Yaiza Novo, ante el reto de romper la estadística del Descenso del Sella
La defensora del título en K1 femenino quiere ser la primera mujer en revalidar la corona de forma consecutiva en más de una década
Alfonso Alonso
Ribadesella
Hay victorias que consagran de golpe una trayectoria deportiva, pero lograr retener la corona de forma consecutiva bajo el azote de la corriente eleva a ... cualquier palista directamente a los altares del piragüismo tradicional. Yaiza Novo (Pravia, 2006), la talentosa deportista praviana, que compite bajo el escudo y la elástica del Club Piragüismo Rías Baixas, se enfrenta este sábado al desafío más emocionante de su disciplina: defender el título conquistado el año pasado en la reñida categoría de K1 sénior femenino. En juego realizar una de las grandes gestas pendientes del cauce asturiano. Ninguna mujer ha conseguido repetir victoria en el Sella desde que lo hiciera la leonesa Raquel Carbajo en las ediciones de 2013 y 2014. El listón está alto, pero la motivación de la asturiana es superior.
Para Novo, el Sella representa el eje vertebral de su trayectoria. Es un idilio desde la cuna que, el año pasado, se coronó en la mítica meta de Ribadesella. «Ganar el Sella es como cerrar un ciclo, ya que desde benjamín a infantil gané el Minisella», recuerda la asturiana. Ahora regresa con el dorsal número uno, asumiendo con entereza el peso de ser la rival a batir por el pelotón: «Una vez que ganas, la gente espera que lo vuelvas a hacer, pero eso no funciona así, y menos en una prueba como el Sella», analiza. Sin embargo, su motivación se multiplica ante el reto: «Eso no quita que no tenga la misma ambición de luchar por revalidar el título».
El gran aval de la piragüista es el bagaje internacional que atesora tras su paso por la selección española. Novo viene de competir en el Mundial de Halifax (Canadá) y en el Europeo de Szeged (Hungría), donde se midió en K1 y K4 a la élite absoluta de la pista. Estas duras experiencias le otorgan un poso competitivo óptimo y la tranquilidad necesaria para encarar el descenso. «Las pruebas internacionales siempre te suman experiencia», reflexiona la palista.
Con la confianza que aporta el rodaje internacional, Yaiza ya diseña la estrategia para la carrera, donde la astucia en los primeros metros será una cuestión de supervivencia. «Hay dos Sellas: el Sella de los K2 sénior y el resto; en mi caso, el resto», comenta. Saber leer la salida, dictamina las opciones de victoria. «Ya no es potencia y habilidad, necesitas un poco de suerte para que nadie te choque por atrás, no te quedes en un tapón...», desgrana. Para el descenso, Novo prefiere un cauce vivo: «Me beneficia un río con caudal; la gente que entrenamos en pista estamos acostumbradas a entrenar con más agua». Además, mantiene un respeto absoluto por sus rivales de parrilla, a las que tiene muy en cuenta: «Las locales, por conocimiento del río y por estar más acostumbradas; a nivel internacional, las palistas que vienen de competir en maratón, por la distancia que tiene el Sella».
La verdadera fortaleza de Yaiza Novo reside en su polivalencia para cambiar de registro: es capaz de saltar de la velocidad y el trabajo en equipo de la pista al esfuerzo en solitario que exige el K1 en el Sella. Tras un año complejo de lesiones, el Descenso es el escenario perfecto para medir su fortaleza física y mental de cara a los JJ. OO, un objetivo por el que está dispuesta a vaciarse. Afrontar el río en solitario exige una madurez psicológica que la palista gestiona con éxito gracias a su polivalencia en el agua: «Siempre se exige más a nivel individual, dependes de ti misma», explica Novo. Aunque admite que al competir en pista con botes de equipo «esas alegrías compartidas siempre se viven más», su mirada sigue fija en la cita internacional con una determinación inquebrantable: «Los Ángeles están muy cerca, pero no dejará de ser un objetivo por el que voy a luchar».
Pese a sus viajes internacionales con el combinado nacional y sus firmes aspiraciones olímpicas en la pista de velocidad, el magnetismo del Descenso Internacional juega en otra dimensión emocional completamente diferente. No es una cuestión de puntos para el ranking ni de clasificaciones en el ciclo de la federación; es el orgullo de toda una región que se echa a la carretera para empujar en cada palada río abajo. «Una medalla en un Europeo o Mundial tiene un reconocimiento deportivo muy importante, pero el Sella trasciende del deporte. Aquí lo vive todo Asturias, la gente lo siente muy cerca y notas el cariño de todos ellos», concluye Yaiza Novo.