Los cupos, la labor adelantada del Baskonia este verano
La plantilla dispone ya de seis jugadores de formación nacional, mientras que clubes como el Real Madrid tienen la obligación de explorar un mercado costoso y escaso
El verano del Kosner Baskonia llega con una circunstancia de excepción. La habitual necesidad de reforzar la plantilla con cupos de formación queda relegada a ... un apartado secundario dentro del trabajo de la dirección deportiva azulgrana. Se cuenta con Rafa Villar, Matteo Spagnolo, Stefan Joksimovic, Tadas Sedekerskis, Rodions Kurucs y Khalifa Diop, todos ellos con contrato en vigor y con toda la confianza para continuar que pueden tener dentro de un club siempre abierto a los cambios. Al contrario que en otros periodos estivales, en la que la habitual reconstrucción de cada año llegaba acompañada de la constante de requerir canteranos de clubes nacionales, en esta ocasión solo se contratarán jugadores de esa condición si se consideran que puedan mejorar el equipo y no por una obligación de la normativa.
Mientras que en la Euroliga no impone ninguna restricción en materia de nacionalidades a la hora de confeccionar equipos, la ACB tiene un marco de contratación que acostumbra a llevar por el camino de la amargura a los dirigentes. Toda convocatoria debe contar con un mínimo de cuatro baloncestistas de formación y un máximo de dos extracomunitarios. Los directores deportivos han intentado en reiteradas ocasiones modificarlo, pero nunca se ha llegado a un acuerdo entre las partes, con la falta de jugadores nacionales en la liga como asunto permanente de discusión.
El buen trabajo del Baskonia el curso pasado en la incorporación de cupos que elevaran el nivel le conceden una tregua en sus quebraderos de cabeza. La confirmada continuidad de Spagnolo pese a las ofertas del baloncesto universitario estadounidense supone un alivio. El italiano, dentro de la segunda unidad, ha sido de gran utilidad en los quintetos ligueros de Galbiati. Además, fue la pieza más regular durante el play off y, con 23 años, se confía que todavía tiene un amplio margen de mejora. Algo parecido, aunque a menor escala, ocurre con Villar, de menos a más esta campaña. Cumplirá los 22 en agosto y está llamado a ser uno de los jugadores que más intensidad y concentración aporte en el frente doméstico.
Rodions Kurucs fue la otra inversión del verano del 2025. Su solidez y su conexión con el entrenador italiano le convierten en uno de las mejores garantías a nivel colectivo. Lo mismo que representa Tadas Sedekerskis siempre que las lesiones le respetan. Khalifa Diop no ha alcanzado las cotas esperadas cuando se pagaron 700.000 euros para sellar su aterrizaje desde el Gran Canaria y afronta el proceso final de recuperación de su lesión de rodilla. Salvo giro inesperado, iniciará su cuarta temporada en Vitoria, las mismas que Stefan Joksimovic.
La perla eslovena nacida en 2008 es un soplo de aire fresco en todos los sentidos. Su potencial no tiene techo y, una vez cumplidos tres años en las categorías inferiores, en la ACB ya computa como cupo de formación. Completa así una nómina de seis efectivos, cifra que ofrece la tranquilidad de poder sobrellevar las posibles bajas y lesiones que pueden producirse a lo largo del curso sin llevarse las manos a la cabeza. Además, el canterano Pavel Savkov ha aprovechado su año de cesión en Rusia, donde le pretenden varios clubes, y tiene contrato hasta 2028. Asegurado un bloque adecuado para librarse de este problema, el Baskonia cuenta con una ventaja con respecto a gran parte de los clubes de la ACB.
Pradilla, el cotizado
El primer asunto por resolver que tiene la nueva dirección deportiva del Real Madrid son los cupos. La lesión de larga duración de Garuba supone un problema también en la confección. Izan Almansa apunta a dejar el club, Sergio Llull aún no ha renovado y ha mostrado su disconformidad con las salidas del club del Chacho Rodríguez y Martynas Pocius. Abalde, Tavares (lesionado) y Hezonja, con varios pretendientes, son los únicos jugadores de formación citados para iniciar la pretemporada.
El club blanco puso sus ojos en dos jugadores del Valencia Basket: Sergio de Larrea, que mañana por la noche apunta a ser escogido en primera ronda del Draft de la NBA, y Jaime Pradilla, también con una cláusula de salida alta. Los taronjas, en caso de tener que resignarse a perder al maño, trataría de cubrirse las espaldas con Rolands Smits, que ha quedado libre. El Barça, con Nuñez, Brizuela, Parra y Shengelia, tampoco se cierra a una quinta pieza dentro de un mercado costoso y escaso de efectivos.