Bachelor de Ciencias en Global Hospitality Management». También sucede en el ámbito del deporte.». Tenemos directivos en grandes asociaciones (el número 2 del COI es exalumno de Les Roches). Hace 20 años, prácticamente necesitabas un experto en ese deporte, ya que la mayor parte del dinero llegaba por parte de las entradas… sin embargo, ahora viene por el merchandising, marketing y eventos, con claros ejemplos como el del Real Madrid», señala. «Y pasa lo mismo con la Fórmula 1, que es deporte, pero también espectáculo y experiencias fuera de la competición. Tanto en clubes como en federación, que ya han reclutado alumnos nuestros. Por ello creamos un grado específico en este sentido: Bachelor de Ciencias en Dirección de Empresas Deportivas», subraya.La gastronomía se ha convertido en un motor de crecimiento económico y social. Y es lo que abandera el Madrid Culinary Campus-MACC. La Universidad Pontificia de Comillas acoge este ejemplo de formación e investigación sobre el sector, auspiciado por Vocento. La formación integral y multidisciplinar en gastronomía, empresa y agronomía cuenta con el grado en Gastronomía e Innovación Culinaria y el doble grado en Administración y Dirección de Empresas E2 (ADE) + Gastronomía e Innovación Culinaria.El campus, pionero en el sector educativo a nivel internacional, pretende formar cocineros, pero también gestores para la industria alimentaria, las cooperativas agrarias y otras compañías del mundo de la hostelería y la alimentación. Una muestra de cómo la oferta se transforma para alimentar las nuevas realidades de la economía y la sociedad. Thu, 21 May 2026 08:21:11 +0200 Charo Barroso https://www.abc.es/economia/formacion/complejo-momento-aprender-vivir-primera-persona-20260521082056-nt.html El complejo momento de aprender a vivir en primera persona https://www.abc.es/economia/formacion/complejo-momento-aprender-vivir-primera-persona-20260521082056-nt.html El paso de la EBAU a la universidad no es solo un cambio académico. Para miles de estudiantes, supone el inicio de una etapa marcada por la autonomía, la incertidumbre y, en muchos casos, la distancia del entorno familiar. El primer curso concentra entusiasmo y desorientación a partes iguales, en un momento en el que las habilidades personales empiezan a pesar tanto como los conocimientos. Atrás queda un sistema altamente estructurado, con horarios definidos, tareas marcadas y un seguimiento constante. Por delante, un entorno en el que el estudiante debe tomar decisiones por sí mismo y asumir la responsabilidad de su aprendizaje. En ese tránsito, muchos descubren que el reto no está únicamente en aprobar, sino en adaptarse.«El principal reto es la transición hacia un modelo de aprendizaje mucho más autónomo», explica Eduardo Corral, director de Alumnos de la Universidad Camilo José Cela. «El estudiante pasa de un entorno altamente guiado a otro en el que debe gestionar su tiempo, priorizar tareas y asumir mayor responsabilidad sobre su proceso formativo». Además, la exigencia no siempre es mayor en volumen, pero sí en profundidad, pensamiento crítico y aplicación práctica del conocimiento. Ese cambio se traduce, en muchos casos, en dificultades para planificar a medio plazo o adaptarse a metodologías más activas. Ya no basta con memorizar: hay que comprender, participar y aplicar.Dimensión emocionalSin embargo, reducir esta transición a lo académico sería quedarse corto. El primer año universitario pone a prueba también la dimensión emocional, social y personal del estudiante. «Para muchos jóvenes supone salir de un entorno conocido, construir nuevas relaciones, tolerar la incertidumbre y aprender a situarse en contextos mucho más exigentes», señala Ruth Castillo-Gualda, directora de Desarrollo Competencial en la Universidad Camilo José Cela. En esta etapa, añade, muchos estudiantes no sufren por falta de talento, sino por la dificultad de manejar la presión, la frustración o la inseguridad. Además, se produce un cambio importante: se pasa de estudiar para aprobar a preguntarse para qué se aprende y cómo encaja esa formación en el futuro profesional.Desde la propia universidad prefieren hablar de un proceso de ajuste más que de un shock. La llegada a la universidad es, al mismo tiempo, una etapa ilusionante, de apertura y crecimiento, pero también un momento que exige adaptación. Durante los primeros meses es habitual la desorientación organizativa, la sensación de pérdida de control o incluso un descenso de la motivación inicial, especialmente en torno a las primeras evaluaciones, cuando el estudiante toma conciencia del nivel real de exigencia.Uno de los factores que más influye en esa adaptación es la gestión del tiempo. La libertad inicial puede convertirse en un arma de doble filo si no se traduce en planificación. Muchos estudiantes sienten que el curso acaba de empezar cuando en realidad ya han avanzado gran parte del cuatrimestre. Esa desconexión entre percepción y realidad explica por qué muchas dificultades se concentran en el primer trimestre.Aprender a estudiarA este reto organizativo se suma otro menos visible, pero igual de relevante: el cambio en la forma de aprender. «En los primeros meses el estudiante se enfrenta a didácticas que difieren de las etapas anteriores, lo que puede generar una desestabilización en sus procesos de aprendizaje», explica Carmen Sánchez, directora de Diseño Pedagógico para el Aprendizaje Curricular en la Universidad Camilo José Cela. Esto implica no solo una adaptación emocional, sino también cognitiva. El estudiante debe aprender a estudiar de otra manera, más activa, más reflexiva y orientada a la aplicación del conocimiento.El desafío se intensifica en el caso de quienes, además, cambian de ciudad. A la adaptación académica se suma la gestión de la vida cotidiana: la independencia, la organización doméstica, la distancia del entorno familiar o la necesidad de construir nuevas relaciones desde cero. En estos casos, el proceso es más complejo, aunque también puede acelerar el desarrollo de competencias como la autonomía o la responsabilidad.Es precisamente en este punto donde el entorno cobra una importancia decisiva. No solo importa qué se estudia, sino también dónde y cómo se vive esa etapa. La experiencia universitaria va mucho más allá del aula y se construye también en los espacios de convivencia, en las actividades y en la red social que el estudiante es capaz de generar desde el inicio. En este sentido, instituciones como la Universidad de Alcalá ponen el acento en crear un entorno que facilite esa integración. Más allá de la docencia, la universidad ofrece una amplia red de servicios, actividades culturales y deportivas, así como estructuras de representación estudiantil que acompañan a los alumnos desde los primeros días. Las delegaciones de estudiantes actúan como un punto de apoyo cercano para resolver dudas académicas, pero también cuestiones personales o de convivencia, especialmente relevantes en las primeras semanas.Además, el acceso a instalaciones, programas deportivos o iniciativas culturales permite al estudiante construir una rutina más allá de las clases, algo clave para generar sentido de pertenencia. La experiencia universitaria, en este sentido, no se limita al rendimiento académico, sino que se configura como un proceso integral de desarrollo personal. Esta misma universidad, por ejemplo, dispone de una Oficina de Cooperación Universitaria y Voluntariado que promueve la acción solidaria y fomenta el voluntariado, la sensibilización y la concienciación de la comunidad universitaria. De estos valores bebe el Hub UAH Comprometida cuyo objetivo es crear redes colaborativas, que contribuyan a la sensibilización, a la acción solidaria y a la participación de la comunidad universitaria, para mejorar la sociedad implicando a actores de la Universidad, al tercer sector, a la empresa y a la administración pública.A esta dimensión se suma la perspectiva de las residencias universitarias, que aportan una visión directa del día a día de los estudiantes. StepHouse, compañía especializada en residencias de estudiantes con presencia en varias ciudades españolas, trabaja con jóvenes que afrontan este proceso de transición cada año. «Hay una idea bastante extendida, y es que llegar a la universidad es sobre todo un reto académico. Y lo es. Pero después de muchos años viendo llegar promociones, te das cuenta de que lo académico casi nunca es lo que da problemas», explica Carlos Cano, CEO de StepHouse. «Lo realmente complicado es que pasas de tenerlo todo decidido —los horarios, las comidas, con quién pasas el día— a tener que decidirlo tú. Y a los 18 años, eso es mucho».Carlos Cano explica que la escena se repite cada septiembre. Los primeros días están marcados por la novedad y la ilusión, pero pronto aparecen dudas más profundas: cómo organizar el estudio sin supervisión, cómo gestionar la soledad o cómo construir una rutina estable. «No es solo aprender a vivir solo, es hacerlo en un sitio donde todavía no conoces a nadie», añade.Elemento centralEn este contexto, la residencia deja de ser un simple alojamiento para convertirse en un elemento central de la experiencia universitaria. «Una residencia no es solo donde duermes. Es donde tienes la conversación de la una de la mañana que te hace replantearte la carrera, donde alguien se da cuenta de que no estás bien y te saca a cenar», asegura. Los cambios en los estudiantes son visibles en pocos meses. En cuestión de semanas pasan de la dependencia a una autonomía creciente, desarrollando hábitos, rutinas y relaciones que marcarán su experiencia universitaria. Sin embargo, ese crecimiento convive con momentos difíciles: el estrés de los primeros exámenes, el primer resfriado fuera de casa, la nostalgia o la sensación de desbordamiento. Contar con un entorno que acompañe en esos momentos marca la diferencia.«En una residencia haces amigos con personas que no se parecen en nada a las que tenías en el instituto, y eso te abre la mente para el resto de la vida -explica Carlos Cano-. Los compañeros marcan hábitos. Cómo estudias, cómo comes, a qué hora duermes, qué planes haces los fines de semana. Influye todo. Y los servicios, en mi opinión, tienen que ser los que de verdad se utilizan, no una lista larga para promocionar la residencia. Una zona de estudio que apetezca, comida buena, espacios donde sea fácil socializar y un equipo humano pendiente cuando hace falta. Esto último lo repito mucho y es un mantra en StepHouse, una residencia es tan buena como las personas que están dentro cuidándola. Da igual el edificio que tengas si no hay alguien que conozca y acompañe a los residentes, que sepa cuándo intervenir y cuándo dejarles espacio. Esa cercanía no se improvisa». Thu, 21 May 2026 08:20:56 +0200 Laura Sánchez https://www.abc.es/economia/formacion/plan-accion-trampas-infinitas-ia-20260521082042-nt.html Un plan de acción contra las trampas infinitas de la IA https://www.abc.es/economia/formacion/plan-accion-trampas-infinitas-ia-20260521082042-nt.html La inteligencia artificial se ha colado en la rutina universitaria con la misma rapidez con la que los estudiantes han empezado a usarla para resolver dudas, ordenar apuntes, buscar información, preparar entregas o mejorar una redacción. Acompaña el estudio, pero también ha hecho más fácil presentar un texto correcto sin haber pasado por el esfuerzo de pensar, equivocarse y rehacer. Para las facultades, la dificultad llega cuando una práctica, un informe o una evaluación dejan de mostrar con claridad qué sabe realmente quien los firma.La inteligencia artificial ya está integrada en el flujo de estudio, desde la búsqueda hasta la síntesis y la redacción, explica Luis Garvía, profesor del IEB. Bien utilizada puede acelerar la comprensión y ayudar a hacer mejores preguntas. Mal utilizada, acaba en trabajos correctos pero vacíos de criterio propio. Los datos muestran que ese uso ya es masivo en los campus. El 89% de los estudiantes de grado de universidades españolas usa alguna herramienta de inteligencia artificial generativa, el 35% a diario y el 44% varias veces por semana, según un análisis publicado por la Fundación CYD en mayo de 2025.Pulido pero sin profundidadEn la Universidad Villanueva ya están observando ese cambio en la forma de entregar trabajos y responder evaluaciones. Aparecen textos con mejor redacción formal y estructuras más pulidas, aunque a veces con menor profundidad analítica real y respuestas más genéricas o poco personalizadas. «El centro ha fijado una normativa específica para TFG, TFM y tesis que exige transparencia, citación de herramientas y trazabilidad de los prompts», señalan Helena López Bueno, directora de la escuela de didáctica e innovación de la universidad, y Albert Marqués, coordinador de la misma escuela.En la UCAM, ese uso se plantea como una forma de orientar al estudiante sin sustituir su trabajo. «Esta universidad ha incorporado soluciones propias basadas en inteligencia artificial que ofrecen feedback sobre tareas y en la elaboración del TFG o TFM», explica Belén López Ayuso, vicerrectora de enseñanza virtual de la universidad. El objetivo es que el alumno compruebe si su entrega se ajusta a lo solicitado y pueda mejorarla de forma autónoma. La institución utiliza estas soluciones en simulaciones, laboratorios virtuales y entornos inmersivos, y forma a los estudiantes para desarrollar sus propias aplicaciones de inteligencia artificial desde un enfoque ético y crítico.La tensión crece cuando la inteligencia artificial empieza a sustituir parte del esfuerzo que sostenía el proceso formativo. «La universidad lleva siglos construida sobre la idea de que pensar, equivocarse y reelaborar es el aprendizaje», recuerda Marta Iraola, profesora de Deusto Business School y CEO de donosTIK. Cuando una herramienta puede generar en segundos lo que antes requería horas de trabajo intelectual, la pregunta pasa a ser qué se está enseñando realmente y para qué. Trabajos escritos, informes e incluso muchos exámenes han perdido validez como evidencia de aprendizaje, advierte Iraola.El salto desde el plagio tradicional ha hecho más difícil valorar la autoría de una entrega. Las universidades llevaban años usando herramientas antiplagio para analizar similitudes con fuentes académicas y comprobar si estaban bien citadas, explica María Dolores Vivas, directora de innovación educativa y de la oficina de IA de UAX. Con la irrupción de la inteligencia artificial, el reto se ha vuelto más complejo. Ya no basta con detectar copias, también hay que identificar si alguna parte de la entrega ha sido generada por estos sistemas. Aunque han evolucionado, su fiabilidad sigue siendo limitada y existe riesgo de falsos positivos, por lo que sus resultados deben entenderse como una señal de alerta, no como una prueba concluyente.Los detectores tampoco resuelven el problema. «Herramientas como Turnitin, GPTZero, Copyleaks u Originality.ai analizan patrones estadísticos del texto para estimar si ha sido generado por una máquina», recuerda Iraola, de Deusto Business School. El problema es que fallan con frecuencia y pueden señalar como sospechosos textos de estudiantes con escritura muy formal o de alumnos no nativos en el idioma. Un texto generado con inteligencia artificial y editado después por una persona puede ser, en la práctica, casi indetectable, advierte.Garvía, del IEB, lleva esa discusión al diseño de la evaluación. Los detectores tienen un margen limitado y los modelos avanzan más rápido que las heurísticas que intentan identificarlos. Ahí ganan peso las pruebas orales, las defensas breves pero profundas, los ejercicios en clase con contexto cambiante y la trazabilidad del proceso, desde borradores hasta iteraciones y decisiones. La inteligencia artificial, resume, debe integrarse de otra manera, con la obligación de explicar cómo y por qué se ha usado.Detectar no bastaLa frontera, para López Bueno y Marqués, de la Universidad Villanueva, está en la autoría intelectual. La IA puede asistir en la mejora de la redacción, la estructura o el resumen de fuentes, siempre que el análisis y el criterio sigan siendo del alumno. Su normativa interna exige declarar ese uso y combina esa transparencia con defensa oral, casos, debate y portafolio. La idea es diseñar tareas donde resulte más difícil suplantar la experiencia real del estudiante sin recurrir a una vigilancia invasiva.En ese modelo, entregar un texto no basta. López Bueno y Marqués añaden que el alumno debe comprender y defender lo que ha aprendido, en lugar de limitarse a reproducirlo. En su modelo, la inteligencia artificial se incorpora a las actividades docentes como objeto de análisis crítico, de modo que los estudiantes la usan para documentarse, contrastar fuentes e incluso detectar errores. Ese enfoque, sostienen, permite trabajar con más profundidad intelectual si el profesorado acompaña su uso responsable y pedagógico.López Ayuso, de la UCAM, sitúa el valor de la inteligencia artificial en tareas muy concretas. Puede automatizar gestiones administrativas que aportan poco al proceso educativo y liberar tiempo para funciones de mayor impacto. En paralelo, actúa como copiloto docente para crear contenidos de mayor calidad y adaptar materiales o ejercicios a cada grupo o estudiante. Ese cambio llega a la evaluación, donde la universidad avanza hacia modelos centrados en valorar el proceso de aprendizaje del alumno, más que el resultado final.Los datos de Fundación CYD muestran que la formación específica todavía no llega a buena parte de los estudiantes. Solo el 34% afirma haber contado con formación específica por parte de su universidad para usar inteligencia artificial, mientras que un 49% no ha tenido esa preparación y le gustaría acceder a ella, según el análisis, basado en una encuesta a 800 alumnos de grado. La preocupación alcanza otros planos. Al 74% le inquieta el impacto ético de estas tecnologías y al 79% los aspectos vinculados a la seguridad o la privacidad.Una parte urgente del reto está en los programas académicos. La inteligencia artificial está transformando las profesiones en tiempo real y obliga a mantenerlos actualizados a las nuevas demandas, advierte Vivas, de UAX. El riesgo es que el currículo quede obsoleto y se amplíe la brecha entre la academia y la realidad profesional. En la UAX afrontan ese desafío reforzando la colaboración universidad-empresa, desarrollando formatos flexibles para reskilling y upskilling e integrando estas capacidades de manera transversal, con competencias técnicas, habilidades humanas y uso crítico.El informe '2026 Higher Education Trends', publicado por la consultora Deloitte el pasado mes de febrero, apunta a otro movimiento. El avance de la inteligencia artificial podría provocar un renovado interés por las humanidades después de años de retroceso frente a las áreas técnicas. El texto señala que el número de estudiantes de Historia cayó un 35% entre 2009 y 2020, mientras que las titulaciones en Ciencias de la Computación crecieron un 47% entre 2015 y 2020. En esa nueva etapa podrían ganar valor habilidades como la ética, el juicio, la comunicación y el trabajo en equipo.Impacto en la ofertaLópez Ayuso, de la UCAM, prevé una transformación profunda de la oferta académica en los próximos años. Surgirán nuevos grados y especializaciones vinculadas a la inteligencia artificial, especialmente en el ámbito tecnológico, y esta revolución de los algoritmos se integrará de forma transversal en todas las disciplinas. Eso implicará programas más flexibles, centrados en competencias digitales, pensamiento crítico y aprendizaje continuo. La clave, sostiene, estará en formar perfiles capaces de trabajar con ella e incorporarla de forma eficaz y responsable en entornos cada vez más cambiantes.La capacidad de gestionar y operar la inteligencia artificial será uno de los determinantes en el acceso al mercado laboral, sostiene Juan Luis Grau, profesor de ESIC University. La universidad debe adaptarse a esa realidad, pero sin dejar de reforzar aquello que permite a los estudiantes y futuros profesionales contribuir a la confianza, la convivencia y el bienestar de la sociedad. Ese refuerzo de valores debe seguir formando parte de la educación universitaria. Thu, 21 May 2026 08:20:42 +0200 Adrián Espallargas https://www.abc.es/economia/formacion/universidad-sellan-alianza-estrategica-20260521082028-nt.html La FP y la universidad sellan una alianza estratégica https://www.abc.es/economia/formacion/universidad-sellan-alianza-estrategica-20260521082028-nt.html La Universidad y la Formación Profesional (FP) han pasado, en los últimos años, de ser compartimentos estancos a vasos comunicantes, con la formación de calidad y la empleabilidad en el foco. El desarrollo de la Ley Orgánica 3/2022 y la actividad de las comunidades autónomas han contribuido a este hermanamiento, no solo para consolidar las vías de conexión, sino para que las propias universidades incorporen estudios de FP en sus programas. Los estudiantes que finalizan un Grado Superior de FP cuentan con acceso directo a la universidad sin necesidad de realizar la fase general de la EBAU) pudiendo, además, convalidar un número significativo de créditos (ECTS).Un nuevo escenario (más de 1,2 millones de matriculados, un aumento de más del 32% en el último lustro) en el que se reivindica la formación dual (con referencias como Alemania), en el que los periodos completos de seis años conviven con los cursos de especialización (los 'másteres' de la FP) microformaciones y acreditaciones en tiempos de 'long life learning' y en el que la IA, la ciberseguridad o la sostenibilidad no faltan a clase. Modelos formativos integrados, flexibles y modulares que cotizan al alza en la educación del siglo XXI, una opción que, incluso, muestra, cada vez más, cómo graduados universitarios, tras finalizar su carrera, se matriculan en un ciclo de Grado Superior para obtener las competencias técnicas y el contacto directo con la empresa.Uno de los centros universitarios que ya cuentan con este tipo de estudios es la Universidad Alfonso X el Sabio. Alejandro Codina, director de Formación Profesional del Grupo UAX, al que pertenecen UAX FP y XTART FP, resume la esencia de la experiencia de la institución en este sentido: «La Formación Profesional ha evolucionado desde un modelo que tradicionalmente concluía tras el ciclo formativo elegido, hacia un itinerario académico y profesional plenamente integrado con la universidad, convirtiéndose en un posible primer escalón estratégico hacia la educación superior. Modelos como Xtart FP y UAX FP, integrados en un grupo educativo con amplia experiencia en formación universitaria, ejemplifican esta transformación al ofrecer continuidad académica, convalidación de créditos y un acompañamiento estructurado hacia los grados universitarios».Vías abiertasCodina destaca cómo «la empresa deja de ser un mero espacio de prácticas para convertirse en corresponsable del aprendizaje, garantizando la adquisición de las competencias técnicas, transversales y profesionales necesarias en entornos reales de trabajo». En paralelo, el mercado laboral actual impulsa la aparición de perfiles híbridos, especialmente en los ámbitos de la tecnología, la sanidad y la ingeniería, como subraya el especialista: «En estos sectores, titulados de Formación Profesional y universitarios trabajan de forma complementaria, combinando especialización práctica, capacidad operativa, diseño conceptual, gestión, investigación e innovación». Sobre el terreno, Juan Manuel Urbán, alumni de Técnico Superior de Actividad Física en UAX FP y actualmente estudiante del grado de Cafyd en la Universidad Alfonso X el Sabio, cuenta su experiencia: «Cuando elegí FP tenía pensado hacer la carrera, pero no tenía claro en qué centro hacer ese 'puente.' Cuando conocí las instalaciones de UAX, que también ofrecían el grado universitario, pensé que era la mejor opción para mí». Urbán apreció cómo la visión práctica de la FP y acertó: «En la universidad se nota que la gente que viene desde bachillerato no ha tenido aún esa visión práctica de la FP, que los de ciclo formativo vamos una marcha más por delante. Te preparan para ello y hacen que llegues ya con una base al grado».Antonio Mondaca, investigador de CaixaBank Dualiza, incide en la importancia de cruzar, fusionar caminos: «La Formación Profesional no es un destino cerrado. Es una vía que puede llevar directamente al empleo, pero también puede ser el inicio de un recorrido que continúe después en la universidad. Sin embargo, aunque en la práctica se complementan, la sociedad no los percibe igual. Hoy sabemos, gracias al 'Barómetro de la FP' que impulsamos en CaixaBank Dualiza, que cerca de un 70% de la población tiene una imagen positiva de la FP. La FP se asocia sobre todo a lo práctico, a lo cercano, a lo útil para trabajar. La universidad, en cambio, sigue ocupando ese espacio más vinculado al prestigio».CaixaBank Dualiza contribuye a potenciar este recorrido personal-profesional tanto con sus estudios como con la organización de jornadas y asistencia a eventos: de hecho, Mónica Moso, responsable del Centro de Conocimiento e Innovación de Caixabank Dualiza y coautora del Observatorio de la FP, fue una de las participantes en el 'Foro ABC' 'FP: Conectando Formación y Empresa' celebrado, con el impulso de Acciona, el martes 5 de mayo. Como añade Mondaca: «Existe un consenso bastante amplio en que la FP facilita una inserción laboral más rápida y que conecta mejor con lo que necesitan las empresas. De hecho, muchas personas consideran que ofrece más oportunidades de empleo que el Bachillerato, y una parte significativa incluso cree que puede igualar o superar a la universidad en ese aspecto». Julio Alard, Director Académico de ESIC Escuela de Formación Profesional Superior comenta, por su parte: «En la actualidad, la colaboración entre los itinerarios de FP y la universidad es incuestionable, aunque ambos recorridos formativos sean finalistas en sí mismos. Esto se debe a que las empresas hoy en día demandan la combinación del 'saber hacer' propio de la FP con el 'saber pensar' característico de la universidad». Una base de trabajo de cara a formar «profesionales versátiles, con una sólida base práctica, pero también una capacidad analítica. En este contexto, la convalidación de créditos y los itinerarios conjuntos representan en si mismo un reconocimiento explícito del valor formativo de la FP». En opinión del profesor Alard, esta colaboración necesaria debería conducir al diseño de itinerarios que permitan a los titulados de ciclos superiores convalidar créditos en grados afines, reconociendo el valor académico de su experiencia práctica. Conexión con el mercado «Esta convergencia (añade), aunque es especialmente visible en campos como la tecnología, la sanidad o la ingeniería, donde la demanda de perfiles híbridos es cada vez mayor, se está viendo también en otras titulaciones. Por otra parte, el éxito del modelo de FP Dual tanto en su modalidad general como intensiva lo que ha impulsado a numerosas universidades a reforzar una formación más conectada con la empresa y con las necesidades reales del tejido productivo».A pie de aula, Guillermo López Suero, que cursó Formación Profesional en ESIC y ahora se encuentra estudiando en ESIC University, habla sobre su experiencia: «Cursar un ciclo de Formación Profesional fue, para mí, el primer paso hacia la universidad. La FP me permitió descubrir una forma de aprender mucho más práctica, conectada con la realidad profesional, y ganar confianza en mis propias capacidades, mientras que la universidad me aporta un enfoque más teórico. La fase de Formación en la Empresa (prácticas) y enfrentarme a un entorno laboral real me ayudó a entender mejor cómo funciona el mundo laboral, y a su vez lo que quería estudiar después y llegar a la universidad con una base sólida».«Gracias a este programa de continuidad (continúa), el salto a la universidad, ESIC University, no fue brusco, sino natural. Ya estaba acostumbrado a trabajar por proyectos, a organizarme y a asumir responsabilidades. Además, haber pasado por prácticas me dio una visión clara sobre aquello en lo que quiero enfocarme y me permitió aprovechar mejor los contenidos universitarios. Completar mis estudios siguiendo este itinerario me ha demostrado que la FP y la universidad no son caminos separados, sino etapas complementarias de un mismo proceso de crecimiento académico y profesional».En todo caso, y como avisa Luis García Domínguez, el presidente de la Asociación de Centros de Formación Profesional FPEmpresa (colabora con CaixaBank Dualiza en iniciativas como Dualiza-Orienta), «hay que ser conscientes de la complejidad de trabajar con títulos que sean de verdad complementarios y eficaces de cara al mercado laboral. No hay que descuidar la relevancia de crear itinerarios más realistas que comerciales, para no que no queden afectadas la excelencia en formación y cualificación. Un desempeño que resulta especialmente interesante en la 'dualización' de la universidad, en sectores complejos como el tecnológico o en sectores emergentes, para la que debe contarse con apertura de miras, como en el caso de una mayor, mejor cualificación de los profesores». Thu, 21 May 2026 08:20:28 +0200 Las disciplinas STEM han impulsado la conexión entre Formación Profesional y la Universidad Las disciplinas STEM han impulsado la conexión entre Formación Profesional y la Universidad Alberto Velázquez https://www.abc.es/economia/formacion/solido-ariete-derriba-fronteras-20260521082013-nt.html El sólido ariete que derriba todas las fronteras https://www.abc.es/economia/formacion/solido-ariete-derriba-fronteras-20260521082013-nt.html El programa Erasmus+, gestionado en nuestro país por el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (Sepie), cuenta para el curso 2025-2026 con una dotación histórica de 377 millones (financiados entre la UE y España). Cerca de 154.000 personas, entre estudiantes de todos los ámbitos y personal educativo, participan en el proyecto. De ellos, 27.819 pertenecen al ciclo universitario. España es país de referencia: fue el primer destino del mundo para estudiantes Erasmus en 2023 (con casi 200.000 estudiantes recibidos). Las modalidades disponibles son Erasmus estudios (estancia de un semestre o un año académico en una universidad europea con acuerdo bilateral), Erasmus prácticas (estancia en empresa u organización en el extranjero), Erasmus corto (permite estancias de 5 a 30 días para proyectos específicos) y Erasmus híbrido (combina presencialidad breve con trabajo virtual). Los países preferidos por los estudiantes españoles son Italia (21%), Francia (16%) y Alemania (13%).En la Universidad de Santiago de Compostela (USC) corresponde a la Oficina de Movilidad la gestión del programa Erasmus+. En este curso se han producido 613 movilidades. La información de las universidades de destino la proporciona el coordinador de cada facultad. En todas hay un responsable de internacionalización del centro que forma parte del PDI, del profesorado. Fuentes de la Oficina de Movilidad explican el proceso que debe seguir el alumno: «Tenemos convocatorias con carácter anual para que realicen la solicitud, que deben hacer a través de las plataformas informáticas de la universidad.. Después pasan un proceso selectivo que sobre todo se fundamenta en requisitos académicos, especialmente en expediente e idiomas». El foco preferido del programa Erasmus+ en USC son los últimos años del grado, tercer y cuarto curso. Cuando los alumnos piden la movilidad Erasmus ya se contempla la asignación de la beca. «No es necesario que ellos realicen la solicitud. La vehiculamos nosotros. Pero después hay otras becas externas sobre las que sí informamos», señalan.Un refuerzo¡Las ayudas suelen precisar un complemento. Ese es el objetivo del programa de Becas Santander para Erasmus, junto a CRUE universidades españolas y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, con una cuantía de 1.000 euros. Para el curso 2026-27 hay 3.686 plazas. El solicitante debe vivir en España. La beca está disponible para un número específico de universidades/instituciones. Cada una de ellas puede tener información y requisitos específicos.Pablo Herraiz y Juan Francisco Artés son dos damnificados del programa Erasmus, por su burocracia. El papeleo les motivó a crear Erappmus para facilitar los trámites a los neófitos y librarles del peregrinar virtual para inscribirse. «Intentamos poner remedio a la falta de información y comenzamos a subir vídeos en una web, con testimonios de experiencias de gente que lo había cursado. Luego seguimos fomentando grupos de WhatsApp para intercambiar pareceres y contribuir a hacer más fácil el tránsito hasta que uno está finalmente instalado», indica Pablo Herraiz, CEO de esta empresa valenciana. Sobre becas y ayudas, recomienda «estar pendiente de todas; pedirlas, aunque se crea que no la van a conceder». «Esto varía un tanto en función de la comunidad», añade. Sobre el mejor momento para hacer el Erasmus, estima que hay que «quitarle miedo a la gente, que no existe ningún mejor momento, que depende de las circunstancias personales». Consejos tienen: «Lo primero, consultar la web de la universidad de destino, por si tuviera un apartado específico para los Erasmus. Aquí es donde muchas veces se fijan las fechas y los pasos a dar». Sobre el alojamiento, usan grupos de WhatsApp «para que los estudiantes se pongan en contacto». «Hay países que no cuentan con residencias o no se estila tanto. Si la estancia no es de un año hay residencias que no permiten inscribirse», apunta.Todos los expertos coinciden en los beneficios del Erasmus+ que trascienden los puramente académicos: mejora las capacidades de comunicación, lingüísticas e interculturales y facilita la adquisición de aptitudes interpersonales. Thu, 21 May 2026 08:20:13 +0200 Charo Barroso https://www.abc.es/economia/formacion/comillas-cihs-formar-profesionales-comprender-mundo-afrontar-20260521081958-nt.html Comillas CIHS: formar profesionales para comprender el mundo y afrontar los retos del futuro https://www.abc.es/economia/formacion/comillas-cihs-formar-profesionales-comprender-mundo-afrontar-20260521081958-nt.html En una sociedad atravesada por la incertidumbre global, el envejecimiento demográfico y una transformación tecnológica acelerada, la universidad afronta un reto más allá de preparar para el primer empleo: hay que formar personas capaces de comprender la complejidad del mundo, analizarla con pensamiento crítico y actuar con responsabilidad social. En este contexto, la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales (Comillas CHIS) de la Universidad Pontificia Comillas se consolida como una propuesta académica que combina exigencia intelectual, vocación humanista y clara orientación profesional, resumida en el concepto HIT : Humanidades, Inteligencia y Tecnología.Ubicada en el campus de Canto blanco (a 20 minutos del centro de Madrid), Comillas CIHS ofrece una experiencia universitaria integral en un entorno moderno, rodeado de amplias zonas verdes. Cuenta con biblioteca avanzada, aulas multimedia, laboratorios de idiomas, estudio de grabación, instalaciones deportivas y servicios que facilitan una vida universitaria completa: no solo para estudiar, sino para crecer como persona.Titulaciones con impacto social e internacionalUno de sus rasgos distintivos es su apuesta por titulaciones estrechamente vinculadas a los grandes retos sociales. Como el Grado en Trabajo Social, con un papel estratégico en el ámbito de la sanidad y los cuidados. El informe 'Empleos del mañana: Sociales y Verdes' (Foro Económico Mundial) advierte de que la demanda de trabajadores sociales sanitarios crecerá un 37% a nivel global, y que España necesitará cerca de 1,4 millones de nuevos empleos en el sector de los cuidados y la salud en los próximos años.Por ello, Comillas se ha adelantado a la regulación: es la primera universidad española con un Grado en Trabajo Social con mención en Sanidad reconocido por el Ministerio de Educación. «España presenta carencias de personal superiores al 80%, y el Trabajo Social Sanitario está ya presente en hospitales, centros de salud, cuidados paliativos, urgencias o atención domiciliaria. La ley va a reconocer formalmente esta profesión», explica Jorge Uroz, director del Departamento de Trabajo Social de la Universidad Pontificia Comillas.Los estudiantes realizan más de 500 horas de prácticas en centros públicos y privados de primer nivel, con una inserción laboral casi inmediata (como sucede en el Doble Grado en Trabajo Social y Criminología), que forma profesionales capaces de intervenir en la dependencia, la violencia, la exclusión social o la atención a colectivos vulnerables desde una mirada integral.Comillas CIHS impulsa, además, títulos de fuerte proyección internacional y tecnológica. El Grado en Traducción, Interpretación y Tecnologías del Lenguaje (puede cursarse también como doble grado con Global Communication), responde a la creciente demanda de perfiles híbridos capaces de trabajar en entornos multilingües y digitales.Por su parte, el Doble Grado en Relaciones Internacionales y Bachelor in Global Communication forma profesionales preparados para analizar y gestionar la complejidad geopolítica y económica del mundo global. Todas estas titulaciones se apoyan en una red de más de 600 convenios internacionales en 5 continentes.Humanismo, empleabilidad y acompañamientoEl cómo (se enseña) es tan esencial como el qué. La facultad apuesta por un modelo de acompañamiento personalizado , con tutores académicos, servicios específicos de apoyo y profesorado cercano que transmite conocimientos, entusiasmo y vocación. Muchos docentes son o han sido profesionales en activo, lo que permite una conexión constante entre aula y realidad profesional.Este enfoque propicia que más del 95 % de los egresados esté trabajando. La universidad cuenta, además, con una red Alumni (más de 50.000 profesionales) que contribuye activamente a la empleabilidad y al prestigio institucional, más una sólida política de becas y ayudas, como las Becas Ayuda al Talento, con reducciones de hasta el 75 % de los honorarios académicos de toda la carrera, para que la vocación no quede limitada por razones económicas.Una universidad que transmite seguridadComillas CIHS destaca por una propuesta educativa clara y coherente: formar personas conscientes, críticas, competentes, comprometidas, que transmite ilusión, cuidado y valores, y que convierte a la universidad en un espacio de seguridad para estudiantes y familias. La formación se entiende como un proceso integral que prepara para la vida, para el compromiso social y para construir un futuro profesional con sentido, fiel al lema de la institución: 'Hombres y mujeres con y para los demás'. Thu, 21 May 2026 08:19:58 +0200 Comillas CIHS ofrece una experiencia integral en un entorno moderno y rodeado de amplias zonas verdes Comillas CIHS ofrece una experiencia integral en un entorno moderno y rodeado de amplias zonas verdes https://www.abc.es/economia/formacion/voz-construyen-universidad-dia-dia-20260521081845-nt.html La voz de los que construyen la universidad día a día https://www.abc.es/economia/formacion/voz-construyen-universidad-dia-dia-20260521081845-nt.html Alumnos y profesores son los protagonistas del día a día de la universidad. Ellos son los que realmente pueden confirmar si los cambios introducidos a lo largo de los años en el sistema universitario dan sus frutos y quienes identifican fácilmente las carencias y los retos del mismo. Alberto Carpio Moreno, de Móstoles, 36 años, se formó en Psicología y posteriormente realizó el Máster en Neurociencia Cognitiva y Neuropsicología, ambos en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Es también doctorado en Ciencias de la Salud por la misma universidad donde actualmente trabaja como Profesor Ayudante Doctor en el Departamento de Psicología. «Creo que uno de los grandes logros ha sido la consolidación de un sistema universitario con una fuerte capacidad investigadora. España, en muchas áreas, ha conseguido posicionarse a nivel internacional con grupos de investigación muy competitivos, algo que no siempre se reconoce lo suficiente desde fuera», comienza por destacar Alberto al analizar la evolución de la universidad en España en los últimos años.Habla además de la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, que «ha favorecido la movilidad de estudiantes y profesores, así como una cierta homogeneización de los estudios. Esto ha permitido que nuestros estudiantes tengan más oportunidades y una mayor proyección internacional », matiza. En el plano docente, cree que ha habido un esfuerzo por introducir metodologías más activas y centradas en el estudiante, «aunque este cambio ha sido desigual según centros y disciplinas».Precariedad y rigidezPara este profesor, quien ha recibido recientemente el segundo premio docentes innovadores de la URJC por la creación de 'Chatbots Educativos como Método de Aprendizaje Activo', uno de los principales problemas del sistema «sigue siendo la precariedad en las primeras etapas de la carrera académica. Muchos jóvenes investigadores altamente cualificados se ven obligados a encadenar contratos temporales o a marcharse al extranjero, lo que supone una pérdida de talento difícil de recuperar», resalta. Además, cree que la universidad todavía arrastra cierta rigidez estructural. «En algunos casos, los planes de estudio o las metodologías docentes no han evolucionado al mismo ritmo que la sociedad o el mercado laboral», aclara. Y ve necesario reforzar la conexión entre universidad y sociedad. «Generamos conocimiento de alto nivel, pero no siempre conseguimos trasladarlo de forma efectiva al entorno social, educativo o productivo», recalca.Entre los cambios más destacados que ha vivido como profesor destaca la digitalización, con la llegada de todas las herramientas interactivas que «han transformado completamente la forma en la que se organiza la enseñanza». Pero asegura que el cambio más profundo se ha notado en el perfil de estudiante. Hoy en día, «el acceso a la información es inmediato, lo que hace que el papel del profesor ya no sea tanto transmitir contenidos como ayudar a interpretarlos, filtrarlos y darles sentido», apunta. Nota una mayor necesidad de contextualizar lo que enseña y asegura que «los estudiantes valoran cada vez más entender para qué sirve lo que aprenden, lo que nos obliga a conectar la teoría con ejemplos reales y aplicaciones prácticas». Por eso en la clase su objetivo es que los estudiantes practiquen los contenidos teóricos.«El papel del profesor ya no es tanto transmitir contenidos como ayudar a interpretarlos» Alberto Carpio Moreno Premio Docentes Innovadores de la URJCSara Medina está estudiando Derecho y Criminología en la Universidad de Salamanca. Esta joven de 23 años, natural de Doñinos de Salamanca, está muy involucrada en la representación estudiantil. Tiene un muy buen expediente académico y está muy contenta en la universidad, donde «todos ponen muchas facilidades, tanto los profesores como decanato, vicedecanato... están muy comprometidos». Ella siempre ha estudiado en centros públicos y notó un salto importante al empezar la carrera aunque tuvo la suerte de coincidir con muchos de sus amigos de instituto. «Pero me pilló el Covid aunque al crear grupos reducidos creamos vínculos muy fuertes», apunta.Es una clara defensora de que la universidad no es solo un aula, «va mucho más allá» y le gusta recordar el consejo de uno de sus amigos, que «la universidad pase por ti». A través de la representación estudiantil tratan de mejorar «la situación de horarios de bibliotecas, evaluaciones más justas, mejores infraestructuras, becas…», explica Sara. Y en el caso de su universidad cree que lo más urgente es «mejorar el transporte, las conexiones».«Han sabido conectar con los nuevos alumnos que venimos con un teléfono debajo del brazo» Sara Medina Estudia Derecho y Criminología en la Univ. de SalamancaDesde que empezó hasta ahora ha notado cambios en la universidad, positivos, «han implementado muchas nuevas tecnologías, y han sabido conectar con los nuevos alumnos que venimos con un teléfono debajo del brazo», asegura. Por ejemplo, se conecta con alumnos de Criminología de otros países gracias a una plataforma que han desarrollado, «se están aprovechando mucho las herramientas».Camino complicadoPaula Hernández Dionis, por su parte, ha recibido este año el Premio Educa Abanca a Mejor Profesora Universitaria de España. Natural de Tacaronte (Santa Cruz de Tenerife), 40 años, es docente de Didáctica de la Expresión Musical en la Universidad de La Laguna (Tenerife), y desarrolla su actividad docente e investigadora en el ámbito de la educación musical y la pedagogía de los instrumentos de cuerda. Es también doctora en Educación y especialista en altas capacidades. Al analizar el sistema universitario español, Paula destaca las dificultades que tienen los investigadores para incorporarse al mundo universitario. «Los requisitos son cada vez más complicados, se tarda en conseguir acreditaciones, los procesos de plaza son muy largos y la estabilización de personal universitario y de los investigadores se complica», explica. No obstante, reconoce el gran avance que se ha llevado a cabo en el campo de la investigación en lo que a los proyectos se refiere.Si bien no esconde que los profesores están saturados por las horas de docencia intenta ver el vaso medio lleno y se siente orgullosa de que a nivel europeo el personal docente de España cuente con las mejores valoraciones. Eso sí, avisa de que «no podemos tener ratios tan altos y con más créditos porque no beneficia ni a los alumnos ni a los profesores». Pero cree importante «ser conscientes de cómo estamos y de lo que podemos mejorar» y también recuerda que «somos solo profesores, y en gran parte esa mejora no depende de ellos.«No podemos tener ratios tan altos y con más créditos porque no beneficia ni a los alumnos ni a los profesores» Paula Hernández Dionis Premio Educa Abanca a Mejor ProfesoraPara Paula es muy importante que exista motivación por parte del profesorado y que la transmita a los alumnos. «Compartimos responsabilidad, el alumno pone ilusión y nosotros debemos generar su motivación», recalca. Recuerda que actualmente «abogamos por uso de metodologías innovadoras y evitar clases expositivas». Cree que si la enseñanza es significativa, útil en su vida «eso es lo que más motiva» y que la clave para conseguirlo «está en la formación del profesorado». Esta profesora pone en valor los cambios que se están produciendo en el currículo de los distintos grados. «Se trata de modificar el currículo en la medida de lo posible para que haya más clases prácticas y así el alumnado puede salir al mercado con mayores conocimientos», subraya. Si bien depende de cada grado que haya más o menos contenido práctico y teórico, la idea es que «lo que se trabaja en el aula salga a la sociedad», puntualiza. Como retos para los docentes habla de enseñar la IA de forma responsable a los alumnos porque «ha llegado para quedarse y hay que utilizarla, pero que el uso sea responsable y que no perjudique al conocimiento del alumnado».A sus 40 años José Antonio Valdés, de Madrid, trabaja en la Facultad de Farmacia de la UCM con un contrato post doctoral de investigador con el grupo con el que hizo su doctorado. En 2003 acabó Periodismo y tras un tiempo trabajando decidió formarse en algo diferente sin imaginar que le iba a apasionar y su trayectoria profesional daría un importante giro. Tras haber estudiado estas dos carreras José Antonio asegura que la UCM «no solo me ha dado las titulaciones, para mí es toda la vida cultural que tiene, los certámenes de teatro, bibliotecas, exposiciones… he sido y soy un gran usuario de toda la oferta», resalta. Trata de disfrutar de todo lo que tiene esta universidad, como la biblioteca, las actividades deportivas, la casa del estudiante…«La universidad no es solo las titulaciones, también es toda la vida cultural que tiene» José Antonio Valdés Licenciado en Periodismo y Doctor en Farmacia (UCM)Dada la diferencia de años transcurridos entre ambos estudios, ha sido testigo de los cambios llegados a la universidad con el Plan Bolonia, destacando su buena orientación práctica . También ha pasado de tener profesores que usaban mapas físicos que llevaban enrollados a clase a docentes que no dan una clase sin una presentación. Aunque a la hora de tomar apuntes, «yo no cambié, siempre a mano». No comparte una crítica constante que escucha sobre el hecho de que la universidad no entretiene a sus alumnos. «La universidad no debe ser un circo. Te lleva a una figura rara del profesor entretenedor», indica. Sin embargo, sí recuerda a sus profesores «magnéticos», como al de Parasitología, que transmitía su conocimiento y pasión de tal forma que «te contagiaba». Thu, 21 May 2026 08:18:45 +0200 Belén Rodrigo https://www.abc.es/economia/formacion/universae-reconocido-mejor-centro-formacion-profesional-online-20260505191745-nt.html Universae es reconocido como el Mejor Centro de Formación Profesional Online en los Student Choice Awards https://www.abc.es/economia/formacion/universae-reconocido-mejor-centro-formacion-profesional-online-20260505191745-nt.html Universae ha reforzado su posicionamiento en el ámbito educativo con la distinción de Mejor Centro de Formación Profesional Online según el estudio correspondiente a los Student Choice Awards impulsados por el portal especializado DóndeEstudiar, centrado exclusivamente en la experiencia real de los estudiantes. La entidad se sitúa además dentro del Top 10 de escuelas de Formación Profesional mejor valoradas en España en esta edición. El portal analiza más de 150.000 reseñas verificadas procedentes de plataformas independientes como Google Reviews, Trustpilot, CourseReport o SwitchUp, mediante sistemas de análisis automatizado y clasificación semántica que permiten evaluar de forma homogénea aspectos como la calidad del profesorado, la metodología, los contenidos, la atención al estudiante y la empleabilidad.Paralelamente, Universae ha logrado unos resultados excelentes en la 13.ª edición de los Rankings de Financial Magazine, uno de los indicadores de referencia en el análisis comparativo de instituciones educativas con especial foco en Formación Profesional y en el posicionamiento por titulaciones concretas. La clasificación publicada sitúa a la entidad en una posición de liderazgo especialmente destacada por el número de programas en los que alcanza las primeras posiciones y por la diversidad de áreas formativas en las que obtiene resultados punteros.Así, Universae ha logrado primeras posiciones en Grado Medio en Cuidados Auxiliares de Enfermería, Grado Superior en Dietética, Grado Superior en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, Grado Medio en Gestión Administrativa, Grado Medio en Sistemas Microinformáticos y Redes, Grado Medio en Emergencias Sanitarias y Grado Superior en Higiene Bucodental. A estos resultados se suman segundas posiciones en Formación Profesional en Digital Marketing y en el Grado Superior en Administración de Sistemas Informáticos en Red, así como terceras posiciones en el ranking general de centros de Formación Profesional y en el Grado Superior en Administración y Finanzas.Sólido rendimientoEl valor de este posicionamiento no se concentra únicamente en el volumen de titulaciones destacadas, sino en el tipo de ciclos en los que se alcanza el liderazgo. Financial Magazine recoge un rendimiento especialmente sólido en titulaciones sanitarias con alta demanda, así como en ciclos administrativos con una base amplia de alumnado y en programas tecnológicos alineados con la creciente demanda de perfiles digitales. En conjunto, estos resultados consolidan a Universae como una de las instituciones mejor posicionadas del ranking por número de titulaciones líderes y por amplitud de áreas formativas.Francisco Cámara, director general de Universae, comenta: «En Universae estamos consolidando nuestro liderazgo como institución de referencia en el ámbito de la formación. Nos enorgullece especialmente que parte de este reconocimiento provenga directamente de los estudiantes y de su experiencia real, porque refleja su confianza en la calidad de nuestro servicio y en el acompañamiento que reciben durante el proceso de aprendizaje. Mantenemos el foco en ofrecer una formación profesional de calidad, exigente, actual y orientada a la empleabilidad». Tue, 05 May 2026 19:18:21 +0200 ABC Universae cuenta con la mayor oferta oficial de FP, disponible en modalidad online y presencial Universae cuenta con la mayor oferta oficial de FP, disponible en modalidad online y presencial ABC https://www.abc.es/economia/formacion/xtart-puente-empleabilidad-gracias-cocreacion-empresas-20260306101537-nt.html XTART FP: un puente a la empleabilidad gracias a la cocreación con las empresas https://www.abc.es/economia/formacion/xtart-puente-empleabilidad-gracias-cocreacion-empresas-20260306101537-nt.html En los últimos años, la Formación Profesional se ha posicionado como una palanca estratégica para la competitividad del país por su capacidad para impulsar la empleabilidad y la atracción del talento en todos los sectores económicos. Los datos revelan el creciente interés de los alumnos por estas titulaciones. Según el Ministerio de Educación, la demanda de estudios de FP registra un aumento en las matriculaciones superior al 30% en los últimos años, y más del 40% si hablamos de titulaciones de Grado Superior. XTART FP, centro oficial de Formación Profesional del Grupo Educativo UAX, se ha consolidado como referente a nivel nacional por desarrollar un modelo educativo de FP único, de alta calidad, moderno y versátil, que prepara a los estudiantes para su inserción profesional desde el primer día. Su objetivo es claro: funcionar como un puente directo entre el talento y el empleo, cualificando a los alumnos con las habilidades profesionales más demandadas, gracias a una conexión real con empresas líderes que conocen y se anticipan a las necesidades del mercado. Los centros de XTART FP dan un paso más allá de la FP tradicional y ofrecen formaciones cocreadas por empresas referentes para brindar talento a media, listo para crecer dentro de la organización. Las compañías participan activamente en el diseño y definición de formaciones y cursos especializados, así como en la revisión de contenidos curriculares. Esta implicación no solo permite mantener actualizados los programas de estudio de FP, sino asegurar su calidad, incluir enfoques innovadores, y dotar la oferta educativa de certificaciones adicionales de calidad, reforzando un modelo de FP dual de alto valor. La propuesta formativa de los centros abarca titulaciones oficiales de las ramas de la Salud y la Protección Civil y Emergencias, además de una innovadora propuesta formativa en Business & Tech, impulsadas por el «know how» de más de 30 años de formación de profesionales de la salud y de perfiles híbridos para la innovación empresarial desde la Universidad Alfonso X el Sabio y The Valley Business & Tech School. Estas titulaciones se combinan con las especializaciones certificadas por organizaciones de prestigio en áreas como Informática Sanitaria, Big Data & Inteligencia Artificial, IA Aplicada al Marketing Digital o Especialista en Pacientes Críticos, que impulsan las oportunidades de empleabilidad de los estudiantes en las entidades certificadoras. Prácticas a través de 3.000 empresas líderesLa proyección laboral de los estudiantes queda garantizada a través de las prácticas profesionales, gracias a los 3.000 convenios activos con empresas líderes como DXC Technology, Accenture, Quirónsalud, o Caixabank, algunos de los cuales incluyen la preselección y formación de candidatos para sus vacantes. Además, promueven la vinculación de los estudiantes con la compañía contratante desde el inicio de sus estudios para garantizar una formación adecuada a sus necesidades de captación. La formación trasciende así el aula para poner en práctica lo aprendido en entornos reales y junto a profesionales que marcan la diferencia. Aprendizaje experiencial con tecnología punteraMás de 7.000 estudiantes aprenden de forma experiencial en las instalaciones de vanguardia de los 9 centros distribuidos en 5 provincias, equipados con tecnología puntera, con tres sedes en Madrid. Un ecosistema único donde los estudiantes conviven con reconocidas empresas tecnológicas como Viewnext o HP, que les permiten trabajar con profesionales en el desarrollo de proyectos reales desde el primer curso. Este enfoque les aporta conocimientos técnicos y les prepara para el liderazgo. Los estudiantes aprenden a aplicar la IA de forma ética y responsable, y desarrollan 'habilidades blandas' como pensamiento analítico, capacidad de adaptación y mentalidad profesional, comunicación y metodologías ágiles, fundamentales para destacar en un nuevo paradigma profesional dominado por la tecnología. A ello se añade la apuesta de XTART FP por la continuidad formativa o el 'lifelong learning', en línea con la filosofía de Grupo UAX. Considera que la FP no es un camino cerrado, sino un itinerario que permite a los estudiantes seguir creciendo en talento, pasando desde un Grado Medio hasta un Grado Superior, o dando el salto a posgrados o programas de máster y MBA en los centros educativos del grupo. Empleabilidad del 93%Este modelo de calidad de FP ha contribuido a que la empleabilidad no se quede en una declaración aspiracional, sino en una realidad tangible: el 93% de los alumnos que se forman en los centros de XTART FP se incorpora a empresas colaboradoras, y se siente preparado para aportar valor desde el primer día. Sun, 08 Mar 2026 10:15:37 +0200 La rama de Salud es una de las vías formativas de la institución UAX. La rama de Salud es una de las vías formativas de la institución UAX. https://www.abc.es/economia/formacion/vuelta-tuerca-tecnologica-educacion-personalizada-20260308101331-nt.html Otra vuelta de tuerca tecnológica hacia la educación personalizada https://www.abc.es/economia/formacion/vuelta-tuerca-tecnologica-educacion-personalizada-20260308101331-nt.html Los días 11 y 12 de marzo, Ifema acogerá DIGIeLEARNING, la nueva feria dedicada al aprendizaje digital que se celebra dentro de la Semana de la Educación. El encuentro reunirá a responsables de formación y recursos humanos de empresas, centros educativos, proveedores tecnológicos y responsables de contratación de soluciones EdTech para analizar las grandes tendencias del sector. El evento, que cuenta con la colaboración de la Asociación Nacional de Centros y Proveedores de e-Learning (Ancypel ) y el apoyo del Ministerio de Educación, aspira a consolidarse como el principal espacio profesional en España para explorar las innovaciones tecnológicas aplicadas a la formación, compartir conocimiento y generar nuevas alianzas en torno al aprendizaje online.El sector vive una etapa de transformación acelerada. Tras una primera fase marcada por la digitalización de contenidos y la generalización de las plataformas de aprendizaje online, la innovación se centra ahora en herramientas capaces de personalizar la formación, mejorar la experiencia del estudiante y acercar el aprendizaje a contextos profesionales reales. La analítica de aprendizaje, los sistemas adaptativos, las simulaciones profesionales o los entornos inmersivos están configurando un nuevo ecosistema formativo en el que la tecnología no solo facilita el acceso al conocimiento, sino que permite diseñar experiencias educativas más eficaces y flexibles. Según Ancypel, la evolución del e-learning ya no se limita a trasladar contenidos al entorno digital, sino que implica una transformación más profunda de los modelos formativos. El uso estratégico de los datos, la incorporación de metodologías activas y la creación de entornos de aprendizaje más interactivos están redefiniendo la forma en que estudiantes y profesionales adquieren nuevas competencias.Monitorizar el progresoEntre las tendencias que marcan esta evolución destacan la analítica de aprendizaje, que permite monitorizar el progreso del estudiante y adaptar contenidos en tiempo real; los sistemas de aprendizaje adaptativo, capaces de personalizar itinerarios formativos; o las simulaciones profesionales, que recrean contextos laborales para entrenar habilidades en entornos seguros. A estas tecnologías se suman también los entornos inmersivos y las experiencias interactivas que facilitan un aprendizaje más práctico y participativo.Uno de los ámbitos donde la tecnología está teniendo un mayor impacto es la personalización del aprendizaje. En Adams Formación, la innovación se centra en el uso de analítica de aprendizaje y sistemas predictivos para adaptar la experiencia formativa al progreso de cada estudiante. La institución trabaja con soluciones capaces de ajustar contenidos en tiempo real según el desempeño del alumno e identificar patrones de comportamiento que anticipan posibles dificultades antes de que afecten a su avance. Así, el ritmo de estudio puede adaptarse mejor a las necesidades de cada persona.Además, el centro incorpora entornos inmersivos y simulaciones que recrean situaciones profesionales reales para entrenar competencias, junto con tecnologías basadas en inteligencia artificial para la producción de contenidos. Entre ellas destacan sistemas de traducción asistida, herramientas de locución neuronal capaces de generar voces naturales a partir de guiones o soluciones que aceleran los procesos de edición, postproducción y diseño multimedia. Según explican desde Adams, estas herramientas permiten mejorar la personalización del aprendizaje , realizar un seguimiento más preciso del progreso del estudiante y detectar con antelación posibles riesgos de abandono, lo que facilita intervenir antes y mejorar la experiencia formativa.El uso de simulaciones y sistemas de aprendizaje adaptativo es otra de las tendencias que está impulsando la evolución del e-learning. En Vértice Group, la apuesta se centra en integrar diferentes tecnologías dentro de experiencias formativas más interactivas y personalizadas. La compañía está incorporando simulaciones conversacionales con inteligencia artificial que permiten entrenar habilidades profesionales en entornos seguros y reproducir situaciones similares a las que los alumnos encontrarán en su actividad laboral.También desarrolla sistemas de aprendizaje adaptativo capaces de ajustar el itinerario formativo en función del dominio real del alumno, de modo que cada estudiante pueda avanzar a su propio ritmo y reforzar las áreas en las que necesita mayor apoyo. A estas soluciones se suman herramientas de analítica predictiva capaces de detectar posibles abandonos antes de que se produzcan, así como entornos inmersivos y simulaciones aplicadas a sectores técnicos que permiten entrenar competencias en contextos realistas.José Antonio Buzón, CEO de Vértice Group, destaca que estas tecnologías están permitiendo ofrecer experiencias de aprendizaje mucho más personalizadas. Por su parte, Cristina Cruzado, presidenta de la compañía, subraya que el verdadero cambio no está en una herramienta concreta, sino en la capacidad de integrar tecnología, pedagogía, innovación y creatividad dentro de una estrategia formativa coherente. La creación de experiencias formativas más participativas es otra de las líneas de innovación que está transformando el sector. Nanfor Ibérica está incorporando simulaciones en entornos de realidad aumentada que permiten a los estudiantes experimentar situaciones prácticas en un entorno seguro.Aprendizaje aplicadoEstas tecnologías facilitan el aprendizaje aplicado y el entrenamiento de habilidades profesionales en ámbitos donde la práctica resulta esencial. Los entornos inmersivos permiten recrear situaciones complejas y entrenar la toma de decisiones sin los riesgos asociados a un entorno real, lo que resulta especialmente útil en áreas como la ingeniería, la tecnología o la medicina. La compañía también utiliza herramientas de analítica de aprendizaje para analizar el comportamiento de los estudiantes dentro de la plataforma y ajustar contenidos o metodologías en función de los resultados obtenidos. Esta información permite mejorar continuamente los cursos y adaptar los materiales a las necesidades reales del alumnado.A ello se suman estrategias de gamificación que introducen dinámicas de juego en los cursos online mediante sistemas de puntos, insignias o clasificaciones, con el objetivo de reforzar la motivación y aumentar la implicación de los estudiantes en el proceso formativo. Según Javier Lozano, CEO de Nanfor Ibérica, la incorporación de estas tecnologías está contribuyendo a mejorar la satisfacción del alumnado y a aumentar las tasas de finalización de los cursos.El desarrollo de plataformas capaces de integrar distintas herramientas dentro de un mismo entorno es otra de grandes tendencias. En ADR Formación, la IA se ha incorporado directamente a su plataforma de aprendizaje eLysa LCMS mediante un asistente inteligente denominado RAY, diseñado para apoyar tanto a docentes como a estudiantes durante todo el proceso formativo.Entre sus funciones se encuentra la generación automática de contenidos educativos en distintos formatos, la creación de cuestionarios y actividades prácticas, la producción de vídeos a partir de textos o la traducción de materiales a distintos idiomas. Además, el sistema puede asistir en tareas de tutoría, proponer rúbricas de evaluación o revisar referencias legales para mantener actualizados los contenidos formativos.José Luis del Rincón, CEO de ADR Formación, explica que la clave no está en utilizar herramientas aisladas de IA, sino en integrarlas dentro del propio modelo pedagógico. Según señala, estas soluciones permiten reducir significativamente el tiempo dedicado a tareas repetitivas y mejorar la eficiencia del trabajo docente, que puede centrarse en el diseño pedagógico y el acompañamiento al alumnado. Sun, 08 Mar 2026 10:13:31 +0200 Laura Sánchez