Lecturas
Un diálogo entre pintura y poesía
Anne Michaels recuerda a su padre fallecido y a los escritores que le marcaron. Las imágenes de Bernice Eisenstein buscan una creación paralela
Acaba de aparecer un libro excepcional. En él poesía y pintura establecen un diálogo singular, una cálida conversación entre Anne Michaels y Bernice Eisenstein. Quizás ... no suene el nombre de Anne Michaels (Toronto, 15 de abril de 1958), pero es una reconocida escritora canadiense, autora de cuatro libros de poemas y de tres novelas. Tengo con su obra una relación especial. Si me preguntaran quién es, dudaría, quizás me atrevería a situarla junto a otras creadoras canadienses, que admiro, como Margaret Atwood (1939) o Annie Proulx (1935) a pesar de la diferencia de edad.
Con ella me pasa esa cosa curiosa de que recomiendo su obra muy de vez en cuando, pero sus libros están en mi biblioteca. Puedo encontrar 'El peso de las naranjas' (2001) en una cuidada traducción, en Bartleby Ediciones, y puedo retomar sus novelas que aparecieron en Alfaguara: 'Piezas en fuga' (1997) y 'Cripta de invierno' (2010). Los años corresponden a su edición en español y, si los consideramos despacio, confirman que en nuestro sistema literario tuvo una resonancia en un lapso corto de tiempo. Y luego el silencio. Lo que confirma que se trata de una autora de culto, con muy buenas críticas, con no demasiada obra y se considera una escritora para autores, que siempre reconocen su valía.
Conozco menos la obra de Bernice Eisenstein, que es autora de una memoria ilustrada sobre la barbarie del nazismo -'Fui hija de supervivientes del Holocausto'- con un amplio reconocimiento.
'Correspondencias' se editó en 2013 y llega a nosotros en 2026. Son dos creaciones en una sola obra. Anne Michaels escribe 'Un poema', un sentido texto en recuerdo de su padre fallecido en el que busca un sentido radical a las palabras y quiere crear «esencia, ascensión, asentimiento».
El texto busca un recuerdo del padre en un doble sentido. Como evocación de la autora y como memoria de la vida del padre, de manera que son dos recuerdos los que, dentro uno del otro, confieren textura al poema. Conocemos la sensación de pérdida de la autora y el recuerdo de su padre y, a la vez, se recoge la memoria del hombre que fue a través de un espejo literario, en el que aparecen los autores que crean la presencia paterna. Asistimos, pues, a una doble representación: al dolor de Anne Michaels y a la construcción del tiempo histórico de su padre a través de las menciones de escritores que crean un mundo donde la autora «se reconcilia con el lenguaje»
La artista Bernice Eisenstein utiliza algunas de las palabras de estos escritores citados para crear unos retratos psicológicos certeros y turbadores. Retratos de línea clara, pero con un rasgo inquietante.
Un doble homenaje a la literatura, una conversación entre palabra y pintura.
La editorial papeles mínimos ha preparado una edición especialmente cuidada y singular donde los retratos no son ilustraciones del poema, sino que se han situado de manera contrapuesta. Si abrimos el libro por el derecho nos encontraremos con el poema de Anne Michaels; si lo abrimos del revés, con las imágenes de los escritores trazadas por la mano sabia de Bernice Eisenstein. Las imágenes no ilustran, sino que buscan una creación paralela a la soberbia creación de Anne Michaels.
Un diálogo. Y unas correspondencias como cartas enviadas, correspondencias como creaciones paralelas que se apoyan mutuamente para crear un significado plural y completo.