Petkimspor - Surne Bilbao (18.15)
La reconquista pasa por Turquía
El Surne Bilbao abre en Esmirna la eliminatoria de cuartos de final de la FIBA Europe Cup ante el Petkimspor en su camino por defender el trono europeo
Si quieren volver a sentarse en el trono continental, los hombres de negro necesitan algo más que un desplazamiento. Necesitan una expedición. Una odisea con el cuchillo entre los dientes que les permita volver a casa con los deberes hechos. Hoy (18.15), en el Enka Sport Salonu de Esmirna, el Surne Bilbao comienza ante el Petkimspor la fase eliminatoria de la FIBA Europe Cup. La ida de de los cuartos. El primer paso de un camino que aspira a repetir la gloria del año pasado.
Por tanto, la reconquista del título europeo pasa, inevitablemente, por Turquía. Anatolia, que ha sido durante milenios una tierra donde se han cruzado imperios y culturas, será testigo hoy de una nueva batalla. Y no contra un rival cualquiera. En frente tendrán al vigente campeón. Un equipo que llega a este punto de la competición con credenciales difíciles de discutir. Los hombres de negro han terminado primeros en las dos fases de grupos de la FIBA Europe Cup y han ganado todos sus partidos salvo el primero, ante el Peristeri. Desde entonces, su recorrido ha sido prácticamente impecable. El triunfo en Salónica concedió a la franquicia de Miribilla la ventaja de campo en todas las eliminatorias que dispute, incluida una hipotética final. Pero antes de pensar en futuras victorias, hay que sobrevivir a la primera batalla, y sobre todo, reponerse del golpe de Burgos.
Ponsarnau contará prácticamente con toda su plantilla. Frey continúa tocado y no jugará. Todos los demás, incluidos Amar Sylla y Stefan Lazarevic –que estuvieron de baja durante las últimas semanas–, están en forma. Todos listos y preparados para medirse a un equipo turco que destaca, principalmente, por su habilidad para incomodar a sus rivales.
La incomodidad como virtud
Enfrente estará el Aliaga Petkimspor, un equipo que no deslumbra por talento ofensivo pero sí por disciplina. El conjunto dirigido por Ozhan Civgin llega a los cuartos de final tras terminar segundo en ambas fases de grupos (4-2 y 4-2) y con una identidad muy marcada: defensa, contacto y orden táctico. No es un rival espectacular, pero sí incómodo. De hecho, fue el equipo que menos puntos encajó en su segundo grupo. Un equipo con capacidad para ralentizar los partidos y llevarlos a terrenos físicos.
El peligro del equipo turco está principalmente en su perímetro. David Efianayi es el cerebro ofensivo: un base eléctrico que promedia 13,1 puntos y 6,1 asistencias en la liga turca. En la Europe Cup el nombre que más destaca es el del escolta Yannick Franke, cuarto máximo anotador del torneo con 19,3 puntos por partido. En la pintura, el lituano Martynas Sajus aporta presencia física y eficacia: 67,1% en tiros de dos y casi cinco rebotes de media. Eso sin contar al exhombre de negro Jaylon Brown, cuyo peligro es de sobra conocido en Bilbao. Si el Surne supera este cruce, el siguiente obstáculo aparecerá en semifinales ante el vencedor de la eliminatoria entre Szombathely y KK Bosna, que también jugarán hoy (18.00).
El camino hacia la final no será sencillo. El margen de error es cada vez menor. Pero este equipo ha demostrado que no entiende demasiado de límites. Quiere escribir su propia historia. Y el próximo capitulo se escribe hoy, a las 18.15 horas, en Aliaga.
Jaume Ponsarnau exige reacción tras la derrota en Burgos
El mister de los hombres de negro admitió antes del viaje a Turquía que el equipo deberá reorganizarse tras la baja de Harald Frey y reaccionar después de la derrota ante Burgos. «El otro día fue un golpe y tenemos que levantarnos para encontrar el camino en un lugar tan decisivo», señaló el técnico. Sobre el Petkimspor, destacó la dificultad del rival: «Es un equipo con mucha calidad y táctica, difícil de defender. Su juego exterior tiene mucho impacto, con buenos tiradores y penetradores». El entrenador también advirtió del peligro de Yannick Franke y de un posible reencuentro con Jeylon Brown; también subrayó que la clave podría estar en «respetar su juego interior».