SUR al Volante
Este es el coche más importante para España y, por ende, para los españoles
Probamos el Cupra Raval en su versión intermedia 'Endurance', la más vendida de la gama, con batería de 52 kW y 221 caballos
Asturias
Diez mil millones. Eso es lo que ha gastado el Grupo Volkswagen en el desarrollo de su nueva plataforma de vehículos compactos eléctricos denominada MEB+. ... Plataforma que utiliza nuestro protagonista de hoy, el Cupra Raval. Una cifra que nos da una idea de la dimensión e importancia que adquieren los modelos derivados de esta plataforma para el grupo, un all-in al coche cien por cien eléctrico. El Raval es, además, un coche de suma importancia para España, no sólo para el grupo. El gobierno, a través de distintas subvenciones, especialmente a través del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC), ha inyectado cerca de cuatrocientos millones de euros al grupo automotriz para el desarrollo de esta nueva plataforma. Además, el Raval está diseñado, desarrollado y producido íntegramente en España, con todos los puestos de trabajo que eso conlleva. Pero, más allá de las cifras, ¿ha creado Cupra un vehículo a la altura? La respuesta corta os la damos ya: si. La larga y desgranada, a lo largo de este artículo.
Un urbanita cargado de personalidad
En apenas ocho años (Cupra nace como marca independiente en febrero de 2018) el tribal ha sabido crear su propio lenguaje de diseño. Y no solo eso, si no que este lenguaje es, además, reconocible y con carácter propio. Este Cupra Raval es, para un servidor, el máximo exponente de este diseño. Un vistazo rápido es más que suficiente para saber que estamos ante un Cupra: el uso del cobre, la paleta de colores (carente de colores), sus pilotos y sus formas (mucho más agresivas que la de sus hermanos de grupo) nos dejan claro que este coche porta el tribal.
Estamos ante un segmento B puro y duro, con 4'05 metros de largo, 1'78 de ancho, 1'52 de alto y una batalla de 2'6 metros. Las formas de la carrocería dejan el coche acuñado hacia delante, acentuando su agresividad pero sin caer en exageraciones que le hagan perder sus proporciones. En la vista delantera ganan peso los pilotos de nuevo diseño, donde el triple triángulo que ya hemos visto en otros modelos como el Formentor o el Terramar crecen y se exageran dando al Raval una mirada muy insectil. Estos triángulos, en realidad, solo alojan las luces de posición e intermitentes. Entre estos polígonos se esconden pequeños leds para las luces matriciales con las que cuenta este segmento B.
En la vista lateral destacan las grandes llantas de 19 pulgadas (de serie en la versión VZ y opcionales en el resto de versiones) o unos voladizos muy cortos. El conjunto lo termina una trasera que gana en altura para poder acuñarse hacia delante, con unos pilotos traseros muy trabajados unidos a través de una tira que aloja también el logo, retroiluminado. El paragolpes trasero cuenta con un difusor de gran tamaño. Respecto al nuevo ID Polo, este coche es más ancho que su hermano y más asentado en el suelo, con una distancia libre 15 milímetros inferior y vías ensanchadas en 10mm.
Pequeña nave espacial
El interior bebe de sus hermanos mayores y hereda algunos elementos de diseño, como los tiradores de las puertas del Terramar o la pantalla de infoentretenimiento del Formentor. Estamos ante un coche muy bien terminado, con materiales blandos para la parte superior de los paneles de las puertas y el salpicadero, así como el uso de distintas texturas y paneles para llenar al Raval de personalidad. Las luces ambiente también ganan mucho protagonismo en este interior: contamos con luz ambiente en la zona intermedia del salpicadero, una tira led que recorre todo el salpicadero y parte de la puerta. Esta última además nos avisa cuando tenemos un coche en ángulo muerto y acompaña las indicaciones del gps. Por último, cuenta proyectores que van cambiando el entramado que se proyecta sobre los paneles de las puertas. A nivel tecnológico el Cupra Raval se convierte en uno de los principales estándares de calidad dentro del segmento: pantalla de infoentretenimiento de 12,9 pulgadas con Apple Carplay y Android Auto inalámbrico, cuadro de instrumentos digital y configurable de 10,25», carga bidireccional, sistema de audio Sennheiser, estacionamiento remoto y un sinfín de ADAS que otorgan al Raval cinco estrellas Euroncap (cuatro sin el paquete Safety).
Baterías y motorizaciones
Para mover al Raval Cupra ofrece, por el momento, tres niveles de potencia y dos baterías (en un futuro llegará una nueva versión de acceso de precio aún inferior). Por un lado tenemos el Plus, con batería de 37 kW y 138 caballos. En la otra punta se sitúa el VZ, con batería de 52 Kw, 226 caballos de potencia y suspensión adaptativa DCC. Entre medias se sitúa la versión que hemos probado y la que acumula el grueso de ventas del Raval. Se denomina Endurance y cuenta con la misma batería del VZ, pero la potencia se disminuye a 211 caballos y no existe la opción de equiparlo con la suspensión adaptativa.
Esta versión homologa una autonomía máxima de 444 kilómetros gracias a un consumo de 13,9 kW/h cada cien kilómetros. Cifras que no hemos podido comprobar durante nuestra breve prueba. Acelera de cero a cien en 7,1 segundos (tres décimas más que el VZ) y alcanza una punta limitada a 160 kilómetros por hora. Te puede sonar a poco esos 160 kilómetros por hora de máxima, pero recordad que estamos en un urbanita pensado para conducirse por ciudad y alguna escapada a un puerto de montaña, lugar en el que no necesitas más velocidad punta para divertirte. La batería admite potencias de carga de hasta 105 kilovatios, pudiendo pasar del diez al ochenta por ciento en apenas 24 minutos.
A nivel dinámico se nota cómo Cupra ha querido plasmar esencia GTI (sí, me vais a permitir el uso de las siglas) en este compacto. La suspensión es muy firme para lo bueno y para lo malo, haciendo que el coche se muestre juguetón en los cambios de apoyo y se sienta duro, de orientación claramente deportiva. Como contrapunto, no es especialmente bueno a la hora de absorber badenes o irregularidades en el asfalto. La dirección es directa pero cuenta con sistema de desmultiplicación variable, lo que permite una primera zona «parásita» que viene a las mil maravillas a la hora de llevarlo por autovía y no tener que estar corrigiendo la trazada constantemente. Pasada esta zona el coche se lanza hacia el interior de la curva. Su paso por curva es de sobresaliente, sin tendencias al subviraje. De hecho, aunque sea delantera, es más fácil soltar la trasera que la delantera.
Los frenos tienen sistema 'brake by wire' que elimina el salto propio de los vehículos electrificados cuando entra en juego el freno de disco. Aquí el coche juega entre frenada regenerativa y disco para ofrecer el mejor un tacto mucho más natural, sin saltos y con muy buena mordiente. Además, la frenada regenerativa la podremos regular a través de dos levas situadas detrás del volante con distintos niveles, pudiendo funcionar en modo 'one pedal'.
Precios
El Cupra Raval arranca desde los 28.320 euros al contado en su versión Plus, aunque se espera la llegada de una versión por debajo de los 26.000. El Endurance tiene un precio de partida de 33.410 euros y el VZ, tope de gama, se va a los 37.470 euros. A priori pueden parecer precios elevados, pero lo cierto es que se alinea con lo que piden sus rivales a igualdad de equipamiento, baterías y motorización, siendo incluso más barato que muchos de sus rivales de fuera del grupo y ofreciendo, a mi parecer, una pisada y acabados por encima de la media. Además, con la financiación, descuentos de la marca y Plan Auto+ podremos sacar un Endurance por 25.490 euros.