La demanda de agua pone al límite la red de la Costa y fuerza una conexión urgente con Málaga
Acosol actúa con rapidez tras un repunte en julio del 15% del consumo habitual de otros veranos y activa campañas de concienciación
El 'milagro' de que el agua salga por los grifos precisa de que muchas cosas salgan bien. No sólo, evidentemente, es cosa de que las ... reservas (embalses, fluyentes de ríos, pozos y aguas subterráneas o desaladoras) tengan reservas o capacidad, también de que la red y los procesos de transporte y potabilización estén afinados. En el caso de la Costa del Sol, entre Torremolinos y Manilva, la presión en verano es altísima y se da un problema bien conocido: infraestructuras con medio siglo y, especialmente, una potabilizadora, la del Verde, que es un cuello de botella por su corta capacidad. Acosol, la empresa mancomunada de agua, ya tiene en marcha un ambicioso plan de inversiones (349 millones de euros) que se financiará a 30 años pero que ha de acometerse mucho antes.
Entre tanto, según ha explicado a SUR su consejera delegada, Matilde Mancha, la demanda se ha disparado durante este verano, lo que literalmente ha obligado a los técnicos a movilizarse rápido para evitar un desabastecimiento la zona más oriental, la más cercana a Málaga capital. El consumo, en la primera parte del verano, se llegó a disparar un 15% interanual.
150
litros por segundo se han estado transfiriendo desde Málaga.
Es la décima parte de la demanda media de la capital.
De este modo, se ha hecho un 'enganche' de urgencia pactado con Emasa, la empresa municipal de aguas de Málaga, para transferir caudales desde el bombeo direccional de Rojas (Churriana), ejecutado por la Junta de Andalucía en el ámbito de los planes de emergencia contra la sequía. Este punto de intercambio es una pieza estratégica en la llamada 'autovía del agua'. Cabe recordar que hay otro activo Málaga-Axarquía en la zona de La Rosaleda. De este modo, se puede enviar y recibir agua en función de los estados hídricos de cada cuenca.
«La situación evidenció el techo de posibilidades de una infraestructura de abastecimiento en alta proyectada hace 40 ó 50 años»
Matilde Mancha
Consejera delegada de Acosol
En concreto, Málaga ha estado bombeando a Acosol unos 150 litros por segundo. Es más o menos la décima parte de la demanda media de la ciudad. Para la Costa es un pequeño aporte, pero vital, ya que necesita más de 3.000 litros por segundo en temporada alta.
349
millones de euros.
Suman las obras recogidas en el plan de inversiones de Acosol, financiado a 30 años y con cargo al canon.
El citado incremento del 15% durante el pasado mes de julio, según ha explicado Mancha, alarmó mucho en Acosol. Había que evitar caídas severas de presión y problemas de desabastecimiento.
A pesar de que la comarca afrontaba el verano con reservas en el embalse, los pozos activos y la planta desaladora produciendo a pleno rendimiento con seis líneas (de las ocho que tiene) en julio, la red de abastecimiento rozó el límite de sus posibilidades. El principal punto de tensión se concentró en el ramal este del sistema, el tramo que discurre desde la potabilizadora hasta Benalmádena y Torremolinos. En esta zona, la elevada extracción provocó que los depósitos de almacenamiento no lograsen cargarse adecuadamente.
38
hectómetros cúbicos.
El embalse de La Concepción, entre Marbella e Istán, se encuentra al 66% de su capacidad estos días.
Tal y como ha indicado la dirigente, la situación evidenció el «techo de posibilidades» de una infraestructura de abastecimiento en alta proyectada hace 40 ó 50 años.
Para estabilizar la red y mantener la presión en los puntos del recorrido, Acosol puso en marcha dos soluciones de choque. En primer lugar, se reabrieron pozos que se mantenían guardados como reserva estratégica gracias a las buenas precipitaciones registradas previamente. En segundo, se puso en marcha una conexión provisional de menor diámetro en el plazo de una semana para inyectar caudal desde la capital malagueña hacia Benalmádena.
15%
de aumento interanual.
El consumo se disparó en julio por una mayor población y más relajo en los riegos de villas.
Esta maniobra de urgencia permitió equilibrar el sistema mientras se avanza en las obras de la 'autovía del agua' —infraestructura proyectada para interconectar de forma bidireccional, en una primera fase Benalmádena con Torremolinos y Málaga—, cuyos trabajos se encuentran a punto de finalizar. Es una obra ambiciosa y sus distintos tramos constituyen la apuesta más importante del plan inversor. Será la que aumente y garantice la capacidad de interconexión del territorio.
¿El gasto extra se debe al turismo o a una relajación de hábitos de consumo tras dos años fuera de las alertas de sequía? El análisis de los volúmenes de consumo determinó que el incremento de la demanda obedecía ambos factores. Por un lado, el aumento de población quedó refrendado por un incremento en el volumen de agua residual que entró en las depuradoras de la zona, lo que refleja un adelanto al mes de julio de parte de la afluencia turística habitual de agosto. Sin embargo, por otra parte, el riego en villas y comunidades de propietarios, que representa entre el 20% y el 25% del consumo total de la Costa del Sol, también sufrió un repunte claro.
Campañas para frenar la tendencia
Mancha ha agregado que, ante el riesgo de desabastecimiento, Acosol activó durante la segunda quincena de julio y la primera de agosto una campaña de concienciación orientada al uso responsable del agua de riego. La actuación contó con el apoyo del Colegio de Administradores de Fincas para la difusión directa entre los administradores, reforzada con presencia en redes sociales y medios de comunicación.
Mapa de recursos hídricos
La Costa del Sol tiene en el embalse de La Concepción su principal fuente de abastecimiento. En estos días, se encuentra al 66% de su capacidad de llenado, con 38 hectómetros cúbicos. La lástima es que los dos últimos años hidrológicos ha habido que desembalsar de manera recurrente dada su corta capacidad (57 hm3). Se hubiera llenado dos veces de haber podido.
Otro aporte clave es el de la desaladora de Marbella, modernizada en el reseñado plan de sequía. Tiene una capacidad de producción nominal de 20 hm3 al año y ahora está en fase de cambiar todo su sistema energético para una mucho mayor eficiencia.
Además, la Costa se suele surtir de los pozos de Guadalmansa y Fuengirola (vienen a aportar unos 11 hm3 al año) y de los recursos propios de los ayuntamientos.
A largo plazo, se plantea una segunda desaladora, cuyo estudio de alternativas está siendo acometido por Acosol, y la presa de Gibralmedina, entre Málaga y Cádiz. La Junta de Andalucía entregó al Gobierno central el proyecto constructivo hace más de un año. El importe estimado supera los 700 millones entre presa y conducciones.