EL FESTIVAL TURÍSTICO MÁS SORPRENDENTE DE ITALIA CONDUCE A LA VILLA MEDIEVAL DE COCULLO
San Domenico encanta serpientes
ABC
El auténtico origen de la fiesta se encuentra en el culto de la diosa pagana Angizia, la protectora contra los venenos. San Domenico fue conocido posteriormente por su milagrosa capacidad para realizar milagrosas curaciones, especialmente por mordeduras de serpientes. El sincretismo hizo el resto para conformar una fiesta que a día de hoy goza de enorme alcance e interés turístico.
La Festa Dei Serpari (cazadores de serpientes) arranca semanas atrás, cuando comienzan a derretirse las nieves. Los lugareños peinan el campo en busca de docenes de serpiertes, preferentemente las no venenosas. En concreto los objetivos son la Elaphe quatuorlineata, la Elaphe longissima, la Natrix natrix y la Coluber viridiflavus.
Con cuidado se les extraen los colmillos y el día de la festividad se procede, tras una misa de madrugada, a pasear la imagen de madera del santo por la ciudad, escoltada por una procesión de niñas ataviadas con trajes especiales. Dicha imagen va literalmente envuelta por una tupida manta de serpientes vivas. La procesión, como no podía ser de otra manera, serpentea por las calles de esta villa medieval, precedida de una banda de música y acompañada por sacerdotes y mujeres que entonan rezos y súplicas.
Ese día hay que comer sí o sí una rosquilla que tiene la forma de una serpiente enroscada y que responde por el nombre de ciambelli . El festival finaliza por la noche con un castillo de fuegos artificiales y el lanzamiento de los colmillos de las serpientes a una campana. Se trata de un evento sorprendente y absolutamente multicultural.
SUGERENCIAS: el desfile arranca a mediodía y dura aproximadamente una hora y media. No resulta nada fácil encontrar aparcamiento, así que más vale madrugar o deberá caminar cuatro kilómetros cuesta arriba para alcanzar Cocullo . Normalmente el pueblo se cierra al tráfico por la avalancha de turistas y encontrar mesa en los restaurantes es una odisea. Mejor llevar comida de casa.