¿Por qué no hay palomas en Salburua y sí picazas?
La población de ambas aves ha crecido en Vitoria: hay 18.000 palomas comunes y 5.600 urracas. Cada especie busca un hábitat diferente
N. Salazar
Picaza, urraca o pica pica. Tres nombres para una misma ave que gana terreno en Vitoria. Se trata de un córvido oportunista que le ... gusta darse un atracón de insectos y cereales, pero puede también arramplar con los huevos de otros nidos o zamparse un pollito de gorrión. Además, tiene la capacidad para adaptarse a diversos hábitats. En la capital alavesa está cómoda en los barrios de la periferia donde, en cambio, apenas se ven palomas comunes.
¿Cuál es la razón por la que en Salburua, Zabalgana u otros barrios cercanos al Anillo Verde se vean picazas pero apenas palomas comunes? O viceversa. ¿Por qué el centro de la ciudad está plagado de unas pero ni rastro de otras? No es que ambas especies no se puedan ni ver. La respuesta está en que necesitan recursos diferentes para vivir. «Las palomas dependen de un tipo de edificios donde puedan nidificar y zonas urbanizadas donde alimentarse, mientras que las urracas buscan principalmente árboles, setos y espacios más abiertos», explica el ornitólogo y coordinador de Ataria, Gorka Belamendia.
Así, las palomas suelen ser mucho más abundantes en entornos más urbanizados, con edificios con cornisas y con abundancia de alimento, proporcionado directa o indirectamente por las personas. Mientras tanto, las urracas encuentran en barrios próximos al Anillo Verde y la zona rural de Vitoria un ambiente mucho más favorable gracias a la presencia de arbolado y zonas húmedas, donde pueden, en definitiva, encontrar la base de la alimentación necesaria.
Con un hábitat tan propicio, la población de estos pájaros de plumaje de color blanco y negro con pinceladas azules en las alas ha crecido en los últimos años. Según los datos del Atlas de las Aves Nidificantes de Vitoria-Gasteiz, en este municipio habitan 5.600 urracas. «Su densidad es particularmente elevada en el hábitat urbano, con un valor medio de más de 150 individuos por kilómetro cuadrado. Con mucha menor densidad le siguen los medios agrarios, tanto las zonas cultivadas abiertas como los mosaicos de carácter agropecuario», especifica Belamendia. Las estadísticas revelan que la tendencia de la población durante el periodo 2007-2023 ha crecido un 5,2% de media anual.
Las palomas comunes, en cambio, reinan en Vitoria. Su población alcanza ya los 18.000 ejemplares, detalla el último Atlas de las Aves Nidificantes de Vitoria-Gasteiz. Se trata de cifras superiores a las registradas en Donostia o Pamplona, que no paran de subir. De hecho, anteriores recuentos hablaban de 10.000 ejemplares. No se llega a considerar plaga, pero lo cierto es que resultan molestas. De ahí que el Ayuntamiento haya ideado una nueva manera de ahuyentarlas: con halcones peregrinos.