Alavesa del Mes
«Ya no hay modistas cosiendo en casa, ahora es a nivel industrial»
La vitoriana Mila Lastra ha vestido el Carnaval de la capital los últimos treinta años, una labor a la que ha estado ligada desde sus inicios
Carlota Soriano
Quienes son de la capital alavesa o han estado en la ciudad en los días más señalados del calendario local seguramente hayan visto la firma ... de la diseñadora Mila Lastra (Vitoria, 1971). Desde los miles de disfraces de las comparsas de Carnaval hasta los últimos retoques del atuendo de Celedón, pasando por los Gigantes y Cabezudos e incluso Gargantúa. Por todo ello, y por sus más de treinta años de trabajo, EL CORREO distingue a la modista con el reconocimiento de Alavesa del Mes de febrero.
- Imagino que el Lunes de Carnaval, cuando ya han pasado todos los desfiles, soltó un suspiro.
- Pues sí, termina y suspiro. Porque ya ves tu trabajo realizado desde hace tantos meses en el desfile, te llegan noticias de la gente, lo que más les ha gustado… Todos esos comentarios son lo que hacen que tu trabajo sea diferente y especial. Es diversión, es alegría, es disfrute, es bailar...
- Y mucho trabajo, que parece que no. En treinta años de trabajo, ha confeccionado más de 23.000 disfraces. Solo este año han sido 980.
- Yo pienso en el grupo, no en el individuo que lo lleva, porque para mí es todo el conjunto. Yo pienso en que les guste, que lo disfruten y que se sientan bien. Por eso, cuando me dicen '¡Jo, es que íbamos súper cómodas!', para mí ya he tenido éxito. Normalmente, hago cinco grupos, máximo seis. Y luego depende cuándo caiga el carnaval, el año que viene por ejemplo cae antes…
Satisfacción
«Yo pienso en que les guste. Cuando me dicen '¡Jo, es que íbamos súper cómodas!', para mí ya he tenido éxito»
Un no parar
«Ahora estoy viendo los carnavales de otros sitios. Me empapo, cojo ideas para poder echar mano para mis temas»
Apostar por un proyecto
«Lo importante es el grupo, no solo el disfraz. Crear un conjunto de ideas que haga que todo salga adelante»
- ¿Ya está pensando en el año que viene?
- Sí, pero porque los grupos ya están pensando en el año que viene. Yo ahora estoy viendo los carnavales de otros sitios. Me empapo, cojo ideas que me hayan encantado, me documento para tenerlas en mi agenda y poder echar mano cuando estoy con mis temas.
- Sus diseños se llevan más allá de Vitoria.
- Carnaval hay en todos los sitios. Y hay zonas donde es tan importante que se crean concursos específicos, con premios contundentes, y acuden grupos de distintas ciudades. Se lleva la fiesta a un alto nivel, que hace que la gente vaya ahí, exponga sus trabajos y que los motiva a esmerarse. En Vitoria no se hace, y sería interesante incentivarlo. Me parece importante tener en cuenta a nivel cultural todo el trabajo que conlleva.
- ¿Algún diseño que recuerde con cariño?
- No puedo, porque hay muchos. Es que son como mis hijos. ¿Cómo voy a decir yo que uno es más guapo que el otro? Y aunque tuviera, no te lo diría. Pero lo importante es el grupo, no solo el traje. Crear un conjunto de ideas, un proyecto que haga que todo salga adelante, y en el que se agrupe el traje, la canción y las carrozas. Que todo tenga relación.
- Con tantos años en el sector, habrá notado que las cosas han cambiado.
- Es verdad que tenemos en la cabeza la imagen de una modista, de una 'amona'. Ahora estudiamos diseño de moda y patronaje industrial, por ordenador, cortes automáticos… y todo lo que conlleva dirigir una empresa. Ya no hay señoras modistas que están cosiendo en su casa, ahora estamos en los talleres, donde se cose de manera diferente, de manera industrial y con otras máquinas.
- ¿Y su forma de trabajar?
- Al principio, yo me acuerdo que empecé haciendo el diseño, los patrones, y los vendía con el tejido. Ellos se lo cortaban en los centros cívicos, en los colegios, hasta en la iglesia. Luego ya pasamos al formato industrial. El patrón se hace igual pero se informatiza, y se corta y confecciona a nivel industrial.
- Cuando abrió su empresa, ¿se imaginaba dedicándose a esto? ¿A disfrazar el Carnaval?
- Yo estudié diseño de moda y patronaje porque a mí lo que me gustaba era la moda. Creé mi propia empresa, pero de repente, el primer año, nada más empezar, llegó un grupo pidiendo si le podía hacer un disfraz. Y ahí es donde empezó. Yo abrí en septiembre, y en septiembre empezó.
- ¿Y ya le quedan ganas luego de salir disfrazada?
- Yo salgo todos los años. El último día y a última hora me hago mi disfraz. No te voy a decir a qué hora terminé el disfraz este año. Muy de madrugada (Con cada pregunta, la sonrisa de Mila se iba haciendo más y más grande). Es que me apasiona mi trabajo.