Patinetes eléctricos
Los patinetes de alquiler de Gijón no incorporarán casco pese a su uso obligatorio desde 1 de octubre
La operadora buscará que las normas «se comuniquen de manera clara antes de iniciar el viaje y facilitar que los usuarios puedan cumplirlas»
Pablo Xurde Merino
Gijón
La empresa de alquiler de patinetes eléctricos Bird, con una amplia flota en la ciudad, descarta facilitar a sus usuarios un casco homologado como ... el que será obligatorio a partir del próximo 1 de octubre en virtud del nuevo Reglamento General de Circulación de la Dirección General de Tráfico (DGT), con multas de hasta 200 euros en caso de incumplimiento. La operadora asegura que, antes de la entrada en vigor de la nueva normativa, reforzará «la información y los avisos en la aplicación, recordando de forma clara la necesidad de utilizar casco» en los 250 patinetes que tiene disponibles en Gijón y que registran una media de 300 usos al día. También advertirá de otra importante novedad como es el uso obligatorio de chaleco reflectante cuando se circule por la noche o en condiciones de baja visibilidad –en el caso de los 'riders' profesionales, deben usar el chaleco siempre–. Recuerdan no obstante que el cumplimiento de estas nuevas medidas «corresponde al usuario», y su control en la vía pública a las «autoridades competentes».
En su última actualización, el reglamento de circulación también incluye, en un apartado específico de «normas básicas relativas a vehículos de movilidad personal», la obligación de que los usuarios de patinetes eléctricos «utilicen siempre el brazo para advertir al resto de los usuarios de la vía acerca de las maniobras que vayan a efectuar», la necesidad de «llevar siempre encendido el alumbrado» y la prohibición de conducir estos vehículos con menos de 15 años. Bird recuerda que sus normas de uso fijan en 18 años la edad mínima para utilizar sus patinetes y que todos sus vehículos están ya equipados con iluminación delantera y trasera. «Nos aseguraremos de que el alumbrado permanezca encendido durante todo el viaje, también en horario diurno», confirman desde la empresa. Añaden que, además, existe un «contacto fluido» con el Ayuntamiento para «reforzar la sensibilización y la educación de los usuarios» y «promover una conducción segura y responsable».
25 kilómetros por hora
Al margen de las normas generales de obligado cumplimiento en cualquier lugar, el reglamento de la DGT añade que «la autoridad municipal regulará las vías y las zonas por donde podrán circular los patines, monopatines y vehículos de movilidad personal», cuestión que hace unos meses fue objeto de polémica después de que la Concejalía de Movilidad anunciara su intención de vetar su circulación en la mayor parte de las calles del centro. Las quejas de usuarios y 'riders' –Bird llegó a plantearse anular zonas de aparcamiento muy demandadas como la Plazuela o la calle Uría– llevaron finalmente al gobierno a dar marcha atrás y la alcaldesa anunció el estudio de una normativa específica para estos vehículos: «La solución es regular; no prohibir. No llegamos al gobierno para hacer de Gijón una ciudad de prohibiciones».
En lo que respecta a la velocidad, para estos vehículos está limitada a un máximo de 25 kilómetros por hora, aspecto que desde hace meses la Policía Local controla con un dinamómetro que permite detectar patinetes trucados para superarla.