Épica rockera
Siempre tuvo como inspiración musical y artística a Tina Turner y Janis Joplin
Nunca hay que minusvalorar a una cantante con un éxito de hace más de cuarenta años, 'Total eclipse of the heart', cuyas descargas en Spotify ... hasta enero de 2026 ya habían superado los mil millones de reproducciones. Una pervivencia prodigiosa en el azaroso parnaso de los grandes de la música contemporánea, seguramente amparada en la épica de sus baladas rockeras, en la emoción romántica de su pop o incluso en la perfección de su producción discográfica, ésta lograda con una sabia fórmula que vinculaba su voz rasgada y su imagen a veces gótica, con un dramatismo interpretativo tan estudiado como resultón. Bonnie Tyler siempre tuvo como inspiración musical y artística a Tina Turner y Janis Joplin, la primera con más potencia y energía escénica y la segunda más auténtica, más maldita o incluso mucho más espontánea.
Pero las casi cinco décadas de carrera o los 18 álbumes de estudio que grabó Bonnie Tyler no son el resultado de un azar puramente comercial, sino el fruto de una voz inconfundible, una imagen de legitimidad rockera, un repertorio perfectamente adaptado a su estilo y una coherencia musical e interpretativa que le granjeó una audiencia fiel que envejeció en paralelo con ella y sus canciones, todo lo cual le sirvió para pervivir con solvencia entre el punk y los nuevos románticos de los años 70 y primeros 80, entre las música electrónica de la misma época o más tarde entre la New Wave, el Grunge, el Britpop y todo lo que vino después. Por supuesto, ni su fama ha sido incólume al paso del tiempo, ni las ventas de sus últimos discos han seguido dominando las listas como en otras décadas. Con todo, su timbre ronco, sus hits de antaño, su perseverancia y su longevidad sin plena caducidad han hecho historia en el rock y el pop.