De espaldas al patrimonio
El robo en el Museo de Villena y el desplome de dos plantas de un palacio de Almazán demuestran un descuido y desafección que vienen muy de lejos
A nadie parece importarle demasiado que en las dos últimas semanas hayan robado en el Museo de Villena 59 piezas prehistóricas o que se hayan ... desplomado en Almazán, Soria, dos plantas de un palacio del siglo XV. Seguramente, cuando hay problemas sociales y políticos más acuciantes, cuando se ha desintegrado la mayoría parlamentaria de un gobierno o cuando la legislatura va camino de su final sin siquiera aprobarse un solo presupuesto, entonces el desinterés y la desafección por la conservación de nuestro patrimonio histórico-artístico no parecen sino casuales pormenores.
El derrumbe del palacio soriano de los Hurtado de Mendoza se veía venir, dicen ahora los responsables del patrimonio en la provincia, mientras que el Ministerio de Cultura también muestra su pesar por el robo de Villena en retrospectiva política, pidiendo ahora información a las autonomías para reforzar la seguridad en sus museos. Pues a otro perro con esos huesos, porque el descuido hacia el patrimonio en España obedece a razones estructurales y viene muy de lejos. España es el tercer país del mundo con más bienes declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Naturalmente, ya se sabía que los presupuestos públicos eran insuficientes para proteger tantos castillos, iglesias, yacimientos y museos. Porque los problemas generados por la 'España vaciada', la presión del turismo, la propiedad privada de algunos bienes, el insuficiente estímulo público al mecenazgo y sobre todo la ínfima educación y sensibilización sobre este patrimonio ya imponían hace tiempo la necesidad de una nueva política que fuera más allá de una financiación a cargo del 2% cultural obligatorio en obras públicas del Estado.
Habrá que hacer como en Francia una lotería para salvar el patrimonio, algún tipo de mecenazgo con mayor estímulo fiscal y por supuesto un esfuerzo especial en la educación para sensibilizar sobre la materia. Todo, sí, menos dar la espalda al lento deterioro de un patrimonio que es identidad, memoria colectiva, historia y también motor económico.
La última iniciativa de Donald Trump
Mucho cuidadito con Donald Trump y su idea de revitalizar la industria de Hollywood, también contrarrestando la «fuga de producciones» hacia otros países con mejores incentivos fiscales, como es el caso de España. Trump pretende implementar un sistema federal de créditos fiscales que debería aprobarse en el Congreso por republicanos y demócratas. A diferencia de la amenaza lanzada en 2025, cuando habló de un arancel del 100% a las películas rodadas en el extranjero, ahora se trata de aprobar un crédito fiscal del 20% en los costes laborales para cualquier rodaje realizado en suelo estadounidense.
Ni que decir tiene que esta medida podría competir con los incentivos fiscales ofertados a los rodajes de producciones norteamericanas en el Reino Unido o en España. Otra cosa es que a poco menos de dos meses de las elecciones de medio mandato en EE UU, nadie sabe si los republicanos van a poder mantener su mayoría en el Congreso y el Senado, ni tampoco si el resultado de aquellas hará variar las iniciativas siempre inseguras y cambiantes de Trump.
Miley Cyrus: El marketing que engancha
La música nos atrapa. Lo dice Miley Cyrus, a cuenta de su décimo álbum de estudio, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 18 de septiembre. Sí, claro que la música nos atrapa, pero también nos cautiva la magia del marketing misterioso, una maquinaria que va desgranando previamente pistas y mensajes, misterios y sorpresas, incluso bucles de audios y singles anunciados a media noche con fecha y hora.
Dicen que lo nuevo de Miley Cyrus, 'Bass persuades', que llega solo un año después de 'Something Beautiful', suena más rockero y enérgico; que lleva una estética en blanco y negro. Por ahora ya tenemos la foto, el corte de 30 segundos y el single. Antes del día 18 se filtrarán la 'tracklist' y las colaboraciones. Un mes más tarde habrá dos conciertos íntimos de presentación y, después, las ventas y los millones. Pues tal cual, que la estrella del pop dice que su música nos atrapa, lo mismo que su marketing nos engancha.