La ciencia con Alba
Biohacking emocional
La científica Alba Morán nos habla esta semana de esta conducta que explica cómo sentir estrés es un fallo en la gestión personal que genera una metaansiedad
Oviedo
Vivir y mantener una búsqueda constante de optimización no son sinónimos. En la búsqueda obsesiva del rendimiento óptimo, las redes sociales han transformado nuestra salud ... mental en un sistema operativo que no puede permitirse errores. Si las redes sociales popularizaron del consumo rápido y fragmentado de consejos de autoayuda, el «biohacking emocional» es su consecuencia práctica: la creencia de que podemos intervenir nuestra biología mediante atajos para alcanzar un estado de eficiencia emocional perpetuo.
Este concepto se originó en el entorno tecnológico de Silicon Valley para optimizar el cuerpo a través de la dieta o la luz, este enfoque se ha trasladado peligrosamente a todas las facetas de nuestra vida. El biohacking emocional trata los procesos internos no como señales adaptativas que nos informan sobre el entorno, sino como simples «errores de software» o desajustes químicos. Bajo esta premisa, la tristeza ya no es la respuesta natural a una pérdida, sino una simple bajada de serotonina; el estrés no es una alerta de que estamos sobrepasados, sino un pico de cortisol que hay que eliminar a toda costa.
El biohacking emocional nos vende que sentir estrés es un fallo de gestión personal, generando una metaansiedad: la ansiedad por estar ansioso.
Esta obsesión por erradicar el cortisol o realizar «ayunos de dopamina» para reiniciar los receptores cerebrales como si fuesen un teléfono móvil es neurobiológicamente imprecisa. Intentar controlar cada fluctuación destruye la flexibilidad psicológica, que es la verdadera base del bienestar. Al convertir el disfrute y los de procesos internos en una tarea de laboratorio vigilada por métricas corremos el riesgo de evitar las emociones en lugar de aprender a gestionarlas. La salud mental no es un indicador de desempeño, ni un proceso de optimización, sino la capacidad humana de sostener y transitar todas nuestras emociones en un equilibrio dinámico.