Hidratación
Gijón
Hace una semana, ya, que comenzó (en boca del presidente de la FIFA) «el mayor acontecimiento que la humanidad haya visto jamás» y me estoy ... refiriendo al Campeonato del Mundo de selecciones nacionales de fútbol, que hasta el día 19 de julio se viene jugando en Méjico, Canadá y EE.UU.
Nunca tantas personas se sentarán a ver los partidos en directo y a través de diferentes canales de televisión que, además de llevar a las pantallas las mejores jugadas de cada partido, también nos están informando acerca del dolor de muelas de algunas de las estrellas de cualquiera de las selecciones, de su corte de pelo o de si su mascota tiene molestias porque, en eso, desgraciadamente se acabó convirtiendo este deporte. No somos pocas las personas que llevamos años diciendo que nos robaron el fútbol y esta copa del mundo lo demuestra cada día, trece mil millones de dólares es la cantidad que la FIFA calcula que ingresará al final del campeonato sumando la fase previa en los que se jugaron los partidos de clasificación.
Y aunque el precio de las entradas no será la mayor fuente de recaudación para la FIFA no está de más señalar que el día de la final la entrada más barata costará 4.000 dólares (sí, ha leído bien) y 10.000 la más cara.
Pero el colmo de la degradación de un deporte tan maravilloso como este viene de la mano de las 'pausas de hidratación' un engendro inventado por la organización para que en dos momentos del partido este se detenga, no para que los futbolistas puedan hidratarse si no para que los anuncios ocupen las pantallas de televisión de tal manera que el reinicio del partido no depende del árbitro si no de los programadores publicitarios. Pese a todo el fútbol no ha muerto y los sueños de millones de espectadores así lo demuestran cada día. Que viva el fútbol entonces.