Reparto de beneficios
Gijón
Tras 39 días de fútbol, desde el partido inaugural el 11 de junio hasta el pitido final el 19 de julio ¡por fin! acabó el ... campeonato del mundo de fútbol con el triunfo, muy merecido, de la selección española que mostró cómo la unidad, junto al compromiso y a la calidad de sus futbolistas, llevó a que 47 millones de españoles pudiesen aparcar, aunque sólo fuese por unas horas, la crispación y las tensiones en las que vivimos en este país, siempre, en permanente campaña electoral.
De todas maneras junto a la alegría colectiva por el triunfo comenzaron a aparecer las primeras críticas debido al importe económico de la prima que los futbolistas van a cobrar por poder lucir, a partir de ahora, una segunda estrella en sus camisetas.
También, aunque esto no es exclusivo del campeonato del mundo, son constantes las referencias, siempre negativas, a los ingresos de los futbolistas profesionales, especialmente a las estrellas, y no creo que sea bueno dejar de cuestionar esos salarios estratosféricos pero creo que no es correcto quedarse con esa única visión del asunto.
Somos muchas personas en el mundo las que entendemos que no es justa la distribución de los beneficios que se dan en las grandes empresas. Ya lo cantaba en su día el maestro Don Ata «El trabajo es cosa buena/ es lo mejor de la vida/ pero la vida es perdida/ trabajando en campo ajeno/ Unos trabajan de trueno/ y es para otros la llovida».
No hay, por tanto, que perder de vista el objetivo, quienes desmantelan la sanidad, la educación o encarecen el precio de la vivienda no son los futbolistas, son los dueños de un sistema (FIFA, UEFA incluidos) que, también los utiliza a ellos.
En cualquier caso España campeona y espero, que como yo, la mayoría de la sociedad se haya sentido feliz con este triunfo.