Un canto al amor y la memoria
Visor publica la antología poética ‘Todo lo inolvidable’, de Alejandro Guillermo Roemmers, prologada por Luis Alberto de Cuenca
Carlos Aganzo
Alejandro Guillermo Roemmers (Buenos Aires, 1958) es una rara avis en el mundo de la poesía. Lo es porque la poesía, al lado de una ... apabullante labor como escritor, empresario, filántropo y dinamizador cultural por medio mundo, ha sido siempre su puerto seguro, tanto de partida como de regreso, para cada singladura personal, social o literaria. Pero también porque, como poeta, el argentino no reconoce otra adscripción escolástica más que a los clásicos; cuanto más clásicos, más modernos en su homenaje o su aproximación. Música clásica sobre una letra radicalmente personal, y en buena parte de los casos autobiográfica.
Poeta, narrador, dramaturgo y guionista, el presidente de la Fundación Argentina para la Poesía y presidente honorario de la Fundación Americana de Poesía pertenece a una familia relacionada con la multinacional farmacéutica Roemmers, que fundó su abuelo Alberto José, originario de la Renania alemana, en 1921. Desde sus primeros textos se dio a conocer como un autor de mirada profundamente humana, enriquecida con ideales propios como la búsqueda del interior, ligada a la fraternidad universal. En poesía se estrenó en Argentina, en 1982, con su poemario 'Soñadores, soñad'; el primero de una decena larga de títulos, como 'España en mí' (1996, que se reeditó en 2016 por Renacimiento como 'España en mí y otros poemas'), 'Como la arena' (2006), 'Un poeta para el siglo XXI' (2016) o 'Sonetos del amor entero' (2010).
Su primera novela, 'El regreso del Joven Príncipe', concebida como continuación de 'El Principito', de Saint-Exupéry, se convirtió en 2008 en un auténtico superventas en castellano, con más de un millón de ejemplares vendidos; un éxito del que también han gozado otras novelas suyas como 'Vivir se escribe en presente' (2021), 'Morir lo necesario' (2022) o, la más reciente, 'El misterio del último Stradivarius' (2025). Roemmers también se ha probado con fortuna como autor y productor teatral, con montajes como el musical 'Franciscus', basado en la obra de san Francisco de Asís (2016), o 'Regreso en Patagonia' (2022), inspirado en 'El regreso del Joven Príncipe'.
Su dominio de la métrica y la música del poema, unidos a la profundidad y a la emoción que Alejandro Roemmers imprime a cada uno de sus versos, así como la proyección internacional de sus libros, le han convertido en los últimos años en «una de las voces poéticas más sólidas e interesantes de la América que piensa y sueña en español»; en un verdadero «canzoniere petrarquesco del siglo XXI», en palabras de Luis Alberto de Cuenca, el autor del prólogo de 'Todo lo inolvidable', la antología poética del poeta argentino que acaba de publicar Visor. «Roemmers –dice Luis Alberto de Cuenca– es un poeta de los de verdad, de los que dominan la música y los silencios de cada verso con una exquisitez rayana en lo genial».
Así, en 'Todo lo inolvidable', los poemas medidos de Alejandro Roemmers, especialmente sus sonetos, en los que muestra una gran maestría, se suceden y complementan con otros en verso libre, vestidos de una música interior que no deja en ningún momento de acompañar al sentido íntimo y profundo de cada palabra y cada verso. Una de las señas de identidad de este autor que Luis Alberto de Cuenca califica como «posmoderno», en un sentido particular, ya que le parece «un poeta absolutamente moderno que ha conseguido ir más allá del entendimiento cordial entre tradición y vanguardia, proyectando sobre la cámara oculta de su espíritu irresoluble lo que todavía no existe, o sea, del prefijo post». No se puede explicar mejor.
«Doblado en antólogo»
Al final, lo que queda en las manos del lector es una antología de 42 poemas en los que el escritor, «doblado en antólogo» –pues es él mismo el que ha elegido los textos–, ofrece «aquellos versos más comprometidos con el paisaje abstracto de sus sentimientos, y aquellos otros en los que reina la autobiografía». Una autobiografía que Roemmers ya proclama desde el poema que inaugura el libro, 'El nombre del rebelde', en el que dice: «Nada fue fácil: / ni el desgaste, ni el precio, / ni los límites impuestos / o la vergüenza de callar. / Pero nada detuvo / mi sed de gladiador, / guerrero de la luz / y rebelde en las sombras».
Biografía, sentido y sentimiento, pues al final, buscando lo nuclear que une a todos los poemas que componen la antología, además del yo poético del escritor nos vamos encontrando siempre con la vocación más profunda de su poesía: la de cantar al amor. «Algunos me llaman Libertad, / pero mi nombre es Amor», dice Roemmers, no se sabe si refiriéndose a su propia vida o al verdadero impulso que ha movido la poesía, y los mismos anhelos de la humanidad, desde que el hombre es hombre. «No hay amor entre los dioses. / ¿Cómo podría haberlo?»), dice también, hablando de ese amor divino que siempre late en el amor tan fieramente humano de las personas. Vida y amor. Y memoria contra el olvido. Porque, como la poesía, «todo lo inolvidable es eterno, / como los besos que me diste / y los que ya no te puedo dar». Alto amor que vence al tiempo.