Los acertijos del fotógrafo Rodney Smith en La Malagueta
Tras cada imagen hay más de lo que a simple vista parece. Una exposición reúne el universo elegante y surrealista del neoyorquino en 62 instantáneas
Contrató a decenas de taxistas de Nueva York, los colocó a lo largo y ancho de una carretera y sobre uno de ellos subió a ... una pareja dándose un beso. Y esperó: cuando en el rótulo del final de la calle, con un texto en movimiento, apareció la palabra 'you', apretó el disparador de su cámara. En otra imagen una joven aparece elegantemente vestida sobre varios colchones, en un guiño a 'La princesa y el guisante', y bajo perfectos haces de luz que se cuelan a través de un árbol centenario. Solo tuvo unos segundos para tomarla antes de que cambiara por completo la iluminación de su jardín. Y hay algo extraño en cuatro mujeres en fila tras una avioneta: tres de ellas están suspendidas en el aire. Un discreto salto con el que igualan en altura a la cuarta. Sin retoques digitales, únicamente con la pericia de capturar un instante. Tras cada una de las fotografías del neoyorquino Rodney Smith (1947-2016) hay una intensa preparación, pero sobre todo está el genio de captar el momento exacto en el que la imagen sucede.
El Centro Cultural de La Malagueta reúne 62 de esas imágenes tomadas durante cuarenta años de carrera en 'The End', una exposición que coincide con el décimo aniversario del fallecimiento del fotógrafo norteamericano. Hay algunas icónicas, como 'Skyline', con cinco personas de espaldas frente al perfil de Nueva York con las Torres Gemelas de fondo. Otras proceden de sus encargos de moda, como aquella que pertenecía a una sesión que no quiso publicar Ralph Lauren por ser demasiado bella y distraer de la ropa ('Man with canoe on head'). Y alrededor de una veintena son inéditas en España. Unas hacen sonreír, otras invitan a pensar. Pero en todas conviven la «elegancia, el surrealismo, el humor y la espiritualidad», detalla el comisario Leo Tena.
También el misterio. «Lo interesante es que cuando la vemos por primera vez nos damos cuenta de algo, pero cuando volvemos a mirarla encontramos algo nuevo», señala su hija, Savannah Smith. Son como pequeños acertijos que cada cual resolverá a su manera completando el significado de la escena. En ese sentido, 'The End', el clásico final de las películas, se convierte aquí en el principio de una nueva historia. Para ello, Smith recurre a modelos que en su mayoría son también acróbatas a los que sitúa al borde de un rascacielos de Manhattan ('Alan leaping from 515 Madison Avenue'), saltando por azoteas ('Reed leaping over rooftop'), con inclinaciones imposibles ('Leaning house, Alberta'), con la cabeza dentro de un motor ('Jonathan with head in engine') o sumergidos en el agua ('James in innertube with duck, Lake Placid').
Rodney Smith «siempre estaba buscando la perfección, en su trabajo y el mundo que le rodeaba», añade su hija. Cuenta que desde pequeña su entorno estaba siempre «en construcción», reordenando su casa y su jardín para convertirla en escenario de alguna foto. «Por eso me convertí en interiorista». Para Leslie Smolan, su viuda, que su marido perseguía en sus fotos «el mundo que él quería habitar». Un mundo hermoso de mujeres elegantes y caballeros bien vestidos, pero con un trasfondo de emociones y sentimientos.
Todo está cuidado al detalle, con composiciones simétricas e impecables, jugando con las formas y las alturas. Toma elementos cotidianos pero los coloca en situaciones extraordinarias: un paraguas, unas tijeras de podar, un reloj, un sombrero… dan pie a escenas irracionales que invitan a la sonrisa. Sin artificios, creando realmente la escena con luz natural y sin ocultar sus trucos, como los alambres que sostienen las mariposas artificiales que vuelan en 'Gary y Henry chasing butterfly'). Resulta evidente la influencia de Magritte en su obra con el uso del bombín y con personajes sin rostro que dan «universalidad» a sus creaciones. «Cualquiera podemos ser el protagonista de las fotos», indica el comisario, que alaba la «atemporalidad» intencionada del artista. «Pueden estar hechas en los años 20 del siglo pasado o en 2020». Entonces o ahora, sorprenden y emocionan igual.
La exposición 'The End', basada en un libro del mismo título donde Rodney Smith seleccionó sus mejores fotografías, puede visitarse en la sala de exposiciones de La Malagueta (puerta 9) hasta el 31 de enero.