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«Hay que preocuparse más por cómo viven y no por dónde rezan»

Ana López y su hermano, agricultores jumillanos, emplean a decenas de inmigrantes para sacar adelante la cosecha de fruta de hueso

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La agricultora Ana López revisa la fruta mientras un temporero descarga un capazo, el viernes en Jumilla.

Alberto Sánchez

Jumilla

Ana y Antonio López son la tercera generación de una familia de agricultores de Jumilla que han pasado por todos los cultivos típicos del municipio. ... Ahora manejan alrededor de cien hectáreas de fruta de hueso y estos días recogen los últimos melocotones y paraguayos. Llegan a sacar dos millones de kilogramos por campaña y, en los picos de más trabajo, llegan a emplear a medio centenar de jornaleros. «Esto demanda mucha mano de obra aunque tecnifiques el campo, y se sostiene con la población inmigrante», comenta Ana a este periódico mientras revisa la fruta dañada por el granizo de las últimas semanas.

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