Historias en albiazul
Tres goles en cinco minutos
Eliseo Salmanca fue autor de un 'hat trick' triunfal para el Alavés en su visita a Elche en 1978
El Deportivo Alavés no las tenía todas consigo cuando, a las 9 de la mañana del sábado 9 de diciembre de 1978 tomó el autobús ... que le llevaría al aeropuerto de Barajas para coger allí un avión a Alicante y de ahí trasladarse a Elche, donde el domingo iba a enfrentarse con el equipo local. Desde el inicio de la Liga en Segunda División, los ilicitanos no habían perdido ningún partido en casa y solo habían cedido un punto, al empatar a dos con el Ferrol. El equipo gallego, que paradójicamente era el colista, era también el único que había marcado en el estadio de Altabix, pues el Elche había derrotado, dejando su portería a cero, al Jaén, al Tarrasa, al Almería, al Valladolid y al Baracaldo.
De hecho, el entrenador alavesista, Txutxi Aranguren, reconocía que un empate sería una sorpresa, pues el Elche contaba «con hombres de Primera División y en su campo, apoyados por el público, serán temibles. Sería bonito regresar de allí con algo positivo». La prensa vitoriana tampoco se mostraba muy optimista: «En buena lógica, el Elche parte como favorito en su confrontación con el Alavés, pero en fútbol no se dicta la última palabra hasta el final de los 90 minutos de juego».
Para enfrentarse a esta dificultad, Aranguren, que no podía contar con el lesionado Igartua, alineó a Basauri, Sánchez Martín, Álava, Astarbe, Bea, Morgado, Ferreira, Zuluaga, Eloy, Badiola y Salamanca. El míster albiazul quería «probar un nuevo sistema. Álava cubrirá huecos en la parte de atrás y quiero que Eloy arranque desde el centro del campo en calidad de media punta. Veremos qué resulta ante un equipo de la calidad del Elche».
En la primera parte, pareció que el equipo local iba a seguir con su racha triunfal, pues al descanso el resultado era de 1-0. Sin embargo, todo cambió en la segunda parte, en la que «el Alavés salió en tromba, consiguiendo tres goles en cuatro minutos, con lo que desmoralizó completamente al conjunto ilicitano y volvió imposible cualquier reacción». Otros diarios no hablaban de cuatro, sino de cinco o seis minutos, pero lo cierto es que, cuando apenas se llevaban jugados diez minutos del segundo tiempo, Salamanca abrió el marcador, tras un contrataque que pilló desguarnecida a la defensa local. Casi de inmediato, el mismo delantero volvió a marcar y poco después fue Badiola quien perforó la portería rival. Con un 1-3 en el marcador, el partido se tranquilizó, pero a falta de un cuarto de hora para el final Salamanca logró el tercero de su cuenta particular. Era el 1-4 definitivo, pero aún pudieron ser más. Además de lograr un 'hat-trick', Salamanca «trajo en jaque a toda la defensa ilicitana» y se le anuló un tanto más, por falta al portero contrario.
Al final del encuentro hubo pitos de la hinchada local para sus jugadores y para la Directiva. El entrenador del Elche, Manuel Fernández Mora ('Moruca') admitió su derrota: «A partir del segundo gol del Alavés, que llegó con una rapidez increíble, mi equipo fue un desconcierto. No neutralizábamos ninguna jugada y el delantero Salamanca se escapaba mucho más de lo que yo creía. No me queda más que felicitar al Alavés por el coraje y la fuerza que han empleado en el partido».
Aunque entonces no se utilizaba este término, como es lógico el MVP del choque fue Salamanca, que sin embargo había sido criticado por su actuación en partidos anteriores: «Es ejemplar la trayectoria de este honrado profesional dentro y fuera del terreno de Juego. Ayer sólo se hablaba de él en mentideros y tertulias deportivas. Desde que se conoció el desarrollo del encuentro, el nombre de Salamanca corría de boca en boca, con elogiosos comentarios a su persona. Pero no siempre ha ocurrido lo mismo y todos lo sabemos. No hace mucho tiempo, Eliseo Salamanca era duramente increpado en Mendizorroza y esto ha acontecido en más de una ocasión. Hay que tener los nervios bien templados y una gran dosis de moral para superar estas crisis. Es lo que ha hecho Salamanca a base de tesón y esfuerzo».