Alessandra García rompe con todo: se despide del teatro con una última obra en el Soho
La creadora malagueña abandona los escenarios convencionales tras «tres rupturas» y en plena cima de su carrera con la pieza '¿Tú sabes lo que es una posidonia?'
Ganó un premio Max con su última obra, es la primera artista residente del Teatro del Soho Caixabank, cada actuación suya llena las butacas y ... se ha convertido en un referente de los nuevos lenguajes. Alessandra García ha llegado al lugar en el que siempre quiso estar cuando empezó en el camino del arte dramático. «Pero ya no me emociona». Hoy no le mueve conseguir otro galardón ni dirigirse a un público que la mira en silencio desde sus asientos. «Me mueve el que de repente me ponga en la playa a ensayar y la iluminación sea el propio día que va cayendo. ¿Qué hago con eso? Me he enamorado otra vez», explica con emoción y honestidad. La actriz y performer malagueña deja el teatro como edificio e institución para volver a reconectar con las artes vivas en otros entornos, en otros proyectos. Una despedida en forma de obra que solo estará cuatro noches en el Soho, del 24 al 27 de septiembre.
'¿Tú sabes lo que es una posidonia?' simboliza esa transición. Si su premiada 'Mujer en cinta de correr sobre fondo negro' era un grito para salir de Málaga y visibilizar todo lo que ella es capaz de hacer, esta pieza se presenta como un alarido para «salir de aquí», decía subida al escenario. «Esta obra vuelve a tener fuego en el estómago. Quiero hacer otro tipo de cosas, quiero salir fuera, me apasiona habitar el acontecimiento, la naturaleza, la realidad», argumenta. Representa «tres rupturas»: «con la intérprete, con el edificio teatral a la italiana y con Violeta (Niebla)», escritora y gestora cultural que ha sido su pareja durante trece años y con quien mantiene el vínculo profesional a través de la firma Dos Bengalas.
«No puedo no hacer caso a mi intuición y a mi manera de crear, la frescura mía está por desarrollar fuera»
No está siendo fácil. Con la misma sinceridad que atraviesa todo su trabajo, Alessandra admitió tener muchas preguntas que hacerse a sí misma. «Tengo miedo, no sé si me estoy equivocando. No sé si dentro de 12 años diré qué tonta fui». Pero poco después se responde: «No puedo no hacer caso a mi intuición y a mi manera de crear, la frescura mía está por desarrollar fuera». Porque, además, esta hija de un barrio y una familia obrera no le tiene apego al éxito. «Soy muy buena camarera y podría fregar escaleras. Lo que me salva es la tranquilidad de que puedo volver a esos trabajos super dignos», reflexiona.
Con esta decisión se reencuentra en cierta manera con sus orígenes, con la espontaneidad y la libertad de cuando hacía teatro en la calle, sorprendía con una performance en un mercado o actuaba para los que cabían dentro de un armario. Una expresión teatral que en ese momento era un gesto de rebeldía ante la ausencia de escenarios convencionales a los que subirse y que ahora se convierte en una necesidad vital.
El cambio, cuenta, lleva gestándose mucho tiempo en su cabeza, pero el proyecto que llevó a cabo el pasado verano en las playas de Málaga fue crucial. Con 'La obra del mar' se pateó -literalmente- la costa, actuó en la orilla y dentro del agua para espectadores sentados en sus toallas y realizó acciones relacionadas con su vínculo con el mar. Y por ahí es por donde quiere seguir. «Ahora lo que me tira es ese proyecto mastodóntico que necesito seguir desarrollando». Por eso, la posidonia es la «imagen poética» de ese horizonte que busca.
En '¿Tú sabes lo que es una posidonia?', con coproducción del Soho, Alessandra García se coloca una vez más en el límite y arriesga con una puesta en escena contemporánea que aglutina diferentes disciplinas. Este jueves mostró a la prensa un anticipo de su propuesta que deja con ganas de más. Subida en una grúa a varios metros de altura, la actriz y creadora lanza una declaración de amor y de odio al teatro con un texto en el que lo mismo asoman Diderot y Bertolt Brecht que Lole y Manuel. Lo culto y lo popular de la mano, siempre con su lenguaje poético pero directo, serio a la vez que irónico.
Para sacarlo adelante se rodea de profesionales que le han acompañado durante años y de nombres conocidos de la escena. Desde Violeta Niebla y Ramón Gázquez -que estarán también con ella sobre las tablas- a Ximena Carnevale, Daniel Blacksmith o Tiquismiquis Club. Cinthia Pingel, O-SH Studio, Víctor Jiménez, Juan Diego Calzada, Marta Howard y Jorge Acanto completan un equipo multidisciplinar y eminentemente andaluz. A todos les hizo subir al escenario durante la presentación para darles su lugar. «Porque nos falta ahondar en todos los departamentos que conforman esta industria tan increíble».
Alessandra García deja el teatro, pero seguirá vinculada con el Soho como asesora y con ciclos como 'Autóctonxs', y continuará desarrollando proyectos creativos en otros contextos. «En el proceso llegué a la conclusión de que el teatro era como un dios. Me voy de la parroquia, pero sigo siendo una creyente», resumió.