Qué hay de lo mío
Florentino Pérez fue este viernes a Ceuta. 'The New York Times' cumplió este viernes 175 años. La coincidencia obliga al periodismo a mirar y cuestionar ... si la expedición fue una misión humanitaria para mostrar el señorío del Madrid o un 'qué hay de lo mío' de libro. El viaje llega solo días después de la polémica por la decisión de sus jugadores con más conciencia política, Mbappé y Vinicius, de no respaldar la campaña de una organización empresarial valenciana de apoyo a Ceuta (las famosas 'caballas'), que según los futbolistas olvidaba a los emigrantes y su sufrimiento y según otros escondía la defensa de los intereses en la ciudad africana de varios asociados de la citada organización.
Es posible que a Florentino le toque el corazón la crisis de Ceuta y se haya visto impelido a acudir a la ciudad, es seguro que el presidente de ACS tiene intereses en la ciudad, donde es adjudicatario de importantes contratos públicos, entre ellos el del servicio de limpieza. En las últimas semanas, con la situación fuera de control, el Gobierno central ha regado de millones la ciudad y hay mucho dinero que licitar.
Al mismo tiempo, Florentino mantiene con su gigante de las infraestructuras una importante actividad al otro lado, en Marruecos. Grandes instalaciones industriales, energías renovables, agua y redes... El presidente blanco pudo aprovechar su presencia en la ciudad para saludar a sus otros amigos, pero no cruzó la valla. Aunque estuvo en ello, al final ACS no optó a la construcción del Gran Estadio Hassan II que aspira a arrebatar la final del Mundial de fútbol de 2030 al Bernabéu. El juego a dos bandas no es ningún invento de la modernidad, pero ese contrato quizá habría sido demasiado incluso para Florentino, debió de pensar.
Larga vida al New York Times y a su mandato de mirar bien.