Viviendas sin usar que tardan «meses» en entregarse
Solicitantes y entidades sociales lamentan la demora cuando hay 79.400 personas esperando una casa en alquiler
Una de las cosas que más desconcierta a las personas que están esperando a que les concedan un piso de alquiler social es la «cantidad ... de viviendas vacías» que hay en algunos edificios y, sobre todo, el tiempo que transcurre entre que el inmueble se desokupa y se adjudica a un nuevo inquilino. En algunos casos, como ocurre en Atxuri, pueden pasar muchos meses hasta que una nueva familia se instala allí.
Esta tardanza suscita críticas de usuarios y de organizaciones sociales. Básicamente, porque hay casi 100.000 personas apuntadas en Etxebide para conseguir un hogar protegido. Según un reciente informe del Observatorio Vasco de la Vivienda, en sólo dos años se han inscrito casi 26.000 nuevos solicitantes. Y la mayoría de ellos pide un piso en alquiler. En 2022 había apuntadas 57.290 personas. En 2024 la cifra ascendió a 79.405, unos datos que contrastan con el parque público que gestiona en la actualidad Alokabide. La sociedad pública dependiente del Gobierno autonómico maneja ahora mismo un total de 17.515 casas, aunque espera llegar a los 19.000 inmuebles para finales de este año.
¿Por qué en muchos casos se tarda tanto? Cuando un hogar queda vacío, el Ejecutivo vasco tiene que rehabilitar y restaurar el inmueble antes de adjudicárselo a sus nuevos moradores. En algunos casos, los domicilios quedan en muy malas condiciones. En otras, no tanto, pero los procesos siguen siendo «muy largos».
«No dan abasto»
Fuentes especializadas insisten en que uno de los problemas con los que se está encontrando la Administración es que algunos gremios «no dan abasto» y eso se traduce en demoras a la hora de reformar las residencias. También se están dando casos de propietarios que deciden abandonar el programa Bizigune. Se trata de gente que cedió sus casas para que fuesen incorporadas al mercado del alquiler protegido a cambio de una renta asegurada y la devolución del inmueble en buen estado.
En este sentido, están aumentando las personas que, insisten los mismos medios, quieren recuperar sus pisos para colocarlos en el mercado libre por su mayor rentabilidad. Esto provoca que estos hogares también tengan que ser puestos a punto antes de ser devueltos a sus propietarios.