Mario Gas: «Nunca nadie dijo que el teatro fuera fácil»
Mario Gas lleva al Arriaga 'Todos pájaros', de Wajdi Mouawad, que aborda el conflicto árabe-israelí desde un microcosmos familiar
Bilbao
En plena convulsión en un Oriente Medio que vive sus peores tiempos en años, con un conflicto religioso, político y social cada vez más enquistado ... y que afecta a toda la región, aterriza Mario Gas en el Teatro Arriaga para llevar a las tablas 'Todos pájaros', una obra del dramaturgo libanés Wajdi Mouawad que precisamente aborda todas estas cuestiones en el microcosmos de una familia judía de origen alemán. «Con la realidad que estamos viviendo es un tema absolutamente punzante», resume en conversación con este diario Gas, que dirige una obra de extenso reparto coral compuesto por, entre otros, Aleix Peña Miralles, Candela Serrat, Vicky Peña, Chema de Miguel, Pere Ponce o Anabel Moreno.
La obra, que se representa este viernes y sábado (quedan unas pocas entradas a la venta), narra la historia del berlinés Eitan, hijo de judíos practicantes que marcha a estudiar a Estados Unidos y allí se enamora de una norteamericana de origen marroquí. Los padres de Eitan deciden ir a visitarlo en la festividad del Pésaj y, al enterarse de su relación, se desencadena un conflicto por las raíces árabes de su pareja. «Mouawad es un autor espectacular que ha demostrado con sus obras que está muy atento al conflicto, no solo en Palestina, sino en general al conflicto de las castas, las religiones, la humanidad en general, a lo largo de los siglos», enumera el veterano actor catalán.
Para reflejar estos choques, esta obra adopta la forma del drama intenso a lo largo de 190 minutos con entreacto. «Estamos ante una tragedia griega actualizada que especula y profundiza sobre el perdón, el enfrentamiento, el genocidio, el reconocimiento… Siempre es muy alentador poner en solfa un texto así y nos hemos lanzado a ello con toda la crudeza. Hemos pasado por Madrid, Barcelona y de gira por toda España y ahora acabamos ya el periplo de este montaje», detalla.
Un autor, Wajdi Mouawad, de gran profundidad en su obra y que proviene de otra de las zonas 'calientes' de Oriente Medio: un Líbano fragmentado por religiones, facciones y conflictos varios durante décadas. «Él viene de ese país tan complejo en sus identidades y, a pesar de su periplo francés y canadiense, en su espíritu, su médula y en su estructura personal, tiene presente el conflicto de esa parte de Oriente Medio», argumenta Gas, que destaca la riqueza teatral de 'Todos pájaros': «Mouawad podría haberse quedado en ser un exégeta de la situación o haber planteado algún tipo de teatro más didáctico, sin embargo, su estilo es de una riqueza brutal porque, a partir de las individualidades, de las familias y de las colectividades, experimenta y ahonda en la diferencia y en la paradoja».
'Todos pájaros' aborda sin filtros ni tabúes los conflictos humanos en un planeta donde día a día crece la intolerancia, el enfrentamiento y el fanatismo. «Que vamos a peor es tan evidente que es imposible soslayarlo, estamos en un mundo realmente tremendo en estos momento», lamenta un Mario Gas que, pese a ello, no quiere tirar la toalla: «Yo creo que la esperanza, aunque parezca un tópico, es lo último que se pierde. Tengo confianza en que el ser humano algún día deje de hacer las barbaridades que hace hoy en día».
No niega sin embargo la complejidad del escenario geopolítico de la actualidad. «Las cosas se están poniendo negras por todos lados, hacia cualquier lado al que mires, estamos muy fritos en la sartén», reflexiona el dramaturgo, que pide serenidad ante la situación geopolítica. «Esperemos que la comunidad reflexione, que el mundo que conozcan nuestros nietos sea mejor que el actual. Pero es verdad que ahora mismo no tenemos muchas razones para estar optimistas», lamenta.
«Sencillez descriptiva»
De momento, habrá que conformarse con resolver los problemas en el ámbito del teatro y, para ello, 'Todos pájaros' funciona como un revulsivo para el espectador. «Son tres horas y cuarto en las que hemos apostado por una sencillez descriptiva para que todo lo que se dice llegue con una nitidez directa al espectador. En resumen, es una puesta en escena esencialista, fundamentalmente, muy basada en el juego interpretativo de los actores», describe Gas la extensa obra que llega al teatro bilbaíno.
– Con la que está cayendo, vaya obra ha elegido para llevar a los escenarios.
– Nunca nadie dijo que el teatro fuera fácil.