Sacsayhuamán se consideró siempre una fortaleza de defensa, aunque hoy sabemos que en realidad sirvió de templo ceremonial en tiempos del gran imperio andino, que llegó a dominar un territorio de cerca de dos millones de kilómetros cuadrados entre el Océano Pacífico y la selva amazónica. El sorprendente complejo, del que sólo se ha conservado un 40 por ciento, era además una cantera de piedra que los conquistadores españoles aprovecharon al máximo.
En Cuzco dicen que tiene la forma de la cabeza del puma y que, junto con la parte de la ciudad de Cusco considerada patrimonio cultural, conserva la imagen de este animal sagrado para los incas. Además, procede de la época de la llegada de los incas a Puno, cuando el lago Titicaca se conocía como Titiara, que significa 'puma de piedra'.
El lugar tiene realmente la forma de un rayo. Una de las cosas más espectaculares es que las piedras que forman la fortaleza son bloques enormes, algunos de casi cinco metros de altura y con un peso de más de cien toneladas en algunos casos. Están talladas de tal manera que encajan a la perfección no sólo las que están situadas en su base, sino también las que están sobrepuestas sin ningún material que haga las veces de pegamento. Es extraordinario.
TURNO PARA LA FIESTA DEL SOL
Aquí corre mucho viento y el panorama es espectacular, mucho más si uno sube a la cima, cosa que ya no está permitida. Pero por la parte posterior de las ruinas se puede ver la ciudad de Cuzco y eso siempre reconforta. Precisamenete es en este punto donde se lleva a cabo actualmente la ceremonia del Inti Raymi, la fiesta del Sol, cada 24 de junio. En los tiempos de máximoe esplendor, decenas de miles de personas peregriinaban para realizar todo tipo de ofrentas. Otra tradición inca que pervive. De las que conoce el gran público, claro. En la actualidad los lugareños se engalanan con trajes coloridos y representan danzas típicas en una puesta en escena que se ha convertido en un referente turístico.
Cerca de Sacsayhuamán se encuentra otro lugar que demuestra el prodigioso nivel de conocimientos que alcanzó la sociedad inca. Se trata del monumento Intihuatana, un curioso monolito que significa 'donde se ata el sol' que servía para llevar la cuenta de un; calendario astrológico que permitía medir el tiempo gracias al astro rey. Impresionante.



















