Análisis
El Barça de los falsos nueves
Flick sigue esperando la llegada de un delantero, pero cuenta con un ramillete de alternativas testadas en el Martínez Valero
Daniel Panero
El Barcelona 2026-27 se presentó en sociedad en el Martínez Valero y lo hizo sin el ansiado delantero centro, sin la mejor versión ... de Lamine Yamal y sin Rodri en la sala de máquinas. Aún así, arrasó con un arsenal ofensivo. Raphinha marcó un doblete en la posición de nueve, Fermín hizo lo propio en los minutos que tuvo en esa demarcación y hasta los nuevos fichajes demostraron un nivel de adaptación más que óptimo dada la altura de la temporada. Es un equipo, por el momento, sin referencia clara en punta, pero muchos futbolistas atacando ese espacio.
Y es que el Barça de Flick siempre ha sido un equipo con mucha movilidad ofensiva, pero esa dinámica todavía se puede ver aún más acentuada si no llega ese delantero centro titular que sirva para determinados contextos de encuentro. «Nosotros hacemos lo que nos pide el míster y lo vamos a hacer con mucha determinación. Tenemos capacidad suficiente para adaptarnos a cualquier posición«, aclaró Raphinha tras el 0-5 con el que los azulgranas arrasaron al Elche. En esta ocasión, fue él quien se adaptó. Fue delantero centro y ofreció esa agresividad que le caracteriza para asfixiar al otro equipo en campo rival y esa verticalidad inherente a un extremo que puede beneficiar a los azulgranas frente a adversarios, como el Elche, que tienen una propuesta con la defensa adelantada y quieren salir jugando desde atrás.
El brasileño fue el jugador más destacado, el líder, pero tras él también brillaron otros jugadores que esperan una oportunidad en esa demarcación. Fermín ya avisó diciendo que había jugado de falso 9 en la cantera y respondió con creces cuando entró Dani Olmo y pudo alternar con el ex del RB Leipzig en esa posición. «Tenemos variantes y lo hemos demostrado», aseguró esta vez. Fue un clinic en el que supo jugar de espaldas, como en el quinto gol, en el que supo atacar el espacio y en el que demostró tener capacidad de asociación para que se beneficien con diagonales jugadores como Anthony Gordon o Lamine Yamal, que acusó la falta de ritmo y para entonces ya no estaba en el terreno de juego.
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El buen nivel mostrado en ese rol por Raphinha y Fermín no cambia los planes del Barça, que sabe que necesita un jugador de área para determinados contextos en los que el rival reduce los espacios y toca atacar en un ataque más posicional. «Hablaré con Deco y veremos qué podemos hacer. Estamos contentos de haber marcado cinco goles, nos da confianza para los siguientes partidos», aseguró Flick tras el encuentro. El técnico alemán ya ha reconocido en alguna ocasión que tiene «muchas opciones para jugar de 9» y que se adaptará a lo que tenga en plantilla, pero sabe también de los beneficios que puede tener un jugador de otro perfil en el área que haga las veces de finalizador en encuentros atascados. Ese futbolista ya no lo tiene tras la marcha de Robert Lewandowski y es un perfil que ya buscó en el pasado el técnico alemán, incluso colocando en ese rol a Ronald Araujo en los minutos finales de algunos partidos.
Pegada general
Sin un 9 fijo, el Barça pudo exhibir una cantidad de recursos al alcance de muy pocos equipos en Europa. Adeyemi, Lamine Yamal, Gordon y Raphinha, si juega en el extremo, son futbolistas vertiginosos, que saben atacar la profundidad y que pueden aprovechar a la perfección tanto la espalda de las defensas como ese vacío que se puede producir en el área sin una referencia clara. Flick también quedó encantado con la segunda línea y con las prestaciones de sus dos laterales, dos jugadores, Xavi Espart y Eric García, que tienen muy buen pie y que pudieron generar superioridades en la construcción del juego y liberar a los mediocampistas para que tengan una mayor llegada al área rival.
A la espera del delantero, el objetivo de Flick es lograr un Barça más coral en el que muchos jugadores puedan dar un paso al frente en el apartado anotador. El delantero sería solo la guinda, un recurso más para un equipo que ya de por sí tiene un arsenal en ataque. En este sentido, los culés son conscientes de la dificultad que supone encontrar un 9 titular de garantías a la altura de Julián Álvarez y ya no se descarta incluso hallar ese perfil como fondo de armario y explorar la vía del falso 9. En el Martínez Valero la prueba no pudo salir mejor.