Bertín Llera, ganador de la edición de 2025 en K2 junto a Walter Bouzán: «Para los que somos ribereños, el Descenso del Sella tiene un significado muy especial»
«A día de hoy aún me cuesta procesar muchas de las cosas que viví el año pasado tras cruzar la meta»
Alfonso Alonso
Ribadesella
El Descenso Internacional del Sella es mucho más que una competición; es el alma de Asturias flotando sobre el agua. Sin embargo, para la ... villa de Ribadesella, la sequía de campeones locales pesaba como una losa de casi tres décadas. La historia cambió de golpe en la última edición cuando el joven talento Bertín Llera (Collera, 2002) se unió a la leyenda viva de las doce victorias, Walter Bouzán, para firmar una gesta inolvidable. Rompiendo una racha de 29 años sin triunfos íntegramente riosellanos y emulando el título que su propio padre conquistó en 1996, Llera se ha consagrado como uno de los grandes nombres del piragüismo actual en el panorama nacional. El joven palista habla para EL COMERCIO para analizar a fondo la estrategia de carrera en el río, la gestión de la presión local ante sus vecinos y el significado profundo que tiene para un ribereño volver a inscribir su nombre en los bloques de piedra de los campeones. Bertín, recién ha regresado de la Copa del Mundo de Canadá, anunciando que es la temporada en la que más le tocó aprender.
–¿Por qué dice eso?
–La temporada empezó bien y tenía objetivos muy ambiciosos. Sin embargo, al ser mi primer año compitiendo en la categoría absoluta, me di cuenta de la realidad: en este nivel, cada pequeño detalle cuenta y cada único día de entrenamiento marca la diferencia. Eso hace que esté siendo la temporada en la que más estoy aprendiendo como piragüista.
–No obstante, pocos meses antes, se proclamó Campeón de España en K-1 5000. ¿Qué supuso ganar a nombres como Cubelos y Bouzán en Sevilla?
–Siento una satisfacción enorme. Ser campeón de España a nivel individual ya es un orgullo, pero lograrlo en una prueba tan dura y prestigiosa como es la de los 5.000 metros de Sevilla, y ante rivales de esa entidad, te demuestra que el trabajo va por el camino correcto.
–Ahora toca focalizarse en el Descenso Internacional. ¿Cómo se cambia el chip de la pista al Sella?
–Por suerte, gracias a mis condiciones físicas, tengo la facilidad de adaptarme bien a diferentes distancias. Puedo pasar de la explosividad del esprint en pista a la resistencia de la larga distancia en el río de forma casi inmediata. Esa versatilidad es mi gran baza.
–¿Por qué elegir el Sella por delante de cualquier otra prueba?
–Mucha gente de fuera seguramente no lo entienda, pero para los que somos ribereños, el Sella tiene un significado muy especial por todo el ambiente, la tradición y la cultura que se crea alrededor de la prueba.
–¿Da más fama el Sella o un título internacional?
–Depende de la distancia. Si hablamos de modalidades y distancias olímpicas, eso te otorga un prestigio internacional muy grande dentro del mundo del piragüismo. El Sella, en cambio, te hace ser muy famoso especialmente en Asturias y consigue que te conozca gente ajena a este deporte. Al final, depende de cada persona y de cómo vea las cosas.
–¿Cómo recuerda los días posteriores a su victoria?
–A día de hoy aún me cuesta procesar muchas de las cosas que viví el año pasado tras cruzar la meta. Fue una locura. Más allá de lo deportivo, supuso una alegría enorme tanto para mí como para todo el pueblo de Ribadesella, que se volcó por completo.
–¿Es verdad que se escucha al público desde la piragua?
–Como vas sumamente centrado en la competición y en el agua, es muy difícil escuchar claramente los ánimos individuales de la gente. Lo que sí te llega constantemente son las motos que van por la carretera, los acelerones que dan y muchísimo ruido en general.
–¿Cómo gestiona la presión de correr en casa?
–Bueno, yo por suerte para esos temas de la presión soy un deportista bastante tranquilo. No me atenazo. Al contrario, disfruto mucho de poder hacer el deporte que me gusta, y poder sentir el apoyo de tanta gente ese día es algo que valoro de forma muy positiva.
–¿En qué estado de forma llega este año?
–Creo que llegamos en un buen momento de forma. A diferencia del año pasado, esta vez contamos con alguna semana más de adaptación para entrenar juntos en la K2. Así que ya veremos cómo estamos realmente cuando llegue el momento de la competición.
–¿Buscan una llegada en solitario o al sprint?
–Hombre, si tuviera que firmar un guion ahora mismo, sería el de llegar en solitario bajo el puente. Pero hay que ser realistas: a día de hoy, eso es casi una utopía con el nivel tan alto de embarcaciones que hay en el río.
–¿Quiénes son los rivales a batir?
–Sabemos que todas las embarcaciones que vengan van a dar guerra y no se puede descartar a nadie en una carrera así. Pero, sin duda, los actuales campeones de Europa de maratón (los húngaros, Adrián Boros y Tamas Erdelyi), que ya fueron segundos en el Sella el año pasado, van a dar muchísima batalla.