El reto de recuperar un centro del campo fiable
Terzic está obsesionado con que la medular deje de ser un problema y se convierta en una solución, como en Vigo
Decir que el fútbol es de los centrocampistas es exagerado, qué duda cabe. Nadie discute que pertenece también a los porteros, los defensas y los ... delanteros; de hecho, estos últimos son los que acaparan más premios y reconocimientos. Ahora bien, que en el máximo nivel del fútbol actual la diferencia la marcan los peloteros del centro del campo está quedando más que demostrado en los últimos años. El último ejemplo fue la selección española ganando el Mundial y borrando del mapa no sólo a Argentina en la final sino, lo que es más meritorio e ilustrativo, a la Francia de Mbappé, Olise, Dembelé, Doué y Barcola. Pero pensemos en el dominio del PSG en la Champions, en el declive del Real Madrid tras la marcha de Kroos y Modric, o en el derrumbe del City de Guardiola cuando perdió por lesión a la pieza clave de su engranaje: Rodri.
En esta relación podríamos incluir al Athletic. A estas alturas no es necesario recordar los problemas del equipo de Valverde y sus estadísticas estremecedoras del curso anterior. Es un ejercicio que se nos hace «bola», por citar una expresión en boga estos días en los mentideros rojiblancos. Ahora bien, que los problemas en la sala de máquinas tuvieron un papel importante en la crisis resulta evidente. La baja de Beñat Prados hizo mucho daño. Obligó a Valverde a exprimir de una forma exagerada a Jauregizar, que para marzo ya estaba fundido. Ruiz de Galarreta, renqueante, estuvo lejos de su mejor nivel, y Rego y Vesga no pasaron de ser complementos secundarios. El caso es que se pueden contar con los dedos de una mano los partidos en los que el Athletic fue dominante en la medular. Y bien que lo pagó.
No es extraño, por tanto, que el partido en Vigo haya dejado tan buenas sensaciones, hasta el punto de que la hinchada ha pasado de repente del mal humor y la suspicacia a un cierto optimismo. No sólo se trató de un reencuentro con la victoria más que necesario. Recordemos que, entre los cuatro últimos partidos de la Liga pasada y los dos primeros de ésta, los rojiblancos sumaban ya cinco derrotas y un triste empate (con el Celta en San Mamés, curiosamente). Se trató también de un reencuentro con un centro del campo dominador que impulsa a su frente de ataque. Con Ruiz de Galarreta al timón como en sus mejores tiempos, Gerenabarrena escoltándole a la perfección y Sancet moviéndose con criterio, el fútbol del Athletic en la primera parte recordó en su brillantez al de muchos partidos de hace dos o tres años.
Tiene toda la lógica del mundo, por tanto, que recuperar la fortaleza perdida en la medular sea una obsesión para Terzic. El técnico alemán no ha repetido pareja de mediocentros. Comenzó con Gerenabarrena y Canales ante el Sevilla, siguió con Canales y Jauregizar ante el Barcelona, y se decantó por Ruiz de Galarreta y Gerenabarrena en Balaídos. No hay que descartar que el sábado frente al Atlético de Madrid siga haciendo unas pruebas para las cuales, al menos de momento, no cuenta con Beñat Prados y Rego. Terzic está sacando sus conclusiones. Y lo cierto es que no es difícil imaginar cuáles son, ya que en líneas generales, en lo sustancial, están al alcance de todos los aficionados del Athletic, buenos conocedores de su plantilla.
La batuta
Que Ruiz de Galarreta es un jugador único nadie lo duda. No hay otro como él llevando la batuta. Cuando Galaxy disfruta, como volvió a comprobarse en Balaídos, el equipo también lo hace. El problema, claro está, es que el eibarrés pocas veces se va a encontrar con las facilidades que le dieron los celtiñas, y que su declive físico, como se comprobó la pasada temporada e incluso el domingo en Vigo, donde sólo aguantó una hora, es evidente. Jauregizar, por su parte, acabó agotado y sin confianza el curso pasado y ahora le toca volver a recuperar el brillo que le convirtió en una pieza clave para Valverde. Demasiado clave, se podría decir. Al bermeano le va a venir muy bien la competencia con Gerenabarrena, un futbolista fiable y de gran despliegue como él. Respecto a Canales, que ayer se lesionó y no volverá hasta después del parón, todo indica que Terzic va utilizarlo tanto de mediocentro, cuando no juegue Galarreta, como de medio punta, cuando no alinee a Sancet.
Lo que se ha confirmado es que los dos medios cedidos que han vuelto, uno del Racing y otro del Castellón, van a tener un papel relevante. Tienen nivel de sobra para ello, lo cual hace inevitable recordar el error mayúsculo que convirtió la dirección deportiva del club al no repescarlos con urgencia el pasado mes de enero, cuando el centro del campo del Athletic empezaba a dar pena y a convertirse en un serio problema. Quién sabe si con ellos los rojiblancos no estarían hoy en Europa, que estuvo más barata que nunca, y el club no hubiera tenido que entrar en la economía de guerra que Uriarte ha impuesto debido a la ausencia de ingresos de la competición continental. El club, sin embargo, decidió seguir tirando con Vesga y Rego, uno que ha acabado saliendo en dirección a Almería, y otro que, a los 23 años -es de 2003, como Jauregizar y Gerenabarrena- lo va a tener muy difícil para disfrutar de los minutos que necesita. No parece entrar en la coctelera que Terzic está agitando para que el centro del campo del Athletic deje de ser un problema y vuelva a ser una solución.