¿Sabías qué...?
Algunos secretos de la plaza de toros de El Bibio, en Gijón
Aquí va una primera entrega de secretos de la plaza de toros: algunas formas de ocio curiosas, microarquitecturas efímeras, campo de concentración...
Gijón
El domingo 12 de agosto de 1888 se inauguró la segunda plaza de toros [permanente] de Asturias, en la antigua carretera de Villaviciosa. Este coso ... taurino fue proyectado por el arquitecto Ignacio de Velasco en noviembre de 1887 y el acto oficial de puesta de la primera piedra sucedió en enero de 1888. Por retrasos y paralización de obras, entre otras cosas por la famosa e histórica nevadona de febrero, estamos ante una construcción de récord en Gijón: un gran espacio de ocio que se hizo en tan sólo 6 meses. Eso sí, 13 años más tarde que la de Oviedo. No nació con mucho apoyo popular ya que nadie reclamaba una plaza de toros, al revés, criticaron un intento camuflado de hacerla en los Campos Elíseos, en 1862, aunque terminó haciéndose más tarde en El Bibio con un aforo de 10.500 almas, es decir, un tercio de la población total de Gijón según el Censo del INE. Era obvio que no estaba pensada para los gijoneses sino para los forasteros veraneantes.
Para su promoción se creó la Sociedad Plaza de Toros de Gijón, presidida por el banquero Florencio Rodríguez, que tenía varios socios compartidos con la Compañía de Tranvías y con la sociedad Campos Elíseos. Uno de ellos, el empresario del ocio Fausto Goyanes fue el mismo contratista. Es decir, era un espacio lúdico netamente privado. Sobre todos estos detalles puede profundizarse consultando el expediente especial que se conserva en el Archivo Municipal de Gijón, además de seguir todo el proceso en nuestra hemeroteca.
Hay detalles curiosos como que el hecho de hacer su estructura metálica y llevar una gran cantidad de obreros permitió aportar celeridad al proceso constructivo, sin embargo la procedencia de estas piezas de fundición no se conoce, a saber si se fabricaron en Gijón o no; lo que sí es conocido es que los ladrillos de la portada del coso provienen de la fábrica La Cerámica, de Eloy Silió, en Valladolid, que había sido fundada cinco años antes. Lo que no sé si conocerán ni si se habrán fijado alguna vez, o bien por fotos o bien porque hayan entrado, es en la existencia de estrellas de David en las barandillas. Esto es un símbolo vinculado con el toreo, seguramente se sorprenderán si les decimos que Manolete fue el primero en utilizarla y al descubrirlo, años más tarde, Sebastián Castella patentó ese bordado de la estrella de David para poder usarla sólo él en sus trajes.
Ocio y beneficencia
Una de las actividades posteriores a las corridas eran las fiestas tauro-ciclistas organizadas por el Club Ciclista Gijonés, desde septiembre de 1908, con el fin de recaudar donativos para la Asociación Gijonesa de Caridad, y consistían en la suelta de vaquillas mientras los ciclistas hacían pruebas de agilidad, saltos, carreras de obstáculos, etc. En octubre de 1946 se organizó un festival a beneficio del Sanatorio Marítimo en el que finalmente no pudo participar Dominguín. En El Bibio también hubo boxeo, bailes, conciertos del a banda de música, vuelos de Garnier en biplano, suelta de globos aerostáticos, etc. A su derecha tenía pegado el segundo Club de Tenis de la historia de Gijón.
Por los destrozos de la Guerra Civil, en la que fue utilizada como cárcel de republicanos, no hubo corridas desde 1936 hasta 1941, cuando se recuperaron, y ese año fue puesta a la venta y el Ayuntamiento la adquirió en 1951. En 1992 fue declarada BIC en la categoría de Monumento Histórico Artístico.