¿Sabías qué?
Origen del boxeo en Gijón
Una primera aproximación a los inicios del boxeo en nuestra ciudad: espacios, fechas y púgiles
Gijón
Nadie puede desbancar al fútbol como el deporte rey, puesto que es la modalidad deportiva de mayor número de practicantes y espectadores. Pero desde la ... década de 1920 cobró especial importancia, dada la enorme afición masculina, el boxeo. Gijón fue una de las principales ciudades del norte de España en cuanto a competiciones y número de boxeadores se refiere.
Pero se han parado a pensar en alguna ocasión ¿cómo sería la experiencia en aquellos tiempos? ¿Dónde boxearían? En polideportivos desde luego que no, porque no existían. ¿Dónde entrenarían? Quizá esto sí que lo tuvieran más fácil en espacios cerrados pequeños en los bajos de cualquier inmueble. Pelea de toda índole, lucha y distintas artes marciales fue normal contemplarlas ya desde finales del siglo XIX y en espacios de ocio tan llamativos como los teatros o los salones de variedades.
Pero para boxear, curiosamente, se elegían espacios abiertos que ya se dedicaban de por sí al ocio y gozaban de una fácil accesibilidad y conectividad con los tranvías de la época. Entre esta nómina de recintos destacan principalmente: la plaza de toros de El Bibio, seguida de la pista polivalente del Continental, que estaba justo a la espalda del cine Los Campos, y, en alguna ocasión, el campo de fútbol de La Campona, situado frente al lado oeste del colegio de La Inmaculada por la calle Antonio Cachero.
La respuesta a la última pregunta es también muy reveladora: para boxear había que entrenar y esto se hacía en el caserón de la esquina de la calle Padilla con Fernández Vallín, donde luego se hizo el Hernán Cortés; ahí se encontraba la Gimnástica Gijonesa,
Uno de los cuatro primeros gimnasios que existieron en la ciudad. El auge y consolidación de este deporte de contacto en nuestra ciudad, que en las décadas de 1960 y 1970 fue también un fenómeno de masas por hacerse tan televisivo, se produjo entre finales de la década de 1920 y comienzos de la de 1930.
Algunos de los mejores púgiles de aquella época y pioneros del boxeo fueron: José de la Peña, que fue campeón de España en peso welter en 1932, y Gumersindo Menéndez, que fue campeón de Asturias en 1935.